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Sermón en el día miércoles 15 de julio de 2009. Título: El Dios de toda gracia Biblia: 1 Pedro 4:12 - 5:14 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org CAPÍTULO
4: 12) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 13) Sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. 14) Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 15) Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; 16) Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. 17) Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18) Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? 19) De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. CAPÍTULO 5: 1) Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: 2) Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3) No como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4) Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. 5) Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 6) Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7) Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8) Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9) Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10)
Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en
Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os
perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. 11) A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. 12) Por conducto de Silvano, a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos, y testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis. 13) La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan. 14) Saludaos unos a otros con ósculo de amor. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén. INTRODUCCIÓN:Con frecuencia se encuentran a creyentes en el Señor Jesucristo que confunden las cosas, en especial relacionado a los nombres de nuestro Dios. Dios de toda consolación, de misericordia, Dios es amor, Jehová de los ejércitos. También es así con el nombre de Dios que nos es revelado: El DIOS DE TODA GRACIA. Mas muchos creen que Dios simplemente les concede o se distribuye la gracia a ciegas, que les da toda bendición, que derrama todo amor, que cuida a todos con un gran ejército, aún cuando el hombre está con las manos quietas o es desobediente. Otros piensan que pueden recurrir a Dios quien tiene estas cualidades todas las veces que deseen y le necesiten, en un abrir y cerrar de ojos pidiéndolo en el nombre de Jesús y luego vienen a cuestionarte: “¿por qué Dios no me ha respondido?”, “ore por mí porque estoy en angustia y necesitado”. Todo esto sucede porque no conocen a Dios, y porque traen estas costumbres malas que han aprendido de otras religiones que abundan del mundo. Si piensan que Dios les vendrá con todos sus “bienes” aún cuando están dormidos diariamente es un error, el siguiente error es pensar que recibirán “ayuda” toda vez que le pidan en nombre de Jesús. Y el tercer error que incurren los creyentes es pensar que en cualquier momento pueden venir ante Dios y pedirle para recibir su ayuda, su bendición, su muestra de amor alegando que está escrito en la biblia. Hay que saber que siempre existe un “tiempo oportuno” de Dios para todas las cosas. El Dios de toda gracia no es diferente. Hoy veremos que no se recibe la gracia de Dios ni estando de brazos cruzados, ni dormidos y verán que perfeccionarse para que el Dios de toda gracia les conceda sus riquezas de toda gracia no se consigue en un día, ni en pocos días. SOMOS HECHOS PARTICIPANTES DE CRISTOExisten ciertos hechos del cual no tenemos injerencia como el hecho de que fuimos elegidos para ser predestinados a ser salvados por medio de Cristo Jesús según su voluntad. Por esta causa, la elección, el llamamiento, la justificación y la glorificación por Jesucristo fue hecho sin nuestra participación, solamente por la gracia de Dios. Mas muchas de las otras cosas están hechos
para que nos sea dado en la medida en que tú teniendo fe en Jesús y sus
Palabras participes de los padecimientos de Cristo. Por eso nos dice hoy: Amados, no os sorprendáis del fuego de
prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino
gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que
también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. (v. 12-13) Y esta clase de padecimientos sobrevienen cuando el creyente trata de vivir según la ley de Dios en este mundo lleno de maldad y recibe el aborrecimiento, tiene que luchar para mantenerse santo. Porque la tarea del creyente es cómo vivir santo ante Dios en el mundo. Y además hacer la obra de Dios. ¿Por qué es necesario recibir estos padecimientos de Cristo? dice la Biblia hoy: Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Este es un claro ejemplo de cómo el creyente que recibe el vituperio por el nombre de Cristo llega a conocer que el Espíritu de Dios mora en él, porque cuando se cumple la ley de Dios en esta tierra tienes que asumir que será contraria a muchos. Pero cuando un creyente puede mostrar su amor por Dios y sus mandamientos por encima del mundo y sus propios deseos, muestra que el Espíritu del Señor reposa en él. De otra manera no existe forma de que se sepa fácilmente. Hoy muchos creyentes no están seguros de su salvación, ni seguros en sus oraciones, y menos si Dios les está escuchando cuando le necesitan. Esto sucede justamente porque la primera forma de comprobar la presencia del