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Sermón en el día miércoles 23 de agosto de 2006. Título: ¿Qué iglesia queremos? Biblia: San Juan 10:31-42 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios. 34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? 35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), 36 ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. 38 Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. 39 Procuraron otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos. 40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan; y se quedó allí. 41 Y muchos venían a él, y decían: Juan, a la verdad, ninguna señal hizo; pero todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. 42 Y muchos creyeron en él allí. INTRODUCCIÓN:Cuando uno sale de compras es común ver en los negocios, grandes ventanales de vidrio y dentro de ella, la exposición del mejor producto del negocio, aquello que más le distingue, la última novedad. Son las vitrinas o escaparates de muestra de los productos. Pueden ser tan variados, y con ella exhibe la identidad del negocio, sea un banco, un comercio de ropas, de comidas, de cambios, de peluquería, una disquería, un supermercado, una concesionaria, una bicicletería, electrodomésticos, muebles, librerías. El éxito de esta exhibición influye decisivamente en las ventas y existen personas quienes se dedican exclusivamente a preparar estas vitrinas. Si estas vitrinas es el identificativo de un negocio, de cuán próspero es el negocio y la renovación constante de la vitrina también indica un concepto elevado del producto y de aquellos que están vendiendo los productos. Podría decirse que es la penúltima etapa de la propaganda para convencer a un potencial cliente a que entre al negocio y finalmente las personas quienes atiendan al cliente jugará el papel final y decisivo. Conozco a muchos dueños de negocios quienes aun trabajando en pérdida en épocas bajas, no puede desprenderse de sus vendedores, porque son expertos, porque convencen a los clientes. Podemos decir que son las personas las que dan calor y color en un negocio, es la imagen, la presentación y por supuesto tener un buen producto, confiable. Ahora pensemos, ¿cuál es la vitrina de una iglesia? ¿Cuál es la vitrina de nuestra iglesia? O ¿cuál debe ser el “producto” o el “servicio” que ofrece una iglesia? ¿Cuál es la “imagen” que debe presentar una iglesia? Y todo esto que estoy diciendo no es nada nuevo, ni soy la primera persona que está interesado en ello o que estoy presentando. Hoy por hoy existen muchísimas personas e iglesias quienes estudian y ofrecen verdaderos “complejos” en sus iglesias, comodidad, aire acondicionado, estacionamiento con seguridad incluído, sillones de primer nivel en los salones, recepción, luces, ambientalización, sonidos de primera, equipos de última generación, equipos de producción audiovisuales, márketing, secretaría, mensajería, cuidado de bebés y niños, choferes con autos, visitas programadas, pastores consejeros particulares, variados cursos semanales, conciertos, retiros, viajes misioneros, equipo de oración, equipo de mudanza, enfermería, cuidados de tercera edad, escuelas, colegios, campamentos, canchas para la práctica de deportes, …. La lista sería tan larga … ¿Es todo esto la iglesia? ¿Qué iglesia queremos? POR LAS OBRAS CONOZCAS Y CREAS EN EL PADRE QUE ESTÁ EN MIComo dije recién, como existen variados tipos de negocios y cada una se identifica por el producto que ofrece o vende. ¿Qué debe mostrar u ofrecer una iglesia? Hoy vemos que cada iglesia toma un rumbo particular, cada cual trata de marcar pautas diferentes y desea diferenciarse de las demás. Y eso constituye su bandera que lo distingue, es color que más le sobresale, comenzando con el nombre, la imagen, las propagandas, las personas que atrae, el nivel que desea mantener, hablando más claro: es una guerra de dinero, de cuánto dinero se tiene, de cuánto puede disponer y de qué manera lo gasta. Tal vez si Jesús se hubiera gastado unos millones de dólares, no le habrían crucificado, se habría granjeado las amistades de todos los ricos y poderosos, habría gastado dinero en la propaganda, entonces no saldría de su boca palabras como estas: las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. (San Mateo 8:20) Si hubiera invertido bien la fortuna que tiene Jesús, nadie le habría abandonado, ni serían 500 los que finalmente le verían ascender al cielo. Mas también se granjeó amistades y estuvo rodeado de personas equivocadas, porque le siguieron los publicanos y pecadores, y eso fue una de las causas de su condenación. Porque decía: los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. (San Marcos 2:17) La iglesia que Jesús nos muestra hoy, con el pasaje que leemos es: si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. Esto significa que cada obra que hacemos nosotros y por ende la iglesia, tiene que conducir al conocimiento del Padre Dios Todopoderoso, para que los hombres crean que existe un Dios, Jehová de los ejércitos. Si una obra que tú dices es para el Señor Jesús, que es un ministerio de la iglesia, mas si no hace que los hombres conozcan y crean en Dios, no es otra cosa que alimentar el dios de su vientre, el ego del pastor, una buena propaganda para la iglesia. Conozco bien el repertorio que utilizan los