Sermón en el
día miércoles 3 de febrero de 2010.
Título: EL DOMINIO PROPIO (PARTE 2)
Biblia: 1 Samuel 8:1-22
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
1.
Aconteció que habiendo Samuel
envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel.
2.
Y el nombre de su hijo
primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en
Beerseba.
3.
Pero no anduvieron los hijos
por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose
sobornar y pervirtiendo el derecho.
4.
Entonces todos los ancianos
de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel,
5.
Y le dijeron: He aquí tú has
envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora
un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.
6.
Pero no agradó a Samuel esta
palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.
7.
Y dijo Jehová a Samuel: Oye
la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti,
sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
8.
Conforme a todas las obras
que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y
sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo.
9.
Ahora, pues, oye su voz; mas
protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que
reinará sobre ellos.
10.
Y refirió Samuel todas las
palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey.
11.
Dijo, pues: Así hará el rey
que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y
en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro;
12.
Y nombrará para sí jefes de
miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y
sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus
carros.
13.
Tomará también a vuestras
hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras.
14.
Asimismo tomará lo mejor de
vuestras tierra, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus
siervos.
15.
Diezmará vuestro grano y
vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos.
16.
Tomará vuestros siervos y
vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará
sus obras.
17.
Diezmará también vuestros
rebaños, y seréis sus siervos.
18.
Y clamaréis aquel día a causa
de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel
día.
19.
Pero el pueblo no quiso oír
la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros;
20.
Y nosotros seremos también
como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de
nosotros, y hará nuestras guerras.
21.
Y oyó Samuel todas las
palabras del pueblo, y las refirió en oídos de Jehová.
22.
Y Jehová dijo a Samuel: Oye
su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel:
Idos cada uno a vuestra ciudad.
INTRODUCCIÓN:
Es un problema crónico: la falta de
conocimiento de Jehová Dios. Porque cada uno quiere saber de Dios únicamente según
la medida de su necesidad, y siempre que se ve satisfecho porque se resolvió de
alguna medida sus problemas, deciden olvidarse o apartarse de Dios nuevamente.
Hasta una siguiente ocasión. Nada nuevo aprendió de la experiencia vivida.
Y la falta de conocimiento hace que se
busque mal a Dios, se tenga un concepto equivocado de las cosas y da a luz
decisiones que Dios toma y que en nada satisface a nuestra vida.
Cuando uno no sabe de Dios y sus palabras:
no está seguro de nada, ni puede decir, ni guardar, y menos sostener la fe en
lo que está pidiendo. ¿Por qué? Porque solamente el conocimiento pleno de la
Palabra hace que tengamos el “dominio propio” de las cosas, de la situación, de
la solución. Pero también es fundamental para que sigamos esperando
pacientemente en Dios. El convencimiento te ayuda a sostenerte y eso es dominio
propio.
Por eso, hoy veremos algunos casos
prácticos de cómo los hombres en una cadena de errores toman decisiones y luego
Dios resuelve y finalmente determina un cambio en el rumbo de tu vida.
Hechos tan sencillos, livianos y corrientes
que normalmente hacemos son para Dios determinantes, y para mal de muchos
creyentes no sabe que le ha sucedido.
ISRAEL BAJO LOS HIJOS DE SAMUEL
Este es un problema frecuente que ocurre,
cuando Dios levanta a una persona quien trabaja y guía fielmente al pueblo de
Dios a lo largo de su vida, mas cuando esta persona se hace viejo viene el
problema de la sucesión.
En este caso vemos que Samuel puso a sus
dos hijos como jueces. Y dice la Biblia: no
anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la
avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho. (v. 3)
Ahora bien, si los hijos de Samuel tenían
problemas porque eran hombres injustos porque no andaban según los caminos de
su padre Samuel. También estaba el otro problema, de cómo propusieron la
solución a este problema.
¿Qué es el dominio propio en estos casos?
En primer lugar, dice que los hijos de
Samuel eran avaros, que se dejaban sobornar y pervertían el derecho. O sea, que
eran hombres en quienes no encontramos que tengan el dominio propio hacia
Jehová y que hayan sido comprobados antes de ser elegidos, porque no sabían
cómo vencer, su avaricia no tenía control y no había verdad en ellos.
