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Sermón
en el día miércoles 21 de diciembre de 2011.
Título:
CUANDO TODO RESULTA PARA MAL
Biblia:
San Marcos 11:1-12:12
Predicador:
Pastor Dong Han David Lee
Iglesia
Esperanza Presbiteriana Reformada
Tte.
1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón,
Asunción,
Paraguay
www.evangelio123.org
pastordavid@evangelio123.org
(595)
021-301-706 / (595) 0981-815-179
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San Marcos 11
1.
Cuando se acercaban a
Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús
envió dos de sus discípulos,
2.
y les dijo: Id a la aldea que
está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino
atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.
3.
Y si alguien os dijere: ¿Por
qué hacéis eso? Decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.
4.
Fueron, y hallaron el pollino
atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.
5.
Y unos de los que estaban
allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?
6.
Ellos entonces les dijeron
como Jesús había mandado; y los dejaron.
7.
Y trajeron el pollino a
Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.
8.
También muchos tendían sus
mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por
el camino.
9.
Y los que iban delante y los
que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el
nombre del Señor!
10.¡Bendito
el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!
11. Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado
alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.
12.Al día
siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.
13. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal
vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues
no era tiempo de higos.
14.Entonces
Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus
discípulos.
15. Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo,
comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las
mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;
16.Y no
consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno.
17. Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada
casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de
ladrones.
18.Y lo
oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban como matarle;
porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su
doctrina.
19.Pero al
llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.
20. Y pasando por la mañana,
vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
21.Entonces
Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha
secado.
22. Respondiendo Jesús, les dijo:
Tened fe en Dios.
23.Porque de
cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el
mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que
diga le será hecho.
24. Por tanto, os digo que todo
lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
25.Y cuando
estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro
Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
26. Porque si vosotros no
perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras
ofensas.
27. Volvieron entonces a Jerusalén; y andando él por el templo,
vinieron a él los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,
28. Y le dijeron: ¿Con qué
autoridad haces estas cosas, y quien te dio autoridad para hacer estas cosas?
29. Jesús, respondiendo, les
dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme, y os diré con qué autoridad
hago estas cosas.
30.El
bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? Respondedme.
31. Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del
cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
32.¿Y si
decimos, de los hombres…? Pero temían al pueblo, pues todos tenían a Juan como
un verdadero profeta.
33. Así que, respondiendo, dijeron a Jesús: No sabemos. Entonces
respondiendo Jesús, les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.
San Marcos 12
1. Entonces comenzó Jesús a
decirles por parábolas: Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un
lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
2. Y a su tiempo envió un siervo
a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña.
3. Mas ellos, tomándoles, le
golpearon, y le enviaron con las manos vacías.
4. Volvió a enviarles otro
siervo; pero apedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le enviaron
afrentado.
5. Volvió a enviar otro, y a
éste mataron; y a otros muchos, golpeando a unos y matando a otros.
6. Por último, teniendo aún un
hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respecto a mi
hijo.
7. Mas aquellos labradores
dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será
nuestra.
8. Y tomándole, le mataron, y le
echaron fuera de la viña.
9. ¿Qué, pues, hará el señor de
la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará su viña a otros.
10.¿Ni aun
esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los edificadores ha
venido a ser cabeza del ángulo;
11. el Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
12. Y
procuraban prenderle, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola;
pero temían a la multitud, y dejándole, se fueron.
INTRODUCCIÓN:
Desde el sermón del miércoles pasado que
he hablado sobre la higuera estéril, y dentro de la temática del Evangelio de Jesucristo
que es este libro de San Marcos; hoy veremos una parte que no es muy comentada
ni mencionada.
¿Por qué un creyente no se daría cuenta que
es una higuera estéril? ¿Qué no está produciendo ningún fruto para el Señor hoy
incluso con todas las obras, ministerios y servicios que hace?
Saquemos algunos detalles dentro de las
palabras de Jesús:
San Mateo 25:14-20: “Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos,
llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a
otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue
lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó
otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros
dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el
dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos,
y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos,
trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí
tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien,
buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en
el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo:
señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos
sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido
fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando
también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres
hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por
lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que
es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: siervo malo y negligente, sabías que
siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber
dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío
con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez
talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene,
aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas
de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Cuando el Hijo del Hombre
venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en
su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y
apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los
cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad
el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” (San Mateo
25:14-34)
Volvamos a nuestro tema teniendo este
pasaje de los talentos en mente.
