Es un Ministerio más  dela Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio 1 2 3 .org

Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

 

Sermón en el día miércoles 10 de febrero de 2010.

Título: DESDE LA DIESTRA DE LA MAJESTAD

Biblia: Hebreos 1:1-14

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

1.     Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

2.     En estos postreros días nos ha hablado por el hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

3.     El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,

4.     Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

5.     Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?

6.     Y otra vez, cuando al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.

7.     Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego.

8.     Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino.

9.     Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.

10.           Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos.

11.           Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura,

12.           Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán.

13.           Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra,  hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?

14.           ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

INTRODUCCIÓN:

A partir de hoy comenzaremos una serie de sermones sobre el libro de Hebreos.

Como sabemos el libro de Hebreos es un libro bastante difícil que juntamente con Romanos habla de conocimientos más profundos.

Como siempre ha sucedido, en la medida en que los sermones se vayan evolucionando, Dios nos irá abriendo los ojos y nos aumentará el entendimiento. Dejemos abiertas las puertas para el conocimiento y el entendimiento de las cosas.

Si los libros de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan son los cuatro evangelios que el creyente que recién se inicia en el camino del Señor Jesús necesita saber para conocer quién es el Dios que está creyendo. Si necesita de estos evangelios para caminar sus primeros pasos hasta los intermedios; el libro de Hebreos es el Evangelio para los creyentes, es el siguiente nivel más avanzado que toda persona debe conocer y practicar, y debe tener frutos que se mencionan en este libro.

Porque el apóstol Pablo menciona en el libro de Romanos a los creyentes que viven en Roma diciendo: Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. (Romanos 1:15). ¿Por qué se necesita de un evangelio si ya son creyentes? Pues todo creyente que no avanza en su fe y en sus frutos, es considerado “incrédulo” y no ha entrado en el reposo de Dios.

Por lo tanto, comencemos y tengamos paciencia para ver todas las cosas que el Señor Jesús nos mostrará y el camino por el cual nos guiará.

NOS HA HABLADO POR EL HIJO

En los versículos 1 y 2 dice que en tiempos pasados Dios nos ha hablado de diferentes formas, sea la creación, sea el diluvio, sean los profetas que vivieron en diferentes épocas de la vida del hombre.

Pero dice que en los postreros días, Dios ha hablado por medio de su Hijo Jesús para los hombres. Ciertamente que este Jesús es el Señor y Rey de nuestras almas que creemos y por quien y para quien vivimos. Es la mayor señal que Dios hace para sus escogidos.

Es cierto que no existe mayor revelación de Dios que la manifestación de Jesús al mundo, y por él todos aquellos que por él son sustentados recibieron la purificación de sus pecados por medio de Jesucristo.

Por eso, también decimos que es el tiempo de gracia, porque las promesas de que Cristo vendría se cumplió y hoy vemos sus obras.

Pero si el evangelio de Jesucristo ha sido predicado a todas las personas y llega incesantemente a los hombres, no por eso implica también un hecho que muchos hombres pasan de largo.

Muchos profetas de Israel fueron llamados, para que predicase el día de Jesús. Y Jesús mismo como profeta también fue levantado.

Pero aquí viene la gravedad, al igual que en tiempos de los profetas cuando los hombres no hacían caso a sus enseñanzas y proclamas. Hoy también muchos escucharon de Jesús, creen en su nombre, tienen el testimonio en sí mismos; aceptan creer en el Señor Jesús, dicen que son sus discípulos, que siguen sus enseñanzas; dicen que viven en fe, que son sus testigos, que proclaman sus testimonios personales y de otros; que son guías de los ciegos, que son maestros de los indoctos, que son refugio de los cansados.

Pero no muchos han entrado en el reposo de Dios. Se han contentado con saber, con conocer, con creer, se gozaron por un tiempo pero luego se desencantaron, y la vida en Cristo se hizo monótono; porque están buscando las mismas cosas, se quedaron estancados.

Y peor también los creyentes siguen viviendo perdidamente, no dan el verdadero valor y ni se preocupan en seguir el conocimiento real de todas las cosas. Y siempre que se les reclama por qué viven como los incrédulos del mundo y alegan la debilidad de la carne, los amores por las riquezas del mundo.

