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Sermón en el día 31 de agosto de 2005 Título: NI MÁS NI MENOS Biblia: San Juan 1: Predicador: Pastor Dong Han David Lee IGLESIA ESPERANZA PRESBITERIANA REFORMADA WWW.EVANGELIO123.ORG 15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Éste es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. 16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. 17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. 19 Éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? 20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. 21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. 22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? 23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. 24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. 25 Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? 26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. 27 Éste es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. 28 Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando. 29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30 Éste es aquél de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios. 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. 37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. 38 Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? 39 Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima. 40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. 41 Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). 42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro). 43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme. 44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. 45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. 47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. 48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. 50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. 51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.
Muchas veces nos preguntamos, principalmente los creyentes que están en la iglesia, y también los pastores quienes hoy pastoreamos las ovejas de Jesucristo. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. (San Juan 3:30-31) Y predicaba, diciendo: viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo. (San Marcos 1:7-8) ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! Dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidad. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.(Jeremías 23:1-2) Y este es otro de los lamentos del Señor que está escrito en Ezequiel 34: 1-31 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? 3 Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. 4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. 5 Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado. 6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. 7 Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: 8 Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; 9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. 10 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida. 11 Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. 12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. 13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. 14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. 15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. 16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia. 17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. 18 ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan? 19 Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado. 20 Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca, 21 por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. 22 Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. 23 Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. 24 Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado. 25 Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques. 26 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán. 27 Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de mano de los que se sirven de ellos. 28 No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante. 29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones. 30 Y sabrán que yo Jehová su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor. 31 Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor. Continuando con lo que venimos diciendo la semana pasada de cómo debe ser un hombre, quien vive con su fe, que con la Palabra de Dios revelado, puede guiar y mover su vida. Sí esta fue la vida de Juan el Bautista. Tampoco podemos decir que fue perfecta, pero vemos un ejemplo de cómo debe ser un pastor a quien Dios le encarga unas ovejas. Quien ante multitudes de personas que reclamaban acerca de su persona, de quién era, de quién le había dado autoridad para hacer todas estas cosas simplemente dijo: soy una voz que clama en el desierto: enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. (San Juan 1:23). Hoy queremos saber cuál es la