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Sermón en el día miércoles, 9 de junio de 2004 Título: La fe en la resurrección de los muertos Biblia: Génesis 22:1-19 Predicador: Rev. Dong Han David Lee Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza 1. Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3. Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6. Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8. Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9. Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14. Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15. Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16. y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17. de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de tus enemigos. 18. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 19. Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba.
Uno de los problemas más graves que enfrenta la iglesia es la falta conocimientos bíblicos de los miembros. Porque antes que fundamentar su fe en conocimientos sólidos, bíblicos. Una gran mayoría siempre están escuchando de una gran cantidad de fuentes, muchos de dudoso origen. Tampoco saben distinguir qué escuchar, cuál creer. Entonces la fe se convierte en una mezcla de conocimientos, en su gran mayoría contados por otros, algunos escuchados, pero no fueron filtrados por medio de la Biblia. Esto hace que cuando escuchan la Palabra de Dios, los preconceptos que ya tienen les impide en un primer momento que la palabra pueda fluir libremente y ser tocado con la gracia de Dios. Por eso, si tú no te cuidas de leer constantemente la Biblia y no te cuidas de analizar y probar cada palabra de Dios que escuchas, puedes lastimarte. Y lo peor, puede que estés rechazando la verdadera Palabra y decir que esta es falsa. Así caes en el pecado, en desobediencia. San Juan 10:4-5 dice: y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Mas cuando no conoces la Palabra de Dios, porque no lees; no sabes discernir la voz del Espíritu Santo porque no oras, entonces el proceso se hace un poco más difícil y más largo. No puede ser: Muchos cristianos cuando escuchan nuestra predicación y nuestras enseñanzas dicen sencillamente: NO PUEDE SER. DIOS NO PUEDE HACER ESO. SI DIOS ES AMOR, COMO ME PUEDE PEDIR ESO. Hoy vemos uno de los casos más grandes de NO PUEDE SER, y verán que el mismo Dios que le dio un hijo a Abraham en su vejez, a los 100 años hizo el milagro de darle un hijo, el único; le pide para que le sacrifique en un monte, camino de 3 días desde su casa. ¿No es cierto que es un imposible para muchas personas? Por más que tengas 10 hijos, ¿será que podrás matar a uno de ellos y quemarlo en el fuego para dar a Dios? Seamos sinceros, ni mi tiempo quiero perder para el Señor, no quiero perder la reunión con mis amigos por el Señor, si la televisión, si el descanso, si la familia no lo puedo dejar, ¿qué hijo me pide el Señor? En una iglesia, muchas personas clasifican a sus miembros entre buenos creyentes y los normales, con el diezmo que dan a Jesús. Aquel que puede dar su diezmo completo es considerado como un creyente maduro, fiel al Señor. Y éstos creyentes que pueden dar su diezmo, muchos de ellos, piensan que han cumplido acabadamente con Dios. Yo sé que muchas personas se sorprenden con las cosas que estamos escuchando del libro de Génesis, muchos están descubriendo ahora: ¿Eso también estaba escrito en la Biblia? Recuerda que No puede ser es más por tu desconocimiento, porque en la Palabra de Dios están todos los aspectos que el hombre necesita, tiene todas las respuestas que el hombre necesita de este mundo, todos los problemas ya están contenidos en la Biblia, todas las soluciones también están contenidos en la Biblia. Así, no existe nada que no haya de salir a la luz, y la Palabra de Verdad también discernirá todo pensamiento del hombre. ¿Por qué Dios pide el hijo de Abraham? Muchos son de la teoría de que existen cosas que Dios puede pedir, que existen cosas y un límite en lo que podemos hacer por la Iglesia de Jesucristo. Entonces trazamos una línea y lo marcamos como frontera, en un lado están mis cosas que Dios no puede tocar jamás y en el otro lado, aquellas cosas que yo puedo ceder. Pero por medio de estas semanas en donde estuvimos escuchando la Palabra de Dios acerca de Abraham, hemos visto que Dios gobierna todo y que puede hacer también milagros imposibles para el hombre. Que Dios cumple su palabra. Pero también hoy Dios muestra su autoridad y soberanía. Si hoy vemos que Dios pide el hijo de un hombre, Isaac en ese momento para Abraham era lo más importante, seguro que podría perder toda su fortuna con tal de tener y seguir con su hijo. La Palabra hoy nos relata eso, y Dios también sabe cuán importante para Abraham era ese hijo, porque dice: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah. También vemos hasta dónde Dios puede llegar a probar la fe de un hombre, hacer que ofrezca el hijo más valioso, más que toda su casa. Ese hijo es pedido por Dios para que le ofrezca en holocausto (matarlo derramando sangre y luego quemando en el fuego). Así que si en la Biblia tenemos un ejemplo como el de Abraham ofreciendo a Isaac y ese es una prueba de Dios para conocer tu fe, todo el intermedio en ese rango es posible. Seguro que hasta ahora, no te cabe en tu mente este hecho, que Dios, un Dios tan amoroso y bondadoso pueda pedir eso al hombre. Pero es sencillo, ¿sabes por qué Dios puede pedirte esto? Porque Dios entregó a su propio hijo Jesús para que pueda morir en la cruz y perdonar nuestros pecados. Desde el momento en que Dios creó al mundo ya lo tenía