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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

 

 Sermón en el día miércoles 3 de agosto de 2005

Título: Cuál amor nos ha dado el Padre

Biblia: San Juan 1: 9-13

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

 10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

 11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

 

La incredulidad es una de las marcas registradas de los hombres, y no por ello el creyente está libre de este estado.

Yo he visto a muchas personas quienes viven en la inseguridad, quienes aparentan que tienen mucha fe, que tienen fe suficiente, pero en su interior siempre tienen duda, miedo. Incluso no son pocas las personas quienes se preguntan si tendrán fe suficiente hasta el día del Señor Jesús.

Y esta amenaza sombría aumenta en grados superlativos cuando pecas o cuando estás pasando por una prueba. También ocurre cuando estás orando por algo y el Señor no te responde pronto.

Cuando uno escucha la palabra de Dios en alguna predicación, en algún estudio o en simples conversaciones, de que uno tiene que llevar la cruz de Cristo; que tiene que dejar a padre, madre, mujer, hijos, por causa del Nombre; que tiene que perdonar a sus enemigos; recibir tribulaciones; caminar por el sendero angosto; dejar los pecados; predicar el evangelio de Cristo; ser testigo de la fe; son cosas que a muchos cristianos les sobreviene abrumadoramente, muchos no resisten; peor si tiene algún antecedente de haber huido de la Palabra, cuando no ha podido mantener la fe, cuando ha sido infiel a Dios; aquellos que luchan y se esfuerzan todos los días para ser un creyente espiritual y no pueden perseverar; y por último aquellos que siguen pecando y tienen la espina de la culpabilidad a flor de piel.

Dios no nos dejó en la debilidad

¿Quién conoce mejor al hombre que Dios? ¿Crees que tú te conoces perfectamente? NO, mas Dios sí. Porque él fue el creador del hombre, porque fue el primero y el último.

Dios sabe que si deja al hombre para que viva solamente con la fe que tiene en Jesucristo, no podrá caminar siquiera una cuadra. Es por eso, que el nuestro Padre Dios hizo las cosas de forma diferente.

Para que nada, ni nadie, pueda cambiar el orden de las cosas. Y algo que Dios estableció, algo que Dios decidió, nadie lo puede cambiar. No eres tú quien puedes cambiar este hecho, ni Satanás puede cambiar este hecho, ni el mismísimo Dios puede cambiar lo que él estableció, pues el Señor mismo dice y afirma: por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. (Hebreos 6:17-18)

El plan de Dios no es hacernos creyentes, sino hijos. Sí, hijos de Dios. De tal manera que Jesús es el primogénito entre muchos hermanos. Como lo dice Romanos 8: 29 porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Dios quiso hacernos hijos

Muchas veces pensamos que la fe viene primero y luego las demás cosas. Muchos piensan que conoce a Dios desde el día que tuvo fe, que con la fe comenzó todo, que cuando confesó con fe en Jesucristo sus pecados fueron perdonados. Pero para que eso ocurra de esa forma, el día que tú crees, Jesús tendría que morir, derramar la sangre.

Mas el sacrificio y la muerte de Jesús ya se realizó, en su muerte tenía que llevar tus pecados también, o sea, cuando Jesús se encaminaba al Gólgota llevando la cruz, tenía que llevar tus pecados, sino no había forma de que tus pecados sean perdonados.

Pero si tú dices que la fe en Jesús nació de ti, que comenzó porque un día floreció o porque por tu libre albedrío elegiste a Jesús para tu Dios; significa que Jesús no tenía idea acerca de la decisión que tú tomarías 2000 años después. Por otro lado, si tu dices que Jesús llevó el pecados de todos los hombres de la humanidad; no debería existir muertes, no debería existir calamidades, enfermedades, significaría que todos serían lavados con el río de sanidad y no tienen pecado.

En cambio, Dios a sus elegidos desde antes de la creación del mundo, a los predestinados, quiso que Jesús muriera por sus pecados y los hizo hijos. Nos hizo santos y sin mancha. Por eso dice en Romanos 8:29-30, porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

Por tanto, antes que nacieras, aun cuando estabas en tus pecados, Jesús ya te salvó, te sanó y Dios te hizo su hijo. Por eso dice Efesios 2 veces: y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.(2:1) Y una vez más: pero Dios, que es rico en misericoridia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. (2:5)

Así que cuando naciste, tú, Oh hermana y hermano en Cristo, ya estabas elegido, ya estabas sanado, ya estabas limpio. Y el día de tu llamamiento, el Espíritu Santo te ha dado el don para que creas que Jesús es tu salvador. Pero la obra de salvación por tu vida, ya estaba terminado.

