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Sermón en el día miércoles 9 de septiembre de 2009. Título: EL SELLO DE LA MISERICORDIA Biblia: Salmo 103:1-22 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay www.evangelio123.org 1) Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2) Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. 3) Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; 4) El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; 5) El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. 6) Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia. 7) Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras. 8) Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia. 9) No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo. 10) No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11) Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen. 12) Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13) Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. 14) Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. 15) El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor del campo, 16) Que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar no la conocerá más. 17) Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; 18) Sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. 19) Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. 20) Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto. 21) Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad. 22) Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová. INTRODUCCIÓN:No existe mayor confusión de los hombres cuando piensan acerca de la misericordia de Dios. Porque suponen y le atribuyen características y obras que no están fundados en la verdad bíblica. Pues desean permanecer en su maldad, no quieren arrepentirse respecto a los mandamientos bíblico quebrantados, ni hacen como ordena las Escrituras pero creen y confían en que serán perdonados, que serán ayudados y amados por Dios. Otros muchos quieren pensar que Jehová de los ejércitos, el Dios que obra en el antiguo testamento es así, pero Jesús el que ama a todos los pecadores y los salvó no es tan severo, sino lleno de misericordia. Pero no muchos se dan cuenta que justamente Jesús murió por hacer la justicia de Dios respecto a los pecados pues la Biblia dice: Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23). Otros quieren pensar que una vez pagado por el precio, la misericordia reinará sobre todos quienes recurren a esta “palabra mágica” que se sobrepone incluso a la justicia. Estas personas deberían pensar y responder: ¿por qué entonces sigue habiendo “muerte” en los hombres? Es que las personas no entienden qué
significan: “Yo y el Padre uno somos”
(San Juan 10:30). O cuando Jesús dice: no penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he
venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que
pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta
que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos
mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado
en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será
llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra
justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el
reino de los cielos. (San Mateo 5:17-20) Por tanto, si un creyente no consigue la misericordia de Dios según los términos del antiguo testamento, tampoco lo conseguirá en Jesucristo. Hoy muchos claman por misericordia de Dios
no haciendo lo bueno, sino siguen permaneciendo en la maldad, quebrantan los
mandamientos de Dios y desean ser comprendidos y sobretodo perdonados según la
misericordia de Jesucristo: “cosa imposible” si no se arrepiente verdaderamente
según los términos de la Biblia. Por eso dice así el Salmo 36:1-4 La iniquidad del impío me dice al
corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. Se lisonjea, por tanto, en
sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida. Las
palabras de su boca son iniquidad y fraude; ha dejado de ser cuerdo y de hacer
el bien. Medita maldad sobre su cama; está en camino no bueno, el mal no
aborrece. Seguro que aún así, muchos pensarán que existe misericordia de Dios para ellos, que al final no habrá ningún condenado… Nosotros no leemos así la Biblia, ni creemos que así de injusto sea Dios, porque la justicia de Dios está sobre todas las cosas, incluso sobre toda vida del hombre. Es la razón de por qué hoy escucharán este sermón: “el Sello de la Misericordia”. ¿Cuáles son las señales de la verdadera misericordia de Dios? ¿Cómo puedo saber que estoy recibiendo la real misericordia de Dios? Por eso, la Biblia hoy nos cuenta con qué podemos juzgar este asunto, y no auto engañarnos mientras seguimos recibiendo el juicio de Dios y sus retribuciones de tiempo en tiempo. CONOCIMIENTO Y ALABANZACuando realmente estás recibiendo la misericordia de Dios, ésta tiene señales específicas que la Biblia nos cuenta, y si estas cosas no existen, significa que es “simplemente un pensamiento tuyo”, que es nacido de maldad. Si la misericordia de Dios te sobreviene,
el hombre recibe la gracia divina y lo “entiende”. Por eso dice la Biblia hoy: Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga
todo mi ser su santo nombre. Es que recibe una gracia tan grande, tan notoria que el hombre sabe que es imposible que haya aparecido por causas humanas, por coincidencias, por suerte. O sea, cuando realmente Dios derrama la gracia llamada misericordia sobre tu vida, sientes a Dios, ves a Dios, distingues el especial amor de Dios, contiene una señal específica de comprensión de la Palabra de la Biblia y especialmente: “la vida del creyente se transforma”. Entonces, ¿con qué asuntos nos daremos cuenta de que su misericordia ha sido derramada y bendeciremos a Dios? Hoy nos dice la Biblia:
Y habiendo sido perdonado, el Señor tiene una relación muy íntima
contigo. Por eso, bendices a Jehová. Ahora conociendo de su misericordia,
luchas para “no pecar” y te esfuerzas en “seguir la ley de los mandamientos
según la guía del Espíritu Santo”.
