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Sermón en el día miércoles 24 de junio de 2009. Título: LA OBEDIENCIA A LA FE Biblia:
Romanos 16:1-27 Predicador:
Pastor Dong Han David Lee Iglesia
Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. Os recomiendo además nuestra hermana
Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea; 2. Que la recibáis en el Señor, como es
digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de
vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo. 3. Saludad a Priscila y a Aquila, mis
colaboradores en Cristo Jesús, 4. Que expusieron su vida por mí; a los
cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles. 5. Saludad también a la iglesia de su
casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para
Cristo. 6. Saludad a María, la cual ha
trabajado mucho entre vosotros. 7. Saludad a Andrónico y a Junias, mis
parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los
apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo. 8. Saludad a Amplias, amado mío en el
Señor. 9. Saludad a Urbano, nuestro
colaborador en Cristo Jesús, y a Estaquis, amado mío. 10.
Saludad
a Apeles, aprobado en Cristo. saludad a los de la casa de Aristóbulo. 11.
Saludad
a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, los cuales están
en el Señor. 12.
Saludad
a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada
Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor. 13.
Saludad
a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía. 14.
Saludad
a Asíncrito, a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes y a los hermanos que
están con ellos. 15.
Saludad
a Filólogo, a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpas y a todos los santos que
están con ellos. 16.
Saludaos
los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo. 17.
Mas
os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en
contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de
ellos. 18.
Porque
tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios
vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los
ingenuos. 19.
Porque
vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de
vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. 20.
Y
el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de
nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. 21.
Os
saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes. 22.
Yo
Tercio, que escribí la epístola, os saludo en el Señor. 23.
Os
saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de
la ciudad, y el hermano Cuarto. 24.
La
gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. 25.
Y
al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo,
según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos
eternos, 26.
Pero
que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según
el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para
que obedezcan a la fe, 27.
Al
único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén. INTRODUCCIÓNLa semana pasada estuvimos escuchando la Palabra de Dios respecto al Dios de paz, porque ante la incredulidad de las personas y ante el ataque de aquellos que no pueden creer en el Evangelio, el Señor se manifestaba como el Dios de paz a los creyentes, y luego de un tiempo aplastaba a Satanás quien obra por medio de aquellos incrédulos. Al igual que todos los creyentes de Roma mencionados en este capítulo 16, y de aquellos que servían juntamente con Pablo en el ministerio del evangelio de Jesucristo, no puede ser que tantas personas estén equivocados, no se puede hacer más por los incrédulos, por aquellos que no pueden creer en toda la amplitud por la falta de fe, porque tiene intereses de orden particular. Aún en medio de aquellos que estando en una misma iglesia, no todos responden en la misma medida, pues la obediencia a la fe es diferente. Porque no todos pueden responder con la misma prontitud, existen cosas que les atan, son cargas que no resolvieron a tiempo, son cuestiones y relaciones que les sirve de lastre porque no las vencieron en su debido momento. Por eso la Biblia dice: Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor. (1 Corintios 7:29-35) Por eso, existe una serie de elementos que nos hacen responder más lentamente ante el Señor. ¿Quién es la persona quien sabiendo todo esto, quien previendo de las cosas por venir tiene la autoridad para guiar y ser el sacerdote de su casa o de su vida? Es tan importante cómo cada persona experimenta a Jesucristo y vive en la fe. Una persona quien se afianzó y se discipuló siendo joven o soltero, será diferente a una persona quien siendo casado creyó en el Señor