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Sermón en el día miércoles 4 de agosto de 2010

Título: LA VIDA EN ESPÍRITU <PARTE 3>

Biblia: Hebreos 7:1-28, Romanos 8:1-39

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón, Asunción, Paraguay

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  1.      Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
  2.      A quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;
  3.      Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
  4.      Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.
  5.      Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.
  6.      Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
  7.      Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.
  8.      Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.
  9.      Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;
  10.            Porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.
  11.            Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levante otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
  12.            Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;
  13.            Y aquel de quien se dice esto, es de otro tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
  14.            Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
  15.            Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,
  16.            No constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.
  17.            Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
  18.            Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia
  19.            (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
  20.            Y esto no fue hecho sin juramento;
  21.            Porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
  22.            Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
  23.            Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
  24.            Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
  25.            Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
  26.            Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
  27.            Que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
  28.            Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

INTRODUCCIÓN:

Hoy veremos la tercera parte de La Vida en Espíritu justamente para explicar qué implica el cambio de ley porque hubo un cambio de sacerdote: a Jesucristo según la orden de Melquisedec.

Y vengo diciendo que estamos libres de la ley que nos condenaba,  porque hemos muerto juntamente con Jesús, para que se cumpla todo cuanto la ley pedía: o se cumplía fielmente y vivía, o morías por tus pecados. Mas como nosotros habíamos pecado, no había otra salida más que morir; y eso sucedió con Cristo Jesús Señor nuestro. Por eso dice en Romanos 7:6 Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

Los creyentes, en lugar de morir y de convencerse de que están muertos en todo, para que así viva una nueva vida en Jesús; hoy muchos quieren “vivir” con respecto al mundo porque creen que tienen a Jesús como poderoso ayudador. Pero se olvidan que Jesús también murió. Fue por eso que Jesús, al contrario a los deseos de los discípulos y de los hombres, no restauró el reino que tanto esperaban. En su lugar, Jesús murió, y todos quienes buscaban el restablecimiento del reino como en el tiempo de los reyes o después de Babilonia; quedaron muy, pero muy decepcionados.

Cambio de ley, porque hubo un cambio de sacerdocio.

Existe un cambio de ley, porque la manera de los sacrificios donde se hace una ofrenda en sangre para la expiación nunca podía quitar los pecados, ni la culpabilidad que sentían los hombres. Y esta ley es vigente hasta la muerte, pues luego de ella, no tiene efecto. Por eso, el sacerdocio aarónico tiene su debilidad, pues no puede continuar por causa de la muerte del sacerdote y también por la naturaleza pecaminosa del propio sacerdote.

Por eso les vengo insistiendo por qué los hombres hoy buscan perfeccionarse por la fe, y hacen un esfuerzo increíble en ser “bueno según la Biblia”, y si no lo consiguen… piden perdón y expiación por la sangre de Jesucristo. Y sienten que siempre que prevalezcan en fe siempre serán perdonados.

LA LEY DEL ESPÍRITU DE VIDA EN CRISTO JESÚS

Y aquí viene el gran cambio y la gran diferencia.

¿Qué es vivir en Espíritu? Muchos dicen que vivir en espíritu es “Pensar en Dios todo el día.” Por eso mismo hablan diciendo: “estoy en oración todo el día”. Y consecuentemente “el ayuno y la oración” es el medio más efectivo de vivir en espíritu, pues es una forma bastante efectiva de condicionar al cuerpo y a la mente para pensar en Dios.

Mas se dan cuenta que justamente eso es intentar vivir en la carne, porque se desea mantener vivo la carne, y por causa de la culpabilidad el hombre también hace un doble juego para “pensar” de que está viviendo en Espíritu.

Esto no es cambio de ley según el sacerdocio de Jesucristo.

El vivir en espíritu para que ninguna condenación haya para los que están en Cristo Jesús, no es PENSAR sino es MORIR AL MUNDO y VIVIR PARA CRISTO.

