|
Es un Ministerio más de la Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada |
www.evangelio 1 2 3 .org |
Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar. |
|
|
||
|
Sermón en el día miércoles 16 de junio de 2004 Título: Sabiduría para vencer Biblia: Génesis 22:1-19 Predicador: Rev. Dong Han David Lee Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza Génesis 22:1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 19 Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba.
El miércoles pasado habíamos escuchado acerca de la fe en la resurrección de los muertos y es esta fe, la que puede llevar adelante pruebas de fe y sostenernos. Pero hoy veremos con particular interés en el versículo 1: Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: heme aquí. Vamos a concentrarnos en: aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham. ¿Qué cosas acontecieron? 1. Abraham se establece en Beerseba: Aquí vemos cómo Abraham hace un pacto con Abimelec, llega a un acuerdo y más adelante vemos que incluso hacen una demarcación de límites de la frontera entre estos dos hombres y sus familias. Pareciera que Abraham tenía un pedazo de tierra seguro en donde vivir, pastos y agua que sus siervos habían cavado. 2. Nacimiento de Isaac: Luego de tanto tiempo de espera, por medio de un milagro de Dios, tuvo por fin en sus manos al que sería el heredero de todas las cosas. El inicio de su descendencia que sería como las estrellas del cielo y como la arena del mar en abundancia. 3. Bendiciones: Ya era un hombre respetado por los pueblos vecinos, incluso vemos cómo ellos temían a Abraham porque sabían que Dios estaba con él. Tenía abundancia de bienes materiales. ¿Qué más se podía pedir? Incluso podemos pensar que las 3 bendiciones que Dios había prometido a Abraham antes de salir de su tierra se cumplieron. Es en esta época, donde todas las cosas estaban bien y tranquilas, solamente sería necesario esperar envejecer tranquilo y en paz. Dice la Biblia: Aconteció después de estas cosas ¿Una persona puede pensar: Será que Dios no deja tranquilo al hombre? ¿Por qué no permite que siga una vida tranquila y sosegada después de sufrir tanto? Porque cuando las cosas estaban mejor, dice: “probó Dios a Abraham”. También tenemos un caso parecido: el caso de Job, quien era una persona fiel, todos los días vivía temeroso de Dios. Pongamos esto en claro: Esta prueba que vino a Abraham, no le vino porque había pecado en él, la prueba que tuvo Job no le sobrevino porque tenía pecado en él. Entonces, ¿Dios juega con el hombre? ¿Acaso no sabe Dios que el hombre es débil, que es polvo y que morirá algún día que él le quiera llevar? Estas son generalmente el pensamiento de los hombres, ¿se agrada Dios de dar pruebas y más pruebas al hombre, y le quiere ver sufrir? ¿Será que porque desea escuchar el lloro de los hombres, ver que ellos imploran el favor de Dios, él con propósito crea las dificultades? Aquí sí podemos sacar en conclusión que una prueba de Dios al hombre, puede venir no solamente en el peor momento, cuando ha caído, sino cuando está en la cima, cuando todas las cosas van bien. Cuando los negocios del mundo están sobre las ruedas. ¿Nos seguimos preguntando el por qué? Solo puedo darles una respuesta: Dios quiere elevar la fe de Abraham y quiere bendecirlo aún más. Explicando un poquito más: Abraham probó qué es la fe en la resurrección de los muertos, también llegó a entender que la verdadera meta y el fin último de todo creyente no son las cosas terrenales que tenemos aquí. Sino necesitamos enfocar nuestra visión en las cosas del cielo, que es al final, nuestro destino final. Porque hasta este punto, Abraham estaba muy aferrado a las cosas del mundo, había aprendido a vivir el mundo en la fe y temor de Jehová, pero había que aprender a vivir mirando las cosas del cielo. Porque todo lo que pasa aquí, no es más que temporal, algo que terminará: se acabará el dinero, se terminará la buena salud que tenemos, nuestras fuerzas algún día enflaquecerá, los familiares comenzarán a morir, los hijos se casarán y se alejarán de la casa, los problemas pequeños y grandes siempre existirán y persistirán. ¿Cómo enfrentar las pruebas? En este sentido, les quiero contarles un secreto: Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no lo hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla. (Números 23:19-20). Estas palabras pueden significar muchas cosas, pero les explicaré respecto a lo que nos importa: ¿Cómo vencer las pruebas con estas palabras? ¿Qué relación tienen? Dios ya le había dicho a Abraham: En Isaac te será llamada descendencia. Estas palabras significan que Isaac crecerá, se convertirá en un adulto, porque Dios se interesará personalmente para que llegue a ser un adulto. Tendrá una esposa que Dios se encargará de proveer porque Dios dijo que en Isaac habrá una descendencia para Abraham. Significa que Isaac tendrá hijo o hijos, porque solamente así se prolongan las generaciones y existe descendencia para un hombre. Ahora, si vemos que cuando esta prueba es presentada a Abraham, Isaac era un muchacho joven, fuerte, vigoroso, talvez con un buen parecer. Pero aún no tenía hijo o hijos. No se