En segundo lugar vemos la actitud de los
hombres, en lugar de orar y clamar a Jehová para que sus nuevos jueces sean
como Samuel, la solución que encontraron fue pedir un rey quien gobierne sus
vidas. Vean lo que dicen sus palabras: constitúyenos
un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.
O sea, están diciendo que Jehová Dios no
está juzgando según sus deseos; no se ven vestigios en que las personas hayan
pedido o clamado a Dios por los jueces que se dejaban sobornar, porque eran
avaros y pervierten el deseo. Sino que aprovechando una debilidad y un mal que
existe en el liderazgo de la iglesia simplemente piden un nuevo rey, un nuevo
sistema de gobierno. Pues ya no les satisface estar sujetos a Jehová y sus
leyes.
Hoy también más o menos sucede en las
iglesias, siempre buscan a un pastor que les agrade; y si este no responde le
echan fuera, nadie ora ni se duele clamando a Dios por justicia y que los
corazones de los hombres sean enderezados. También los hombres de Dios antes de
guiar y liderar al pueblo de Dios para enseñar y mostrar a Jehová con el temor
de Jehová, lo que hacen es congraciarse con los hombres. Todo esto es problema
esencial del dominio propio, pues fueron elegidos hombres que no están
preparados, ni fueron suficientemente examinados en el “dominio propio”.
También significa que el sistema de formación de los pastores que actualmente
utilizan las iglesias tiene fallas, porque simplemente considera suficiente la
aprobación de las materias del seminario. (Y este es un ejemplo de cómo el rey
hombre está rigiendo los destinos de la iglesia. Nadie tiene en cuenta que
Samuel tuvo una preparación de más de 20 años, Josué de más de cuarenta años,
Moisés de 80 años. Hoy un ingresado el año pasado del mundo a la iglesia ya
desea ser pastor y los seminarios los aceptan. ¿Dónde está el dominio propio de
los hombres que gobiernan las iglesias y los seminarios? Todo consiste en tener
más seminaristas, en más alumnos, en mayores ingresos, en mayores resultados…)
Aparte los hombres siempre quieren una
distancia entre la iglesia y sus vidas personales. No quieren que se mezcle. En
la iglesia desean escuchar palabras consoladoras, pero en sus vidas desean
gobernar ellos sus vidas, encaminar ellos su futuro. Está visto que en la
iglesia no existe un orden, una autoridad que se guíe y rija según los términos
bíblicos. Y esto es el predominio del rey hombre sobre los asuntos de Dios.
Se dan cuenta cómo ni los unos ni los
otros tienen el dominio propio de su fe que gobierna sus vidas. En cambio, son
los aspectos de la vida mucho más importante que Dios y Jehová Dios, nuestro
Padre simplemente debe aceptar todas las decisiones de los hombres como venga.
O sea, que los hombres no se han buscado ni se han preocupado en unir su vida
en Jehová con su vida en el mundo. Antes que guiarse por las leyes de Dios en
la iglesia y en el mundo, han dejado que los dictados del mundo entre y dirija
la iglesia.
Hoy también sucede algo parecido, siempre
están deseando que Dios de alguna forma les ayude en su vida diaria del mundo,
pero no saben cómo, ni pueden hacer que la Palabra de Dios dicte y gobierne sus
vidas. No pueden vivir cómo dice la Palabra de Dios. El Dios bíblico es uno
pero el Dios práctico en quienes confían los creyentes es muy diferente, y todo
es excusado bajo la figura de “la misericordia”, “el amor” y “la nueva era de
gracia en Jesucristo”. Justamente estos son muestras de cómo el rey hombre
gobierna la iglesia, y de estas corrupciones hemos de tener el dominio propio
basados en el Conocimiento de Dios.
Por eso Jehová saca a colación un hecho
muy importante: Y dijo Jehová a
Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí
me han desechado, para que no reine sobre ellos. (v. 7)
En este pasaje vemos 3 puntos muy
importantes:
1.
Oye la voz del pueblo en todo
lo que te digan:
2.
No te han desechado a ti:
3.
A mí me han desechado, para
que no reine sobre ellos:
ESTA ES LA REALIDAD PELIGROSA: Jehová Dios
está diciendo: Samuel, escúchales;
sígueles la corriente. Escucha todo lo que dicen. Me han desechado, ya no
quieren que reine sobre ellos. O sea, Jehová no se opone, ni impone su
negativa, sino que sigue con la corriente de los hombres malvados. No impone su
autoridad para decir NO, sino que deja que los hombres sigan a su dios de la
carne y sus concupiscencias.
