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Sermón en el día miércoles 30 de septiembre de 2009.

Título: LA MIES ES MUCHA, MAS LOS OBREROS POCOS

Biblia: San Mateo 9:9-10:1

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

9)      Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

10) Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

11) Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

12) Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13) Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

14) Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15) Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.

16) Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17) Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

18) Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19) Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

20) Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre  desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;

21) Porque decía dentro de sí: si tocare solamente su manto, seré salva.

22) Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

23) Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto,

24) Les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.

25) Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.

26) Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

27) Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!

28) Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.

29) Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

30) Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.

31) Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

32) Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.

33) Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.

34) Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35) Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

36) Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

37) Entonces dijo a sus discípulos: a la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

38) Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

CAPITULO 10:

1)                Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

INTRODUCCIÓN:

Seguramente no existe un llamamiento más constante del Señor Jesús, y también existe una respuesta que siempre aparece entre los creyentes. Mas extrañamente la voz del llamado es más fuerte y quebrantador que el esfuerzo desplegado para cumplir ese llamado.

¿Por qué siempre es insuficiente la cantidad de obreros respecto a la mies?

Si bien es cierto que toca y remuerde mucha consciencia personal de los creyentes; muchas veces pareciera que este llamamiento de Jesús es sobrepasado ampliamente por las respuestas que dan los creyentes ante determinado proyecto. Cuando se lanza un pedido por obreros para un ministerio, siempre existen las personas quienes están predispuestas a trabajar por el Señor Jesucristo.

Cuando uno ve a cientos y miles de jóvenes que están trabajando con uniforme que los distingue como servidores, ¿quién podría decir que faltan obreros? ¿Cuántos miles de pastores de ovejas existen en las ciudades? ¿Cuántas iglesias están por las calles, y seguro que por cada barrio existen dos o tres? ¿Cuántos están deseosos de ser obreros, que ingresan en los seminarios teológicos, los que siguen cursos abreviados para líderes?

Mas ¿por qué siempre que llegamos a leer estos versículos, las palabras de Jesús nos hinca como una punzada dolorosa y acusadora?

También debemos aclarar algo, hay muchos obreros, mas BUENOS OBREROS HAY POCOS.

Esto pasa, porque no estamos alcanzando el nivel de trabajo que el Señor desea ver en los obreros. Aquí reside el problema, y veamos con detalle de por qué Jesús clama diciendo: al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. (v. 36-38)

MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO

Hoy les quiero enseñar un nuevo significado de Misericordia quiero y no sacrificio, y con esta explicación comprenderán por qué o dónde estaba el error. Y principalmente en función a lo que Jesús dice acerca de la mies y de la falta de obreros o buenos obreros.

¿Por qué Jesús dice que hoy faltan obreros? ¿Y por qué los obreros siempre que escuchan estas palabras se sienten culpables? Porque trabajan y sirven a Dios y a las iglesias como “sacrificio.”

Es que “sacrificio”  se puede entender como “el holocausto” del animal que se daba en el antiguo testamento, lo cual correspondería al “culto” realizado en las iglesias de hoy; mas también significa el “esfuerzo personal realizado ante un hecho que normalmente no hace y requiere de una atención especial”, es el caso del ejemplo dado por el buen samaritano. ¡Claro que los sacerdotes y los levitas hacen o programan actos de caridad, de ayuda a los indigentes, el visitar una vez al año a los huérfanos, juntar ropa usada para los damnificados, reunir ofrendas y alimentos no perecederos para las víctimas de una catástrofe! Estos son actos de sacrificio personal, que normalmente no realiza y en forma excepcional realiza.

Sí, los cristianos tienen la marca registrada en cuando al sacrificio que pueden hacer y desplegar a la hora de la necesidad, o en nombre de Jesucristo. Pueden y son capaces de llevar una pesada cruz si están convencidos de ese acto.

Mas ni bien culminó el programa, luego que pasó la emergencia, se apagaron los reflectores de las cámaras de televisión, ya cuando ningún reportero y la audiencia tienen interés en esas personas, ¿dónde están los cristianos? Por esta razón, Jesús dice: la mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos.

Porque hoy muchos creyentes trabajan, sirven en los ministerios de “MODA”, pero son ausentes en aquellos donde no existe el “brillo”, donde no existe “felicitación”.

Muchos jóvenes se disponen y sirven en las grandes concentraciones de evangelización, cuando existe un acto muy publicitado, cuando viene un personaje famoso, sirven sin interés ni ganancia para un concierto, para unas jornadas de evangelización, para cumplir con un curso que tiene requerimiento de “horas de servicio en campo”. Es que han sido “convencidos” por las arengas del pastor o de algún medio de comunicación.