Espíritu Santo en su persona es cuando recibe los padecimientos de Cristo por tratar de vivir según las Escrituras. Y les puedo asegurar que esto no pasa porque estás todo el día “metido” en la iglesia y participando en diferentes “programas que elevan el alma” como se cree. Por eso, el Dios de toda gracia te consuela y se te manifiesta en los momentos difíciles; cuando tienes que renunciar a un bien, un deseo del mundo y porque ahora sabes que es contrario a la Biblia. Y cuando así padeces por él, a pesar de que eres incomprendido en el mundo, el Señor se manifiesta en ti, su gracia se transforma en gozo, en paz, en fortaleza. Es el Dios de toda gracia que se manifiesta en la toda tormenta, porque te hace subir por encima de la tormenta. Es más, es la clase de gloria que desea recibir de ustedes, ¿por qué? Porque las cosas que el hombre hace, dice, y muestra cuando está en peligro su vida, cuando es amenazado es verdadero. Porque realmente está haciendo algo del que está convencido, y lo está respondiendo con su vida o porción de ella. ¿Quién permanecería en medio de un aluvión de vituperios poniendo en peligro su integridad o de los suyos si no estuviera seguro del Dios vivo en quien confía? Por ejemplo, ¿quién iría a los hospitales hoy para evangelizar, para orar por los enfermos cuando abunda y se tiene temor a los contagios y ante la posibilidad de la muerte? Los familiares de los pacientes, porque son familiares deben estar ahí, pero tú que estás sano, ¿por qué irías a visitar y orar por extraños? ¿No es así el ejemplo del buen samaritano? Y así nos dice el versículo 10: Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. Un error común que tienen los creyentes es pensar que pueden tener todo conocimiento, que pueden perfeccionarse, fortalecerse y afirmarse delante de los hombres con sólo orar y meditar en la Palabra. Y claramente verán que estos padecimientos jamás recibirán estando dentro de la iglesia o sentado delante de la Biblia. Si cada persona no es conducido de esta manera, jamás verán ni recibirán esa extraordinaria gracia de Dios. Cuando leen el salmo 23 también verán que esto sucede, no es que continuamente estarás comiendo junto a aguas de reposo, o alimentándote de delicados pastos; pues tienes que ser llevado y conducido por los valles de sombra de muerte para que aprendas que el Dios de toda gracia te cuida, y así se perfecciona, se afirma, se fortalece y se establece. EL ORDEN DE LOS PADECIMIENTOSTodo comienza con el tiempo prudencial para que conozcas a Cristo, para que aprendas de él, que te comuniques y sepas de las diferentes palabras. También serás sanado de toda quebradura y dolor. Ahora cuando tengas un poco de crecimiento y descanso, luego serás conducido para que recibas los padecimientos (¡claro que siempre es controlado por el Señor! Porque no permitirá que seas padecido más que tu fe en ese momento). 1) Primeramente viene el padecimiento
por un poco de tiempo: Inclusive en este tiempo puede existir un tiempo de silencio por parte de Dios. Porque el Señor no lo advierte, ni te habla durante un cierto tiempo para ver la reacción que tienes. Mucho para ver cómo son tus primeras reacciones, cómo respondes de acuerdo al conocimiento que tienes. Como ejemplo podemos ver cómo Jesús se durmió en la barca que iba con sus discípulos, luego se desató una tormenta en medio del mar. Y se pudo ver la reacción y las primeras acciones de los discípulos. Y Jesús cuando se levantó y luego de calmar el mar, dijo en primer lugar a sus discípulos: ¿Dónde está vuestra fe? Es que debían afrontar con más paciencia las situaciones críticas, los dolores. ¿Por qué es necesario pasar por estos primeros padecimientos? Pues en medio de ella, y cuando se afronta con fe creyendo en el Dios invisible vienen las siguientes etapas del discipulado; por eso dice la Biblia hoy: Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. 2) Él mismo os perfeccione: Es preciso que lo hagan ustedes mismos, el pastor les puede aconsejar, les puede enseñar de casos generales, o con un ejemplo, mas el que finalmente tiene que afrontar y vencer es el creyente. Y en la medida en que afronta, es perfeccionado. Seguramente no tendrá la Palabra de Dios adecuada, ni la fe que soporta; mas cuando se camina en ese sentido, uno comienza a orar sobre el asunto, se lee la Biblia y el Señor les ilumina, les habla, les da la valentía en el corazón. Es el perfeccionamiento que Jesús mismo te da por medio del Espíritu Santo. Luego comienzas a notar que las cosas se solucionan poco a poco, se solucionan porque tú te estás perfeccionando en toda Palabra de Dios. Para cuando finalmente vences, o logras la solución. Tienes una victoria personal en tu haber, y eso… 3) Él mismo os afirme: Sí, te afirma, te da confianza, porque conviviste en el Espíritu una situación de dificultad, de peligro, de necesidad; confiaste en la palabra de Dios y se solucionó. Eso te afirma, te da confianza. Te puedes parar con fortaleza. Te produce confidencia. Y cuando esto sucede varias veces, e igualmente Dios te ayuda, ya sales fuera del ámbito de la “suerte” para comprender que fue Dios en persona quien te afirmó. Talvez muchos puedan dudarte, pero en tu interior estás “afirmado”. No pienses que el padecimiento terminará, porque el padecimiento y los vituperios por el nombre de nuestro Señor Jesucristo te producen estas cosas. 4) Él mismo os fortalezca: Mas las repeticiones te hacen fortalecer.