¿Qué característica tienen en común estas
palabras? Que Dios ha tomado ya la decisión, ni siquiera trata de convencerles
de su error. No se enoja con ellos, ni les da señales de que Jehová está
enojado al pueblo. Jehová ya tomó una decisión. Y ordena a Samuel que les diga
cómo sus hijos e hijas van a perder todo dominio propio, no tendrán valentía ni
energía para dominar y guiar sus vidas, se convertirán en siervos, en
conductores de carros, trabajarán para otros, aguateras, cocineras y sus tierras
pasarán al rey o al poderoso.
Y dice que en aquel tiempo habrá dolor y
miseria, y clamarán a Jehová; pero el Señor les promete algo: Y clamaréis aquel día a causa de vuestro
rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día. (v. 18).
No es muy diferente a lo que está
sucediendo hoy, cada cual gobierna la iglesia según su antojo, cada cual se
sale más y más de los caminos de la Biblia; y siempre tratan de justificarse
diciendo que “gloria a Dios”, que Dios recibe sus alabanzas y seguido de unos
aplausos…
¿PARA QUÉ SIRVE EL DOMINIO PROPIO?
Hay que conocer a Dios profundamente, hay
que saber cuáles son las cosas que al Señor le gusta y qué le disgusta
profundamente.
Por eso Jesús dijo: Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y
amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a
Dios y a las riquezas. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué
habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de
vestir, ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
(San Mateo 6:24-25).
Es por eso que cuando los griegos se
quejaron ante los apóstoles porque las viudas de ellos eran desatendidas en la
provisión, los apóstoles dijeron: Buscad,
pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos
del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y
nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. (Hechos
6:3-4). ¿No creen que esto es dominio propio y decir NO a la tentación,
al protagonismo y saber ubicarse en sus funciones?
Significa que si nosotros nos afanamos sin
principio o sin fin, si nuestra única meta es comer, es beber, es vestir; y no
luchamos ni nos esforzamos en tener el dominio propio de tal forma que la
Palabra de Dios nos trate de gobernar; vean por qué Jehová Dios habla de esta
forma. Porque dice que el hombre está buscándose su propio “rey hombre”.
Esta es la razón de por qué cuando ustedes
sacan un préstamo del banco o financiera, verán que jamás Dios les impide. Y
cuando tienen problemas, el Señor no te responde, ni les ayuda a pagar con
algún milagro. Porque han desechado a Dios y han recurrido al “rey hombre”. No
han tenido el dominio propio para decir “NO”, no caeré en la tentación,
simplemente esperará en Jehová y vencer toda tentación que el mundo ofrece.
Esta es la razón de por qué cuando te
enfermas y te vas a consultar con un médico y utilizas directamente los
remedios recetados por el médico y lo utilizas; verán que nunca comprobarán el
poder de Dios, sino que deberán tomar toda la receta, incluso comprar más
remedios porque no se sanaron plenamente. Y continuarán dependiendo porque
habrá dejado secuelas. ¿Por qué? Porque recurrieron al rey hombre y su sistema.
Todo cuanto digan después… simplemente son excusas para compadecerse a sí
mismo.
¿Qué deseo hablar o comentar con esto? Que
uno ingresa a una espiral descendente que no tiene fin, ni Jehová te saca con
su poder. Deberás pagar hasta la última blanca.
Todos estos son los dioses ajenos y
extraños que aún están inmersos y muy cercanos nosotros, y simplemente
consideramos “normal” en la vida del hombre. Pues de todo esto hemos de nacer
de nuevo, porque sino nadie verá el reino de Dios y la gloria del Señor.
Respecto a los pastores, qué debe hacer la
iglesia, en lugar de colocar un anuncio en el periódico, cada iglesia, cada
pastor tiene que afanarse en formar a su discípulo, tener una y miles de
fallas, de contratiempos, de fracasos; pero tiene que tener el dominio propio
que solamente así se forma al verdadero pastor de la siguiente generación. Esto
es dominio propio.
Por esto, el dominio propio es tan
dependiente del Conocimiento de Dios como hemos visto en el sermón del domingo:
vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud,
conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a
la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal,
amor. (2 Pedro 1:5-7)
Y ahora, si quieren salir de esta forma de
vida al que estamos tan acostumbrados, hemos de comenzar desde la base, a
comenzar a obedecer desde los primeros mandamientos y luchar denodadamente
contra todo el sistema que se ha levantado hoy.