Mas ¿quién lo sigue haciendo después del entusiasmo? Muchos sembraron y se posaron para la fotografía de la revista misionera, mas ¿cuántos siguen trabajando silenciosamente sembrando y regando todos los días? ¿Cuántos siguen llorando porque los frutos no aparecen?

Pues esa es la diferencia entre la misericordia y el sacrificio. El sacrificio, tú lo puedes hacer para un acto específico, puedes caminar y correr por unos días. Mas ¿quién puede caminar por meses, años y hasta el resto de sus días? Y esto no se hace con sacrificio, sino con misericordia.

Por ejemplo: Luego de un sermón acerca del buen samaritano, hay mucha probabilidad de que creyentes, así como sacerdotes y levitas ayuden a prójimos extraños porque sintieron la acusación de la Palabra, y harán el “SACRIFICIO” por realizar alguna obra para demostrar que en él existe el amor al prójimo. Mas después de una semana o un mes, ese amor desaparecerá, nuevamente volverá al curso normal el río de la vida cristiana. Y solamente el buen samaritano, quien tiene misericordia seguirá ayudando a los desconocidos que están dolientes por las calles, sin brillo y sin reconocimiento.

Por esta razón, la mies es mucha, mas los obreros pocos. Es por esta razón que las grandes multitudes tienen falta de pastor.

Muchos sembraron, pero se olvidaron de regar. No son pocos quienes han sembrado, pero mañana desean ver frutos.

Recuerden que Dios dice: porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. (Oseas 6:6). Y según estas palabras, los sacrificios hechos no sirven, ni llegan a Dios, ni le es agradable. Es un tiempo, esfuerzo y dinero perdido. Como Jesús dijo: Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. (San Mateo 6:5)

QUIEREN MEDIR POR LOS ACTOS

Este punto es consecuencia del tema anterior, ya que las personas no sirven a Dios por la misericordia que han recibido y que aprendieron de Jesucristo; sino que hacen actos de “sacrificio personal” semana tras semana, hasta llegar al agotamiento extremo o sino el vacío luego de una vida de servicios.

Todo esto porque no han aprendido a hacerlo con misericordia, simplemente son actos de sacrificios para “verse cristiano”, “competir contra el otro que está a tu lado”, “servir para estar entre elegibles para cargos de responsabilidad”, para “mostrar que tu iglesia es mejor que la otra”.

Y las personas o iglesias que hacen actos de sacrificio, generalmente se muestran muy “religiosos”, y suelen hacer actos de grandes sacrificios. En este pasaje de la Biblia, los discípulos de Juan vinieron y cuestionaron a los discípulos porque eran comilones, por eso discutían: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

Es que las personas quienes hacen actos se sacrificio, deben mostrarse iguales o mejores, no admiten que otros puedan adelantárseles.

Y esta es la razón de por qué siempre necesitan hacer “actos mayores”, si el año pasado reunieron a 10 mil personas, este año van por 15 mil. Y alguien o alguna iglesia hicieron tal obra, siempre desean superar en grandiosidad, en multitudes, en gastos, en actos especiales que asombran los ojos.

Mas, como suelo decir: ¿Qué hay del día siguiente? Se gastaron miles, millones, se hicieron grandes sacrificios. Y mientras se prepara y dure la función son los “creyentes ejemplares”, los “más fieles”, los “admirados”.

Por eso, luego del gran incendio del Supermercado Ycuá Bolaños, y llovían las ayudas a los accidentados, a los hijos, a los huérfanos. En ese entonces cada cual hacía un sacrificio inmenso para “ayudar en el nombre de Jesucristo”, ahora, luego de cinco años, ¿qué hacen aquellos grandes creyentes? Fue por eso, que les dije, nosotros ayudaremos y seguiremos orando, predicando, ayudando a nuestra manera a los que sufrieron y sobrevivieron cuando termine toda esta oleada de entusiasmo y de lástima cristiana.

Y cuando hay aparente paz en el horizonte, los creyentes son buenos “dentro de sus iglesias” hasta un siguiente sacrificio. Mas las cosas son hoy, no los ayunos para mostrarse cristiano de fe, sino que muestres “misericordia todos los días”, y aun en momentos difíciles por tu propia condición. Esta es la misericordia que desea Jesús, y por eso son pocos los obreros.

Y les digo una verdad: cuando los creyentes son formados de esta manera, por medio de programas y programas, jamás sienten la necesidad de tener misericordia pero sí un alto grado de sacrificio cristiano. Conclusión: en lugar de misericordia para mover tu persona cada día, necesitas de “dinero” porque con ella se hacen las grandes obras.