Ya no es “probar” si Dios te puede ayudar. Sino es confiar cada vez más. Como
los creyentes que oraron luego del padecimiento y recibieron el poder del
Espíritu Santo: Y ellos, habiéndolo
oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el
Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que
por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los
pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, y los
príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. Porque
verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien
ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para
hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Y
ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo
hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y
señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron
orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del
Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. (Hechos 4:24-31) Ninguna palabra de fortalecimiento del pastor puede compararse a este fortalecimiento que el creyente recibe. No existe hombre quien pueda fortalecer como el poder del Espíritu Santo y en medio de los padecimiento. También es señal de que estás en el camino correcto de Dios. 5) Él mismo os establezca: Así tienes un lugar en la gracia de Dios. Entras entre los amados y conformes al corazón de Dios. Además el Señor pone su nombre y su
confianza en ti, o sea, lo que tú haces es como si Dios en persona lo hiciera: Y nunca más se levantó profeta en Israel
como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas
las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a
Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los
hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.
(Deuteronomio 34:10-12). Y nuevamente esto se repite, e incluso las
obras de Moisés son comparados a las de Jesús: por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial,
considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el
cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa
de Dios. (Hebreos 3:1-2) O el lugar que estableció Jehová respecto
a David y el pacto que tiene con él: No
olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado
por mi santidad, y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre, y su
trono como el sol delante de mí. Como la luna será firme para siempre, y como
un testigo fiel en el cielo. (Salmo 89:34-37) ¡De esta manera se revela EL DIOS DE TODA GRACIA para aquellos que le aman de veras! UNA GRACIA ESPECIAL EN CADA ETAPAUn padecimiento es diferente a otro
padecimiento, y cada padecimiento tiene un objetivo diferente. Por supuesto,
cada consolación de las diferentes etapas tiene un propósito específico, por
eso dice en Santiago a los creyentes: Hermanos
míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que
la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra
completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y
si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a
todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (Santiago 1:2-5) Y generalmente, hasta que un creyente no pasa y llega hasta la última etapa del establecimiento, no puede conocer toda la gracia de Dios, ni puede saber por qué tuvo ese padecimiento. LA IMPORTANCIA DE LOS PASTORES Y DE LOS JÓVENESEs de vital importancia en este punto la función del pastor y de cómo enseña a los creyentes. Porque es necesario que el pastor mismo lleve y muestre con su vida y ejemplo de cómo se reciben los padecimiento. Y además, toda la iglesia tiene que fomentar este espíritu, este ambiente, saber orar y comprender que un hermano está en una etapa específica para orar por él, acompañar en sus padecimientos. Mas no con murmuraciones, ni críticas, sino con fortalecimiento, oración de intercesión para que pueda llegar hasta el final. Y ahí aparecen estos: LOS SOBERBIOS Y LOS HUMILDESLos soberbios ante esta Palabra de Dios es aquel que duda de la veracidad de todos los padecimientos, porque cree que no necesita de éstos para alcanzar la gracia de Dios. En cambio, los humildes son aquellos que con simpleza y sencillez sigue el camino de los padecimientos a que se ve expuesto por vivir conforme a la Palabra de Dios. E incluso, se puede adelantar y muchas veces es de gran valor, porque evita muchos otros padecimientos cuando tú te adelantas de buena voluntad en recibir los vituperios de Cristo. Y especialmente es la evangelización, porque públicamente estás anunciando al mundo de que eres de Cristo, de adentras en la boca del león. Y justamente este es el miedo que los creyentes deben afrontar en las primeras etapas. Muchos sencillamente dicen que tienen suficientes padecimientos del mundo para que voluntariamente reciban otros. Mas si tú no lo haces, Dios te lo impone. Por eso la Biblia dice: Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. (Hebreos 12:6-8). Es respecto a cómo uno recibe los
