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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

 

 Sermón en el día miércoles 20 de abril de 2005

Título: Tiempos de cambio

Biblia: Génesis 47: 11-31

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

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11. Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón.

12. Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, con pan, según el número de los hijos.

13. No había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave, por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canaán.

14. Y recogió José todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos que de él compraban; y metió José el dinero en casa de Faraón.

15. Acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Danos pan; ¿por qué moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero?

16. Y José dijo: Dad vuestros ganados y yo os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.

17. Y ellos trajeron sus ganados a José, y José les dio alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos; y les sustentó de pan por todos sus ganados aquel año.

18. Acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron: No encubrimos a nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra.

19. ¿Por qué moriremos delante de tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón; y danos semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra.

20. Entonces compró José toda la tierra de Egipto para Faraón; pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón.

21. Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo al otro del territorio de Egipto.

22. Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían la ración que Faraón les daba; por eso no vendieron su tierra.

23. Y José dijo al pueblo: He aquí os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para Faraón; ved aquí semilla, y sembraréis la tierra.

24. De los frutos daréis el quinto a Faraón, y las cuatro partes serán vuestras para sembrar las tierra, y para vuestro mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros niños.

25. Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.

26. Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón.

27. Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera.

28. Y vivió Jacob en tierra de Egipto diecisiete años; y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.

29. Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.

30. Mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y José respondió: Haré como tú dices.

31. E Israel dijo: Júramelo. Y José le juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.

 

Las compañías de seguro se dedican a ganar dinero estimando las probabilidades. ¿Qué probabilidad existe que ocurra un incendio en una casa? Sacan una estadística de la cantidad de casas, de la cantidad de casos de incendios, los costos de cada incendio, luego sacan un nivel base y sobre ese monto, ellos agregan lo que desean ganar. También el monto por el cual desean asegurar la casa hace variar los números.

Cuando ocurre un accidente, la compañía de seguro paga solamente por el monto asegurado, pero siempre existen clausulas que limitan o incluso existen condiciones en que la responsabilidad de la compañía de seguro deja de existir. Claro, siempre ellos están bien resguardados, listos para ganar siempre.

Por lo menos, existen algunas personas que cumbren sus espaldas, mas cómo saber cuándo ocurrirá una sequía tan prolongada como aquella que existió en la tierra de Egipto. Sequía que estaba programada por Dios y fue revelada de tal forma a salvar a su pueblo de la hambruna y de la miseria.

Hemos leído el relato de cómo la familia de Jacob se establece en la mejor tierra de Ramesés. Pero aún en esa tierra, había sequía y debían ser alimentados por José. Se beneficiaron por la obra que hizo José, ese era un precio que Faraón pagaba gustoso porque José le había salvado de la muerte.

Mas el resto del pueblo, comenzó a pagar por los alimentos. Luego vemos cómo venden a sí mismos y a sus tierras. Son trasladados de sus tierras a las ciudades. Luego se les da la tierra para que trabajen, y tienen que pagar un impuesto del 20% al Faraón. Es un ejemplo vivo de cómo Dios puede mover y trastornar la vida de los hombres.

Hoy también vemos un fenómeno similar, de cómo los hombres aun sin sequía se adentran en el endeudamiento, adquiriendo terrenos, construyendo casas, comprando electrodomésticos, haciendo viajes al exterior. Siempre pensando que los tiempos serán iguales o mejores. Que siempre se tiene una trabajo estable, que su negocio nunca fallará. Que el dinero abundará y no se terminará.

Talvez puedas asegurar tu casa, tu automóvil, puedas tener un seguro médico y dices que tu vida está asegurado, que has previsto todas las cosas. Mas por todos los lugares del mundo, vemos cómo aun en los países más avanzados del mundo, no pueden luchar ni prever contra temporales de lluvia, de aludes, de nieve, de una erupción volcánica, de una sequía prolongada, de un huracán, de los cambios climáticas, del frío, del calor.

¿Quién podría aguantar 7 años de sequía luego de 7 años de bonanza? Aquí vemos cómo los hombres del mundo, solamente pueden recibir los males que les sobreviene. Mas los hijos de Jacob, por la promesa hecha por Dios, el Señor mismo guía para que sea provisto, que no les falte nada.

Pero tengamos en cuenta que esta previsión de Dios ocurrió cuando todas las cosas estaban en paz, normales, cuando José era simplemente un joven vigoroso, hijo amado por su padre. Cuando nadie se preocupaba de que pudiera existir algo tan grave. Si todos tuviéramos el conocimiento anticipado, ¿para qué preocuparnos?

Y vemos que son cosas inevitables, que nosotros no podemos condicionar. Sin la ayuda de Dios, que él nos salve, seremos empobrecidos como cualquier otra persona.

Por eso, toda persona que hoy se empecina en buscar el mundo, a endeudarse, finalmente venderá hasta sus hijos, su casa y todo cuanto tiene.

¿Cuándo será el día en que nuestra fe gane la batalla a nuestros ojos y a los deseos?

Si en cada familia existiera un José, bien, salvaría a tu familia. Mas, ¿existe un José en cada familia? Hoy vemos cómo las familias se separan por causas económicas. Y muchos están desangrando por causa de los intereses que pagan. Tenemos el testimonio de cómo los egipcios se convierten en siervos de Faraón, o sea, cambian su vida, el hambre por trabajar para Faraón.

También hoy vemos a tantas personas que están endeudados, que no podrán pagar ellos, lo pasarán a sus hijos. Tendrán que vender sus bienes. Sus hijos se quedarán sin nada. Luego tendrán que endeudarse para comenzar. Mas talvez nunca puedan desplegar sus alas, porque es casi imposible que uno pueda salir de las deudas en que se incurre.