Que de todos los males que hay en el mundo, tú no eres tocado. Como dice la Biblia: Caerán a tu lado miles y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegará. Bendices a Dios porque eres rejuvenecido, sus palabras te alimentan cada día.
Recibes una fortaleza, cuando Dios pone su palabra en tu boca, cuando pone en tu corazón su pensamiento, cuando escucha tu oración. Cuando te llena de poder.
¿De qué forma uno bendeciría a Jehová Dios si no se diera cuenta de cómo la misericordia de Dios obró sobre los puntos específicos de su vida? Cuando estas manifestaciones específicas de Dios se demuestran en ti, es cuando sabes que estás bajo la misericordia de Dios, Él abre tus ojos para que entiendas sus palabras. Es como gotas de colirio que son echados en tus ojos para que puedas entender su voluntad, la Biblia se abre e incluso eres conducido para ver cosas grandes y nunca reveladas a los hombres. ¿Cómo sabes qué estás en la misericordia de Dios? SABES SUS CAMINOSNo es una simple habladuría de que estás
bajo la misericordia de Dios, sino que tienes señales específicas, por eso
hablo de los sellos de la misericordia. Es que “distingues perfectamente los
caminos de Dios”. La Biblia dice hoy: sus
caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras. La otra señal que existe para aquellos que recibieron la misericordia de Dios es “el temor reverente de Jehová”. Porque el hombre va conociendo su real condición, que no es más que polvo, que no ha recibido según el fruto de sus hechos. Como dice hoy la Biblia: No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor del campo, que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar no la conocerá más. (v. 9-16) Por eso, cuando se ve a un creyente que aún es soberbio, es orgulloso, que sigue su propio camino, que no atiende las Palabras de Dios, cuando no se sujeta ni se ven señales de temor de Jehová, es porque no ha conocido la “misericordia de Dios”. NO CONTENDERÁ NI GUARDARÁ EL ENOJO PARA SIEMPREPor eso dice la Biblia: No ha hecho con nosotros conforme a
nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. No de cualquier forma se puede invocar para sí mismo la misericordia de Dios, sino que esta gracia te sobreviene bajo ciertas reglas: “arrepentimiento” porque comprendes qué mandamiento has quebrantado o qué palabras directas de Dios has dejado de cumplir; “cumplimiento” sabiendo de tu error en tu pecado, tienes que hacer lo correcto: haciendo, corrigiendo, apartando del mal, restituyendo lo defraudado o robado. Entonces, cuando Dios te vea haciendo esto y tu estado contrito, derramará su misericordia en el tiempo oportuno. Por eso, el creyente quien ha visto la misericordia de Dios en su vida, es siempre “muy temeroso de toda la Palabra de Dios”. ¡Sin excepción! Y ejemplo tenemos de nuestro Señor Jesús: Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo
ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la
muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que
padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor
de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios
sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. (Hebreos 5:7-10) Cuando el creyente ve esta dimensión de Dios, aprende que no es más que polvo y que su aliento no es más que una voluntad de Dios. SOBRE LOS QUE LE TEMENHay que saber que Dios tiene mayor o menor misericordia según el temor de Jehová que tengan los creyentes. Como toda gracia, no es igual para todos, no recae sobre los hombres de una misma manera, sino que su misericordia es mayor sobre aquellos que le temen. Por eso dice la Biblia hoy: porque como la altura de los cielos sobre
la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Así también, podemos pensar lo contrario, si tú no tienes temor de Jehová, es difícil que veas la gracia maravillosa llamada: la misericordia de Dios. Entonces, qué significa el temor de
Jehová, el temor hace que tú vivas vigilante respecto a los mandamientos de
Dios. Por las pequeñas manifestaciones, y misericordias que te ha mostrado
debes aprender a vivir según los mandamientos. Con el tiempo, serás muy
sensible a las manifestaciones del Espíritu Santo que mora en tu interior, por
eso dice la Biblia: así que, hermanos,
deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si
vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las
obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu
de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud
para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción,