¿Quién entre los creyentes desearía ser
una higuera estéril? ¡Claro que nadie! Entonces, ¿por qué existen higueras
estériles? ¡Y les aseguro que existen bastantes!
¿Saben por qué? Porque cada uno busca a
Dios con una idea propia, con ideas humanizadas que creen apropiadas para el
reino de Dios y no han conocido a Dios correctamente y no han conocido el
camino bíblico. Seguro que dirán que creen en Jesús, mas no conocen todo el
camino de Dios y sus formas de hacer las cosas; porque se requiere de ciertas
características especiales, únicas y distintivas.
¿Por qué no se dan cuenta que son higueras
estériles? Uno, porque nunca han sentido la plenitud en el Espíritu Santo
haciendo las cosas correctamente. Entonces, los creyentes no tienen ninguna
referencia de lo que es BUENO Y CORRECTO; y en estas condiciones, la única
forma de pensar y hacer con la fe más carnal, más humanizada. Y en segundo
lugar porque nadie les ha enseñado ni mostrado lo que es correcto.
Fíjense en el caso de los tres siervos que
recibieron los talentos según su capacidad. Eran siervos, que fueron encargados
de trabajar y cuidar de los talentos del señor, nadie les ha dicho que serán
recompensados con esos talentos, nadie les avisó diciendo que serían dueños
tanto de los talentos recibidos como de los que ganarían. Todos los siervos
comenzaron desde una misma situación, como “SIERVOS”, con una “OBLIGACIÓN”. Al
comienzo no había diferencia, los tres eran siervos sin talentos, pero al
final, sí hubo una diferencia: el siervo que no tenía nada pero se esforzó en el
encargo del Señor, recibió diez talentos y luego recibió uno más. El que al
comienzo no tenía nada pero no se quiso esforzar, se quedó sin nada y además
fue echado de la presencia del señor y fue a unirse con los que crujen los
dientes, de dolor, de lamento, de tormento.
Finalmente, el primero y el segundo tenían
la plenitud, el gozo, la alegría, la recompensa; y el otro las manos vacías y
fue echado de la presencia del señor, éste nunca probó en sí mismo la plenitud
y la recompensa del señor. ¿Qué gran diferencia entre la plenitud y la ausencia
de talentos o frutos, no?
¿Por qué unos comenzaron a negociar y
otros no lo hicieron? ¿Qué dificultad hubo?
1.
HACERSE SIERVO: Dice que
entregó los talentos a los siervos. Es decir, que los creyentes en Jesucristo,
para que puedan obrar y negociar con sus talentos recibidos primeramente debe
aprender a ser siervo. ¿Por qué tengo que hacer este servicio? ¿Por qué tengo
que evangelizar? ¿Por qué el pastor y la iglesia me quiere imponer reglas,
amonesta, disciplina? ¿Por qué no puedo ser simplemente un creyente que asiste
a la iglesia sin compromisos?
Pues aquí está el primer gran escollo, hacerse siervo de
Jesucristo. Todos sabemos cuántos quieren estar en las fiestas, en las cenas,
en los acontecimientos donde tu nombre es alabado. Mas nadie quiere tomar la
cruz de Jesús y seguir, nadie quiere ser siervo en obedecer fielmente y estarse
dentro de los límites de “siervo”. Todos se creen ser libres.
Por eso, los talentos son repartidos según la capacidad de siervo,
es decir, cuánto más se puede sujetar una persona a Dios, cuanto más se puede obedece
en todas las palabras y vive fielmente en ellas incluso por encima de su
voluntad humana porque impone su fe, significa que tiene mayor capacidad como
siervo, y recibe más talentos y otros.
2.