hombres de las iglesias para justificar sus hechos como obra de Dios, gritan y repiten: ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Demos un aplauso a Dios! ¡Alabado sea, Señor! Y la música de fondo para matizar el ambiente y darle mayor espiritualidad. Mas en algo se olvidan los hombres de las iglesias, que una verdadera obra en Jesucristo, la verdadera obra en Jesús tiene una característica muy especial que los hombres “cristianos” de hoy se olvidan, pero ellos piensan que ya lo han superado esa “barrera”, y es justamente la persecución como premio. En el pasaje que hemos leído hoy, dice: entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Entiéndase bien, los judíos reconocen que las obras que Jesús hizo fueron buenas, mas le querían apedrear a Jesús, el autor de las buenas obras, pues dice: porque tú, siendo hombre, te haces Dios. No estoy limitando qué puede o no puede hacer una iglesia hoy, pues existen variados ministerios y necesidades, incluso existen aquellos que aún Dios no nos ha mostrado, mas en todos ellos deberemos acudir con la oración y discernir correctamente la voluntad de Dios, para el tiempo, lugar y hombre. Mas una cosa puedo decir y esto no debe faltar nunca: tus obras tienen que conducir a los hombres al conocimiento y que por medio de estas obras creer en el Padre Celestial, pero como recompensa, los hombres del mundo tienen que tomar “piedras” para apedrearte. Por eso Jesús dijo: bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. (San Mateo 5:10-12) Así que este es el sello distintivo de la obra que hacemos en Jesucristo: Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa? Así que no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. (San Mateo 10:25-26) Si no fuera cierto la palabra de Jesús, tampoco nos advertiría desde un principio diciendo: lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. (San Mateo 10:28-29) Por tanto, si estás haciendo un ministerio en la iglesia, pero no tienes esta persecución, si no eres menospreciado, si no eres vilipendiado, si no eres criticado; tienes que revisar y orar a Dios si lo estás haciendo correctamente. Fíjate si existen judíos (cristianos o autodenominados cristianos) quienes te persiguen o que levantan piedras para apedrearte. Si no te persiguen, ni te vilipendian, significa que estás haciendo mal o es insuficiente. Te tienen que acusarte de que estás blasfemando a Dios o al dios que ellos piensan que creen. LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTAEn el libro de Santiago dice: así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. (Santiago 2:17) . Y sigue la discusión y dice: pero alguno dirá: tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. (2:18) No estamos hablando de cualquier obra, sino obras en Jesucristo, obras que son para Dios, y dije antes que el sello que distingue toda obra de Jesús es la persecución, que los otros judíos (cristianos) levanten la piedra para apedrearte, o incluso que lo hagan, y verán los ejemplos en el libro de Hechos con Esteban, con el apóstol Pablo, con Pedro, con Juan y los demás apóstoles. Muchos confunden las obras de Dios con las buenas obras de los hombres, piensan que éstas también sirven para aquellas. Mas dice la palabra de Dios: pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. (Hebreos 11:6) . Y si esto se aplica a un creyente, perfectamente se aplica a la iglesia de Jesucristo. ¿Nuestra iglesia hace obras en nombre de Jesucristo que conduzcan al conocimiento y llevan a los hombres para creer al Padre Celestial? ¿Existe en las obras de nuestra iglesia, la marca de Jesucristo, de la persecución, de la mala fama, de burladores, de personas que buscan nuestro mal, que esperan ver cuándo caeremos? ¿Ustedes lo sienten? ¿Ustedes lo escuchan? ¿Ustedes soportan a los malvados del mundo en contra tuya? ¿Lo soportas con agradecimiento y alabanzas a Jesús? El apóstol Pablo nos dice de cuál es el distintivo de las iglesias de Dios en Cristo Jesús: porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos, los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres, impidiéndoles hablar a los gentiles para que éstos se salven; así colman ellos siempre la medida de sus pecados, pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo. (1 Tesalonicenses 2:14-16) ¿Es nuestra iglesia criticada o alabada por las obras que hace? ¿Desean destruir al pastor David o no? ¿Están ellos deseando que el pastor o alguno de ustedes caigan, que se equivoquen, que sean destruidos, que sean eliminados? No es cuestión que vivamos en Paraguay, no existe eso de que hay libertad de culto, porque las potestades de las tinieblas hoy también nos asedia y domina sobre todos los hombres que no creen a Jesucristo. Seguro que hoy, si nosotros cayéramos, existirán muchas personas quienes aplaudirían parados, contentos. Pues así también quisieron hacer con Jesús: procuraron otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos. Todo esto, porque aún no había llegado el tiempo en que Jesús había de ser apresado y muerto. Conozco a muchísimas personas quienes desean que su iglesia se convierta a semejanza de las primeras iglesias primitivas, donde reina el amor, la paz, la bondad, la llenura del Espíritu Santo. Pero no saben ellos que la característica principal de la iglesia primitiva, la de los apóstoles es que