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Sermón en el día miércoles 25 de noviembre de 2009.

Título: CONVERTÍOS Y VIVIRÉIS

Biblia: Ezequiel 18:1-32

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

1.   Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2.   ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?

3.   Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar de este refrán en Israel.

4.   He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.

5.   Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia;

6.   Que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa,

7.   Ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido,

8.   Que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre,

9.   En mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.

10.               Mas si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas,

11.               Y que no haga las otras, sino que comiere sobre los montes, o violare la mujer de su prójimo,

12.               Al pobre y menesteroso oprimiere, cometiere robos, no devolviere la prenda, o alzare sus ojos a los ídolos e hiciere abominación,

13.               Prestare a interés y tomare usura; ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá, su sangre será sobre él.

14.               Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos;

15.               No comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; la mujer de su prójimo no violare,

16.               Ni oprimiere a nadie, la prenda no retuviere, ni cometiere robos; al hambriento diere de su pan, y cubriere con vestido al desnudo;

17.               Apartare su mano del pobre, interés y usura no recibiere; guardare mis decretos y anduviere en mis ordenanzas; éste no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá.

18.               Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad.

19.               Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá.

20.               El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

21.               Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.

22.               Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.

23.               ¿Quiero yo la muerte del impío? Dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?

24.               Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.

25.               Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos?

26.               Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá.

27.               Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.

28.               Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.

29.               Si aún dijere la casa de Israel: no es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos.

30.               Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.

31.               Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?

32.               Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.

INTRODUCCIÓN

Las personas quieren tomar esta parte de la Biblia en forma muy simplista y solamente en forma literal: Ya estoy “convertido”, ya estoy “vivo” en Jesucristo. Bueno, cuando se habla de esta manera, pues claro que ya no hay forma de buscar otras cosas, porque ya cree que ha alcanzado todo.

Y justamente porque las personas aceptan las cosas de esta manera, porque los ojos tienden a pasar por alto, Jesús trató el tema con mucho rigor.

Ahora bien, los creyentes de hoy están extrañados de por qué no suceden tantos hechos prodigiosos y grandes milagros como en tiempos de Jesús o de los apóstoles. Y un problema grande es que las personas buscan causas foráneas, mientras el principal problema está en: “convertíos”, y viviréis.

Jesús dijo: la lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor. (San Lucas 11:34-36)

Cuando una persona no toma cartas respecto a las palabras de Dios, sino que simplemente vive con la apariencia de lo exterior; siempre alguna parte de las tinieblas que existe en la persona saldrá a luz en cualquier momento y generalmente en el tiempo menos indicado. Y consecuentemente no podrá ser “todo luminoso”. Por eso, la Biblia dice hoy: “convertíos, pues, y viviréis”.

Jesús habla de todo un grupo de personas quienes teniendo la Palabra de Dios, pero no se han esforzado en vivir las Escrituras en forma: los fariseos y los intérpretes de la ley.

Seguro que aquí no existe ningún fariseo ni intérprete de la ley pero sí podemos vivir como “fariseo” y como “intérprete de la ley” que limpiamos lo de fuera pero por dentro estamos llenos de rapacidad y de maldad. Que cumplimos la ley de Dios por “fuera”, pero en nuestra vida pasamos por alto la justicia y el amor de Dios.

En realidad, cuando en el libro de Ezequiel dice: Convertíos y viviréis; nos está hablando TAMBIÉN de cómo hemos de convertirnos poco a poco en toda la Palabra de Dios antes que el hecho de “creer en Jesús como Señor y Salvador”.

Alguna vez se preguntaron: ¿Qué es tener un buen ojo? ¿Y qué es tener un mal ojo?

CONVERTÍOS Y VIVIRÉIS

Cuando leemos este pasaje, podemos entender que estas palabras están dirigidas a personas que tienen conocimiento de Jehová Dios; no se lo dice al que nunca escuchó con anterioridad, sino al que “ya” le conoce.

Pero también hace énfasis a las personas que ya saben la ley de Dios: “convertíos”. Porque existen muchos grados de “convertidos a las Palabras y leyes de Dios”. Está hablando de un “perfeccionamiento progresivo”, que te “conviertas sucesivamente hasta cumplir plenamente” y entonces vivirás, y vivirás más cada día.

Y esto está completamente en oposición a los pensamientos que predominan entre los creyentes: “que tienes que hacer solamente hasta donde puedas, y luego Dios te excusará aplicando su misericordia.”

Consecuentemente, aquella persona quien se preocupa de sí mismo, quien cree en Jehová Dios y lee estas palabras y guarda cada mandamiento, convirtiéndose en cada situación, en cada hecho; también vivirá cada vez con mayor intensidad y grandiosidad.