padecimientos en Cristo Jesús y obedece en toda la Palabra para ver cuán
humilde es el creyente. Porque este es el camino de Jesús y de esta manera Dios
te hace partícipe de la herencia de los hijos: Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con
Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él
seamos glorificados. (Romanos 8:17) Además esto trae un beneficio. EL DIOS DE TODA GRACIAGeneralmente el Dios de toda gracia está relacionado con nuestras necesidades. Y cuando estamos en problemas es cuando más pensamos en el Dios de toda gracia. Por eso, muchos gustan mucho de este versículo: pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (San Mateo 7:7). Mas no muchos alcanzan la gracia para recibir la ayuda de Dios en el momento oportuno. ¿Saben por qué? Porque no padecen vituperios por el Señor Jesucristo en su vida cotidiana todos los días, ni obedece al mandamiento de que fuimos llamados para ser luz y sal, que proclamemos de cómo fuimos rescatados de las tinieblas a la luz admirable. Que vayamos y prediquemos el evangelio, que bauticemos y que hagamos discípulos que guarden toda la Palabra de Dios. Y generalmente las personas que fueron soberbias e hicieron lo que ellas quisieron, buscan soluciones instantáneas, soluciones milagrosas; por eso abundan aquellos que venden la “gracia de Dios”, o hablan del “poder de Dios”. Deseando milagros y sanidades. Talvez funcione una vez, mas no siempre. ¿Por qué? Porque eres soberbio. Entonces, les contaré un secreto: ¿saben
por qué el versículo que dice pedid, y
se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá no funciona
para muchos? PORQUE NO SON
BIENAVENTURADOS. Por eso Jesús comienza el sermón del monte con las bienaventuranzas. Y pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá está dentro de y tiene directa aplicación con el que es BIENAVENTURADO ANTE DIOS. ¿Qué dice la Biblia? Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán
misericordia. O sea, ¿qué significa esto? Que solamente cuando tú
obedeces a la Palabra de Dios, afrontas los padecimientos y haces misericordia
a otros PRIMERO, ENTONCES CUANDO
NECESITES DE LA MISERICORDIA DE DIOS, LA RECIBIRÁS. Por eso eres
bienaventurado. ¿Quieres recibir la tierra por heredad? PUEDES TIENES QUE PADECER EN NOMBRE DE CRISTO JESÚS COMO EL FUE DE MANSO ANTE SUS PERSEGUIDORES Y MALVADOS, para luego recibir la tierra por heredad. Entonces, porque primero has padecido en nombre de Cristo y has alcanzado toda la gracia de Dios, ERES BIENAVENTURADO, porque el Señor te responde rápidamente, pides y recibes, buscas y hallas, golpeas y te es abierto. CONCLUSIÓNEsta es la mecánica con que Dios derrama su
gracia. Si la primera gracia que hemos recibido también fue con padecimientos sufridos por Cristo y que nosotros lo hemos recibido de gracia. Y si así Jesús se glorificó. Ahora nosotros tenemos la oportunidad de ser padecidos para recibir de Dios toda la gracia que nos falta, y glorificar su nombre. Esta es NUESTRA GLORIFICACIÓN que de antemano ya hemos recibido, pero ahora con fe lo cumplimos. Porque toda persona quien tiene fe, debe glorificar de esta manera a Jesucristo. Esto es conocimiento de Cristo y su obra, esto es fe y ser fiel en toda la casa de Israel. Así alcanzarás la aprobación de Dios para ser bienaventurado. Entonces tendrás siempre las puertas de Dios abiertas, para que entres cuando quieras al lugar santísimo, en la intimidad con Dios. Hay que dejar las habladurías y adentrarse en el fuego, luego te perfeccionarás, te afirmará, te fortalecerá y te establecerá Cristo Jesús. Sé un bienaventurado de Dios. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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