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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

 

 Sermón en el día miércoles 19 de mayo de 2004

Título: Un cumplimiento seguro

Biblia: Génesis 21: 1-8

Predicador: Rev. Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

1.      Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado.

2.      Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.

3.      Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac.

4.      Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado.

5.      Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo.

6.      Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo.

7.      Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez.

8.      Y creció el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fue destetado Isaac.

 

Encontramos en la biblia versículos como: El que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta. (1 Samuel 15:29).

Pero nuestra fe no es más grande ni va más allá de lo que deseamos, pensamos que tenemos fe, que la fe es mucha, pero siempre caemos en una realidad, que no podemos esperar lo suficiente. Y concluimos en el mismo vicio, yo no tengo fe.

Hoy la Biblia nos muestra hasta qué punto Dios puede posponer el cumplimiento de una promesa, pero también nos dice que siempre que él lo ha declarado, siempre tiene un fiel cumplimiento. El problema es nuestra incredulidad e incapacidad para esperar.

¿Cuánto podemos esperar? También tenemos otra pregunta: ¿Cuánto es nuestra fe? pero existe una realidad que muchos desean saber: ¿Cómo podemos aumentar nuestra fe?

Porque cierto es que Dios cuando sea tiempo, cuando quiere nos lo da. Pero hasta ese momento nosotros necesitamos estar en pie.

Volvamos a nuestro interés: ¿Cómo podemos aumentar nuestra fe? Respecto a esto, la biblia nos dice en Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. El Señor nos está diciendo que no existe otra forma en que nuestra fe aumente, si no está escuchando la Palabra de Dios.

Por eso, no es en balde que siempre recalco la asistencia a la iglesia, la lectura de la Palabra de Dios, la oración, participar en los estudios biblicos. No existe un camino corto, ni un camino mágico en esto. Hace unos días atrás he dicho cómo el Señor no hace un trasplante de cerebro, ni carga la sabiduría de Dios como vierte un camión de cemento.

Pero esto sí puede ocurrir, cuando tú estás orando contínuamente, puede aumentar la revelación, puede aumentar la eficacia de la lectura de la Biblia. Existen ciertas cantidades de conocimientos que una persona puede aprender de una lectura completa de la Biblia. Pero una persona que está orando y pidiendo la sabiduría de Dios, en una lectura puede conocer lo que talvez le costaría de 2, 3, 4 lecturas completas.

Mas recuerda que esto es simplemente conocimiento, partiendo de este conocimiento, hasta que se convierta en fe en tu corazón, se necesita otra etapa.

Jesús nos dijo: De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? (San Juan 3:11)

Jesús nos habla de dos realidades, nosotros hablamos lo que sabemos de Dios (lo que hemos oído y leído), pero solamente podemos testificar cuando lo hemos visto. Te doy un ejemplo: tu puedes describir qué es la nieve en la montaña, decir que existe nieve en la alta montaña, que la nieve es fría, que uno debe ponerse ropa de invierno cuando sube a esas alturas; mas nunca podrás comentar acerca de la sensación de haber tocado la nieve, un puñado de nieve en tu mano, caminar por la nieve, sentir cómo se derrite, hacer una bola de nieve, todo esto solamente aquella persona que ha estado en ese lugar puede testimoniar.

La fe también es lo mismo, una cosa es que tu escuches cómo Sara recibió de Dios, el hijo. Hoy vemos cómo la promesa de Dios a Abraham se cumplió luego de 25 años. Así entre palabras, entre promesas y una realidad de tener a un hijo en sus manos es bien diferente.

Volvamos ahora a nuestra pregunta: ¿Por qué nuestra fe no crece? Ó, ¿Cómo hacer para que nuestra fe crezca? El conocimiento que tienes de la biblia, lo tienes que vivir en carne propia. Es decir, que a través de la experiencia de vivir la Palabra de Dios, es que un hombre puede realmente asegurar que Dios existe, que él cumple sus promesas.

Por eso Jesús dijo a Nicodemo: lo que sabemos hablamos y lo que hemos visto, testificamos. Pero si siempre evitas las molestias de venir a la iglesia, siempre huyes, te ocultas para que la palabra de Dios no sea predicada, testificado en tu vida, si no afrontas a los hombres del mundo con la Palabra de Dios, si no sufres los avatares de la vida confiando alguna vez en la Palabra de Dios, es imposible que esa palabra que conoces o que has escuchado tenga el fruto de la experiencia.

Así que todos los otros creyentes te podrán hablar de fe, pero tú te quedarás vacío. Veo cómo muchas personas se quejan por los problemas que tiene o que le sobreviene como avalanchas en su vida. Pero todo eso es por falta de experiencia con Dios. Cuando una persona es entendida, antes que quejarse ante Dios, agradece a Dios por los problemas que le sobrevienen. Porque son oportunidades para aprender y experimentar a Dios en su vida. SI TU TE NIEGAS A LUCHAR CONTRA EL PROBLEMA CON LA PALABRA DE DIOS, NO PODRAS EXPERIMENTAR LA PALABRA DE DIOS, Y ESO NO SE CONVERTIRA EN FE PARA TU VIDA.