preparado, desde que el hombre Adán pecó y como dice Dios a todos los hombres: por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23) Si Dios mismo hizo eso, si él entregó a su hijo único por amor a nosotros y para salvarnos, y porque él nos amó primero, Jehová de los ejércitos puede pedir todo, incluso la vida de tu ser querido. Como dice en San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Si nuestro Padre Celestial no hubiera entregado a su hijo unigénito Jesús para que muera por los pecadores, tampoco hubiera pedido esta prueba de fe a Abraham. Así que no digas sin fe, ni por desconocimiento que NO PUEDE SER. La fe de Abraham Yo también sé que muchos buenos creyentes, saben esto. No lo niegan, pero están preocupados: ¿Cómo puedo alcanzar esa fe, como Abraham? Si miras aisladamente este hecho, es imposible que tengas una respuesta satisfactoria, pero si vemos cómo Dios estuvo discipulando al hombre Abraham a lo largo de estos años, más lo que Abraham sentía en su corazón, la fe en Dios, la confianza que tenía en Jehová. Pero Abraham pudo hacer esto porque tenía una fe que hoy tenemos que aprender y necesitamos orar para tener: La fe en la resurrección de los muertos. Dice la Biblia: Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: en Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. Hemos visto que el nacimiento de Isaac en sí fue un milagro de Dios, y Dios también había prometido cuando surgió el problema familiar entre Isaac y Ismael, cómo cuando Sara dijo que echara a ese hijo de Abraham con su sierva Agar, Dios había dicho: En Isaac te será llamada descendencia. Así que Abraham sabía que Isaac sería el sucesor de Abraham y que es parte de la descendencia, en ese momento Isaac no estaba casado ni tenía hijos. Así que si Dios había dicho esto y él había comprobado que Dios no mentía nunca, sabía que Dios iba a hacer algo por Isaac si él mataba como era la orden del Señor. Por eso dice en la Biblia: Pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos. Y esta es la fe que tenía Abraham: la fe en la resurrección de los muertos en Cristo Jesús. Realmente alcanzar este nivel de fe y más aún, con una prueba así es difícil. Pero cuando Dios quiere que una persona tenga ese nivel, puede hacerlo. Cuando un creyente ora para que pueda tener esta fe: también puede tenerlo. Y solamente cuando tengamos esta fe: la Fe de la resurrección de los muertos en Jesucristo, realmente tendremos una fe firma, capaz de mover muchas montañas. Y esta es la fe que permite seguir al Señor Jesús a muchos lugares, a muchos peligros, ser dedicados al Señor y no preocuparse de otras cosas que no pueden compararse con la vida. En este estado de compromiso, ustedes ven cómo Abraham entrega todo el poder y su futuro en la manos de Dios. Porque cree que Dios es poderoso aún para resucitar a muertos. Hoy nosotros vemos esta realidad, Isaac no fue muerto, sino en sentido figurado. Pero sí tenemos la resurrección de Jesucristo. Si realmente crees en la resurrección de Jesucristo, significa que tu también nunca morirás, siempre tendrás esperanza, siempre sabrás que tienes vida, y la vida eterna que has recibido se hará realidad en tu vida diaria. Podrás servir al Señor Jesús con convicción, entregarte a él como Jesús espera de todo discípulo como Abraham, puedas confiar toda tu vida en él, que todas tus ansiedades los pongas en las manos de Jesús. Tu futuro estará en las manos de Dios. Y LO MAS IMPORTANTE NO TENDRAS MIEDO DE LA MUERTE. CONCLUSION No estoy hablando de supuestos, de ideales, sino de una realidad que nos ayuda muchísimo como cristiano. Esta fe de Abraham fue cultivada por Dios, regada por Dios, y creció como Dios quiso. Yo sé que hoy, tú también estás creciendo porque el Señor te conduce de la mano. Hoy porque muchos no tienen esta fe, no pueden ser fieles a Dios y están deambulando espiritualmente. Siempre que escuchan la Palabra de Dios tienen vergüenza, agachan la cabeza, dicen en su corazón: perdóname Señor pero no puedo. Tú me entiendes. Tienes que tener fe de que estás perdonado, pero no solamente eso, sino que la Palabra de Dios nos dice que cuando Cristo fue resucitado, también nosotros ya hemos sido resucitados. Porque así dice en Efesios 2:4-6 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo, y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. Estas palabras nos dicen claramente que YA hemos resucitados cuando Jesús resucitó, y que ahora estamos con él sentados en los lugares celestiales. Entonces, algo que ya se realizó, ¿puede volverse atrás? No solamente el Señor nos prometió algo a posteriori, sino que es una realidad. Nuestra salvación es una realidad, nuestra resurrección es una realidad, que ahora estamos sentados junto a él en los lugares celestiales es una realidad. ¿Aun tienes miedo de la muerte? ¿Aun crees que Dios no te puede pedir o probar con lo más esencial de tu vida? No es de creyentes decir no, no puede ser. Sino el creyente maduro y entendido, debe orar para que siempre y en cualquier momento pueda decir: Sí, Señor Jesús, cuando él así lo quiera o necesite. Para eso es nuestra responsabilidad conociendo estas palabras de Génesis, prepararnos en la Fe de la resurrección en Cristo Jesús, y así participar en su obra y en nuestra vida de fe. Y esto lo puedes conseguir solamente orando profunda y largamente con el Señor Jesús con la ayuda del Espíritu Santo y teniendo la Biblia en tus manos y leyéndolo constantemente. Que Dios te bendiga. |
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Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico. |
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