POR LA FALTA DE AUTORIDAD

El siguiente punto de por qué Jesús al ver las multitudes tiene compasión de ellas porque están desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor, es justamente porque los obreros quienes se “consideran obreros son muchos”, mas los obreros que tienen “misericordia” son pocos y que además “tienen autoridad” son aun menos frecuentes. Por eso, el miércoles pasado les hablé de cómo el don que tenemos como hijos tiene que brillar como luz del mundo y como la sal de la tierra.

Porque los que hoy dicen ser “obreros con autoridad” no tienen misericordia, y están de un lugar a otro tratando de mostrar su “autoridad en forma humana” y para su beneficio propio. Mas los obreros quienes con autoridad y con misericordia estén sirviendo y alimentando, que estén pastoreando a las ovejas son pocas.

¿De qué autoridad estamos hablando? Como Jesús nos dice en el versículo 35: Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Estoy hablando de la Autoridad recibida de Dios para enseñar en las iglesias.

Estoy hablando de la Autoridad recibida de Dios para predicar el evangelio del reino.

Estoy hablando de la Autoridad recibida de Dios para sanar toda enfermedad.

Estoy hablando de la Autoridad recibida de Dios para quitar toda dolencia en el pueblo.

Como dijo el apóstol Pablo: Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. (Romanos 15:18-19)

Es por eso que Jesús, dice la Biblia en San Mateo 10:1 dice: Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Y este es el problema, hay muchos obreros, pero pocos que tienen Autoridad en la Palabra de Dios para predicar y enseñar. Hay muy pocos quienes con Autoridad de Dios sane toda enfermedad y dolencia del pueblo.

Mas todo esto hecho con “misericordia” y no como sacrificio.

¿CÓMO SE TIENE MISERICORDIA?

¿Se gana la misericordia? ¿Se recibe la misericordia como si fuera un don? ¿Se conquista la misericordia? ¿La misericordia es un premio?

¿Qué debes hacer para tener mayor misericordia? Y a saber que toda obra que un creyente puede hacer mas si lo hace a la manera de un sacrificio “personal” una vez, por una ocasión, por un acto; en realidad ese sacrificio no es aceptado por Dios. Sino la obra que se hace con misericordia.

La biblia dice: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (San Mateo 11:28-30)

Este es el proceso que se debe realizar, no una vez, sino todas las veces, todos los días, por semanas, meses y años. No conseguirás tener misericordia cuando lo practicas una vez, sino en forma continua, y además siendo alimentado por medio de la Palabra de Dios en forma adecuada y correcta:

1.     Tienes que saber dirigirte a Jesús con todos tus trabajos y cargas. O sea, tienes que iniciar una vida de oración, y saber acercarte a Jesús con todos tus problemas y esperar… hasta que el Señor te dé las respuestas. Luchar para no extender tu mano hacia soluciones fáciles, humanas y previsibles.

2.     Tienes que recibir el descanso de Jesús. Toda persona quien viene con sus cargas y trabajos, en la medida en que viene todos los días a orar, a leer la biblia para encontrar la palabra y sabiduría de Dios, finalmente recibirá el descanso. Ahora, que recibas el descanso no significa que tengas toda la respuesta, sino que deberás continuar, pues te será de ayuda para seguir orando y buscando.

3.     Tienes que llevar su yugo sobre ti. Luego de un tiempo, el Señor Jesús te pondrá en tu corazón un pedido, que vivas según su palabra y tengas que enfrentar al mundo porque debes vivir según la fe en la Palabra, deberás llevar la cruz por causa de Cristo. Incluso el yugo de Cristo puede ser un ministerio, puede ser ir a caminar alrededor de Jericó, enviarte a llevar la palabra, etc.

4.     Tienes que aprender de Jesús al llevar su yugo: deberás muchas veces hacer prevalecer el nombre de Cristo incluso por encima de tu vida, de tus deseos. Y justamente esta es la parte difícil, porque deberás renunciar a muchas cosas. Y permanecer en ellas, incluso sin una razón o respuesta aparente por un tiempo, luego lo entenderás.

5.     Tienes que aprender a ser manso y humilde al llevar ese yugo: y todo este proceso es justamente para aprender a ser manso y humilde ante Dios. Porque eso de llevar el yugo hace que tú seas manso y humilde, porque obedeces más a la voz de Dios que la voz de los hombres.