¿Y si tienes tantos problemas? Tienes que dar gracias a Dios (siempre y cuando no se trate de problemas provenientes por el pecado, dejemos aclarado este punto), porque tu puedes sobrellevar todos estos problemas, es que Dios te da tantas preocupaciones. Y esto es una bendición, ¿sabías?, cuando tú estás orando por otras personas, a más de tus problemas, los problemas de los otros se hacen como tuyos, así ayudas a los otros a llevar la carga espiritualmente, y cuando ese problema del hermano se resuelve, porque has estado orando, la solución también se convierte para ti en experiencia, en vivencia. O sea, tú no sufres tanto, no sufres en carne propia, pero participas en cierta manera del dolor del hermano, y cuando se resuelve, es como una experiencia propia.

Ahora sabes, por qué aquellas personas que siempre están huyendo afrontar los problemas, aquellas personas que dejan de venir a la iglesia, dejan de leer o orar cuando les sobreviene un problema, nunca puede crecer en la fe. A pesar de años y años en la iglesia, cuando tú huyes y no afrontas el problema, Dios también no puede ayudarte. No existe forma de introducir en la persona, pegar en una persona, hacer conocer en su mente y corazón, la victoria que resulta de soportar y vencer con la fe. Es por eso que muchas personas no tienen qué testificar, porque no vieron nada, ni sintieron nada, no están venciendo todos los días, ¿de qué hablarán? Solamente de victorias que tuvo en sus comienzos como creyente, cuando era joven, cuando él recibió a Jesucristo. Sucesos de 2 años, de 10 años atrás. Mas hoy, no tiene nada, no tiene ninguna montaña grande que puede testificar con fe de que está moviendo. Queda mudo. Porque hoy no tiene frutos.

Es así, como siempre con estas personas, como dice Jesús, solamente podemos hablarles de cosas terrenales, no podemos hablar de las cosas celestiales, de cosas que solamente con la fe pueden ver. No pueden hablar de visiones del futuro, porque no existe, solamente existe el pasado lejano. No existen sueños y todas las cosas que dicen son vagos, lleno de neblina, no pueden decir nada concretamente, no pueden pintar ni dibujar las cosas que ocurrirá.

Hoy dice Dios que Abraham recibió la promesa de Dios a los cien años, cuando toda promesa y esperanza del hombre termina, cuando las imposibilidades de los hombres aumenta.

Podemos sacar algunas verdades:

1.      Cuando Dios promete, siempre tiene cumplimiento. Talvez tengamos solamente el principio, pero el proceso que él nos hará vivir nos conducirá a la certeza de que un pequeño hijo que nace es el principio de toda una nación.

2.      Que tú puedes darlo por hecho y afirma de esta manera tu fe, porque desde que Dios te muestra y te promete, es como lo tienes en tus manos.

3.      Dios jamás promete algo que no llegará a cumplir. Jamás retrocede, jamás se lamenta de su promesa. Incluso él dice que lo escribamos en tablas, para que tengamos algo escrito y de cómo él lo cumplió.

4.      Que a Dios le gusta trabajar y mostrar su poder en los imposibles, cuando el hombre ya ha rendido, es ahí donde el Señor muestra su mayor poder.

5.      Cuando Dios promete algo, hará todas las cosas necesarias para que tú estés ahí para verlo, te sujetará fuertemente para que llegues hasta ese día y lugar. No podrás escaparte, y si no deseas seguir, él te obligará a ello.

Existe una analogía de esto en nuestras vidas, cuando tu hijo se enferma, ¿qué haces cuando no desea tomar el remedio amargo? Lo obligas, ¿no es cierto? Si Dios quiere que tu fe crezca, ¿no hará él lo que sea necesario para obligarte? (siempre que no le obedezcas a tiempo).

Conclusión

Hoy sabemos que varias veces Abraham ha intentado abandonar, renunciar a las promesas, buscó por sus medios solucionar los problemas, mas siempre el fin ha sido el mismo. FUE IMPOSIBLE.

Aprende y pon esto bien dentro de tu cabeza y corazón, grábalo, escúlpelo si es necesario. EL SIEMPRE CUMPLE SU PROMESA, Y HARA QUE TU CAMINES HASTA EL LUGAR QUE EL QUIERE QUE LLEGUES.

Porque su propósito es que puedas ver las cosas celestiales y te puedas gozar, así como se gozó Abraham, y como gozó Sara, dando de mamar a un hijo suyo a los 90 años de edad.

Después de esto, veremos cómo Dios hace y pide más cosas a Abraham, pero su fe ha crecido tanto, que responde de tal manera que nosotros fácilmente pensamos que es imposible alcanzar ese nivel de fe. Mas debemos saber y estar seguros que si está escrito en la biblia, es un modelo, y significa que a nosotros también nos es permitido, que podemos ansiar y llegar a ese nivel. Porque el Señor dice: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

No huyan, ni esquiven las pruebas que les sobreviene. Si se acercan a Jesús, él te llevará todas las cargas.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico.

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