DEBE LLEVAR LA CRUZ DE
CRISTO: Negociar con los talentos recibidos tiene unas reglas bien claras, no
es negociar de cualquier manera, sino según los principios del Evangelio de Jesucristo,
dentro de los términos del pacto de Dios. Por ejemplo, cuando evangeliza, no
puede utilizar la bolsa de dinero para facilitar ni reunir gente prometiendo
premios, regalos, sorteos o ayudas económicas. No puede utilizar cualquier
método de atracción o que suavice el discipulado, ni que encubra la cruz por
medio de alabanzas, de programas, de colegios y hospitales. Tiene que ser una
predicación pura y neta, sin aditamentos, y si eso implica discusión,
divergencia, disensión, persecución, vituperio; pues se lo tenemos que recibir.
Esta es la razón por qué tantas personas
reciben pocos talentos, y como desechan el principio del “padecimiento como
Cristo”, jamás pueden negociar los talentos y aumentarlos. Sé que muchos
trabajan en “sus” ministerios, mas se han empeñado y perfeccionado para evitar
y quitar todo padecimiento. Y así, trabajarán mucho, estarán cargados de
ministerios y programas, pero no hay padecimiento a la manera de Cristo porque
nadie quiere ser rechazado, burlado, vituperado, muerto y llevar las cargas de
otros y mayormente de los desconocidos. Sé que muchos dicen que sufren
padecimientos, ¡mas no según la ley!
Por tanto, aquella persona quien conoce a
Dios y sabe su proceder, antes que muchas obras y ministerios; aprende la
obediencia como siervo primeramente y luego se dedica a la obra de Dios.
¡UNA HIGUERA ESTÉRIL NO SE DA CUENTA!
Si un creyente en algún momento de su vida
de fe en Jesucristo hubiera experimentado el gozo y la plenitud espiritual de
recibir diez o cuatro talentos, y se gozara en el Espíritu Santo; de no tener
nada a tenerlo todo, de ser felicitado por el señor… ¡CLARO QUE SE DARÍA CUENTA
SI ESA PLENITUD LE ES QUITADA PORQUE SE HA HECHO ESTÉRIL! ¿No les parece?
La realidad de los creyentes quienes hoy
son como higueras estériles es que NUNCA PROBARON LA PLENITUD de lo que es
bueno. Y cuando no tiene este entendimiento, siempre piensa según lo sublime de
lo humano. Fíjense en la descripción que hace la Biblia en San Marcos acerca de
la higuera: “Y viendo de lejos una
higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando
llegó a ella, nada halló sino hijos, pues no era tiempo de higos. Entonces
Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus
discípulos” (12:13-14)
O sea, tenía todas las formas de una
higuera saludable, llena de hojas pero mirándolo de cerca, no tenía frutos.
¡Qué engaño! ¡Qué decepción se llevó el
señor Jesús!
Ahora pensemos desde el lado de la
higuera, del creyente quien hoy se cree un buen creyente, quien se cree estar
firme en la fe, quien no falta a la iglesia, que tiene LA FE HOSANNA. Que es
loado y aceptado en su iglesia, que tiene todas las apariencias de un buen
creyente, pero no tiene frutos.
¡Y lo peor es que no lo sabe! Si lo
supiera, ciertamente que lo buscaría, ciertamente que se esforzaría. Sí, es el
problema de los malos maestros y pastores que no le han abierto los ojos para
ver, entender y sentir. Y justamente, eso; porque los pastores y maestros, que
en muchos casos se consideran apóstoles y profetas, o que son guías de ciegos y
liberadores de casas de prisión; ellos mismos son higueras estériles, ellos
mismos nunca probaron la plenitud para notar la diferencia. Como lo dijo Jesús:
“Toda planta que no plantó mi Padre
celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el
ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.” (San Mateo 15:13-14)
Entonces cabe la pregunta: ¿por qué? ¿Por
qué nadie se preocupa de trabajar con su talento? ¡Pero si todos creen
firmemente que están sirviendo a la obra del Señor Jesús! El problema está en
que han pintado “lo errado” como cierto y verdadero. Es porque existen malos
ejemplos de las demás higueras estériles, y como generalmente las higueras estériles
se hacen grandes a sí mismos delante de los hombres, y delante de la iglesia, y
como nadie tiene un conocimiento acabado de la falta de frutos; todos piensan
que eso es ser “buen creyente”, es un modelo de “cristiano” fiel y trabajador.