Jesús y se discipula. Igualmente vemos cuán diferente es bajo qué pastor dio sus primeros pasos en la fe, pues las marcas que son dejadas en la persona, los ejemplos que le son mostrados y enseñados, hace pequeñas diferencias que se van acumulando, llegando finalmente a grandes obras, a grandes experiencias en la fe. Dos árboles de una misma especie, que fueron plantados en diferentes lugares en un mismo día mostrarán resultados diferentes en la medida que pasa el tiempo y según el cuidado recibido durante el crecimiento. De quién le alimentó mejor, quien le regó mejor, e increíblemente cuando se arrancan ambos árboles para ver las raíces mostrará enormes diferencias entre aquella que creció en un lugar tranquilo al resguardo de viento, de los fuertes cambios climáticos y aquellos que soportaron fuertes vientos y lluvias. ESTAR CONFIRMADO SEGÚN EL EVANGELIOYo he visto el ejemplo de muchos pastores, maestros, padres quienes educaban a los creyentes a vivir una vida bastante utópica dentro de la iglesia. Porque creaban un ambiente cristiano dentro de la iglesia, se esforzaban para que el creyente viviera todo un día domingo dentro de la iglesia con variados programas, encuentros, cultos y relacionamiento entre personas de la misma edad. Como si fuera un descontaminante de todas las impurezas del mundo. Y he escuchado los motivos, y de los variados motivos, una me queda siempre en mente: “en el mundo existe mucha maldad, es necesario que durante un día viva y experimente un mundo diferente, el de los creyentes, no perfecto pero próximo a la realidad del cielo”. Mas he visto otra consecuencia que muchos jóvenes y especialmente varones no pudieron adaptarse a la cruda sociedad, no pudieron sostenerse en la fe, y muchos por vergüenza se apartaban de la iglesia, cambiaban de ciudad donde fueran desconocidos, dejaba de ser tan comprometidos en las cosas del Señor y de la iglesia. Es que a muchos les sorprendió la gran confrontación con el mundo de los incrédulos, el mundo donde muchas cosas se hacen sin dios y donde el amor por el dinero y el provecho personal es exagerado. Tampoco fueron sabios para entender la confrontación espiritual y cómo vencerlos porque nunca fueron entrenados para ello. En lugar de vencer con el poder espiritual y desarrollarlos si les faltase, fueron separados y apartados por la iglesia. Por eso, en la manera que suele despedir
Pablo en sus epístolas, dice cuán importante es la obra del Espíritu Santo: y al que puede confirmaros según mi
evangelio y la predicación de Jesucristo. Muchos creen que el aprender y memorizar la Palabra de Dios es señal de fe, porque escucha la Biblia muchos se creen buenos creyentes. Otros lo sienten así porque nunca faltó a la escuela dominical, ni a la iglesia. Mas así como les dije en el sermón pasado acerca de qué es la obediencia notoria a todos, así también responde el Señor a todos los creyentes: confirmación de que han vivido según el evangelio ante hechos, situaciones de lucha intensa por mantenerse firme en la fe. Y esto no es simplemente decir he cumplido la Palabra de Dios, como lo dijo el rey Saúl al profeta Samuel cuando detrás de él se escuchaba balido de ovejas y un rey de Amalec vivo. El caso de Saúl es un claro ejemplo de cómo hoy los hombres creen cumplir con la Palabra de Dios, a su manera interpretan y se convencen que han cumplido toda la Palabra. Por eso, hoy el Señor dice: y al que puede confirmaros según el evangelio y la predicación de Jesucristo. El cristiano nunca se mide por estos principios verdaderos, auténticos y que permiten al creyente permanecer firme en su fe. Es decir, que debe ser el Espíritu Santo quien mide entre la Palabra de Dios y tu obediencia a la fe, la que será tenida en cuenta. Que también se traducirá en la autoridad en las diferentes situaciones del mundo. Ciertamente que el libro de Romanos es difícil, y existen verdades que son revelados en los tiempos en que se escribieron este libro pero que estaban ocultos desde tiempos eternos, pero es necesario que el creyente de hoy pueda creer, pueda guardar y hacerlo cumplidamente para ser confirmado por el Espíritu de Dios. Y todo esto parte de un simple hecho: LA OBEDIENCIA A LA FELa Palabra de Dios es leída por muchas personas, y por muchos son leídos, son enseñados, son predicados, son criticados. Y cada persona lo escucha con diferente grado de aceptación. Es más, existen puntos tan increíbles donde muchos quieren negar, no quieren aceptar, dicen que es muy duro, pues no son muchos quienes pueden leer el libro de Romanos y creer plenamente sin ser acusado, o que su fe no alcance a comprender la amplitud de la Palabra, que