Ciertamente que nosotros vivimos en tiempos mejores, en tiempos donde toda la revelación en Jesucristo tiene cumplimiento, donde Dios ha mostrado que no miente, que su fidelidad es la inmutabilidad por los siglos de los siglos.

Mas no muchos conocen que lo que hoy por la mala interpretación del amor de Dios, de la gracia de Dios y su misericordia los hombres están relajados, están alejados, creyendo que Dios cambió de actitud respecto al antiguo testamento; porque creen que cuando desean pueden volver a Jesús, o simplemente clamar en su nombre serán recibidos con los brazos amplios y abiertos.

Por esto, se escribió el libro de Hebreos, porque este es el evangelio a los creyentes. Si los cuatro evangelios son los libros que muestra a Jesús como el Salvador del mundo, para que los incrédulos crean que Jesús es Dios y Salvador; el libro de los Hebreos es el evangelio a los creyentes pues les despierta de su pasividad, que les dicen por qué no deben vivir alejados del Señor. Que hoy no pueden alegar que son recién iniciados en la fe y del conocimiento de Jesús. Sino este libro es para aquellos que ya conocen a Jesús, que ya están viviendo en este camino. Y si no caminan por esta senda, luego de mucha paciencia y espera por parte del Señor, finalmente serán desechados, desgajados del árbol; como lo fueron a su tiempo los israelitas, luego los judíos y… el creyente de hoy.

¿Por qué es la razón de este libro de Hebreos? Es justamente para combatir la “incredulidad” de los creyentes y la pasividad de su vida sin frutos; y frutos según los tiempos de Dios y aquellos de su voluntad.

Y como los ejemplos que cita y nos detalla los libros del antiguo testamento, lastimosamente está repitiendo. Como llamaba Dios a su pueblo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo (Hebreos 3:7-11)

Tienen que saber, que si Jesús es la revelación más grande a los hombres, si Cristo es el cumplimiento de las promesas. También tienen que saber que luego de Jesús, ya no existe ningún otro profeta, sino el juicio. Y así lo dice la parábola que dijo Jesús:

Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Éste es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron. Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo. Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo, el Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos? Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él. (San Mateo 21:36-43)

Por eso, hoy nos dice la Biblia que Jesús está puesto como heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo. Quien hoy está sentado a la diestra de la Majestad en las alturas.

Y lo que hemos de saber es que, todas las palabras de Jesús se cumplieron, las profecías que profetizaron se cumplieron en Jesús. Al igual que en tiempos de Jesús, el Señor dijo esta parábola de los labradores malvados porque matan al heredero; hoy también los creyentes, o sea, los hebreos también están en la misma situación. Porque muchos creen que esta parábola se dijo a los judíos sacerdotes, fariseos, maestros de la ley, escribas, ancianos de esa época. Mas en cada tiempo, existen estos hebreos, y los cristianos de hoy también son hebreos por ser descendientes de Abraham según la fe en Jesucristo (como lo dice en Gálatas).

Hay que creer en las Palabras de Dios y avanzar, hay que avanzar en la senda de su voluntad y crecer; porque sino podrán ser enemigos de las obras de Dios como fueron los judíos. Y así también nos advierte Romanos 11:17-27 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad, y éste será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados.

QUIEN SUSTENTA TODAS LAS COSAS CON LA PALABRA DE SU PODER

Así como en la Biblia dice: Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. (Génesis 1:3).

También cuando Dios prometió por medio de los profetas que enviaría a su hijo Jesús nacido de mujer para ser el Salvador del mundo, que igualmente se cumplió.

Y todas las palabras de Jesús aun hoy permanecen vivas.

O sea, cuando existe la palabra de Dios, significa que esas palabras se cumplen indefectiblemente. Porque Jehová Dios nunca miente, ni se arrepiente de lo que dice. Por eso, nos dice hoy: Quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.

Por tanto, ¿qué significan estas palabras: “quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”? Que no hemos de dudar de las cosas que están escritas en la Biblia, que todo tiene cumplimiento o que está cumplido.