había casado. Así que, Abraham sí ya podía morir, porque Dios ya le había mostrado a su descendiente Isaac, pero Isaac no podía morir todavía porque no se había cumplido en él la promesa y la voluntad de Dios. Por otro lado, si Isaac ya tenía hijos, talvez podíamos pensar en otra cosa; pero es así como ustedes tienen que enfrentar las pruebas que vienen de parte de Dios. Hoy, tienes que saber que Dios sigue enviando pruebas a los hombres, y en especial a los que están en buenas relaciones con el Señor Jesús. Pero el secreto está aquí, debes recordar siempre que sobrevengan las pruebas, cuál es la visión y la promesa que el Señor te ha hecho. Y si esta visión lo relacionamos con las palabras que les he enseñado de Números 23:19-20, sabemos que Dios no puede mentir. Esa visión que has visto, que en su tiempo lo has confirmado con la Biblia y lo tienes como un seguro que el Señor te mostró y es la fuerza para vivir todos los días; el Señor exige fe en esa visión. Aún cuando pases por el peor desierto, cuando pases bajo el huracán más enfurecido, necesitas creer en la visión que te ha mostrado. Por eso hoy vemos esta fe y este secreto reflejado en las palabras de Abraham, cuando su hijo Isaac le pregunta dónde estaba el cordero para el holocausto. Abraham dice: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. (versículo 8). Porque Abraham sabía y creía, si Dios tardó 25 años en darle un hijo y a ese hijo dijo que era su descendencia, haciendo incluso que despidiera a su otro hijo Ismael. Sabía Abraham que Dios no podía deshacer todo lo que venía haciendo, su obra no podía terminar en ese momento, con la simple muerte de su hijo. Incluso, si eso se prolongaba y él tenía que matarlo, Dios seguro haría algo para que Isaac volviera de los muertos (fe en la resurrección de los muertos). ¿Cómo sostenernos tanto tiempo y en los peores momentos? Vamos a suponer que Abraham no sabía de esta realidad: En Isaac te será llamada descendencia. Si esto es cierto, jamás habría despedido a Ismael con Agar fuera de su casa, porque Ismael podía convertirse en su descendencia. Tampoco podría ofrecer a Isaac, porque no tendría la promesa de Dios, entonces siempre estaría inseguro e intranquilo, ¿hasta cuándo vivirá Isaac su hijo? Por eso, el secreto para que podamos mantenernos tanto tiempo en la fe, es conocer la voluntad de Dios para mi vida. Es decir, recibir la visión de Dios sobre mi vida. Pero es necesario que una vez que tú recibas esta visión, tú te dediques a buscar constantemente a Dios para que él te vaya revelando más y más. ¿Por qué? Porque cuanto más detalles tengas, sabrás decidir mejor en las distintas encrucijadas de tu vida. También tu fe se hará más sólido, porque sabrás que te sucederá, hasta dónde llegarás, qué será de tus hijos. Y miren que esto no es adivinanza, no es brujería. Sino está contemplado dentro de la Biblia. Leamos juntamente este pasaje de Romanos 8:27-28 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Aquí nos dice la Palabra de Dios, que aquel que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu. O sea, aquel que ora constantemente, aquel que compara su vida constantemente con la palabra de Dios para ser santo, dice que llega a entender la INTENCION DEL ESPIRITU SANTO. También vemos cómo Dios habló a los santos profetas en los tiempos antiguos, quienes profetizaban de cosas que sucederían en el futuro. Luego nos dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Todas las cosas que Dios nos reveló, si tu sabes de una visión, de una revelación de Dios; él no puede mentirte, no puede dejar de cumplir con su promesa; él no puede dejar de bendecirte, si lo prometió. Esta es la verdadera forma de vencer en todas las cosas. Conclusión Nadie quiere recibir pruebas, ¿pero les digo otro secreto? ¿Puede tú detener una prueba que Dios te da? Generalmente si el Señor te está disciplinando por un pecado, por una desobediencia, puede acortarse un poco, puede disminuir la intensidad, puede no ocurrir, con la confesión de nuestros pecados. Pero esta clase de prueba, en el cual el Señor Jehová nos quiere ver con más fe, que le confiemos más, que nos quiere mostrar su autoridad, que quiere que soñemos el cielo, es difícil de no recibirlo. Entonces, nos compete como conocedores de la Palabra de Dios, vencer la prueba como un verdadero hijo de Dios, conocedor de la Palabra, que podamos sobrellevar con agradecimiento, con gozo, con alabanzas al Señor. Por esto, no basta con tener fe, sino es necesario que tengas y recibas una visión del Señor. Y para que esto ocurra, hay que buscar constante y perseverantemente en la oración y en escudriñar toda la Palabra de Dios. Hay que orar, y les puedo asegurar que vemos las visiones solamente con las oraciones, obtenemos las promesas solamente con la lectura de la Biblia y escuchando la Palabra. Aquel que es reacio a escuchar, aquel que es perezoso en la oración y en la lectura, no podrá soportar las pruebas que te sobrevendrán. Ni podrás vencerlas como Dios espera de ti. Esta es la sabiduría para vencer y seguir venciendo. Que Dios te bendiga. |
||
|
Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico. |
||
Informes sobre esta página:
|
||