la incredulidad domine en ciertos aspectos causando mucho pesar e indecisiones; pero lamentablemente cuando no se puede sostener le domina la impotencia y frustración. Sea porque pertenece a cierta iglesia o denominación que les enseñaron diferentemente, por eso es necesario que cada uno se compare a sí mismo frente a la Palabra y pueda obedecer a toda la Escritura con fe, y tener la confirmación del Espíritu Santo como la verdadera medida válida. Por eso, el libro de Romanos es un excelente libro para comprobar la fe que tiene la persona, el conocimiento que tiene. Pero también nos enseña cual es el techo que tiene que alcanzar cada creyente especialmente aquellos que viven en un mundo como Roma y desea mantenerse creyente y fiel a Cristo Jesús. Y esto es lo que escribe el apóstol Pablo, de cómo las cosas que están escritas en este libro de Romanos incluye la revelación de los misterios que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, también están las explicaciones de las profecías de los profetas que fueron ordenados por mandato de Jehová Dios. Para que todos puedan medirse y comprobar qué significa la obediencia a la fe. Les vuelvo a explicar, ¿qué es la obediencia a la fe? Que cualquier creyente pueda creer fielmente en cada y toda la Palabra que está escrita en el libro de Romanos. Igualmente es necesario que conozca plenamente los conceptos, los principios, las doctrinas que están expuestos en este libro de Romanos. Pues es un libro que resume la Biblia, que están escritos los conceptos fundamentales y especialmente útil para personas como nosotros que vivimos en una sociedad como la romana. Por eso, en el comienzo del libro dice: porque no me avergüenzo del evangelio,
porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío
primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios
se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
(Romanos 1:16-17) Sobre la culpabilidad de los hombres que conocen a Dios y viven como si no lo fueran, que no aceptan ni reconocen a Dios en todos sus caminos y se alegran con los hacedores de maldad. De cómo viendo el justo juicio de Dios pero no se enseña a sí mismo. ¿Por qué? Porque no obedece a la fe. Porque muchos se quieren resguardarse detrás de su nombre de creyente, o piensan que su iglesia les defenderá en el día del justo juicio de Dios, cuando no pueden obedecer a la fe diciendo que todos son pecadores, que no hay ninguno justo. Que no tienen la fe ni siguen el ejemplo de Abraham en la fe. Donde no se ve el fruto del perdón de pecados que han recibido, que una vez muertos al pecado deben con fe llegar a la plenitud de esa gracia, que sepa en qué resulta aquella persona que vuelve a esclavizarse por medio del pecado. Y cómo es la gracia de Dios, cómo tiene que vivir en espíritu y una muestra es justamente la obediencia a la fe. Que uno crea en toda la gracia que ha recibido y hoy es más que vencedor. Y viendo la realidad de Israel cómo los gentiles también se están encaminando a esa incredulidad porque no obedecen a la fe. Obediencia a la fe significa también creer en la predestinación, en la elección incondicional, en el perdón limitado, en la total depravación del hombre, en la preservación de los santos. Cuando el creyente hoy no responde en la plenitud de la fe, les sucederá lo mismo que al israelita que cayeron. Igualmente hoy muchos se quieren escudar en que es “evangélico”, que es “presbiteriano” como diciendo que está a salvo de cualquier juicio. Mas así como los israelitas que eran las ramas del olivo natural fueron arrancados por incredulidad y el gentil como olivo silvestre fue injertado, así también el que fue injertado igualmente puede ser arrancado. Por todo esto, dice, el libro de Romanos es un libro para examinar tu obediencia a la fe, y el Examinador, el Espíritu de Verdad te puede confirmar según este evangelio y la predicación de Jesucristo. ¿ESTÁ TU FE CONFIRMADO?Cada porción de este libro de Romanos hace referencia a un libro y una porción de la Biblia al que está unido. Para poder creer en Romanos hay que creer en las Escrituras de los otros libros al cual hace referencia. Por eso, la obediencia a la fe es imposible sin el conocimiento. Y si uno no tiene el conocimiento, decir que tiene fe es una falta a la verdad. Por eso, una cosa es creer en las cosas simples del evangelio de Jesucristo, como el apóstol dijo: pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. Mas otra realidad diferente es que puedas creer en toda la Biblia como Romanos lo expone, con la crudeza con que examina todas las cosas y que tu obediencia a la fe se mide cómo juzgas a ti y a otros