“¿Cómo podéis vosotros creer, pues
recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios
único?” (San Juan 5:44)
Estos creyentes ciegos en realidad hacen
con su mejor intención, sirven con el mayor esfuerzo, creen que realmente eso
es enaltecer y glorificar a Dios, como la fe Hosanna, como las declaraciones de
Pedro: “te seguiré donde quiera que te vayas, y si me es necesario morir, lo
haré”. Y también están aquellos que se esfuerzan para hacerse grande y ocupar
una posición, una autoridad, un privilegio como los hermanos Juan y Jacobo.
Y cada vez, estas higueras estériles no se
dan cuenta de su situación tan delicada frente al Señor Jesús, cada día caen a
peor, porque se cae a una abierta competencia por ocupar lugares y posiciones,
porque se debe superar al hermano, al miembro de la iglesia, se hacen veladas
competencias entre pastores, y uno y otro se quieren ubicarse por encima,
ganarse un lugar, tener autoridad, renombre.
Y en el apresuramiento para ganarse un
lugar y autoridad, empeoran su situación frente a Dios a tal punto de llevar la
iglesia a sus pretensiones y ambición para convertirlos en cueva de ladrones,
de comercios, de restaurantes, de supermercados, de salones de promoción, se
convierten en farmacias, en hospitales, en cines, en teatros, en lugares de
baile y conciertos, en guarderías, en escuelas, en campos de deportes, en
lugares de entretenimiento y esparcimiento de la familia.
Todo esto pasa porque nunca, nunca
probaron la plenitud de los diez talentos, o de los cuatro talentos.
Por eso, Jesús dice: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la
menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la
justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer
aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! ¡Ay de
vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo de fuera del vaso
y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. ¡Fariseo
ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de
fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois
semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran
hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda
inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a
los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.” (San
Mateo 23:23-28)
Estando en esta situación, cada vez peor,
cada vez más y más estéril, cada vez en mayores tinieblas; creerán que están
bien espiritualmente, se sentirán cada día más y más orgullosos y soberbios
ante la Palabra de Dios y por sus muchas obras de fe.
Y cuando el señor envía palabra, envía
personas que les habla y amonesta acerca de estas cosas, vean cómo sentían
respecto a Jesús: “Y les enseñaba,
diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración a todas las
naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y lo oyeron los
escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le
tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina”
(v. San Marcos 11:17-18)
Por eso les digo, quien hoy ya es una
higuera estéril o está próximo a ello, cada vez que escucha la palabra de
corrección: vituperan, apedrean, maltratan, afrentan y matan a los que les son
enviados con el Evangelio de la verdad. Por eso, cada día aumentan para sí
mismos el mal.
Y cuando viene el señor Jesús, en tiempos
de frutos de higuera, o en cualquier momento buscando frutos y cuando no los
encuentra, la maldice.
¿Existirá alguna solución o misericordia
para la higuera maldecida? Veamos qué nos dice la Palabra de hoy: “Y pasando por la mañana, vieron que la
higuera se había secado desde las raíces.” O sea, ya no hay esperanzas
para una recuperación.
Realmente es muy difícil salir de esta
espiral descendente para mal, porque debe existir una GRACIA MUY ESPECIAL, una
gracia muy grande que proviene de los padres.
¿POR QUÉ SE HACEN HIGUERAS ESTÉRILES?
Les había dicho que cada creyente, según
su capacidad, recibe cinco, o dos, o un talento.
- Uno por la gran cantidad de
ejemplos de higueras estériles. Porque aprenden y siguen sus pisadas. Todos se
muestran limpios y lavados, pero por dentro están llenos de rapacidad, de
orgullo, se incredulidad, de maldad, de amores de la carne.
Pero, ¿por qué se hacen tan fácilmente
estériles? Porque es un camino de fe, porque es un camino que se debe creer en
el pacto de Abraham, que se debe cambiar, que se debe renunciar a todos los
conceptos conocidos de vida, de economía, de salud, de vida, de riquezas, de
familia, de relaciones.
Y para comenzar a vivir esta forma de
caminar, y en el transcurso de ella, serán probados y deberán vencer en
diferentes pruebas, y seguir firmes:
- ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Porque no pones la mira en las
cosas de Dios, sino en las de los hombres. (San Marcos 8:33)
- Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome
su cruz, y sígame. Porque todo el que quiere salvar su vida, la perderá; y todo
el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. (San Marcos
8:34)
- Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta
generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de
él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. (San Marcos
8:38)
- Se debe conocer el reino de Dios venido con poder.
