|
Es un Ministerio más de la Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada |
www.evangelio 1 2 3 .org |
LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar. |
|
Sermón en el día miércoles 22 de julio de 2009. Título: FUERA DE LO USUAL Biblia: 2 Pedro 1:1-11 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1) Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra: 2) Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. 3) Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4) Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 5) Vosotros también, poniendo toda la diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6) Al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7) A la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8) Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9) Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10) Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11) Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. INTRODUCCIÓN:Existen algunas cosas que las personas no entienden, algunos lo llaman fanatismo, otros extremismo, otros tildan de religiosos acérrimos, otros creyentes dicen: ¿para qué tanto? Si de todas formas puede ser un creyente en el Señor Jesucristo, para qué ser tan “fanático”, “asiduo”, “practicante”, o ser tildado de “¿te harás doctor de la ley?”, “¿seminarista?”. Es cierto que muchos creyentes desean ser simplemente eso: “creyentes de paso”, nada demasiado adictivo, ni fanático, ni incrédulo; sino un término medio. Porque así piensan que pueden agarrar ambos mundos, ni quedar mal con nadie. Pero muchas veces, como en el pasaje de hoy, vemos que para conseguir algo, es necesario que uno persista, persiga y persevere en algo por conseguirlo. Muchas cosas nos quieren impedir, saben que cada día existe más y más ocupaciones. Tampoco esta elección es fácil. Mas hay que saber esto, que si pretenden vivir de esta manera ante Dios, siempre vivirán con lo mínimo, verán que no siempre uno estará protegido, ni guardado, ni respondido, a veces les vendrá lluvia, a veces vientos, no faltarán los peligros y sustos. Y el temor estará siempre omnipresente. También no faltan aquellos quienes piensan que los muchos estudios les permitirán alcanzar los conocimientos profundos, mas verán como el caso de Nicodemo o de Saulo (Pablo) mismo que los muchos estudios no le permiten conocer más de Jesucristo, porque las cosas espirituales se buscan en forma espiritual. No faltan quienes quieren conocer las cosas profundas y sublimes de Dios como el conocimiento del mundo que se comercializan, sea por medio de seminarios, de congresos, de cursos de perfeccionamiento o de doctorado para pastores. Y es increíble ¡cómo los hombres han aprendido a poner precio al conocimiento de Dios!, bueno por un lado se les entiende porque ellos mismos tuvieron que “gastar o invertir” un dinero para aprender de otros comerciantes. El creyente hoy está agobiado, porque tantos embates de la vida, y nuevos casos que apeligran la vida. Y esta pandemia mundial no es diferente. Justamente esto es lo que exigen los creyentes de hoy, que la iglesia sirva para aliviarles de este mundo agobiante, porque las cargas son muchas, y esperan que les quiten las cargas, que se sientan aliviados, fortalecidos, sanados. Y existen variados programas que fueron inventados, las iglesias han aprendido a ofrecer una variante, iglesias comunitarias, iglesias jardín, iglesias con enfoque en los jóvenes, iglesias para parejas jóvenes, iglesias para los ricos. Siempre es importante el “target”. Mas siempre digo que no alcanzan a solucionar definitivamente el problema, es simplemente cerrar los ojos pensando que no existen. Entonces, ¿por qué ser un creyente “practicante”? ¿Qué beneficio trae? ¿Qué cosas nuevas puede proporcionar al adentrarse en el mundo de Dios? La Biblia dice hoy: …nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de
aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser
participantes de la naturaleza divina. EMINENTEMENTE PRÁCTICOEs evidente que si el conocimiento de Dios y su divino poder nos fuera dado por el sentarse en una silla para escuchar clases magistrales en seminarios o universidades costosísimas, si dependiera de la erudición de los hombres, pues seguramente la gran mayoría de los creyentes jamás podrían acceder a la naturaleza divina. Mas Dios ha hecho las cosas más sencillas, la erudición del sacerdote o del levita en nada es alabado por Jesús con respecto a la “misericordia” del buen samaritano quien amó a su prójimo desconocido como a sí mismo. Por eso, la Biblia nos dice: añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Que si ustedes lo analizan con detenimiento, verán que todos los aspectos son prácticos, son “acciones de práctica” que el creyente debe realizar en base al conocimiento que actualmente posee y eso lo tiene que poner en obediencia