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Sermón en el día miércoles, 9 de agosto de 2006 Título: Infalible Biblia: San Juan 10:1-15 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 1 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6 Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. 7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.
INTRODUCCIÓN:No es fácil utilizar palabras tan decisivas como infalible. Dificilmente un hombre pueda utilizar palabras como infalible, porque tiene muchísimas limitaciones, de fuerza, porque su cuerpo tiene un límite, no tiene toda la salud que sea, ni tiene todos los recursos que quisiera, ni puede controlar las enfermedades, ni los sucesos que vienen de la naturaleza, ni tiene todos los conocimientos de la ciencia y más: no tiene control sobre la muerte. Por eso, el hombre no puede utilizar palabras tan absolutas como esta. Mas nosotros sí necesitamos de alguien quien pueda asegurarnos infaliblemente acerca de nuestra salvación. Y esta es la característica principal que predicamos nosotros, que enseñamos en nuestra iglesia. Nosotros creemos y enseñamos que la salvación que nos da Jesucristo es infalible. Nosotros creemos y enseñamos que toda persona elegida por Dios desde antes de la fundación del mundo y quienes son hoy hijos de la promesa de Dios, todos sin excepción serán salvados por Jesucristo. Creerán en Jesucristo, se sostendrán en la fe de Jesucristo hasta el fin, que ninguno se perderá de los hijos de la promesa. Esto es infalibilidad de Dios respecto a nuestra salvación, y esto es posible porque Jesús mismo es infalible. Nosotros como hombres, antes que discutir el uso o no de esta palabra, deberíamos comprobar si estoy incluído o no dentro de esta infalibilidad. EL ANTES¿Puede un hijo de la promesa de ser salvado (elegido) perderse el camino para nunca encontrar la salvación? La respuesta es NO. Si bien es cierto que muchos vivieron en el mundo, siguiendo los caminos del mundo y siendo dominados por las fuerzas activas del mundo, ninguno puede perder el camino a Cristo. ¿No puede perderse en alguna otra religión que los atrape? Ciertamente que la proliferación de religiones, de iglesias y principalmente de aquellas con corte cristiano y recientemente evangélico, no puede impedir que la oveja de Jesucristo pierda el camino. Por eso hoy nos dice bien claro las palabras de Jesús: de cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Hoy puede que alguna persona esté en una religión o iglesia, puede que al hijo de la promesa de Dios le hayan acercado primero los ladrones y salteadores, y consiguieron incluso que pertenezca a esa religión o iglesia; mas están dentro de ella, incluso teniendo cargos de responsabilidad y de confianza, nunca tendrán a la oveja. Esta oveja no oirá, y el día que la Palabra del Evangelio de Jesucristo llegue a su vida, le iluminará y sabrá quién es verdaderamente su pastor. Entonces esta persona, sea en donde esté; aun haciendo las cosas más increíbles, en el tiempo de su llamamiento, vendrá a Jesús, creerá en él. Y tienen que saber que Dios no escatima medios, esfuerzo ni el propio tiempo, para que esto se realice. Y todas las personas elegidas de Dios, estos sí o sí, infaliblemente creerán en Jesús y serán salvados. De alguna forma escuchará y creerá, vendrá porque dice Jesús: Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. ¿Por qué? ¿Cómo es posible esto? Jesús dice: Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Luego dice Jesús: así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; Y PONGO MI VIDA POR LAS OVEJAS. (V. 15) Dice una vez más: Por eso me ama el Padre, porque YO PONGO MI VIDA, PARA VOLVERLA A TOMAR. Nadie me la quita, SINO QUE YO DE MÍ MISMO LA PONGO. TENGO PODER PARA PONERLA, Y TENGO PODER PARA VOLVER A TOMAR. Nos habla de qué manera Jesús tiene el poder sobre la vida, los hombres mataron a Jesús en la cruz, pensando que así terminaría su obra, que el dominio de la oscuridad vencería con la muerte. Pues, el mayor miedo y poder que tiene sobre los hombres es la muerte. Mas Jesús puede entregar su vida para la muerte, pero tiene el poder para volver a tomar la vida por medio de la resurrección. Por eso hablamos de infalibilidad, pues no nos confiamos en lo que el hombre pueda hacer, sino en cómo Jesús dio su vida a la muerte para vencer al pecado y la condena que existía al pecado pues dice: porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23) También dice acerca de la muerte que amenaza: ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (1 Corintios 15:55-57) Y por esto es infalible, pues Jesús antes mismo que