- Vencer las tentaciones de las
higueras estériles, y la facilidad de su vida y de hacer todas las cosas.
- Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis
de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis;
enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos
le responderán diciendo: señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos,
o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos,
o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos
a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: de cierto os digo que en cuanto lo
hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. (San
Mateo 25:35-40)
Es que todo tiene su tiempo preciso para
creer y en vivir según la Palabra de Dios; muchos creen que es una opción más
de vida (pues así lo aprendiendo según la doctrina predominante en las iglesias
cristianas de hoy); mas la Biblia dice que estamos muertos respecto a los
pecados y a la ley que los regía, y ahora estamos bajo la ley del Espíritu
Santo de vida que es en Cristo Jesús. Y bajo esta guía del Espíritu de Dios,
también se tienen unas reglas y una ley. No es pasar las vacaciones en la
iglesia, ni es correcto esperar y buscarse un tiempo que el creyente piense
correcto para hacerlo.
Los talentos entregados no se fructifican
si se los dejan solos, ni se multiplican utilizando cualquier método de
cultivo; pues solamente existe un método que está enmarcado según la doctrina y
en el pacto de Abraham, de Isaac y de Jacob.
Ninguna otra fórmula o camino existe para
Dios, y es justamente por qué Jesús habla por medio de unas parábolas respecto
a los labradores malvados del capítulo doce de San Marcos.
Sí la tierra prometida es la tierra que el
Señor entrega a unos labradores y al cual envía a sus siervos de tiempo en
tiempo para buscar los frutos de ella. Y cuando los labradores (creyentes y
sacerdotes, el pueblo de Israel en general: israelitas y gentiles) deben labrar
la tierra según el encargo recibido; y así generar y entregar a su tiempo.
Hoy las higueras que son los creyentes,
también se están haciendo inútiles y estériles porque poquísimos están
enterados que existe un pacto que hemos recibido según los términos de Abraham
y que debemos esforzarnos en entrar en la tierra de la promesa, y que luego se debe
trabajar produciendo frutos. Pocos saben que hoy si no viven según los
principios del pacto, siempre y no importa qué tipo de ministerio hagan,
siempre serán acusados de higueras estériles. Y ciertamente que las doctrinas
predominantes en las iglesias cristianas de hoy que dicen y creen que el hombre
“optó y creyó buscando a Jesús” es una perdición segura como higuera estéril.
CONCLUSIÓN
¡Ciertamente que la doctrina no salva! Mas
sí ciertamente nos enmarca un camino a seguir y nos guía para recibir toda la
plenitud de la salvación en Jesucristo; además nos hacen abundantes, plenos,
fieles cumplidores de toda la palabra de Dios, caminantes en la senda angosta y
además fieles y felicitados porque negociamos con los talentos recibidos y nos
multiplicamos.
Generalmente las personas, los labradores
que rechazan la autoridad del padre de familia que plantó la viña, siempre
tienden a empeorar su situación. Al mal lo aumentan y caen en peores.
Finalmente ya no existe forma de salirse de pendiente que se hizo muy
pronunciada. Salvo que exista una gracia realmente especial del Señor, jamás
pueden salirse de ella.
Si hoy, alguien tiene años de creyente,
pero nunca ha creído en el pacto y siempre se ha sentido vacío, que todo cuanto
está haciendo no le está llenando, si siente que cada día se está alejando de
Dios; debería parar completamente y arrepentirse; arrepentirse y arrepentirse
por si Dios le da la gracia del entendimiento y regrese al buen encaminamiento.
Le ayudará mucho si no habla con nadie, ni con pastor alguno y menos con otro
creyente; pues le convencerá a renunciar y a empeorar la situación.
Y para aquellos que sí siguen el camino
del pacto, hay que ser firme, es cierto que con pocos se pueden conversar sobre
estos temas; mas hay que ser esforzado y valiente, cuando cada día estás
sembrando y mudando tus tiendas hacia tu tierra del pacto; verás cómo el Señor
te da el alimento y las aguas de reposo.
Que Dios les bendiga.
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