Por esta razón Jesús nos revela con sus palabras cómo una persona está convertido, pues quien tiene los ojos buenos, también significa que toda su persona está lleno de luz, mas si su ojo está malo, su cuerpo está en tinieblas. Son como las diferentes tonalidades de rojos, de amarillos, de verdes, de anaranjados, de grises que hay en el espectro de la luz.

Entonces, ¿a qué Jesús refiere como ojos bueno y ojos malos? Porque todos tenemos ojos, todos conocemos la Palabra, de alguna manera todos hacemos juicios sobre las personas y los sucesos. Mas no porque una persona pone la Biblia bajo su brazo y viene a la iglesia signifique que su cuerpo sea lleno de luz y que su ojo sea bueno. Ni porque conozca algunos pasajes bíblicos.

En cambio, se refiere cuando la persona está viviendo fielmente a los mandatos de la Biblia, cuando lee y enseña la Biblia y lo hace fielmente: lo que es sí, dice sí; a lo que es no, dice no. Dice la Biblia respecto a ello: Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás. (Salmo 15:1-5)

O sea, no puede existir una interpretación de la Biblia según las circunstancias, según las personas, según el ambiente o la cultura local. Sino la palabra de Dios es única para todos los hombres cuyas almas son de Dios. Porque por ahí se escucha que estas leyes fueron dadas para los hebreos, pero la palabra cambia según los tiempos modernos y según la sociedad actual.

Y justamente por eso, el camino que seguimos es angosto. Porque cada uno interpreta como más le conviene, mas son pocos quienes realmente aceptan la Palabra tal como está escrita y vive tratando de “convertirse” y de “vivir”.

Y VIVIRÉIS

En el texto de hoy aparecen tres formas de morir:

1.   V. 10: la persona quien así vive, que vive cometiendo estos pecados delante de Dios, el Señor dice que recompensará de esta manera y será una señal para mostrar su maldad: que engendrará un hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas.

Y lo hará según como hizo el padre delante de Jehová.

2.   V. 13: No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá, su sangre será sobre él.

Que habrá una muerte física y morirá según el pecado que ha cometido. Y dice el señor que su sangre será sobre él. Que habrá escuchado las Palabras de Dios y lo ha rehusado, y será culpable.

3.   V. 24: igualmente el justo, el día que pecare apartándose de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, dice el Señor que ninguna de sus justicias serán tenidas en cuenta, por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.

Aquí el número 2 y el 3 se confunden en uno.

4.   V. 30: Jehová juzgará según el camino de cada uno, y si no se aparta de sus transgresiones, será causa de su ruina.

Pasa que existen formas de leer la Biblia, porque si no se convierte a “satisfacción” de Dios, significa que no te has convertido plenamente, y de eso depende si vivirás o no, si vivirás más plenamente o no.

Y en este pasaje, Jehová Dios nos habla específicamente de algunos pecados muy puntuales como el que come sobre los montes porque busca otros dioses, quienes buscan fortunas como lo hacen los hombres del mundo, aquellos que leen horóscopos y así decide la “suerte” de su día. Aquellos quienes utilizan los versículos bíblicos como “horóscopos” diarios, que es una adaptación de sus antiguas prácticas. En lugar de convertirse y vivir como dice la Biblia; los creyentes hoy viven y cuando sucede algo entonces “se convierten” en mar de lágrimas y ayunos.

Con respecto a violar la mujer de su prójimo, incluye tanto el “galanteo” con la mujer ajena con la esperanza de sacudir el árbol para ver si no existe alguna fruta podrida. Aquel quien se casa con una mujer “repudiado/a o divorciado/a” también violando la mujer de su prójimo, pues siguen siendo un cuerpo.

El que no se abstiene en tiempos en que la mujer tiene los períodos de menstruación. Conviértete y vivirás.

El que no oprimiere a ninguno, sea al menos desfavorecido, sea al ignorante, sea al pobre, al huérfano, a la viuda, al extranjero, al jornalero, al empleado, al contratado o subcontratado. Conviértete y vivirás.

Que a tu hermano deudor le devuelvas la prenda, la garantía que has recibido para prestar. El que no comete robos, sean de objetos, sean de copias en los exámenes, sean de la propiedad intelectual, sean de ideas. Incluso con el argumento de aumentarle el sueldo y categorización, contrata a un empleado de la competencia.

El que no prestare a interés al hermano, ni tomare usura de cualquier índole, sea en dinero, en artículos, en empeños. Y justamente el creyente debe convertirse para vivir y no llegar a estos extremos de la necesidad personal y familiar. Ven cómo las compras en cuotas está penado como pecado, y esa costumbre que traemos del mundo hemos de convertirnos, y entonces viviremos. También dice que si tú te has convertido, que seas el primero en “devolver” la prenda retenida como garantía; conviértete y vivirás.