6.     Tienes que hallar el descanso de vuestras almas: y finalmente el Señor te dará el descanso de tu alma. Primeramente descansarás de las cosas del mundo, y finalmente tendrás una paz espiritual, tendrás una comunión íntima con Dios. Comenzarás a ver las cosas del mundo con otros ojos, entenderás los procedimientos de Dios.

7.      Tienes que aprender y comprobar que su yugo es fácil y es ligera su carga: Al comienzo verás que las cosas de Dios no son fáciles, una y mil veces querrás abandonar, mas “algo” te sostendrá, “alguien” te hablará y te confortará constantemente, porque te ayudará a permanecer hasta el final. Luego verás que llevar la Palabra de Dios y hacer su voluntad en cuanto a sus palabras, y en cuanto a sus ministerios en realidad es mucho más fácil, porque el resto lo está resguardando Dios. Muchas preocupaciones del mundo lo dejarás de lado.

8.     Tienes que aprender que la misericordia no viene al primer día, ni en el primer yugo. La misericordia vendrá en forma gradual, nunca en unas cuantas veces. Porque justamente el Señor Jesús te está enseñando a que sientas “su corazón”, su “bondad”, su “amor”, te está ayudando a que veas el mundo con “sus ojos”. Y todo esto nace porque comprendes plenamente el amor que Dios tiene por ti, y cuánto él ha hecho para que hoy seas del reino de Dios.

9.     Tienes que aprender el tiempo de Dios. Finalmente tienes que saber el tiempo de Dios. Siempre que el Señor te llama, esa primera vez es el mejor tiempo, es el tiempo oportuno. Entonces todas las cosas salen bien y fáciles, rápidamente y todas las cosas te favorecen. Aprendes a “descansar” y dejar todo en las “manos de Dios”.

FALTA DE AUTORIDAD EN LA PALABRA

No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. (San Mateo 5:17-20)

¿Por qué son pocos los obreros siendo que la mies es mucha? Porque existen muchos pastores, evangelistas, líderes, maestros; pero pocos son los que tienen autoridad en la palabra que enseñan. ¿Por qué? Porque no son mejores que los fariseos ni los escribas.

¿Qué significa esto? Que su justicia no es mejor que la de los fariseos y escribas. O sea, que no están haciendo ni guardando la Palabra de Dios mejor que los fariseos, y no son mejores porque lo hacen con y como sacrificio por Jesucristo, tienen que guardar la ley con agradecimiento, con misericordia, porque esa es tu parte, es tu nuevo estatus como hijo de Dios.

Y en cosas tan sencillas, insignificantes como hoy muchos piensan, como respeto a las leyes del tránsito, la copia indiscriminada de materiales protegidos como software, como fotocopias de materiales impresos, como copias ilegales de música. Todas estas cosas que quebrantan la ley de los hombres también afectan en la autoridad de los hijos de Dios en cuanto a la Autoridad en la Palabra.

·        Primeramente hay que guardarlo como dice la ley, puntualmente.

·        Después hay que saber guardar con misericordia.

·        Hay que perfeccionarse cada día en las cosas que guarda.

·        Luego hay que hacerlo según la voluntad de Dios.

·        Hay que predicar el evangelio del reino.

CONCLUSIÓN:

Cabe resaltar en este lugar, finalmente la parte doctrinaria. Es que hoy muchas iglesias manejan diferentes doctrinas, y muchos obreros mezclan diferentes doctrinas de hombres como si fueran doctrinas bíblicas. Y esto es justamente una causa fundamental de la falta de autoridad, de por qué los obreros no pueden llegar a mayor profundidad en la Palabra. Porque todos aquellos que fallan en la parte doctrinaria, están buscando otras cosas, que no pueden agradar a Dios porque la doctrina hace que el hombre vea a Dios con colores diferentes, hace que piense de Dios cosas que no están escritas en la biblia, esperan que Dios haga, obre, responda de una forma no correcta a las Escrituras. Respecto a las cuales, Dios nunca responde porque es abominación.

Cada persona debería hoy sentarse quietamente a leer la biblia, luego arrodillarse a orar. Pedir a Dios que le enseñe y muestre la Biblia. Porque si uno fue creado por Dios, si uno es hecho nueva persona en Cristo Jesús, no hay motivo que le resulte difícil la Palabra de Dios.

Es cierto que cada uno seguirá buscando como él cree correcto, mas solo hay uno. Y según se siembre se segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. (Gálatas 6:8-9)

¿Cómo eres considerado por Jesucristo? ¿Cómo un buen obrero de los pocos o de los que abundan y siembran para la carne?

Aquella persona quien recibe alabanza de Dios, ¡ése será bienaventurado!

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.


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