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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

 

  Sermón en el día miércoles 16 de agosto de 2006.

Título: LA PIEDRA DE LA DISCORDIA

Biblia: SAN JUAN 10:22-33

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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22 Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, 23 y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. 24 Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. 25 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre uno somos. 31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

INTRODUCCIÓN

En la Biblia está escrito: para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. (1 Pedro 2:8)

¿Nunca les sucedió esto? Se visten de camisa con apuro, al principio no se dieron cuenta, mas cuando en un lado llegaron al último botón, se dan cuenta que sobra un agujero. ¿Cuál es la solución? Tienen que desatar todo de nuevo, volver a ponerse bien la camisa, medir y calcular los botones con los agujeros libres y volver a abotonarse. Es la única manera de solucionar el problema.

Nadie podrá utilizar la camisa mal abotonada, pues te resultará incómodo y todo el mundo verá que estás mal vestido.

Asimismo es la religión, cuando uno se equivoca en el camino desde el principio, no hay forma de enderezar si no comienza todo de nuevo.

Existen personas que por simples tradición y comodidad siguen una religión que es legado de los padres, por generaciones, se puso mal la camisa, pero no sabe que está mal, porque no tiene espejo que le pueda mostrar que se puso mal, ni sensibilidad que le haga entender que está mal puesto su botón.

La siguiente persona está en una iglesia cristiana con una doctrina que le identifica. Cuando encontraste la iglesia correcta, que te enseña la doctrina bíblica, entonces la camisa te sienta hermoso, estás bien vestido, tienes elegancia y habla de tu personalidad; puedes verte en el espejo y puedes ver tu imagen completa, la pulcritud y lo bien planchado y sin mancha que está tu camisa.

Mas cuando estás en una iglesia cristiana en una denominación equivocada, que enseña y predica una doctrina errónea, y no precisamente en todas, sino en un solo punto, si comenzaste mal, y luego te estás abotonando intensamente, y cuando lo haces no te das cuenta, mas algo te incomoda. Llegas al final y te das cuenta que fallaste desde el comienzo, perdiste un tiempo preciosísimo, tu esfuerzo fue en vano. Te ves mal frente al espejo y peor: ¡No puedes salir así! Pues todos se reirían.

Estoy hablando de tres personas. Y estas tres personas se encontraron en la ciudad con la piedra de tropiezo. Y cada uno reacciona de manera diferente.

LA PIEDRA DE TROPIEZO

Evidentemente existía dos grupos que se distinguen y hoy también es así, ante la piedra de tropiezo que se llama Jesucristo.

Cuando Jesús andaba por el templo, se encontró con muchas personas y un grupo realmente numeroso era de los curiosos y de los que le enfrentaban y discutían.

¿Por qué le discutían? Porque no podían creer en Jesús como el Mesías que había venido al mundo, como el Cordero de Dios que lleva el pecado de los hombres. En cambio veía a una persona quien amenazaba y sentían miedo, temor e inmediatamente pensaban que Jesús estaba por destruir su nación, su sociedad y todo cuanto habían construido.

Son estas las personas quienes se pusieron mal la camisa desde un comienzo, pero ni se dan cuenta que están mal vestidos, porque no pueden mirar al espejo revelador que es el Espíritu Santo. Y de esto Jesús lo dijo de una manera muy especial: pero vosotros no creéis, porque no sois mis ovejas, como os he dicho (v. 26)

Para estas personas, realmente es una piedra de tropiezo, porque había algo en Jesús que les mortificaba, pero no llegaban a entender completamente qué era. No podían ver a Jesús, pero había algo en Jesús que le hacía volver constantemente en su mente y no les dejaba vivir tranquilos.

Por eso, muchos acusaban de una u otra forma, pero como no tenían el entendimiento, se confundían mutuamente. Y está escrito en la Biblia: volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras. Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís? Decían otros: estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos? (San Juan 10:19-21)

Mas hay una característica muy especial que hace reaccionar a todos las personas de este tipo, aquellas que no están predestinadas para ser salvadas y ellos mismos lo expresaban pero no podían aclarar el asunto del todo: y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

Y lo peor de todo es que muchas veces Jesús lo dijo, Jesús lo demostró, hizo milagros, comieron incluso de los milagros, pero no pueden sentir ni comprender. Por eso dice con razón la palabra de Dios: pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. (1 Corintios 2:14-15)

Uno se pregunta, ¿cómo puede ser esto así? Incluso existen personas quienes hablan de que es injusticia, porque Dios no muestra la misma misericordia a todos los hombres por igual. Mas nadie puede culpar a Jesús, porque todos los hombres cayeron en pecado y están destituidos de la gloria de Dios. Y Jesús vino a salvar a los que él quiso.

Por eso dice en Proverbios 16:4 todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo.

Hoy Jesús dice: pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Pero mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.

También dice en 2 Tesalonicenses 2:9-12 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Para estas personas, verdaderamente constituye una piedra de tropiezo, y ¿cómo sabemos que es una piedra de tropiezo el evangelio de Jesucristo? Hoy dice la palabra: ¿hasta cuándo nos turbarás el alma? Estas personas que no estaban elegidas o que no son hijos de la promesa de Dios, rechazan a Jesucristo, no lo creen, tampoco lo pueden. Mas sí tienen un sentimiento: QUE LAS PALABRAS DEL EVANGELIO LES TURBA EL CORAZÓN.