Porque justamente eso hizo: condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros. Por esta causa, es necesario que cada día, el creyente que desea vivir en Espíritu de Vida debe morir respecto a la carne, y tratar de vivir para Dios.

¿Cómo se hace eso? El Señor nos enseñó en forma de historia en el antiguo testamento: la vida en la carne y según la carne es la vida en Egipto. Por eso, Jehová dice: Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino. (Deuteronomio 17:16)

Es por eso que introduce al pueblo en el desierto y les enseña a buscar a Dios, a amarle, a depender de Dios, de comer no sólo del pan sino de toda la Palabra de Dios que sale de su boca.

Esto en términos del nuevo testamento se llama discipulado, porque enseña a buscar y seguir a Jesús.

Pues justamente esto es cambio de la ley, nosotros que habíamos vivido como cualquier persona del mundo, buscando enriquecerse como ellos, que buscaba la felicidad, el amor, la familia, las riquezas, la tranquilidad, el futuro, la salud, los hijos, el trabajo, el progreso, el bienestar, el desarrollo, la comunidad, la ciudad, el país, el mundo. Por tanto, no es simplemente agregar a Jesús y decir: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” y seguir en medio del mundo y tratar de vencer con la ayuda de Dios. Por eso, siempre que se quiera vivir de esta forma, los versículos 7 y 8 les recordará: Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Por tanto, si uno quiere vivir en el Espíritu de Vida en Cristo Jesús como dice el Versículo 10: Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.

Por eso, les decía por medio del dibujo, de cómo el hombre debía dejar sus formas habituales de vivir y salir a Jesús, seguir a Jesús, y vivir según las formas que él nos manda por medio del principio del pacto y sus promesas. Y les puse como ejemplo cómo Lot se separó de Abraham sin creer en las promesas del pacto, y él se adentró en Sodoma y Gomorra para ganar al mundo. En cambio, Abraham sí vivió en Espíritu, porque esperó en las promesas de Dios, siguió en la tierra que el Señor le indicó, vivió donde no era abundante, pero sí era grande la presencia de Dios.

Creyó y esperó en el pacto, no fue perfecto, pero sí Dios hizo todo lo necesario para que él siga, y que finalmente alcance las promesas.

Hoy también vivir en los términos del pacto y esperar en las promesas del pacto no es tarea fácil, porque el tiempo de cumplimiento es largo, porque las promesas tardan en venir, porque se requiere de mucha fe. Espera que el creyente hoy viva humilde, necesitado, esperanzado, luchando para perseverar en su fe, contenerse contra toda tentación o necesidad; porque cree que Jehová le proveerá. Y sabe que nada le pasará porque Jehová es su pastor.

Por eso, vivir en Espíritu implica morir para con el mundo y vivir para Dios en una forma muy activa, es cada aspecto de la vida hay que buscar cómo es vivir en la Palabra y morir para el mundo.

ENEMISTAD CONTRA DIOS

Quieran o no lo quieran aceptar, sí Jesús llevó a todos los elegidos desde antes de la fundación del mundo para que en él seamos condenados con nuestros pecados en la carne. Y resucitados juntamente seamos para Cristo.

Por eso, el pensar en Dios todo el día no es vivir en espíritu. Porque igual se sigue buscando los anhelos de la carne. Pero Dios dice: que todo designio de la carne es enemistad contra Dios.

O sea, que siempre que el hombre busque satisfacer su carne sin aguardar el cumplimiento del pacto de Dios, terminará enemistado más y más contra Dios. Y las cosas salen mal, porque deseó las cosas de su corazón.

Y todos quienes viven de esta manera no pueden agradar a Dios.

  •         Enemistad contra Dios: Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. (v. 7-8)
  •         Moriréis: Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. (v. 13)
  •         Espíritu de esclavitud y temor: Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!