justamente sufrió por defender la fe, que sus miembros murieron en hogueras, en torturas, vivieron en cuevas y sintieron agradecidos porque eran partícipes de los sufrimientos de Cristo. Y ya hemos leído el pasaje de 1 Tesalonicenses 2:14 en adelante. Así, aquel que piensa solamente en el amor que existió en la iglesia primitiva, lo único que piensa es en su vientre, y no en Jesucristo. ¿Cuál es la iglesia que deseamos? TODO LO QUE JUAN DIJO DE ÉSTE, ERA VERDADSi les he dicho que la verdadera iglesia de Jesucristo es aquella que hace obras para que los hombres conozcan que Jesús es Dios y que los hombres crean en él y como justa retribución a ello es la persecución y el deseo de los hombres malvados de matarte, tanto a ti como a la iglesia. El pasaje de hoy dice a continuación: y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan; y se quedó allí. Y muchos venían a él, y decían: Juan, a la verdad, ninguna señal hizo; pero todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. Y muchos creyeron en él allí. Hoy y mañana, todos los días, la iglesia, la verdadera iglesia de Jesucristo tiene que predicar el evangelio, tiene que predicar la palabra de Dios incansablemente. No importa que hoy no te escuchen. Hoy tenemos que ser como Juan el Bautista, y según esta profecía: voz que clama en el desierto: preparad camino de Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado. (Isaías 40:3-5) Y este es el proceso del evangelio, predicarás y nadie te escuchará. Serás como una voz que clama en el desierto, en cambio, los falsos, los hombres malvados te perseguirán, incluso te apedrearán, te encarcelarán, buscarán tu ruina, habrá mala fama, infamias respecto a ti y a la iglesia. Mas tus palabras son escuchadas y así como muchos recordaron las palabras de Juan el Bautista y luego creyeron, también te creerán y vendrán a ti. Esta es la iglesia que queremos, que enseña y predica, a tiempo y destiempo, ora que escuchen o dejen de escuchar. Nuestras palabras, nuestro folleto Palabras de Vida, saldrán por las calles, por los hogares, serán entregados a los hombres. Hoy no saben, están sordos, están ciegos, otros critican y se burlan, mas verán la gloria de Dios. Y muchos creerán en Jesucristo, verán que todo lo que hemos predicado, enseñado era cierto, que tiene cumplimiento, y vendrán. Porque dice la palabra: levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, ysobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos. Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti. Multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián y de Efa, vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.(Isaías 60:1-6) ¿Qué iglesia queremos? NO QUEREMOS CREYENTES FARISEOSNO QUEREMOS CREYENTES FARISEOS. No queremos que ustedes se olviden que son pecadores ante Dios y que por la gracia de Jesucristo somos lo que somos. No queremos que porque hoy están un poco más sanados de sus pecados, que se han reformado un poco más, miren con desprecio a pecadores. No queremos creyentes fariseos, pues si no puedes sentarte con un pecador, con un enfermo, si no puedes sentarte con un expresidiario, con un asesino, con un violador, con un pecador, eres fariseo. No queremos ser creyentes fariseos que se olvidan de la gracia recibida, de la ayuda que recibimos de Jesucristo. Queremos una iglesia donde Jesús sea cabeza, y que sea la casa de pecadores arrepentidos, no queremos de sanos, no queremos de justos. No queremos creyentes fariseos que juzguen o no puedan aceptar a otros pecadores. Pues, ni tú has solucionado todos tus pecados, tus faltas ante Dios y estás ocupando el lugar de juez. Queremos un iglesia donde estén pecadores arrepentidos, justificados en Jesucristo, que no se olvidan de la gracia recibida y que puedan ofrecer su vida por los pecadores, que tenga obras que hacen conocer y llevar a los hombres que crean que Jesucristo es Señor y Rey. TAMBIÉN SON CREYENTES FARISEOS, QUIENES SON INMUNES A SUS PECADOS, QUE NO PUEDEN VER SU SUCIEDAD, QUE NO LUCHA POR CAMBIAR, QUE NO QUIERE PAGAR EL PRECIO DE SU PECADO Y MORIR, QUE NO QUIERE CRUCIFICAR SU DEBILIDAD EN JESUCRISTO Y SOLAMENTE QUIERE MIRAR A OTROS. CONCLUSIÓN:¿QUÉ IGLESIA QUEREMOS? Aquella que puede dejar todo, cambiar todo de nuevo, sacudir todo, una y otra vez con tal de renovarse en el amor de Jesucristo, en oidor de la palabra y en hacedor firme de la palabra. En una iglesia capaz de ser el santuario, el tabernáculo del Dios vivo. De guiar a los hijos de Dios, por todos los caminos necesarios y bíblicos, para la edificación del hijo de Dios en la plenitud de Cristo. ¿Quieres esta iglesia para ti? Pues entonces, deja una vez más todo cuanto has conquistado, todo cuanto has obtenido, y comencemos nuevamente pensando que ayer hemos entrado a la iglesia, que todos los días venidos del mundo, para ser curado, sanado, alimentado, pulido, fundido, corregido. Que nunca nos cansemos de aprender la palabra, que nunca dejemos de predicar y evangelizar la palabra del Evangelio vivo. Queremos una iglesia que tenga en sí misma y en cada uno de sus miembros la señal de Jesucristo. ¿La deseas tú? Sé entonces observador y cumplidor tú, sé tú inmisericorde con la Biblia y misericordioso con otros, principalmente con los otros pecadores. ¿Amén? Que Dios te bendiga. |
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