nosotros creyéramos en él, ya murió por todos aquellos que estaban predestinados para salvación, y sin faltar ninguno de ellos. Esta es la seguridad en su palabra, y este es el motivo de por qué hoy tenemos tanta necesidad en predicar el Evangelio. Porque existen muchas personas quienes están aún con los ladrones y salteadores, detrás de doctrinas destructoras. Mas cuando escuchen las Palabras de Vida, como dice hoy Jesús: también tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (v. 16) Aquí hablamos de infalibilidad de la Salvación de Jesucristo, pues no puede existir una persona quien no sea salvado, porque Jesús de antemano sabía a quiénes debía salvar. EL HOYHoy en día existen tantas personas que medran doctrinas destructoras, quienes son inventores de males, que dañan a las ovejas y esto desde las iglesias, pues tienen que cumplirse palabras como estas: porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. (Hechos 20:29-30) Puede que hoy, algunos creyentes quienes son niños espiritualmente, puede que estén encantados y se pierdan por un poco de tiempo tras los globos que llevan en mano los payasos del circo. Mas cuando la voz de Dios los llame, volverán. Hoy los ladrones y salteadores utilizan todos los artilugios posibles, tratan de encandilar y engañar a los desprevenidos. Por eso, es necesario que seamos maduros en la fe, conocedores de toda sabiduría y enriquecidos en todo poder del Espíritu Santo. Recuerden lo que hemos visto el miércoles pasado: a éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero dice: mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Y esta es la palabra de seguridad: yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Si bien es cierto que muchos quienes vienen o que vinieron no hace mucho a la iglesia, ciertamente ellos tendrán hambre, estarán desnudos, tendrán heridas, habrán recibido violencia de los ladrones y salteadores. Y puede que algunas veces, esto confunde, pues ellos piden esto antes que la Palabra de Dios. Y en este dolor, es igual para todos, tanto los hijos de la promesa como aquellos que no lo son. Mas es aquí donde debemos tener sobriedad y madurez, carácter y sabiduría de la palabra. Porque la palabra dice que todas las ovejas del Señor tendrán una característica, pueden que vengan dolidos y golpeados del mundo, pueden que tengan muchas necesidades, mas aquellas que son ovejas de Jesucristo tiene esta cualidad: Yo soy la puerta, el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. O sea, talvez presenten las mismas necesidades y miserias que todos los hombres, mas los hijos de la promesa tienen algo diferente: el que por mí entrare, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos. Es que será alimentado por la Palabra de Dios y eso le será para edificación, para curación y buscará siempre alimentarse de estos pastos, que solamente Jesús les puede dar. Significa que las ovejas de Jesús quedarán por los pastos que come, de toda Palabra que sale de la boca de Dios, se alimentará. Y dice Jesús: Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (v. 10) Y estos son palabras de seguridad: Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:16-17) También en otro lugar encontramos: mas el justo permanece para siempre. (Proverbios 10:25) EL MAÑANA¿Puede que mañana cambie nuestra situación? ¿Podemos perder nuestra condición de hijos? ¿Cómo puede perderse una oveja por el cual Jesús ha puesto su vida por ella? ¿quién podrá quitarle de sus manos? El Espíritu Santo ayuda para que ninguna oveja escuche la voz del extraño. ¿Podrá Dios arrepentirse de nosotros? ¿Podrá nuestras obras hacernos apartar para que perdamos el camino? El Señor dice: nadie me la quita. Por eso dice en Romanos 8:34-39 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. CONCLUSIÓNSeguro que para el hombre es imposible imaginarse que la infalibilidad ocurra, y principalmente respecto a la salvación del hombre. Y justamente esta es la cualidad que sobresale hoy, pues cuando Jesús habla, lo está haciendo en formas absolutas. Nadie puede hablar de esta manera: Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Por eso, si dependiera de nosotros y de nuestro esfuerzo en la fe, no tendríamos esperanzas. Pero porque Jesús afirma, porque es él quien nos da, inmerecidamente, e incluso nos hace estar firmes y confiados en él, por ese don que se llama fe que nos fue infundida, para todos quienes tienen vida eterna. ¿Puedes tranquilizarte acerca porque está el Infalible en tu vida? ¿Es tu salvación tan segura como el mismo Dios Infalible te promete? Que Dios te bendiga. |
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