O sea, mientras el hombre busque al mundo, sus estrellas y sus sueños, jamás el hombre puede vivir en Espíritu. Siempre será carne. Por eso, tiene que hacer un esfuerzo muy denodado de vencer a la carne. Tiene que hacer un esfuerzo continuado, practicar vivir en fe poco a poco. Por eso, es importante escuchar toda Palabra, aprender toda Palabra, practicar toda Palabra.

Mas aún, habiendo muerto, y existe cambio de ley, si uno empecina en vivir según la carne, en buscar la carne, en preocuparse como cualquier hombre; eso hace que el hombre entre en ESCLAVITUD.

¿Y CÓMO SABEMOS QUE UN CREYENTE ESTÁ EN ESCLAVITUD PORQUE VIVE EN LA CARNE? POR EL TEMOR. Por eso Dios dice: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

Si los creyentes prefieren vivir según la carne, sea porque son hijos pródigos por causa de la doctrina, sea porque aman al mundo, sea porque nunca fueron enseñados correctamente, en síntesis, TODOS ESTÁN ENEMISTADOS CONTRA DIOS. Y estando en ese estado en enemistad no hay forma de agraciarse con Dios, y de seguro que algo resultará porque vive enemistado de Dios; y luego le clamará por la calamidad que le habrá sobrevenido.

Entonces buscará a Dios, y Jehová le promete que no le escuchará; como dice en Proverbios 1:23-33: volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, también yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando viniere lo que teméis; cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos. Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder; mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

Por eso, siempre han de aprender la palabra de Dios, porque ella les indica en qué puntos ha de morir la carne, en qué mandamientos han de vivir para Dios; también les indica la forma, qué mandamiento antes que otros, igualmente les indicará por medio de la Biblia y del Espíritu Santo si están viviendo correctamente. Pues sabemos que nunca podemos hacer en una primera vez, ni en el quinto intento nos sale perfecto, pero esa mejora progresiva será guiado y evaluado por el Espíritu de Dios hasta que seas bíblicamente correcto.

El siguiente punto de vivir en Espíritu, porque dejas la carne y el mundo para seguir el camino del pacto de Dios y sus promesas es la alegría con que vives en el Espíritu. Porque el mandamiento de Dios se puede guardar de diferentes formas, una es “forzosamente” porque es un mandamiento que tú consideras injusto…, luego puedes pasar a una etapa de indiferencia, de insensibilidad, de desencanto pero lo “haces” simplemente por que él es Dios y tú no tienes “otra salida”. Luego puede aparecer la etapa de “no está del todo mal”, o sea, ya hace un tiempo que está guardando el mandamiento de Dios activamente, es decir, es el Espíritu; y ahora ve los frutos puede discernir cómo era su vida en la carne y ahora que está guardando los mandamientos. Finalmente está el gozo, el convencimiento, el agradecimiento, porque ya la vida está totalmente adaptada al mandamiento de Dios; y no es simplemente guardar, sino que “vive” porque está realmente convencido, e incluso su carácter está cambiando hasta alcanzar “EL CARÁCTER DE DIOS”. Este proceso puede tardar días, meses, años por un solo mandamiento. ¡Así de incrédulos somos! Así de paciente y amoroso es Dios para con aquellos que le aman, y ¡SIEMPRE GANA! ¡SIEMPRE TIENE RAZÓN!

Cuando tu vida ha transcurrido durante reiteradas veces este proceso en diferentes puntos de tu vida para que andes en Espíritu; bueno también te acostumbras, y ves “NOTABLEMENTE” las diferencias y los BENEFICIOS QUE TE HA REPORTADO EL HECHO DE VIVIR EN EL ESPÍRITU. A partir de este punto, es mucho más rápido, incluso hay veces es que basta una palabra de Dios… y ¡YA! ¡HECHO! Y te sientes inmensamente feliz, porque sabes cuán lleno del Espíritu Santo eres, y existe mucho dominio del Espíritu de Dios sobre tu vida.

