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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

Sermón en el día miércoles 11 de agosto de 2010.

Título: EL ESCENARIO DE JESÚS

Biblia: Hebreos 8:1-13

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón, Asunción, Paraguay

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  1. Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
  2. Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.
  3. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.
  4. Así que, si estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
  5. Los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se les advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.
  6. Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
  7. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.
  8. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;
  9. No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendía de ellos, dice el Señor.
  10. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo;
  11. Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce el Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.
  12. Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
  13. Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

INTRODUCCIÓN:

Les había hablado de cómo existe un cambio de ley en lo referente al sacerdocio y respecto a cómo se ofrecen las ofrendas del holocausto; porque el sacerdocio ha cambiado. Consecuentemente los creyentes deben comprender los cambios y de cómo ha de afrontar los nuevos hechos y son resueltos los pecados.

Por eso, durante muchos miércoles durante el sermón les venía enseñando acerca de cómo afecta el cambio de sacerdocio. Pero no solamente el nombre, porque hoy por hoy, ninguna iglesia cristiana utiliza términos del antiguo testamento como “sacrificios”, como “holocausto”, como “ofrenda de paz”; mas sí utilizan “EL CONCEPTO” del Holocausto continuo bajo los términos de la FE EN JESUS, porque siempre recurren al Jesucristo crucificado y al derramamiento de la sangre para limpiar los pecados.

O sea, todo el sistema de conocimiento acerca del arrepentimiento, del concepto del pastor como sacerdote e intercesor, del uso de la “sangre de Jesús” como la sangre del cordero del holocausto, de repetir este sacrificio de Jesús una y otra vez; y que nunca se sienten plenamente perdonados, consecuentemente nunca se sienten salvados definitivamente, y siempre existe un temor a perderse por el mundo o a causa del pecado. Inculcan tal miedo e inseguridad que siempre están dependiendo de una “buena fe”, de una “fe constante” para mantenerse en estado de salvación.

Por estas mismas causas hay que comprender plenamente el nuevo escenario donde Jesús es el Sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. No es en la tierra, ni es sobre la cruz, y menos en su estado de derramamiento constante de su sangre, sino:

JESÚS, SACERDOTE EN EL VERDADERO TABERNÁCULO

La Biblia es bien claro respecto al sacerdocio aarónico, pues dice en Éxodo 29:4-9 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua. Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas. Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.

O sea, que el sacerdocio de Aarón también es un derecho perpetuo entre los hombres, y en el tabernáculo que está en medio de los hombres, y en Jerusalén. Por eso nos dice en el versículo 4: Así que, si (JESÚS) estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan sus ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales.

Por eso, Jesús lo dijo claramente: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí. (San Juan 18:36)

En cambio, veamos los versículos 1-2, y 5:

v. 1,2: Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.

v. 5: Los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se les advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.

Dice que en realidad, así suceden las cosas: lo que hace el hombre por medio del sacerdote Aarón y sus hijos, es una figura del verdadero tabernáculo que está en el Cielo, el cual fue mostrado a Moisés para que construyera uno en la tierra en medio de los hombres, para que lo vean y crean. Y que todo hombre que tenga fe en Jehová Dios y fe en sus Escrituras venga ante él y ofrezca sacrificios. Pero como los pecados no pueden ser quitados definitivamente, siempre se debe repetir el sacrificio. Mas en realidad es esto y no más que esto: es “un modelo” de lo que Jesús, el verdadero sacerdote en el Verdadero Tabernáculo está ofreciendo continuamente e intercediendo por nosotros, porque tiene una vida indestructible.

Entonces, ¿dónde es el escenario del sacerdocio de Jesús? Sí, en el verdadero tabernáculo que está en los cielos. Este es el cambio del orden de las cosas, y todo entendimiento debe ser renovado según esta nueva ley del sacerdocio en Jesús.

Y si los sacerdotes aarónicos ofrecían los holocaustos con derramamiento de sangre cada vez que se presentaban delante de Dios, nos dice en Hebreos 7:27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

También esto es muy importante: 7:28 nos dice: pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

¿Qué significa esto? Que el sacrificio que Jesús hizo por todos nuestros pecados fue perfecto, o sea, que ya no se requieren nuevos sacrificios con derramamiento de sangre por nuestros pecados. ¡Y tampoco nosotros lo hemos de hacer! ya no se puede utilizar ese concepto de práctica religiosa ni de enseñar ese modo de arrepentimiento por los pecados.

¿Y cómo sabemos que estamos perfectos? Porque Jesús nos hizo parte de su cuerpo, y todos nosotros miembros los unos de los otros. Y dice que Jesús está sentado a la diestra del trono de la Majestad de los cielos. Si Jesús no fuera santo, si aun quedara pecados de alguno de los hombres elegidos que son miembros del cuerpo de Jesús, tanto de aquellos que fueron anteriores a Jesús en vida, aquellos que fueron contemporáneos a Jesús y los que nacieron después como nosotros, de todos nos perdonó Jesús muriendo por los pecados en una sola vez.