con estas verdades. Muchos pueden y dicen que sienten al Espíritu Santo, que están en comunión con el Señor, que piensan en Dios todos los días. Todas estas cosas son imposibles de comprobar como hombre, y en forma inmediata, salvo por los frutos. Mas una forma rápida de averiguar la fe y conocimiento de todo creyente es examinando por medio del libro de Romanos. Pues lo que contiene este libro es una base de qué debe conocer cualquier creyente, y qué debe saber. Es un examinador, y examinándote según este libro, se puede saber las fortalezas y falencias que tiene cada creyente. Según cómo se lea este libro de Romanos se puede saber si un creyente obedecerá a la fe o no, si triunfará porque tiene conocimiento, firmeza, seguridad y también la sabiduría para aplicar la Palabra de Dios necesaria. Se puede conocer el temor de Jehová que tiene la persona, si está juzgando cada situación con la debida justeza, si está sostenido en las diferentes doctrinas. También podemos saber cuánto gozo tiene, cuánta tranquilidad en la Palabra, confianza en los momentos difíciles, y cómo los vence, y todo esto es obediencia a la fe. Hablamos de la obediencia a la fe venciendo y venciendo, siendo más que vencedores ante las diferentes situaciones, sean hombres, sean potestades, sean gobernadores de las tinieblas. Sobre todo para vencer es necesario tener ojos espirituales, poder espiritual y en ejercicio constante, pues nadie puede utilizar el don sin práctica, sin la sensibilidad que les permite el Espíritu Santo. ¿De qué manera está confirmado tu fe? ¿De qué manera está confirmado la obediencia a la fe en Cristo Jesús? ¿Puedes renunciar a todo por la excelencia del conocimiento de Jesucristo? Es por eso que se nombra a tantas personas en este capítulo 16, son personas que han escuchado la predicación de Pablo y obedecen a la fe a lo largo y ancho de la Biblia, en lo más alto y en lo más profundo. Finalmente es necesario saber diagnosticar correctamente las diferentes situaciones de la vida, saber la Palabra de Dios de cuáles son las doctrinas que implican esos hechos, los ejemplos bíblicos de cómo fueron vencidos en situaciones parecidas, saber a dónde se llegará cuando hay obediencia a la fe y a dónde caerá si uno retrocede en la obediencia a la fe. Mantenerse firme, luchar con paciencia y aguardar la victoria que vendrá por medio de la respuesta de Dios. En todo este proceso recibirá la confirmación del Espíritu Santo quien te alentará, te dará nuevas palabras, te cuidará, te prevendrá, te anticipará. No tendrás otro apoyo que la obediencia a la fe, incluso no existirá pruebas, ni personas a tu favor, solamente la obediencia a la fe según el conocimiento que tienes de Jesús; incluso esta lucha es contra otros creyentes que han caído. A todo esto hay que estar firme en la obediencia a la fe. Es una confirmación de todos los días. Incluso pueden existir días y días donde esta confirmación del Espíritu Santo se silenciará, para que utilices todos los recursos de conocimiento y de tu obediencia a la fe. ¿Recuerdas que Saúl no pudo esperar siete días hasta la venida de Samuel porque su ejército se le desertaba y los filisteos amenazaban? Esto puede suceder, repetirse, multiplicarse por meses, años. ¿SEGUIRÁS OBEDIENTE A LA FE CREYENDO EN CRISTO JESÚS? Seguro que si conoces bien todos los conceptos y obedeces a toda la Palabra de Romanos, de seguro lo harás. CONCLUSIÓN:No existe talvez un libro más concluyente y completo en todos los aspectos para la vida de un creyente, por eso es un libro guía de lo básico que el fiel debe conocer y responder en obediencia. Pues tanto como tú obedeces a la fe, también eres confirmado según el Espíritu Santo. Sobre toda persona quien se perfecciona según Romanos, será capaz de vivir en mundos tan malos, malvados y corruptos como el de Roma. Por eso la Biblia asegura: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17). Así que, no existe civilización, cultura, hombres al cual la Biblia no esté preparado para que la obediencia a la fe permanezca hasta el día del Señor Jesucristo. No es la falta de enseñanza o de guía, sino de hombres capaces de obedecer suficientemente a la fe y ser confirmados según el Espíritu Santo. Se puede mover cualquier montaña, siempre que tengas fe. Mas como siempre digo, no existe mayor montaña en el mundo que tu propio corazón. Es imprescindible que tú mismo te pruebas leyendo el libro de Romanos, si entiendes todas las cosas, si obedeces con fe a toda Palabra allí escrita, te aseguro que serás más que vencedor. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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