En este nivel de relacionamiento con el Padre Celestial, es de un compañerismo y una cercanía increíble. Por eso, se puede comprender cuando Jehová le dijo a Abraham: Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. (Santiago 2:23)

Contrariamente, esta es la razón de por qué cada vez es más difícil hablar con Dios, es más difícil encontrarse con Dios para aquellos quienes PERSISTEN EN VIVIR SEGÚN LOS DESEOS Y ATRACCIONES DE SU CARNE. Porque ama al mundo, se ha adentrado cada vez más al mundo, porque todo lo que hace no agrada a Dios, y muere, y muere para Dios.

Y si gana su enemistad, tenemos el ejemplo de Jehová en tiempos de los jueces: Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra de ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción. Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban; pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; ellos no hicieron así. y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de  mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. Mas acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino. Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y dijo: Por cuanto este pueblo traspasa mi pacto que ordené a sus padres, y no obedece a mi voz, tampoco yo volveré más a arrojar de delante de ellos a ninguna de las naciones que dejó Josué cuando murió; para probar con ellas a Israel, si procurarían o no seguir el camino de Jehová, andando en él, como lo siguieron sus padres. Por esto dejó Jehová a aquellas naciones, sin arrojarlas de una vez, y no las entregó en mano de Josué. (Jueces 2:12-22)

LOS BENEFICIOS DE LA VIDA EN ESPÍRITU

  •         NINGUNA CONDENACIÓN: el versículo 1 de Romanos 8 dice: Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Una de las primeras cosas que el creyente quien sale junto a Jesús y sigue el camino de la vida en espíritu es la confirmación que tiene en su interior de “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. Esto implica una paz que invade toda tu persona, que alcanza inclusive a las personas de tu familia.
  •         VIVIFICACIÓN: el versículo 11 dice: Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Es un estado de llenura, de plenitud, de fuerza, de gozo; porque si en el capítulo 7 nos lamentábamos porque la ley de Dios estaba en la mente pero en nuestros miembros hallábamos el mal. Pero ahora, que somos capaces de confiar en Jesús y en sus caminos dejando de pelear por conquistar el mundo como lo hacíamos anteriormente. Mas ahora, vemos que en todas las cosas podemos vivir en espíritu, vemos que los ojos se nos abren, y son más las victorias que las lastimeras palabras con que nos mortificábamos.
  •         ESPÍRITU DE ADOPCIÓN: en versículo 15-16 dice: … sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Una cosa es que todo creyente “con fe” crea que es hijo de Dios, pero otra cosa es que tenga el espíritu de Adopción en él, y que Dios le dé esa confianza, y que reciba el trato de hijo, que tenga la autoridad de hijo en la casa del Padre. Y descubre cosas muy profundas, únicas, un trato muy personalizado de Padre – hijo.
  •         HEREDERO: v. 17: Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Primeramente Dios nos llama haciendo un pacto y dándonos promesas, eso fue nuestro deseo para seguir a Jesús. Mas luego, luego de un tiempo de caminar, veremos que existe una herencia mucho mayor en Jesús. Por eso, primero nos tiene que hablar en términos humanos, y luego en las cosas celestiales.
  •         AYUDA EN NUESTRA DEBILIDAD: en versículo 26: Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
  •         TODAS LAS COSAS LES AYUDAN A BIEN: v. 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Pero también llegado a este punto en que el hijo de Dios vive en el Espíritu, luego que se ha alimentado abundantemente de la palabra, cuando ha recibido tantas confidencias, tratos especiales: ESTÁ LISTO PARA REALIZAR EL SIGUIENTE PASO DE CRECIMIENTO EN EL ESPÍRITU:

SOMOS CONTADOS COMO OVEJAS DE MATADERO

En todo este proceso de caminar y de realizar las cosas en el Espíritu Santo, vamos a encontrar a muchas personas a quienes les extrañará nuestra forma de realizar las cosas, de esperar siempre en el pacto de nuestro Señor Jesucristo.