¿Cómo es posible perdonar los muchos pecados de los hombres con un solo sacrificio? Dirán algunos, otros dirán: ¿cómo puede perdonar por pecados pasados y pecados futuros que ni siquiera fueron cometidos aún porque no hemos nacido en ese entonces? Por eso, Jesús llevó consigo a los elegidos, y nosotros también morimos por nuestros pecados juntamente. Porque no importan cuántos pecados hayamos cometido, sino “la muerte” es suficiente para pagar por todos los pecados (sean muchos o sean pocos); porque “la paga del pecado es muerte.”

Por eso, les decía que lo que hoy practican las iglesias cristianas es el continuo sacrificio para el perdón de sus pecados y el lavamiento con la “sangre poderosa” de Jesús corresponde al sacerdocio aarónico, utilizando la sangre de Jesucristo y el derramamiento continuo  de la sangre como si fuera un cordero más. Y tantas veces como sea necesario. Esto es así, y por eso, pueden utilizar términos modernos y nuevo testamentario pero el uso, el concepto, la idea que ponen en práctica y el resultado en el corazón del creyente dice que es así. Como dice Hebreos 10:1-4 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Es la razón de por qué los creyentes no tiene la plena seguridad ni convicción de su salvación; es más, siempre consideran que su fe en Jesús no debe terminar… porque si eso ocurriera, sería la desgracia personal.

El siguiente problema de las iglesias cristianas de hoy es que abrieron las puertas de la salvación a cualquier hombre que quisiere creer y recibir a Jesús como su salvador personal. Hoy la Biblia dice que Jesús se ofreció a sí mismo una sola vez, y la perfección, luego está como sacerdote en el Verdadero Tabernáculo. Pero las iglesias de hoy piensan y creen, y utilizan a Jesús crucificado continuamente beneficiándose de su sangre que fluye sin cesar durante más de 2000 años.

¡Qué contradicción con la Biblia! ¿No les parece?

Por esta razón dice la Biblia hoy en el versículo 6: pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

INEFICACIA DE TODOS QUIENES SE ACERCAN AL ANTIGUO PACTO

A lo largo de los sermones del libro de Hebreos, les vengo diciendo que hoy existen dos formas y dos prácticas en la búsqueda de Jesús. No por usar el nombre de Jesús ya están en el sacerdocio de Melquisedec, sino que toda la vida que viven, y la forma en que buscan y creen en Jesús es el viejo pacto de Sinaí.

Saben ustedes que el pueblo de Israel, todos estuvieron bajo el Monte Sinaí cuando Jehová se manifestó ante todo el pueblo, todos ellos vieron los milagros, todos ellos comieron del pan del cielo y del agua que brotaba de las rocas.

Pero ni bien Moisés subió al monte para recibir los mandamientos del pacto, el pueblo se olvidó de Jehová y se desenfrenó. Hicieron un becerro de oro, y esa creación salió del propio sacerdote Aarón. Ni había transcurrido 40 días. ¿Qué creen está sucediendo entre el ascenso de Jesús a los cielos y hasta su regreso que ciertamente ya ha transcurrido más de 40 días?

Pues justamente esta es la debilidad del pacto de Sinaí, cuando el hombre debe poner con sus fuerzas y esfuerzos “la fe para creer en Jehová Dios”. O sea, no basta con todos los milagros, ni con todas las señales, y menos con el tiempo de hambre y de sed que pasaron, se olvidaron pronto de la vida de servidumbre que llevaban en Egipto. Porque el hombre fácilmente se fabrica ídolos para su vida.

Por eso, toda persona quien hoy confía en su “fe” para buscar y seguir en el camino de Jesús, no será diferente a estos hombres, y serán siempre débiles. ¿Por qué? Porque la palabra de Dios está escrita como en unas tablas de piedra, en el libro de la Biblia.

Así mismo Jehová ya le dijo antes que Moisés muriera, diciendo cómo esta forma de pacto: del tabernáculo terrenal, del sacerdote hombre, y de las leyes escritas y leídas a los oídos del pueblo tiene su ineficacia. Y habló Jehová a Moisés: Y se apareció Jehová en el tabernáculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernáculo. Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella, y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él; y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos. Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel. Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto. (Deuteronomio 31:15-20)

Por eso, todo creyente quien quiere confiar en su fe para mantenerse en salvación, todo aquel que no se entrega totalmente a Jesucristo, si no deja el mundo y renuncia a sus aspiraciones utilizando el Poder de Dios y su ayuda para conquistar el mundo; ciertamente que está teniendo la ley de Dios simplemente en su mente, tratando siempre de recordar. Pero indefectiblemente le invadirá el temor, por eso constantemente están diciendo: “Jesús”, “Jesús”, “Jesús”. Como si temiera olvidar a Jesús, como si fuera a perder las palabras de la Biblia de su mente. Si se le escapara de las manos la salvación por el olvido de las Escrituras y el pecado contra Dios. Por eso utilizan mucho la memorización de los versículos bíblicos como un antídoto contra el olvido, y al recordar la palabra se consuela a sí mismo diciendo que tiene fe en Jesús.