SIRVIENDO A DIOSES AJENOS
Conforme
a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy,
dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. Ahora,
pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les
tratará el rey que reinará sobre ellos. (8-9)
Aquí dice que desde que salieron de Egipto
hasta hoy, dejando a Dios y se sigue sirviendo a dioses ajenos. Y que ahora
llegó el colmo, cuando un hombre exige un rey hombre en lugar de ser gobernado
por el rey Dios, ya no hay regreso.
Por eso dice en Proverbios 1:20-33 La sabiduría clama en las calles, alza su
voz en las plazas; clama en los principales lugares de reunión; en las entradas
de las puertas de la ciudad dice sus razones. ¿Hasta cuándo, oh simples,
amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos
aborrecerán la ciencia? Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi
espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no
quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que
desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, también yo me
reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare
como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.
Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni
quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, comerán del fruto
de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos. Porque el desvío de
los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder;
mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del
mal.
Hay que saber que nosotros vivimos bajo la
gracia de Dios, si bien nosotros no tenemos ya condenación que nos destruya el
pecado, sí delante de Dios no somos perfectos, pues andamos en nuestras
concupiscencias, pero impera la misericordia de Dios mientras nosotros
escuchamos su voz y todos los días nos esforzamos en hacer su voluntad. Mas
cuando, el hombre cansado de escuchar los llamados de Dios para la corrección,
si se cansa de la disciplina del Señor; todo lo que aún falta ser tratado,
sanado, curado y que simplemente está retenido porque andamos en su gracia;
todo esto se toma nuevamente como deuda y Dios lo reclama de una sola vez.
En referencia a esto Jesús habló de la
parábola de los deudores: Y comenzando
a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste,
como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo
que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le
suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El
señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien
denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.
Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten
paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó
en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba,
se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había
pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: siervo malvado, toda aquella
deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia
de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado,
le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. (San Mateo
18:24-34)
Así también, hoy cuando tratas de vivir
según todas las palabras de Dios posibles según tu cantidad de fe y realmente
haces tu mejor esfuerzo. Dios también te ayuda y tiene misericordia. Mas si tú
te vuelves al dios hombre, entonces toda la deuda que el Señor te perdonó,
reflotará como este caso de la parábola que el Señor Jesús contó.
Por eso es tan importante que cada día el
creyente lea la Biblia y busque qué desea Dios que nosotros corrijamos, que
caminemos en fe, porque hasta el día de hoy tenemos muchos aspectos que
normalmente recurrimos al dios hombre y su sistema; y todo eso nos parece
normal y natural porque toda nuestra vida hemos vivido con ello, como por
ejemplo: pronóstico del tiempo, dietas para ganar salud, comer ciertos
alimentos porque es bueno para alguna enfermedad o para evitar “colesterol” por
ejemplo; chequeo médico para estar seguro que está bien de salud mientras que
Dios nos da nuestra salud y sanidad; es Dios quien cuida nuestra ciudad y
construye nuestra casa; etc, etc, etc.
Pues en la medida en que uno vaya
viviendo, Dios le hablará y le dirá qué palabras guardar, y al hacerlo verá que
tendrá una libertad más, conocerá que eso justamente era un dios ajeno al que
nosotros confiábamos.
Es por todas estas cosas que el brazo
poderoso de Jehová está retenido, y él no tiene por qué manifestarse, porque
nadie le daría su gloria y gracias. Porque nos e sabe si fue el sistema humano
que funcionó o el poder de Dios.
Por eso, hay que buscar nuestros dioses
ajenos en nuestra vida. Nuestras prácticas que aun mantenemos en los dioses
ajenos. Y cuando haya palabra de Dios, cuando él nos da la confianza, podemos
vivir.
LA RESPUESTA DE DIOS EN ROBOAM
Y
les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo que me ha
hablado diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros?
Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron diciendo: Así
hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro
yugo, mas tú disminúyenos algo; así les hablarás: El menor dedo de los míos es
más grueso que los lomos de mi padre. Ahora, pues, mi padre os cargó de pesado
yugo, mas yo añadiré a vuestro yugo; mi
padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.