imagen de la persona quien pastorea las ovejas del Señor. Porque fácilmente es confundido y enseñado según el criterio de cada uno. El criterio de DiosEs frecuente encontrar con personas quienes interpretan estos pasajes de Jeremías y de Ezequiel, y desean criticar a todos los pastores confundiendo los conceptos, mezclando e interpretando erróneamente. Hoy es frecuente encontrar con personas quienes critican a aquellos que predican duramente acerca del pecado, de aquellos quienes antes de corroborar con la biblia, simplemente tienen el concepto de quien es duro, no ama. Aquellos que predican la biblia, pero si las personas se alejan de la iglesia, simplemente es mal visto. Así, antes de analizar si las personas se alejan de la iglesia por la vergüenza de su vida y de sus pecados; mas bien critican porque las personas se alejan. ¡No! Hay que juzgar con el justo juicio, según las palabras de Dios. Tenemos que juzgar si se predica y se enseña según la Palabra de Dios, y no según las ovejas que vienen o se alejan de la iglesia. Entonces, simplemente estaremos construyendo una iglesia de hombres y para hombres. En cambio la biblia dice: para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. (1 Timoteo 3:15). Y Jesús mismo dijo respecto a las personas quienes se acerca o se alejan por causa de la Verdad: porque toda aquel que hace lo malo, aborrece la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (San Juan 3:20-21) Por tanto, siempre tienes que analizar si lo que escuchas es la Palabra de Dios, si está comprobado y está en acuerdo con la Biblia; y si es así tienes que orar para que tengas fe y seas fiel a tu llamamiento, que no seas llevado por los sentimientos humanos que más bien son carnales. Inclusive siempre nuestra primera reacción tiene a ser carnal, por eso debemos saber guardar con seguridad lo que vemos y escuchamos. ¿Cuál es el criterio de Dios para un buen pastor?¿Cuál es la labor del pastor con respecto a las ovejas del Señor Jesús? ¿Qué se debe enseñar, qué se debe mostrarles, para que sea considerado un pastor de Dios y no según su vientre? ¿Cómo no ser acusado por el Juez de los vivos y de los muertos? Hoy encontramos en las palabras del profeta Juan: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Luego dice la biblia: también dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios. Una vez más dijo Juan al día siguiente: he aquí el Cordero de Dios. Sin dudar ninguna vez, este profeta de Dios no paró en predicar de Jesucristo, declaró claramente quién es Jesús. Dio su testimonio. Luego hizo algo muy importante, hasta ese momento tenía discípulos que le seguían, que aprendían de él. Ni bien supo quién era Jesús, dejó que los discípulos a quienes había enseñado hasta ese momento, siguiera a Jesús. Sí, ésta es la actitud del verdadero pastor quien cuida las ovejas de Jesús. Porque las ovejas no son suyas, el Señor Jesús simplemente puso en sus manos para que enseñara, que los cuidara, que los guiara hasta el momento en que solos puedan seguir a Jesús. Mas este punto es importante: LA SEPARACIÓN. Pues nunca una oveja es posesión del pastor de una iglesia. Tiene que hacerlos crecer, enseñarlos, discipularlos, para que solos puedan caminar y seguir a Jesús. Mas si tú no les muestras a Jesús, si no haces que puedan caminar solos, que prueben su fe; simplemente estás haciendo que dependan todos los días de ti. Por eso la acusación de Dios a los pastores de Israel: No serán más por despojo de las naciones, ni las fieras de la tierra las devorarán; sino que habitarán con seguridad, y no habrá quien las espante. 29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones. 30 Y sabrán que yo Jehová su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor. 31 Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor. y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. O sea, los pastores tienen que conducir a las ovejas de Jesús para que crezcan y sean maduros de tal forma que ya no sean: despojos de las naciones, que las fieras de la tierra no los devoren, que vivan con seguridad, que nada ni nadie las espante, que no sean consumidos de hambre en la tierra, que no sean avergonzados por las naciones, que sepan que Jehová es el Dios de ellos, que ellos son el pueblo de Dios, que puedan crecer, que se multipliquen. Tienen que se apacentados de tal manera que no teman más, no se amedrenten, que no sean menoscabadas. ¿Cuál fue el trabajo que hizo Juan el Bautista? Él comenzó a predicar, recogió las ovejas perdidas de Israel, los enseñó con palabras y con su vida. Siempre dijo que él no era el Cristo, no permitió que los hombre siquiera tengan el error de mirarlo. Sino siempre dijo: Yo no soy el Cristo. Siempre dijo: yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. Objetivo: discípulos de JesúsEste es el ejemplo de un buen pastor, que los hombres quienes aprenden, que fueron recogidos del mundo, que estuvieron perdidos, quienes estuvieron enfermos, que eran víctimas de despojos, de fieras del mundo, que viven aflijidos y menesterosos; sean