Así nos dice justamente la Biblia en los versículos 8-9:  Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendía de ellos, dice el Señor.

LAS CONSECUENCIAS DE ESTE NUEVO ESCENARIO

¿Cómo sabemos que nosotros estamos bajo un pacto nuevo? Y pareciera difícil discernir porque tanto el que practica y permanece en el viejo pacto y aquel que está en el nuevo pacto, ambos creen en Jesús y confían en él.

¿Cómo sabemos que nosotros estamos en Cristo, en el cuerpo de Jesús, juntamente con él, y que él es el Sacerdote según el orden de Melquisedec en el Verdadero Tabernáculo? ¿Cómo se sabe que estamos en el nuevo pacto?

Miren lo que dice en el versículo 10-13: Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce el Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

Mucha gente piensa, porque leen en la Biblia que tenemos un nuevo pacto, y porque dicen que tenemos un nuevo pacto, efectivamente el nuevo pacto tiene vigencia en su vida.

Mas en realidad no es el conocimiento de “la existencia” del nuevo pacto, sino que sepa vivir como “muerto” respecto al pacto antiguo y “viva plenamente entregado a Jesús y al método del cambio de ley” para que realmente el nuevo pacto tenga su plenitud en la persona.

Para eso, hay que tener fe en Jesús para salir del mundo y de sus métodos, de sus formas de buscar cumplir los deseos de la carne; y entregarse plenamente confiado de que Dios cumplirá su propósito en él.

A esto se refiere Jesús cuando dice: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan. Pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Esto de no preocuparse por la comida, por la bebida, por el vestido; que Jesús nos vestirá mejor que la flor del campo: seguro que esto implica caminar por largo tiempo por un desierto de discipulado, de aprender de toda la capacidad y poder de Dios, de satisfacer necesidades físicas, de penurias que debe soportar porque no tiene en el momento todas las cosas. Pero eso es vivir en Cristo Jesús, celebrar el pacto y permanecer en el nuevo pacto. Para que toda la Palabra de Dios tenga vida en su persona, que el Espíritu Santo le guíe a vivir en el nuevo modo de vida. Así, notará que las palabras de Dios están escritas en su corazón. Porque a cada momento, cuando uno vive de esta forma, tendrá la guía del Espíritu Santo. Tendrá el discernimiento entre la vida en Espíritu y la que no es.

Por eso les repito, el simple conocimiento de Jesús como el Cristo no implica que uno ya está viviendo en el pacto nuevo, sino debe abrazar toda la Escritura y vivir de corazón como nos enseña Dios. Salir de Egipto, confiar en Jesús y sus palabras, y esperar enteramente en su guía, en su tiempo, en su modo de alcanzar las cosas.

La forma como recuerdan la Palabra de Dios es lo que me muestra cómo estoy viviendo: si en el nuevo pacto en Cristo Jesús o según el viejo pacto. Si estoy viviendo en el Verdadero Tabernáculo, o sigo las prácticas del sacerdocio de hombres de la estirpe de Aarón.

Porque la presencia del Espíritu Santo quien hace que la palabra de Dios siempre esté morando en la persona. Porque ante situaciones, hechos, ante dilemas, ante problemas, ante decisiones, siempre el que anda según el nuevo pacto tiene la palabra viva.

Como les decía, uno lee constantemente la palabra de Dios, un poco cada día; pero el hecho que tiene las Escrituras morando en la persona se demuestra por cómo el Señor le habla, le muestra la Palabra exacta, le ubica en la Biblia, en el libro, en la situación y toda la sabiduría que tiene acumulado acciona para dar una respuesta sabia, acertada. Pero también sabe que cuando Dios le muestra de esta forma, no se equivoca.

No es la cantidad de versículos que una persona memoriza para que la palabra more, y sepa utilizarlo; ven cómo dice el versículo 11: Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce el Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. Y en la medida en que la persona es entrenada en escuchar la voz del Espíritu Santo quien le enseña la Palabra, gana en confianza, en certeza en las obras que hace, y también en relación al sermón del domingo, se tiene Fuerza para realizar la obra porque está plenamente convencido de la voluntad de Dios respecto al asunto que tenga entre manos.