División de Israel y Judá sucedió en
tiempos del Rey Roboam. Y todo lo que los hombres pidieron y dijeron a Samuel,
les fue una pesadísima carga; porque ya en la segunda mitad del reinado de
Salomón, los frutos de la tierra no tenían el mismo rendimiento y no producía
tanto, entonces las cargas del rey y de sus súbditos era exagerado. Cuando la
tierra era bendecido por Dios no había problema, mas cuando la tierra producía
poco, el impuesto era exagerado, y finalmente se quebró en el tiempo del rey
Roboam.
Dice la Biblia: tenía Salomón doce gobernadores sobre todo Israel, los cuales mantenían
al rey y a su casa. Cada uno de ellos estaba obligado a abastecerlo por un mes
en el año. (1 Reyes 4:7) luego dice: Y la provisión de Salomón para cada día era de treinta coros de flor
de harina, sesenta coros de harina, diez bueyes gordos, veinte bueyes de pasto
y cien ovejas; sin los ciervos, gacelas, corzos y aves gordas. Porque él
señoreaba en toda la región al oeste del Eufrates, desde Tifsa hasta Gaza,
sobre todos los reyes al oeste del Eufrates; y tuvo paz por todos lados
alrededor. Y Judá e Israel vivían seguros, cada uno debajo de su parra y debajo
de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón. Además de
esto, Salomón tenía cuarenta mil caballos en sus caballerizas para sus carros,
y doce mil jinetes. Y estos gobernadores mantenían al rey Salomón, y a todos
los que a la mesa del rey Salomón venían, cada uno un mes, y hacían que nada
faltase. Hacían también traer cebada y paja para los caballos y para las
bestias de carga, al lugar donde él estaba, cada uno conforme al turno que
tenía. (1 Reyes 4:22-28)
¿Se pueden imaginar la carga de todo esto
cada día? ¿Y cada año? Por eso, Samuel les había reclamado a su tiempo. Pero
los hombres no piensan en el mañana, sino solamente en la conveniencia del día.
Aquí dice que había 40 mil caballos y doce
mil jinetes que componían su ejército. ¿Y cuánto comen ellos? Y ¿cuánto es la
pérdida porque doce mil hombres dejan de trabajar la tierra?
Todo esto es dominio propio, que uno
conozca a Dios y sepa qué dice su conocimiento. Y hacer que el conocimiento de
Dios no dé dominio propio para ser hombres responsables, trabajadores y
sobretodo aprender a convivir con Dios y su palabra.
CONCLUSIÓN
Se dan cuenta que es difícil ganar el
dominio propio, porque el conocimiento de Dios y la fe exige decisión, exige
perseverancia. Mas también si uno deja a Dios para hacer lo fácil, simplemente
el hombre está dejando de escuchar a Jesucristo y sus Palabras, estás dejando
la Sabiduría y buscando seguir a dioses ajenos.
Tienes que hacer un esfuerzo grande, tener
dominio propio sobre tu propia vida, sobre la vida de tu familia, sobre la
iglesia; porque en el mundo todos hacen lo que es fácil. Pero que tú
permanezcas siguiendo estas leyes de Dios, parecerán extraño a los ojos de los
hombres, incluso de otros creyentes. Y justamente esto es dominio propio.
Mas luego de un tiempo verán la
diferencia. Verán que dos creyentes clamarán igualmente a Dios por sus
problemas y necesidades, pero aquella persona quien trata de permanecer en su
dominio propio recibirá una mayor gracia, le será respondido más rápido, y será
tenido en mucho cuidado y amor. Dios le hablará más.
Por eso, no hay que dejarse llevar por la
fe liberal que hoy predominan en las iglesias, diciendo y enseñando que de
cualquier manera Dios es glorificado, porque no funciona de esa forma. Por esa
forma de vivir, hoy poquísimos creyentes escuchan la voz de Dios, y menos
pueden obrar. No es fácil ver el dominio propio, incluso entre los pastores.
Porque nadie está seguro para defender a Dios y sus palabras hoy.
Es necesario que creas y tengas firmeza en
las Escrituras, y lo que has visto, oído, palpado tienes que defender con mucha
entereza. Esa es tu manera de padecimiento y crecerá tu dominio propio delante
de Dios y de los hombres.
Porque
todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree
que Jesús es el Hijo de Dios? (1 Juan 5:4-5). ¡Bienaventurado aquel que vive
creyendo en Jesús en todo momento y situaciones!
Que Dios te bendiga.
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dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
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