por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! (Romanos 8:12-15) Por consiguiente, si tú no tienes temor de Dios y guardas sus mandamientos, si luego de recibir el perdón de pecados aun no vives temeroso de Dios y cumples sus mandamientos: la misericordia que recibas será muy pequeño, tanto que ni lo sentirás. Las palabras que puedas escuchar del Espíritu Santo sarán muy, pero muy escasas. Ahora dentro de los mandamientos aquí, la Palabra de Dios nos dice que existe dos niveles de la misericordia de Dios para los temerosos: COMO EL PADRE SE COMPADECE DE LOS HIJOS.Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor del campo, que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar no la conocerá más. Este es la parte más elemental de la misericordia de Dios. Claro que no es poca, porque Dios te trata como hijo. Mas como dice la misma palabra: termina con la muerte del creyente y no perdura más. Es como la misericordia que Dios tuvo de Lot para salvarlo de Sodoma y Gomorra, y ustedes verán lo limitado que fue. Pero es la misericordia que dura una generación o a lo sumo 2 ó 3 generaciones. Y luego la tierra no se acuerda más de ellos. Son aquellos creyentes quienes solamente viven para sí mismos, cuando utilizan a Dios y a Jesucristo para su propio gusto y beneficio. Viven sin temor de Jehová y no quieren escuchar los mandamientos de Dios. Y así como son sus caminos, así también es de limitado la misericordia: son como hierba, florece como la flor del campo y muere. Y dice que nadie conocerá más su lugar. En cambio, LA VERDADERA MISERICORDIA QUE JEHOVÁ NOS DAMas la verdadera misericordia que nos
quiere dar y revela a lo largo de toda la biblia es esta: Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la
eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; sobre los que guardan su pacto, y los que
se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. Jehová estableció en
los cielos su trono, y su reino domina sobre todos. Es una misericordia que se extiende desde la eternidad hasta la eternidad, ¿para quienes? Para los que le temen, que guardan su pacto, que ponen los mandamientos por obra; y todo esto en función al pacto que ha recibido y establecido con Jesucristo. Amar a Dios por sobre todas las cosas, llevar su cruz, ser luz de las naciones, ser sal del mundo. Amar a Dios por encima de padre, madre, hijos, hijas. Escoger lo bueno y desechar lo malo. Y así dice la Biblia: Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte
santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.
El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche
alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra
a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que
hace estas cosas, no resbalará jamás. (Salmo 15:1-5) El que siembra porque cree en las promesas de Dios, porque el pacto de Dios le mueve y le guía. Porque crees en esas promesas profundamente, entonces dice Jehová: su misericordia se extenderá desde la eternidad hasta la eternidad. ¿Qué significa esto? Que si eres un creyente que solamente piensas en las cosas que tienes ahora, si buscas tus propios beneficios, si deseas las bendiciones inmediatas, si no eres capaz de sembrar con fe y permanecer con fe en las promesas para perseguir el pacto, si no buscas establecer un pacto en Jesucristo: serás tratado como hijo, pero no serás más que una hierba del campo. Cuando termine tu vida, volverás al polvo. En cambio, para aquel que hoy siembra y vive buscando, anhelando, pidiendo, orando, esperando según los términos del pacto, entonces tú recibirás una misericordia muy especial, desde la eternidad hasta la eternidad. La justicia de Dios estará sobre tus hijos y los hijos de los hijos: y esto sucederá por la misericordia que tú habrás alcanzado ante Dios. “Con todo eso, Jehová no quiso destruir a Judá, por amor a David su siervo, porque había prometido darle lámpara a él y a sus hijos perpetuamente” (2 Reyes 8:19) Este es el sello de su misericordia. Así obra la misericordia de Dios. ESTÁ EN FUNCIÓN A LA FEVes cómo la misericordia de Dios está en función a la fe que tienes ahora y que puedas acrecentar: si guardas los mandamientos de Dios y tienes temor de Jehová, entonces recibirás una gracia, pero si vives en función a las promesas del pacto, si eres paciente y construyes en el tiempo de Dios, entonces su misericordia será desde la eternidad hasta la eternidad. CONCLUSIÓNEste es el sello característico de la misericordia de Dios. No como los hombres piensan hoy, no es tapar los ojos de Dios y amordazarlo aún cuando estás cometiendo pecados. Sino que comprendes tus pecados y que por la gracia de Jesucristo hoy eres perdonado, pero a partir de la comprensión de tus pecados puedes ver a Dios para vivir según y guiado por la ley del Espíritu de Dios. Y luchas para triunfar sobre el pecado, te resistes con todas tus fuerzas. Te esfuerzas en seguir los caminos de su voluntad cada día, porque el temor reverente te mantiene lejos del mal. Y tienes discernimiento para ello porque te has adentrado en lo más profundo del corazón de Dios. No te confundas. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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