Las palabras de Jesús les persigue, les acusa; mas no tienen el don del Espíritu Santo, pues oyen pero no entienden, ven pero no perciben; y esto es para dar cumplimiento a la Biblia: ve a este pueblo, y diles: de oídos oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis; porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane. (Hechos 28:26-27)

PIEDRA DEL ÁNGULO

Veamos ahora cómo vestimos nuestra camisa en Jesucristo. Recuerda que si en esta pequeñísima porción de la Biblia no puedes creer en alguno de sus puntos, significa que tienes mal puesto un botón; o lo has desechado porque no lo crees y utilizas otro botón en un agujero equivocado.

Por eso hablaba al comienzo de lo importante que es comenzar con el botón correcto en el agujero que le hace pareja para que toda la doctrina en donde está fundamentada tu fe no esté torcida y no sirva para nada. Y también para que no saltees ningún botón, pues ocurriría la misma desorganización y el error te conduciría a pasar una vergüenza o una necesidad, porque no aceptas plenamente la Palabra de Dios.

Porque el deseo de Dios es que cada uno de nosotros crezcamos en toda plenitud, como dice: a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. (Efesios 4:12-13)

Y cuando dice: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto. ¿Acaso no significa esto que tienes que llegar a la unidad en la fe y llegar a la unidad en el conocimiento del Hijo de Dios? ¿Y no significa esto que tienes que ponerte bien la camisa de Jesucristo y sus palabras, no significa que tengas que abotonarte cada botón en su correspondiente lugar, sin faltar ninguna?

Veamos ahora, cuáles son los botones que necesitamos colocar con este pasaje:

· Nadie quien cree en Jesucristo como su Salvador dice: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? El creyente tiene que sentir esto: la paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Ante las palabras de Jesús tiene que sentir paz, gozo. Puede que te acuse de pecado porque estás pecando, pero dice Dios: ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento, porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. (2 Corintios 7:9-10). Asimismo dice la Biblia: y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. (Colosenses 3_14-15)

· Los incrédulos dijeron: si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Jesús les respondió: os lo he dicho, y no creéis . Nosotros creemos que Jesús es el Cristo, el Cordero de Dios enviado para pagar por los pecados de todos sus escogidos, las ovejas de su redil y de aquellas que pertenecen al Padre. Pero también creemos en esto: y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 6:8-11). Que una vez que fuimos perdonados por Jesucristo, estamos limpios de todo mal. y que Jesucristo murió de una vez por todos los pecados de todos sus ovejas. También creemos en esto: pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. (Gálatas 3:25-29). Así que nosotros creemos en Cristo y nos hemos convertido en hijos de Dios y asimismo en hijos de Abraham, hijos del pacto de Dios.

· Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. En cambio nosotros creemos en todas las obras de Jesucristo, también creemos en: Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro. (Colosenses 1:21-23). Que viene a ser el cumplimiento de la palabra de Efesios 1:4, del cual creemos. Y creemos que también hoy hemos resucitados y nos hace estar sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, pues dice la palabra: aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, (Efesios 2:5-6)

· Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. No seguimos a Jesús solamente en las buenas, en tiempos de paz, sino en las tormentas, e inclusive esto: somos bienaventurados porque somos pobres de espíritu, lloramos por Cristo, somos mansos esperando en la promesa de un poderoso Dios, que tenemos hombre y sed de justicia de Dios, porque somos misericordiosos, porque vivimos y nos limpiamos el corazón, somos pacificadores principalmente reconciliando a los hombres con Dios por medio de Jesucristo, porque padecemos persecución por causa de la justicia, y que reciben gustosos que nos vituperen y nos persigan por el nombre de Jesucristo, que nos digan toda clase de mal. Incluso en toda esta gran tribulación, seguimos a Cristo, porque nadie que oye su voz y le ha creído, puede negar a Jesucristo. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. (Hebreos 10:39)

· Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Tienen testimonios de vida eterna, sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. (Romanos 6:9-10). Y cuando dice Jesús que no pereceremos jamás, significa que nadie podrá perder la salvación; porque dice: y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad, no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos, el que anduviese en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría, y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido. (Isaías 35:8-10), pues nadie puede arrebatar de la mano de Jesús, pues nuestros nombres están esculpidos en la palma de la mano de Dios. Como dice: ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida, delante de mí están siempre tus muros. (Isaías 49:15-16)

· Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.

Hoy por medio de Jesucristo fuimos hechos hijos de Dios (San Juan 1:12-13). Y asimismo como Jesús y el Padre uno son, nosotros también somos hechos uno. Entonces, ¿cómo puede alguien o algo separarnos del Padre?

Sé que esto para muchas personas constituye una piedra de discordia y a otros de tropiezo, mas es la verdad. Y así nos consuela y alienta la Biblia diciendo: porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos. (Hebreos 2:11)

CONCLUSIÓN:

Esta es nuestra fe en Jesucristo. ¿Cómo está puesta los botones de tu camisa? Si no es de acuerdo a esto, tienes que volver a abotonarte, pues en algún momento, no coincidirá los botones que tienes con los agujeros de tu camisa.

Si te falta alguna de ellas en este pequeño pasaje, significa que tienes muchos problemas, mucha inseguridad, incluso el miedo de que podrías perder la salvación que es contraria a las palabras de este pasaje.

Y verdaderamente la piedra de la discordia es mucha, principalmente porque el hombre no quiere ver la Biblia como está escrito, sino desea interpretarlo a su manera. Y todo aquel que no crea en la palabra de Dios, con corazón sencillo e humilde, la piedra de discordia será plantado en él y finalmente caerá en algún punto de su vida espiritual, pues no tendrá respuestas necesarias.

Espero que a muchos, lo que hoy es piedra de discordia por la mala enseñanza de los maestros, sea revertida y sean verdaderamente libres; mas no sea que tu piedra de discordia se convierta en piedra de tropiezo para nunca levantarte más.

Que Dios te bendiga.

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