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Sermón en el día miércoles 26 de julio de 2006. Título: DESDE A-Z Biblia: San Juan 9:10-41 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista. 12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No sé. 13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. 14 Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. 15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. 16 Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos. 17 Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta. 18 Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, 19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? 20 Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego; 21 pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. 22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él. 24 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27 Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? 28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea. 30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. 32 Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33 Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron. 35 Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? 36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? 37 Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. 38 Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. 39 Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? 41 Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece. INTRODUCCIÓN:Cuando una persona desea obtener un registro de conductor en alguna municipalidad, se debe hacer unos exámenes médicos, principalmente en cuanto a la visión. Se coloca a una distancia a la persona, y se realizan los exámenes de cada ojo individualmente. Como mínimo debe poder observar un tamaño específico, que indicaría a qué distancia es capaz de visualizar y diferenciar los objetos, las personas o el peligro que se cierne. Una vez aprobado el exámen, uno se siente aliviado, pues es una confirmación de que sus ojos pueden ver y distinguir a la distancia requerida. Ahora, ¿qué pasaría si nosotros hiciéramos un examen de ojos para ver si somos capaces de ver a Jesucristo? Seguro que muchas personas dirán que sí pueden ver al Señor Jesucristo. Y seguro que muchos quienes están aquí también dirán lo mismo. ¿Mas están seguros que pueden ver a Jesús? ¿Han visto a Jesús? Toda persona quien sale de viaje y conoce una nueva ciudad, es capaz de describir a la ciuda que ha conocido. Nadie sino la persona que realmente ha estado en esa ciudad, podría describir las imágenes, los sonidos, los perfumes y los olores característicos de la ciudad. El miércoles pasado habíamos visto a este ciego hablando delante de los fariseos quienes eran incrédulos, no podían creer de que este hombre que ahora veía, había nacido ciego. Así describió de qué manera un señor llamado Jesús escupió en la tierra, hizo barro, untó sus ojos y le ordenó que fuera a lavarse en el estanque de Siloé. Obedeció, se fue, se lavó y regresó viendo. Solamente él sabía qué era estar ciego, y ahora solamente él sabía qué era ver de un momento para el otro. No interesaba qué dijeran los otros hombres, cuán fuerte y grande sean la inquisición, mas nadie podía cambiar la realidad que sucedió en su vida: AHORA PUEDO VER. Y esto decía el hombre: pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. ME HA ENVIADO A PREDICAR BUENAS NUEVASEn una de las profecía de la Biblia respecto a Jesucristo, dice en el libro de Isaías 61:1-3 el Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Y ciertamente en el pasaje de hoy vemos que nacer ciego también es una cárcel y hoy Jesús ha abierto los ojos de este ciego. Le abrió los ojos de su cuerpo primero, y luego lo encontró para que le viera a Jesús. El Señor le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Y el Señor le respondió: pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor, y le adoró. Creer en Jesucristo es como poder ver la “a”, es decir, es la capacidad para ver una letra de un tamaño específico. Que tú creer en Jesucristo significa que estás viendo la “a” del tamaño y tipo de letra que se llama “Reino de Dios”. Así también hablaba Jesús: mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. (San Lucas 11:20) Y de esta ceguera estuvo hablando Jesús con los fariseos que estaban en ese momento: porque había personas que sí podían ver a Jesús y había personas que no podían ver a Jesús y sus pecados permanecían. CUANDO PUEDES VER LA “A” PUEDES VER LA “Z”Jesús dice hoy: para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Y dijeron los fariseos, ¿Acaso nosotros somos también ciegos? Jesús les respondió: si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: vemos, vuestro pecado permanece. El evangelio de Jesucristo es un milagro y tiene un poder increíble. Poder para abrir los ojos de todos aquellos que tienen que creer en Jesús y que le fue dado a Jesús por el Padre, pero también un poder increíble para que nadie quien no está predestinado para que crea, pueda verlo. ¿Saben ustedes cuál es la primera palabra que un niño aprende a hablar? Por lo general es mamá y papá. El niño no aprende a aprender