Otros discutirán, nos plantearán grandes retos, nos contrariarán, en muchos casos no podremos caminar juntamente con ellos porque los tiempos, las formas como realizamos las cosas no coinciden. No buscamos las cosas que ellos llaman urgente, ni vivimos en esa urgencia. Nuestras necesidades no son como las de ellos.

Y vendrán las diferentes formas de cuestionamientos, que no será solamente de los incrédulos o de los enemigos; sino al igual que los más acérrimos perseguidores de Jesús fueron los sacerdotes, los fariseos, los escribas, los saduceos quienes supuestamente creían en Jehová Dios. También recibiremos los mayores cuestionamientos de otros cristianos, de otras iglesias que en principio tienen la misma fe…

Sí, son los más difíciles de entender y de soportar, no es fácil de luchar contra sus “propuestas”, sus “convicciones”, todas las formas que tradicionalmente las iglesias evangélicas, o las iglesias evangélicas presbiterianas vinieron haciendo.

Por eso, seremos acusados de practicar una forma “muy particular” y una forma “muy extrema” de fe. Pero también sentados y conversando con la “Biblia en la mano” verán que en ningún lado, bajo ningún concepto nos podrán retrucar, ni podrán alegar que estemos equivocados o fuera del Evangelio de Jesucristo.

Mas eso produce animosidad, produce recelos, produce críticas, produce desencuentros; mas como Jesús lo dijo… por sus frutos los conoceréis. Y todo lo que sembrare cada uno… eso segará. El tiempo lo dirá en cada caso.

Pero nos duele, como dice el versículo 36: como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.

Y cuando el Espíritu de vida en Cristo Jesús nos consuela, nos fortalece, nos sigue revelando más y más palabras, sabemos en dónde estamos parados. También estamos recibiendo el grado más alto de padecimiento para que seamos juntamente con Jesús herederos y seremos también glorificados por Dios Nuestro Padre.

Todo esto produce una seguridad increíble, un testimonio vivo que existe en tu persona: Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:37-39)

CONCLUSIÓN:

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Solamente cuando se ha vivido saliendo junto a Jesús, muriendo en la carne y respecto al mundo y sus métodos, y se ha abocado a vivir pacientemente en el camino de las concesiones de las promesas del pacto; para buscar y dedicarse a Dios es vivir en Espíritu.

Cuando pones las prioridades en las cosas de Dios, cuando se busca a Dios no solamente de todo su corazón, sino dejando al mundo, dejando a padre, madre, hijos. Cuando escoge a Dios, cuando se espera en sus promesas. Cuando eres fiel en el pacto. Por ejemplo, ¿de qué forma se construye uno para su casa? Si no es por alguna herencia, lo compra generalmente por medio de un préstamo bancario a 10, 15 o 30 años de plazo. Y todas las cosas que se hace es endeudándose, construyendo y equipando poco a poco. En cambio, vivir en el pacto es creer que Dios te proveerá cuando llegue el tiempo del cumplimiento del pacto, y eso significa que hoy vivirás en alquiler, estarás de mudanza en mudanza, emplearás tu tiempo en otras cosas porque tienes la promesa de Dios. Según los ojos del mundo, tú eres un tonto… pues, pudiendo hacer no lo haces. Y así para todas las cosas, porque no podemos quebrantar el mandamiento de Dios y construir nuestra casa.

Cuando cada día te mueres en Cristo para las cosas del mundo, por eso dice la Biblia: por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. (Hebreos 11:8-10)

Entonces tienes la seguridad que te da el Espíritu de vida en Cristo Jesús, que NINGUNA CONDENACIÓN HAY EN CRISTO JESÚS Y ERES VIVIFICADO EN ESTOS NUESTROS CUERPOS MORTALES.

Esto no se ve en el primer día, ni en el segundo, mas existe. Y recibirás la complacencia de Dios.

Todo esto implica el cambio de ley porque hoy vivimos bajo el sacerdote Jesús según el orden de Melquisedec.

Que Dios te bendiga.

 

 

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: 7 de agosto de 2010