En cambio, verán que muchos creyentes quienes viven bajo en concepto del pacto antiguo, de los continuos sacrificios utilizando la “sangre de Jesucristo” para recibir el perdón, no tienen la Palabra de Dios morando en ellos, ni tienen la capacidad de relacionamiento, de ubicación en la situación similar o adecuada, no obtienen una nueva sabiduría, si aprenden algo hoy, mañana lo vuelven a olvidar. Es que nadie que ama al mundo y que persigue conquistar el mundo para cumplir sus ansiedades carnales será guiado por el Espíritu Santo.

VIVIENDO EN EL NUEVO ESCENARIO DE JESÚS

Realmente no es fácil renunciar a todas las cosas que uno fue construyendo a lo largo de toda su vida, sus metas, sus objetivos, sus sueños, sus deseos, la realidad que viviendo para hacer un giro completo y salir a Jesús.

Como lo dijo el Señor: Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo, y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. (San Mateo 13.44-46)

¿Se dan cuenta? Vender toda tu vida anterior porque ahora has hallado a Jesús y porque has creído en la nueva vida en el Señor renuncias a todo cuanto tienes y compras lo que Cristo te ofrece hoy. ¡Claro que no es fácil! Tampoco es un cambio que puede darse en un día, pero Dios siempre guiará al hombre para que cambie, te inducirá, te castigará algunas veces para que tengas la fe para vender tus posesiones anteriores y compres el terreno donde está escondido el gran tesoro.

Así se presenta el nuevo escenario donde mora y obra Jesucristo, nuestro sacerdote según el orden de Melquisedec.

Recuerda que es imposible vivir en dos aguas, es imposible vivir bajo dos sacerdocios, porque cuando quieres hacer así, caerás bajo el sacerdocio de Aarón. Porque todos quienes aman al mundo, y desean vivir bajo los beneficios que ofrece el mundo, les conviene vivir bajo el sacerdocio aarónico del sacrificio continuo bajo “la sangre poderosa de Jesús”. Pues siempre se puede volver atrás, siempre se recurre a la misericordia de Dios, siempre existe una excusa para ser débil, y siempre Jesús silenciosamente está esperando al creyente arrepentido desde la cruz.

Todo aquel, quien vende poco a poco, quien vende sin cesar todo cuanto posee y renuncia a todos sus deseos para que pueda adentrarse dentro del velo del tabernáculo.

Se hace uno a la vez, y verá que luego de un poco tiempo, estarás gozándote del sacerdocio de Jesucristo según la orden de Melquisedec.

Naturalmente existirán dificultades, largas esperas, mas en todo verán cómo el Espíritu Santo enseña, consuela, revela, guía por sendas que luego de un tiempo tiene un propósito para que comprendas la grandeza de Dios y de su amor inmerecido que recibes de él.

CONCLUSIÓN

Es un escenario muy diferente al que generalmente los hombres creen y piensan de Jesús. Porque se debe salir con fe hacia Jesús, y todo el cambio y renuncia de las cosas que han buscado durante toda su vida para seguir el camino de Jesucristo nos propone, el pacto y sus promesas, les advierto que no es fácil. Tampoco es sencillo. Pero es verdadero. Real, muy vívido.

La riqueza espiritual que se llega a tener, porque ahora sí estas en el camino de la voluntad de Dios, descubrirás con qué cercanía y con qué intensidad el Señor actúa en tu vida.

Menos fácil es dejar muchas prácticas de la doctrina antigua que les han inculcado, ¿cómo absorber el hecho que Jesús hizo un sacrificio y tienes definitivamente el perdón de todos tus pecados y de toda tu vida? Que ahora ya no es aceptable la práctica sencilla de culpar a la carne y pedir por la misericordia de la sangre  de Jesucristo, pues ahora hay que vencer y vencer, hacer un esfuerzo cierto, constante, hasta vencer plenamente la pecaminosidad que hay en ti, el amor mundo que te tiene atrapado.

Esta es la razón de por qué tantas personas cuando leen los folletos Palabras de Vida se quedan descolocados, porque se vive en Cristo en una forma mucho más activa, real y con plenitud de respuestas de Dios.

Es que siempre tenemos un pacto como garantía, las promesas como objetivos que no nos hace desviar por cualquier otro sueño momentáneo. Sabemos hacia dónde remamos, sabemos qué hemos de recibir, y no estamos dispuestos a satisfacernos por cosas pasajeras. Pues buscamos la bendición de Dios hasta mil generaciones, y si nosotros somos la primera piedra, pues ganemos la misericordia de Dios.

Hay que adentrarse en el lugar santísimo donde nuestro sacerdote Jesús nos recibe cada día y nos reconforta plenamente de nuestra ansiedad.

No existe otro camino.

Que Dios te bendiga.

 

 

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Fecha de creación
: 14 de agosto de 2010