Por eso dice la Biblia bien claramente: En mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.

PADRE E HIJO, PASTOR Y OVEJA

El versículo 14 dice: si el hijo viere todos los pecados de su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos; no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, …guardare mis decretos y anduviere en mis ordenanzas, éste no morirá por la maldad de su padre, de cierto vivirá.

Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad. (v. 18)

Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.

Si así es con respecto a los padres e hijos, así también es con respecto a los pastores y las ovejas de una iglesia. Porque estos también son como padre e hijos. Esta es la razón de por qué cada miembro debe ser un experto en la Palabra de Dios, cada uno debe preocuparse de su discipulado para convertirse él y vivir.

No puede alegar que su pastor le enseñó mal, porque morirá juntamente. Mas cuando el hijo viere el pecado de su padre y dejare de hacer lo malo y se convirtiere, ese vivirá.

Mas si el creyente simplemente sigue ciegamente al pastor de la iglesia, sin discernir el bien y el mal, también recibirán los juicios de Dios. Porque obviamente el Señor dice: el alma que pecare ésa morirá.

NO QUIERO LA MUERTE DEL QUE MUERE

Mas no es la muerte, ni el castigo la voluntad de Dios, sino que los creyentes se conviertan de su maldad y que vivan.

Este es el principio de Dios, de dar vida en abundancia para los hijos de la promesa. Pero no de cualquier forma, sino cuando hay arrepentimiento y perfeccionamiento en la Palabra.

El deseo de Dios es que todos se conviertan de sus caminos y que tengan vida, y vida en abundancia. Y para eso, existe abundancia de Vida, de Dones, de Recompensa, de Corona de Vida, de Adorno de gracia y de corona de hermosura.

Y de esta manera el creyente, convirtiéndose tiene más vida. Y más vida implica más poder espiritual, más autoridad espiritual, y una mayor comunión íntima con el Padre Celestial.

Porque en la medida en que el creyente tiene más fe, ve con mayor discernimiento los mandamientos de Dios con su vida en el mundo. Entonces verá en qué puntos sigue estando en falta, para que pueda convertirse. Y si se convierte, vivirá. Será como una leña más que se echa en el fuego de vida, para hacerlo más fuerte, más puro.

Y cuanto más haga también verá mayor gloria de Dios, que implica naturalmente que verá mejor a Dios hasta llegar a verle cara a cara como lo hacía Moisés.

HACEOS UN CORAZÓN NUEVO Y UN ESPÍRITU NUEVO

Para las personas quienes desisten, que desean simplemente vivir como están.

Quebrantaron muchas leyes, y consideran que ya no tienen formas de recibir el perdón.

Que simplemente se alejan porque dicen que es imposible cumplir con todas las leyes.

Que buscan otros caminos más fáciles y abreviados atraídos por los caminos que siguen otras personas.

Hay que saber que no pueden volver cuando deseen, no siempre existe la misma voluntad de Dios, ni la misma predisposición. No se puede relegar a la gracia que Dios te extiende, porque llega un tiempo cuando el Señor mismos deja de mirar, y no hay más remedio que enviar a Babilonia o a Asiria sobre los creyentes.

¿Crees que esto no sucederá nuevamente porque vivimos otro pacto? El apóstol Pablo mismo decía a los corintios: Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. (1 Corintios 10:5-11)

Y si es un ejemplo para nosotros, también es una advertencia que puede sobrevenirnos. Conviértete y vivirás.

CONCLUSIÓN

Mas no hay por qué temer si haces lo bueno, si te esfuerzas en convertirte a los mandamientos de Dios todos los días, verás que vives cada día más.

Sentirás cada Palabra de Dios que mueve tu vida, sentirás cómo su poder reposa en ti.

Luego de un tiempo, tú mismo estarás buscando convertirte más y más, porque la gracia que recibes es única, es tan grande y maravillosa que querrás hacerlo, porque compruebas en ti mismo la vida que Dios te da.

Evidentemente que esto es práctico, es necesario que te conviertas, que transcurra un tiempo y el Señor verifique que tú estás por el camino, que no volverás, que no caerás. Que es una conversión sincera, y él hará las pruebas correspondientes.

Luego no querrás detenerte, lucharás contra las personas que desean oponerse. Y amarás la cruz de Jesucristo.

Mas hay que convertirse en toda la Palabra de Dios, no solamente en aquellos aspectos que uno desea, sino integralmente.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.


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