sanados, curados. Como dice claramente en el libro de San Juan: este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. (San Juan 1:7-8) Entonces ¿cómo tiene que enseñar un pastor? Para que todos sean solícitos en guardar la unidad del Espíritu, que tengan deseo de buscar y alimentarse de Jesucristo, que tengamos una misma esperanza, un cuerpo, y un Espíritu, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Como dijo también el apóstol Pablo: hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que cristo sea formado en vosotros. (Gálatas 4:19) Juan cuando tuvo la revelación de quién era el Cristo, dijo a sus discípulos y éstos le abandonaron para seguir a Jesús. Hoy es un error frecuente encontrarse con pastores quienes desean aumentar el número de ovejas para su iglesia, pero no para que ellos conozcan y caminen en pos de jesús, sino para un beneficio propio, para su ego, para lucirse ante los hombres. Es cierto que hoy es más difícil, pues los discípulos de Juan le abandonaron y siguieron para vivir con Jesús. Entonces, ¿es necesario que hoy, las ovejas abandonen las iglesias? No es eso. Puede que las pequeñas ovejas extraviadas y cansadas que vienen del mundo, primeramente miren al hombre, al pastor. Mas éste claramente tiene que declarar que él no es el Cristo. Tiene que hacer todo para enseñar y mostrar a Cristo, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. No importan cuántos años haya estado bajo la guía del pastor, siempre la oveja tiene que obedecer y seguir primeramente a Jesús. Cuando por lazos personales, sanguíneos, de amistad, de ética, impide obedecer a Jesús y sigue ciegamente al pastor, está equivocado. Y el pastor que crió y enseñó de esta manera, será juzgado por Dios. Porque el pastor hombre, se aprovechó de las ovejas de Dios. Cuando tienen edad, pero las ovejas escuchan y obedecen más a su pastor hombre, éste está en falta con Dios y será juzgado por Dios, pues está arrebatando las pertenencias de Jesucristo, las ovejas que él las compró con el precio de su sangre. Por eso, como Juan el Bautista hizo, siempre tiene que cuidar, enseñar y preparar las ovejas, para que estén siempre listas y disponibles, siempre puedan seguir a Jesús. Y que el pastor hombre, siempre mengüe y que Jesús crezca. ¿Amén? El pastor hombre, en nada tiene que ser juzgado por los hombres, y menos de Dios por acaparar las ovejas, que no le pertenecen. Mas que momentáneamente están en su cuidado. ¿Hasta dónde cuidar y criar las ovejas de Jesús?Hoy en el pasaje de Juan vemos el ejemplo. Que los discípulos de Juan, cuando escucharon el mensaje y la enseñanza, cuando vieron a Jesús, inmediatamente le abandonó a su maestro hasta entonces, para seguir a Jesús. Vemos cómo estos discípulos de Juan, tuvieron el gozo de encontrar a Jesús y lo primero que hicieron fue a buscar a su hermano. Luego fue a buscar a su amigo. Fueron capaces de testimoniar de que encontraron a Cristo. Vemos cómo las personas que escucharon, vieron a Jesús fueron capaces de dejar casa, padre, mujer, hijos, trabajos, para seguir a Mesías. Que los discípulos de Jesús, aquellas que alguna vez fueron ovejas perdidas, que estaban sentados debajo de una higuera, puedan encontrarse con Cristo, que puedan escuchar y ver las obras y los milagros de Dios. Y que cada uno pueda ver cómo el cielo se abre para él, para conocer a Jesús, y ver que es parte de Dios, pueblo de Dios, hijo de Dios por medio de la sangre de Jesús. Conclusión:A este Juan, quien predicó y quien enseñó de esta manera, quien de esta manera preparó el camino del Señor, enderezando la senda, haciendo volver los corazones de los hombres, trabajando para que los corazones estén dispuestos para la venida del Señor. Quien estuvo enseñando a discípulos para que sigan a Jesús, de éste dijo el Señor: de cierto os digo: entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. (San Mateo 11:11) ¿Cómo miran ustedes a este pastor? Si lo ven más que a Jesús, yo me equivoqué, o todavía no se ha formado Cristo en vosotros. Necesitan enfocar y mirar mejor. No deben esperar que el pastor David le resuelva todos los problemas, siempre el verdadero pastor es Jesús. Y solamente de Dios se puede decir: JEHOVÁ ES MI PASTOR, NADA ME FALTARÁ. Es necesario que aprendan, que crezcan, que sean sanados, que sean curados, hasta que sepan que solamente Jehová es tu pastor, y solamente en él, nada te faltará. Es tiempo que hagan ustedes un análisis de ustedes respecto a Jesús y el reino de Dios con la actitud de los discípulos de Jesús, que están escritas en la Biblia que hemos leído hoy. ¿Tienes gozo? ¿Sigues a Jesús? ¿Testimonias de Jesús? ¿Eres capaz de dejar un lado tu vida, un momento de tu vida, tus bienes, para Jesucristo? Más lejos, ¿puedes dejar todo por Cristo para seguirle? Ni más ni menos, este es el trabajo de un pastor de iglesia, de un líder de iglesia. Ni más ni menos. Así como fue Juan el Bautista. Así también tiene que ser todo discípulo de Jesús. Que Dios te dé el gozo de la salvación y te bendiga. |
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