Así que nos corresponde a nosotros creer en cada palabra, en cada enseñanza, en cada ley, en cada mandamiento de Dios porque el Señor se sustenta en sus palabras, porque sus palabras sin importar cuándo fueron pronunciados implican acción, hecho, determinación, verdad, el Señor mismo.

Por consiguiente, hemos de saber que siempre que nosotros no podemos creer en sus palabras, somos nosotros los que estamos en el error, en falta, en necesidad de fe y convencimiento. Por eso, hay que cuidar mucho de las personas quienes hoy tergiversan la Biblia, que cortan o cercenan las Escrituras para anular, para cortar, para olvidar, o para cambiar. Y algo peor que los adaptan para su gusto y para defender su ministerio y vientre. Y así mismo dijo Jesús: De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (San Marcos 13:30-31)

Es por esta causa que el libro de Hebreos fue escrito, porque muchos creyentes se han apartado de la verdad, porque están escuchando fábulas, están escuchando a hombres venales, que tratan de quebrantar la firmeza de los creyentes. Porque no quieren creer tal cual dice la Biblia. Y justamente Hebreos nos dice que existen otras cosas que buscar, siguientes niveles que alcanzar.

Por eso la Biblia dice: Quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. El lo más grande y difícil, que habiendo prometido a su Hijo Jesús como Salvador, así igualmente se ha cumplido.

¿Por qué hoy los hombres quieren cortar, minimizar, cambiar las palabras de Dios? Ciertamente que eso no viene de Dios.

Porque si se cambiara una tilde o una jota de la palabra de Dios, significaría que Dios también puede cambiar. Cosa que no cambiará por su inmutabilidad. Por eso, en el libro de Hebreos dice: Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Que es la misma cosa de lo que dice el versículo 3: El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas

Nos corresponde escudriñar, vivir en la Palabra de Dios aun en las dificultades que represente este mundo para entrar en el reposo del Señor: porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. (Hebreos 4.8-11)

HABIENDO EFECTUADO LA PURIFICACIÓN DE NUESTROS PECADOS

El siguiente punto en el cual los hombres hoy no quieren escuchar las palabras de su poder, y a quien así lo dice: Dios, es respecto a la salvación, o al perdón de pecados.

Porque hoy muchos creen y así son enseñados diciendo que la Salvación aun no está completada, porque hasta que el hombre tenga y permanezca en fe hasta su último día: no está asegurada su salvación.

Pero ¿qué dice la Biblia?

1.     Jesús es el resplandor de su gloria

2.     La imagen misma de su sustancia.

3.     Quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.

Este Jehová Dios, nuestro Padre celestial nos dice: habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados  por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Vean cómo Dios dice que el perdón de los pecados ya está hecho por la persona misma de Jesús, que no es su sangre, sino su vida. Que todos nuestros pecados ya están purificados por medio de sí mismo.

Y nosotros participamos de su carne porque somos miembros de su cuerpo y hoy estamos sentados juntamente con él a la diestra de la Majestad. Como lo dice Efesios 2:4-10 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Ahora es tiempo de dejar estas cosas y seguir adelante, y ver a nuestro Señor; buscar otras cosas, haciendo las obras por las cuales hemos sido predestinados. Y como dice Dios en Hebreos 6:1-3 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.

Por eso, hay que apartarse de hombres e iglesias que siempre desean discutir y hacer controversias con pequeñas doctrinas que ni ellos conocen correctamente; pero nosotros hemos de seguir al que desde la diestra de la Majestad nos guía por nuestro camino al reposo.

SE SENTÓ A LA DIESTRA DE LA MAJESTAD

Esto significa que Jesús ha cumplido todo, que ha terminado toda la obra que le fue encomendado, que ha vencido plena y completamente. Y nosotros también juntamente con él. Como nos lo asegura la Biblia: porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. (Romanos 12:4-5)

Y hemos de recibir y entender con fe esta nuestra realidad, que en cuerpo aun estamos viviendo en esta carne, pasando por diversas dificultades y luchas; pero nuestro cuerpo celestial está hoy con Cristo Jesús sentado a la diestra de la Majestad.

Entonces, teniendo y mirando desde lejos la victoria que tenemos en Cristo, hoy con más fuerza y seguridad hemos de caminar en todo que el Señor nos pida, nos guíe; porque jamás perderemos este camino, ni podremos ser despojados de esta verdad y vida que está escondida en Jesús.