el abecedario. No aprende según las reglas de la gramática, habla lo que oye. Pero el niño aprende, entiende. Así también es el creyente, no importa qué parte de la Biblia esté escuchando, no importa cuán nuevo sea el creyente, no importa de qué parte de la Biblia se esté enseñando, si es difícil o fácil. Conozco a muchas personas quienes dicen que siempre tenemos que predicar las palabras fáciles y sencillas, entonces cuando vienen los nuevos escucharán mejor y creerán en Jesús. Pero esto es erróneo. Porque ustedes como padres no se pasan hablando delante de un niño recién nacido solamente “papá y mamá”, ¿no es cierto? Pero el niño, por increíble que parezca, siempre entiende y reconoce la voz de sus padres. Así también, un hijo de Dios, también reconoce la Palabra de su Padre Celestial. Que los hombres piensen que siempre hay que hablar de una forma sencilla para que sea entendible y que todos lleguen al conocimiento de Jesucristo, es menospreciar el poder del Espíritu Santo. Porque la Biblia dice: y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. (1 Corintios 2:12-15) Por eso, existen muchas personas quienes nos critican por los folletos, porque dice que debemos poner las palabras en formas más sencillas del evangelio, así todos entenderán. Mas para estas personas, hoy vemos que hay un ciego de quien fue abierto los ojos, están delante de un milagro, como el ciego dijo: pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. Este es el poder de Dios, y es algo que ustedes necesitan creer, cuando una persona puede creer en la “j” de Jesús podrá escuchar toda la Palabra de Dios, desde la “g” de Génesis hasta la “s” de Apocalipsis. Ustedes no tienen que menoscabar ni menospreciar el Poder de Dios, diciendo y tentando a Dios: ¿Podrá poner mesa en el desierto? ¿Podrá dar también pan? ¿Dispondrá carne para su pueblo? (Salmo 78) ES PORQUE SON CIEGOSHoy muchos hablan y dicen con sus bocas que creen en Jesucristo, pero cuando ustedes hablan de la palabra de Dios, de la fe, de la virtud, del conocimiento, del dominio propio, de la paciencia, de la piedad, del afecto fraternal, del amor; todos se asustan. Se enojan, no desean que les hable de esa manera. ¿por qué? Porque son ciegos. Y peor, dicen que ven, mas no pueden aguartar la Palabra. No porque la palabra sea dura, sino no tiene cabida en ellos. Así que, este ciego al abrírseles sus ojos pudo ver a Jesús y creyó. Mas los fariseos aun viendo a Jesús, no creyó. Por tanto, hoy también, si las personas no pueden ver, si no pueden entender las palabras más profundas de Dios, si ustedes no están hablando solamente del a, b, c del evangelio y están hablando de las s, t, x, y, z; igual tienen que entender la Palabra de Dios. Porque toda persona en quien está el Espíritu de Dios, hace que oiga la Palabra, Reconozca la Palabra y Entienda la Palabra de Dios. Muchos quieren alegar dureza en las Palabras de de Vida que nosotros predicamos y enseñamos, pero esto es una espada de dos filos, si tú no conviertes tu corazón, más bien caerás como los fariseos. Porque Jesús dijo: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Si esto no es dureza, no sé qué es. O cuando dice Jesús: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece. Esto no es dureza. Así que tienen que reformarse ustedes. Tampoco tienen que decir: ¡ojalá que el pastor predicara de otra forma, con palabras más suaves, con palabras más entendibles! Porque puedes caer en blasfemia contra el Espíritu Santo, ¿significa que estás diciendo que Dios no puede hacerse entender a sus ovejas? ¿Acaso piensas que Dios no sabe cómo hablar a sus hijos? ¿Acaso menosprecias el poder de Dios? No puede un niño comer todos los días hasta su madurez solamente el a, b, c de la Biblia. Como dijo el apóstol Pablo: os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? (1 Corintios 3:2-3) CONCLUSIÓN:Si no puedes entender las profundidades de la sabiduría de Dios, tienes que pedirla, como dice la Biblia: y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente, y sin reproche, y le será dada. (Santiago 1:5) Si existen algunas palabras que no puedes recibir, que no puedes aceptar, si no puedes creer, sea porque es difícil, sea porque es duro. ¡Cuidado con ser rebelde! Mas bien, tienes que verificar en la Biblia para ver que sí es así como está escrito. Y si no puedes creer o recibir, tienes que preguntar al Espíritu Santo el por qué. Mas si te alejas, si cierras tus ojos; seguirás siendo ciego. Recuerda el examen físico de la visión, cuando eres capaz de leer y reconocer una letra, eres capaz de reconocer nítidamente hasta la “z”. Este es el poder de Dios. Como dice en Salmos 34:9-10 temed a Jehová, vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. Así que busquen abrir más los ojos espirituales por medio de la petición y de la lectura de la Biblia. Y si alguna doctrina que aparece aquí te es difícil, no cierres los ojos, sino pide que Dios te abra los ojos del discernimiento. Pues puede que Jesús te diga: si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece. Que Dios te bendiga. |
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Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico. |
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