Es preciso que controlemos nuestros deseos, que están más allá de nuestra capacidad. Tenemos que aprender a vivir con contentamiento.

Porque la biblia dice, que si nosotros pecados, esclavo somos del pecado. Si nos endeudamos, esclavo somos de aquellos a quienes debemos. Y nuestro voluntad ya no es nuestra, sino de aquel que tiene sujeto.

Hoy vemos la imagen de cómo tiene que vivir el creyente, no vivir bajo el poder de Faraón, sino ser libre y dependiende de Dios, quien nos puede alimentar. Es cierto que es difícil enseñar esto, decirlo es fácil, pero salirse del endeudamiento actual es difícil. Mas si no salen, aun pagando un gran sacrificio, talvez ustedes se liberen a causa del pecado por medio de Jesucristo, todavía siguen sujetos al mundo por causa de la deuda.

Hoy aprendemos que no existe forma de anticipar una sequía prolongada, tampoco cada uno de nosotros nos disponemos nuestra fidelidad delante de Dios, para que seamos José y que Dios nos revele sus planes.

Seguro que Dios nos habla de sus planes, pero quienes son hoy las personas quienes están preparados a escuchar la voz de Dios. Tampoco estan muchos libres, libres de deudas, para decir: Aquí estoy, y pueden salir inmediatamente. Por eso Jesús dijo: que nadie es apto para el reino de Dios, porque tienen que arar y miran hacia atrás.

Porque muchos están demasiados comprometidos con el mundo, y no pueden desligarse fácilmente. Nadie puede iniciar una misión, porque existen muchas cosas que sujetan al hombre con su casa, con su ciudad, con los acreedores.

También tengamos en cuenta que los creyentes, siempre tenemos que estar preparados para hacer un ministerio, una obra, un viaje, incluso si necesario vivir en otro país. ¿Qué pasará cuando por estas ataduras no puedes responder? ¿Cuándo por deudas y compromisos uno no pueda servir en algún ministerio?

Por eso, es necesario que uno pueda volar por encima de todas estas cosas. Que pueda partir sin demora, que pueda realizar la obra sin pérdida de tiempo.

Otra cosa que es segura:

Que existe un método de Dios, una salida de Dios en cada caso. Si siendo creyente somos expuestos a los mismos caminos, a las mismas soluciones, ¿cuál es la diferencia que tengamos y creamos en Dios?

Si nos ocurre los mismos males, los mismos problemas, si solamente podemos solucionar del mismo modo que hizo el egipcio o el hombre incrédulo del mundo, ¿para qué creer en Jesús? Y este es el problema en que estamos inmersos hoy. No creemos en él, ni esperamos demasiado de él. Cuando tenemos problemas, simplemente acudimos unas cuantas veces y esperamos respuesta. La vida no cambia, ni la espera es demasiado largo.

Y seguro que la manera de solucionar de los egipcios es fácil, es inmediato. Pedir prestado dinero, acudir a autoridades para solucionar su problema inmediato, endeudarse y comprometer su futuro y la de su familia. Y la palabra hoy nos dice: entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón. (v. 26).

Nadie ve ningún beneficio inmediato al seguir la vida de José, luchar para mantener su fe, sufrir cuando otros no están haciendo. Hoy comprometerme con Dios, para cosas que no sabemos lo que vendrá mañana.

Los ejemplos de hoy no nos despierta

Hoy vemos con tanto dolor los males que acaecen sobre los hombres, familias que se rompen, parejas que se divorcian, personas endeudadas, hijos que no pueden progresar porque sus padres no previeron ni enseñaron. Enfermedades que hay en la familia, miembros separados, otros encarcelados.

Hoy estamos visitando a todas estas personas, vemos y nos duele el corazón ver tanta incredulidad e ignorancia, de cómo la idolatría y la rebeldía trae esos males; pero pensamos que no nos alcanzará. Paulatinamente estamos entrando en los mismos males, y pensamos que yo estaré a salvo, que en mi no pasará el mismo mal porque tengo a Jesucristo. Mas antes que temerosos, son muy atrevidos.

Si hoy piensas que todo está bajo control, recuerda el pasaje de Génesis 47, que mañana una situación externa puede cambiar por completo lo que hoy tienes por seguro. Los israelitas también se expandieron, se multiplicaron, y mientras José estuvo al frente; todo les fue bien. Pero siempre tenemos que ser despiertos, no siempre las condiciones son favorables.

Necesitamos practicar hoy, buscar hoy en la Palabra, la sabiduría para entender el mundo. Sino siempre seremos tragados por ella.

Conclusión:

No es meramente una historia.

Nadie puede prever lo imprevisible. Y siempre puede ocurrir.

Por eso siempre es necesario que el creyente viva como un peregrino, con un extranjero en la tierra. Listos para dominar, listos para gobernar, pero también listos para partir.

Siempre las palabras de Jesús como las que aparecen en San Mateo 24, las que aparecen en Apocalipsis es cierto. Ocurrió en la época de Noé, en la época de Lot con Sodoma y Gomorra, con Abraham, con Isaac, con Jacob, con José, ocurrió con Job, ocurrió con David. Incluso vemos cómo Jesús luego de su nacimiento se refugió en Egipto por causa de Herodes.

Hay que estar atento a todo el llamamiento y la guía oportuna de Dios. Pues solamente él sabe los cambios que habrá y aquellos que estén despiertos, ciertamente sabrá las obras y el plan de Dios.

Tienes que estar al frente de los cambios y no en la cola, donde hay turbulencia.

Que Dios te ayude.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico.

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