por medio de la fe. Generalmente cuando tenemos estas palabras escritas en forma tan aislada, podemos discutir indefinidamente qué es fe, qué es virtud, qué es conocimiento, qué es dominio propio, qué es paciencia, qué es piedad, qué es afecto fraternal, qué es amor. Mas cuando se comienza a practicar, o sea, cuando se hacen obras en base a la obediencia de un mandamiento o encargo de Dios, uno pasa por todas estas etapas, por lo común sin darse cuenta porque no es muy evidente ni preciso las diferencias; mas al final del camino se está forjado con cada uno de los elementos. Sí, todo esto con la práctica y no sentado en el sillón de la iglesia diciendo amén, u orando sin cesar… Es difícil precisar cuándo está creciendo en la fe, cuándo en la virtud, cuándo en piedad, cuándo en afecto fraternal. O incluso no se sabe cuánto es el énfasis que hemos de dar, ni siempre el corazón está plenamente conforme a las Escrituras; porque a veces lo hacemos cansado, nuestra mente está en otras cosas, tenemos preocupaciones diversas que inundan la mente, la obra de Dios simplemente se convierte en un trámite o lo hacemos como un compromiso asumido. Pero todas las cosas son eminentemente prácticas: Id, predicad, haced, enseñad, y las señales aparecerán a los que creen y obran. Mas para el planificador, el calculista, el crítico, el contencioso, el analizador se quedarán siempre sin frutos. Por eso, yo he aprendido que no todas las cosas se aprenden, ni se consiguen en un estudio programado. O sea, que uno se siente a estudiar sistemáticamente la Biblia no logrará comprender plenamente el conocimiento, ni alcanzará la sabiduría, ni el discernimiento espiritual y menos probará la naturaleza divina sentando en una silla de su casa, oficina o auditorio. Sino el niño que obedece al Espíritu Santo y sale, sin ninguna arma en la mano pero sale, no está armado pero encuentra cinco piedras lisas del arroyo y la valentía viene corriendo. Es cierto que siempre necesitamos de conocimientos básicos, mas incluso esos conocimientos básicos si no tiene práctica, si no tiene obras, jamás crecerán en el sentido y en la amplitud que pretende darnos el Padre Celestial. Y les puedo decir con certeza que muchas respuestas y entendimientos se obtienen luego de llevar una carga de un prójimo, porque cuando tú haces misericordia recibes la misericordia de Dios. PARTICIPANTES DE LA NATURALEZA DIVINALlegar a participar de la naturaleza divina se inició por el hecho que tú eres un predestinado y hecho hijo de Dios por la obra que hizo Jesucristo por ti. Y si eres hijo, también debes tener la naturaleza divina, en espíritu ya lo eres, mas tienes que serlo en toda tu persona. Por eso, la naturaleza divina no es solamente un nombramiento o una regeneración espiritual, es un nacer de nuevo de toda la persona, su pensamiento, su interés, su forma de ser, su forma de vivir, su forma de relacionarse e incluso cómo ve el mundo y los hombres. Por eso dice la Biblia dice que hay que “participar” de la naturaleza divina, veamos algunos ejemplos para que comprendan:
Aquí dice que la manera de participar de la naturaleza divina es: tener o conocer los mandamientos y guardarlos. Entonces será amado, o sea, recibirá el amor y sentirá el amor de Dios en tu persona. No es decir: “yo sé que Dios me ama”, o “la Biblia dice que Dios me ama”. Sino es una voz del Espíritu de Dios que se manifiesta, que tú lo escuchas, que te consuela, que te infunde paz y valentía, confianza y confidencia.
La palabra hoy también habla sobre este punto: porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Significa que luego de todas las cosas que ustedes pongan diligencia, sentirán como están creciendo, cómo se están perfeccionando, que así como la nube de Dios que permanecía encima del tabernáculo de Dios, sentirás su presencia, y te moverás en el sentido que Dios se mueve. Recuerden que estoy hablando siempre en forma práctica, no en teoría, ni es sueños o deseos imaginarios.
Cuando uno va y predica, y a los creyentes no solamente se les enseña como lección en la escuela o colegio, sino los enseña para hacerlos “discípulos” y no asistentes a la iglesia, los bautiza y les enseña a los discípulos “hasta” que guarden todos los mandamientos, entonces les dice Jesús: “yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Fíjense que aquí es importante enseñar al creyente y “hacerlo” un discípulo de Cristo. Y eso es “enseñarle y mostrarle, volver a repetir hasta que tenga y alcance la naturaleza divina” en fe, en virtud, en conocimiento, en dominio propio, en paciencia, en piedad, en afecto fraternal, en amor: para que el discípulo también a su vez tenga todos estos elementos y sienta su naturaleza divina recibida en Jesucristo. Y esto por supuesto puede llevar días y años, y para enseñar y formar a los discípulos hay que hacerlo como Jesús: dar su vida por los discípulos.