¿Entonces para qué sirve la fe que tenemos? Es un testimonio que nos ha dado Dios, para que sepamos que somos sus hijos, para que podamos verle, para que él nos escuche en el nombre de Jesús.

¿Todavía crees que tu fe es mucha para salvarte? ¿Crees que con tu fe vencerás todos los obstáculos? ¿Crees que te mantendrá en fe hasta la venida del Señor Jesús? No puedes mantener tu fe a lo largo de un solo día, ni tener la misma fe durante una semana, y ¿piensas que tendrás fe hasta el día de Jesús? y ¿si tuvieres que luchar contra la muerte?

Por eso, nuestro padre puso un seguro mucho más firme, inamovible, que seamos hijos de Dios. Y una vez hijos, nada, ni nadie podrá separarnos del amor de Dios.

¿Qué te preocupa?

Hoy la palabra de Dios nos dice que fuiste hecho hijo de Dios, te dio la potestad de ser hecho hijo de Dios, no por tu voluntad, ni tu deseo, ni tu elección, ni tu decisión, no porque fue impuesto por el deseo de tus padres, ni de una iglesia, sino de Dios.

Hoy de que seas hijo de Dios, está resguardado por dos cosas inamovibles, la Promesa de Dios y por el mismísimo Dios. Como hemos leído en Hebreos, él no puede mentir, él no puede negar, ni puede revocar algo que ha establecido.

Ahora, escuchando, viendo todos estos hechos, teniendo la biblia como testigo, la fe que tienen en Jesús que atestigua estas palabras reveladas por el Espíritu Santo; ¿qué te preocupa?

Por eso, ahora en adelante, no confíes en tu fe, sino confía en el hecho de que eres hijo de Dios. ¿Amén? Tu fe puede temblar, puede sacudirte como un gigantesco terremoto, mas el hecho de que eres hijos de Dios nadie lo puede cambiar, ni tu mismo. Pues, aún si pidiéras no podría, porque Dios no puede negar ni borrar lo que ya está hecho. Dice la biblia: el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta. (1 Samuel 15:29)

¿Qué te preocupa? Por eso, el libro de Romanos fue escrito para ti y para mi, para nosotros los hijos de Dios, para que estemos firmes en nuestra fe.

  •  ¿Quién contra nosotros? Si Dios es por nosotros.
  • ¿Cómo no nos dará también con Jesús todas las cosas? si Dios no escatimó ni a su propio Hijo Jesús, sino que lo entregó por todos nosotros.
  • ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
  • ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
  • ¿Quién nos separará del amor de Cristo?
  • ¿Nos podrá vencer la tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

En todos y en cada una de las preguntas y retos, nuestra fe podría aguantar, podríamos dar pelea por un poco de tiempo; mas verdaderamente podemos vencer y ser más que vencedores, más que conquistadores, porque comenzamos y terminamos la batalla con una realidad inamovible: que somos hijos de Dios.

¿Qué te preocupa?

Dime, ¿quién es el Juez del mundo? ¿Quién juzga a los vivos y a los muertos? ¿Quién condena al hombre para enviarlo al infierno? No es Jehová Dios Todopoderoso, pero él mismo te eligió y concedió a Jesús para que te perdone, y él mismo te hizo hijo.

Conclusión:

¿Puedes ver el amor con que nuestro Dios te ha amado?

Por eso, el que cree y conoce estas cosas, ¿cómo no seremos más fieles y agradecidos a Dios?

Y Dios quiere que vivamos orgullosos, como sus hijos, que hoy sepamos plenamente de la altura, de la profundidad, de la anchura, de la largura, en toda la Palabra de Dios. Para que sepamos todas las potestades que tenemos como hijos, que tengamos toda la sabiduría como hijos, que tengamos todos los poderes como hijos de Dios.

¿No es una gracia inigualable?

Ya no vivas estresado en tener fe, en mantener la fe; sino avanza en las profundidades del conocimiento y de la sabiduría de Dios, en el poder del Espíritu Santo.

Aquellos que hoy están dudando de su fe o procurando mantener la fe, son como aquellos que agarran una margarita y están jugando al “tengo fe, no tengo fe”, y tiemblas de miedo que resulte negativo.

En cambio aquellos que saben que son hoy hijos de Dios, que su fe nunca terminará, que nunca caerá ni será echado de la casa de Dios, se adentrará para comer y disfrutar del rico néctar de la flor en las profundidades de Dios por medio del Espíritu Santo.

Solamente aquella persona que está firmemente convencida y segura que es hijo de Dios, puede vivir plenamente en el Espíritu Santo, puede ser guiado por el Espíritu Santo. Porque si fuera por tu fe, incluso dudarías si es el Espíritu Santo o no.

Que Dios bendiga a todos sus hijos en Cristo Jesús.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico.

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