Hoy hemos de padecer para recibir nuestra herencia en el Padre con Cristo Jesús, pero sabiendo que ya estamos en Cristo a la diestra de la Majestad, nos da un fuertísimo consuelo y promesa cierta de victoria consumada. Como dice la Biblia: como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:36-39)

Por eso, hemos de vivir con mayor tranquilidad, seguridad y apacible en todas las cosas que nos sobreviene. Porque esto es el deseo de nuestro Padre celestial: que nosotros no seamos menos que Jesús. Sino  como hermanos de Jesús que nos hemos convertido, tengamos su gloria y su herencia por medio de los padecimientos a la manera de Cristo. Y Jesús también para parecerse en todo a nosotros, también participó de la carne y sangre, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

JESÚS HIJO DE DIOS Y HEREDERO DE TODO

·        TRONO DE JESUCRISTO POR EL SIGLO DEL SIGLO.

·        CETRO DE EQUIDAD

·        AMADO LA JUSTICIA, Y ABORRECIDO LA MALDAD.

·        ELLOS PERECERÁN, MAS TÚ PERMANECES

·        SE ENVEJECERÁN Y SERÁN MUDADOS, TÚ ERES EL MISMO Y TUS AÑOS NO ACABARÁN.

Estas son las glorias que Dios le ha dado porque ha vencido y todas las cosas ha dejando en las manos de Jesús.

Y si a Jesús le dijo: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. También a nosotros se nos concede esta promesa, que veremos esta realidad que se irá cumpliendo, todas las veces y en todo el tiempo que vivamos cumplidamente en sus Palabras.

Entonces verán una salvación grande, hoy sé que muchos están bajo las vicisitudes de si están salvados o no, si perdurarán hasta el día del Señor Jesús o no. Hay que saber que todo eso, no es más que engaño y esclavitud, son las armas del engaño con que trata de confundir a los herederos de Dios, a los que ya estamos sentados a la diestra de la Majestad en los cielos.

HEREDEROS DE LA SALVACIÓN

Por eso, nosotros somos parte de una Salvación grande, somos parte de la herencia del Dios Padre.

Y todas estas cosas se alcanza por medio de la fe y del discipulado continuo que realiza el creyente. Pero lastimosamente hoy muchos creyentes viven y pierden su tiempo en otras cosas: en músicas, en teatros, en grandes conciertos, en seminarios, en doctrinas destructoras, son corroídos por habladurías de guías ciegos.

Así que seguiremos, así que proseguiremos al supremo llamamiento de nuestra vida, sin cansarnos y sin descansar.

Porque nuestra herencia en Cristo y nuestra presencia a la diestra de la Majestad debe ser sentida y vivida en gozo por nosotros cada día de nuestra vida.

Y así nos recomienda Hebreos 12:1-3  Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

En este camino iremos si nos mantenemos firmes y seguro, seguro que el Espíritu Santo nos ayudará porque somos hijos de Dios y herederos de su promesa.

CONCLUSIÓN

No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Y así lo haremos si seguimos en sus palabras y sobrellevamos los padecimientos. Porque justamente esta es la llave que distingue y es la llave que abre las puertas para entrar en el reposo de Dios.

Por ello, muchos no pueden entrar, pero también por la fe entraremos nosotros si permanecemos fieles. No hay que dejar que conversaciones fútiles, personas que son llevados por sus propias concupiscencias y no ven esto digan que “no existe”.

Mas las personas que hoy ven a Dios por medio de su Presencia, saben que lo que digo es cierto, y con el transcurrir de los días y semanas veremos mayores glorias en este libro de Hebreos.

Seguro que también irá cambiando nuestra personalidad, iremos asentando en dominio propio, en cordura, en conocimiento, sabiendo que los ángeles son “espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación”.

Somos y seremos hijos más plenos en nuestro poder y en autoridad de Dios en esta tierra.

Que Dios les bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

 

Informes sobre esta página:
Copyright © 2003-2010 Palabras de Vida, www.evangelio123.org
Fecha de creación
: 13 de febrero de 2010