Y esto precisamente no se refiere solamente a “participar” de la
santa cena, porque la santa cena que se practica en la iglesia es una
recordación del padecimiento de Cristo Jesús por nosotros. En cambio, aquí
Jesús nos habla de un grado diferente de comer su carne y beber su sangre.
Estoy hablando de “tomar la copa amarga”, de la participación de los
padecimientos por el nombre de Cristo en el mundo, como dice en Filipenses 3:10
a fin de conocerle, y el poder de su
resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser
semejantes a él en su muerte. Y solamente cuando el Espíritu Santo vea que tú estás padeciendo derramando tu parte de sangre y dando tu carne por Dios y por el prójimo, entonces el Señor te hará entender y sentir que permaneces en él y el Señor Jesús en ti. Esto es una relación personal, única, muy privada; que solamente aquel que participa de esta manera con su cruz que lleva todos los días y la muerte con que es muerto todos los días participa de la naturaleza divina. FUERA DE LO USUALGeneralmente uno puede saber algo de estos puntos, seguro que muchos lo practican y dicen que no es nuevo, mas aquí viene lo “fuera de lo usual”. Mas esto también tiene grados, o sea, la participación de la naturaleza divina no es una experiencia única, sino progresiva: una cosa es que tú simplemente lo hagas con fe (esto también es espiritual), mas cuando uno persevera va creciendo y elevándose de nivel, se convertirá en una virtud tuya. Tendrás nuevos conocimientos, será mayor tu dominio propio, tu paciencia entonces será manifiesta, el amor y tu piedad a Dios será grande, crecerás en misericordia y amor fraternal, y verás todo coronado en amor. ¿Hasta dónde? Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. (San Juan 14:12-14). Hasta aquí normalmente uno lo sabe o ha escuchado alguna vez, es el mismo versículo que tú lees y que yo leo, mas la realidad de lo que significa y el sentido que tiene entre aquel que participa en la naturaleza divina y el que tiene diferentes grados espirituales, tienen conclusiones muy diferentes. Por eso, la Palabra de Dios es viva y eficaz, pues para ti significa algo y para mí también porque me abre Dios para ver nuevas cosas espirituales. Es cierto que practicar estas cosas o alcanzar estos puntos requiere que tú te dediques a algún ministerio. Pero fíjense en lo que dice el versículo 8: Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Está diciendo estas palabras que luego que uno obtiene estas cosas, y si son abundantes, dice que no serás ocioso ni te faltará frutos de conocimiento en Jesús. Naturalmente que estos frutos para algunos hoy será llegar hasta sentarte en la iglesia, para otros será comenzar un nuevo ministerio, para otros el perseverar y para otros adentrarse en nuevos niveles espirituales. Está diciendo que existen otros frutos cuando ya tienes en abundancia los primeros, que no te quedarás ocioso. Sabemos, como dije, que alcanzar estos puntos no es fácil, pero dice el Señor que existen otras cosas del conocimiento de Jesús que esto que tenemos y sabemos ahora simplemente es una introducción, un aperitivo. Por eso Jesús dijo a Nicodemo: Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? (San Juan 3:10-12). Sí, estoy hablado de estas cosas celestiales. No faltan aquellos que hacen alguna obra para recibir alguna clase de bendición, o que su oración sea escuchada, pero esto es solamente el principio. Entonces, ¿qué es lo que nos falta? ¿Qué está más allá de lo que hoy tenemos o sabemos?
CONCLUSIÓNY tenemos como ejemplo tratamientos especiales que han recibido muchos creyentes, como Enoc y Elías quienes caminaron con Dios y fueron fieles, y fueron llevados al cielo sin ver muerte. Como los apóstoles Juan y Pablo quienes vieron cosas increíbles del paraíso, algunas contadas y otras que están veladas. Igualmente tenemos tantos ejemplos de creyentes quienes fueron guiados e inspirados por el Espíritu Santo para escribir la Biblia, tener conocimientos increíbles de Dios. Todas estas cosas son cuestiones que están fuera de lo usual, para aquel que practica y participa de la naturaleza divina por encima o a más de los quehaceres diarios. Siempre se comienza igual para todos los hijos de Dios, mas la fe y la guía del Espíritu Santo hará que lleguen cada uno a niveles diferentes según busquen a Dios y fueren perfeccionados. No hay que huir, sino buscar. Orar para tener la fortaleza y la sabiduría para hacer todo cuanto Dios te pone delante de ti. Recuerda que tu vida siempre está asegurada en Cristo Jesús, y tu único destino es la casa donde Dios mora. Ten fe. Busca los frutos espirituales. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
Informes sobre esta página:
|