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Sermón en el día 10 de marzo de 2004 Título: ¿Por qué te abates, Oh alma mía? Biblia: Génesis 16:1-16 Predicador: Rev. Dong Han David Lee 1 Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. 2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai. 3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido. 4 Y él se llegó a Agar, la cual concibió; y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora. 5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo. 6 Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia. 7 Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. 8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. 10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. 11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. 12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará. 13 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? 14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered. 15 Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael. 16 Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael.
Existe un versículo que muchas personas gustan y utilizan con frecuencia, es uno de Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. En realidad no es todo el versículo, pero utilizan solamente esta parte. Y aquí los creyentes está utilizando y aplicando en formas no muy correctas. Es lo mismo que muchos dicen: todos los caminos conducen a Roma. La forma que generalmente utilizan es este, yo amo a Dios y Dios me ama. Puedo seguir el camino que yo quiero, el que deseo, pero siempre Dios hará que ese camino que escogí sea bendecido. Hoy vemos el caso de Abram y vemos que no es así. ¿Hasta cuándo puedes esperar? Seguro que cuando Dios le apareció a Abram la primera vez en su tierra, donde vivía con su padre y se decidió a seguir la palabra de Jehová habrá comentado a su esposa Sarai. Seguro que ella vivía con la esperanza, pero a medida que pasaban los años, al igual que Abram, su fe se movía de acuerdo al tiempo. Como les decía hace unas semanas atrás, Abram no tuvo una fe ejemplar desde el comienzo. Vean cómo un capítulo antes, en la biblia veíamos cómo él creyó y Dios tuvo eso como justicia. Pero ante la insistencia de su esposa cede. En el capítulo anterior habíamos leído cómo Abram se quejó contra Dios diciendo que su siervo damasceno sería el que heredaría todas las cosas. Entonces Dios dijo: NO, sino será un hijo tuyo. Pero ahora, su mujer mete en su cabeza una idea diferente, tener hijo de una sierva, de la mujer que acompañaba a Sarai todos los días. Y por lo visto, en aquella época, se tenían esta práctica, que se daba la sierva al amo para que dé un hijo. Y ese hijo que nacía pertenecía a la señora. No sabemos cuánto tiempo pasó desde la última aparición de Jehová ante Abram, cuando le mostró las estrellas, cuando tuvo esa visión de noche. Pero vemos que nuestra fe es débil, ante las insistencias de la mujer. Así Abram cedió ante el pedido de su mujer. Estoy seguro que no habrá cedido al deseo de su mujer en la primera vez. Habrá pensado que es descabellado, se habrá recordado de las visiones de Dios. Mas cuando Sarai hablaba de la REALIDAD de las cosas, “Mira” habrá dicho Sarai, “hace diez años que hemos salido, yo me estoy poniendo vieja, ya no tengo la costumbre de las mujeres, igual si tienes un hijo con mi sierva, será nuestro hijo, será tu hijo”. Seguro que así habrá lavado su cabeza, habrá insistido. Entonces así como Adán fue convencido por Eva, Abram también fue convencido por Sarai. Dice la biblia que Agar concibió y comenzó a despreciar a Sarai, entonces ésta, cuando fue ella quien no pudo esperar en fe, cuando ella convenció con su idea, utiliza la frase: Jehová juzgue entre tú y yo. ¿Qué tiene que ver Jehová en ese pleito? ¿Dios ordenó? Por favor, no metan a Dios, ni culpen a él, por las decisiones que ustedes hicieron. ¿Por qué Jehová tiene que juzgar, cuando fuiste tú quien hiciste la decisión? ¿Consultó antes a Jehová si había de dar su sierva a Abram? Vemos que no es fácil, no es fácil mantener la fe. pero necesitamos estar despiertos también. Sobretodo necesitamos aprender a decir: NO. No puedes generar errores Toda decisión tiene sus consecuencias, buenas o malas. En este caso, sobrevino a la casa de Abram un problema, que no existiría si Abram hubiera dicho NO. Si él hubiera mantenido su fe. Para nosotros es esta palabra. ¿Cuántos de ustedes se están lamentado de sus obras pasadas? Al comienzo dije: A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Es cierto, pero no por eso nos libra de los dolores, de las preocupaciones, de las consecuencias. Pregunto yo: ¿Por qué te metes en un problema que al final estarás lamentándote? Por eso necesitamos aprender a esperar, a orar y tener paciencia. Porque si Dios no abre o soluciona un problema, lo más probable es que manchemos, que embarremos más las cosas. Y salir de esta situación es tan difícil. Dime: ¿Cómo se borra el buen nombre? ¿Cómo se borra el estigma en tu persona por un error? ¿Cómo se borra tu pasado en la cárcel? ¿Puedes borrar tu conciencia? ¿Piensas que puedes dormir tranquilo? Agar volvió a la casa de Abram, pero seguro que Sarai habrá estado todos los días con un ojo pegado en ella y en Abram. Por eso, cuando tuvo a Isaac, poco tiempo después pidió que echara de la casa a la egipcia. Tu falta de fe, tu error por esa falta de fe, de decisión hace que lleve consecuencias muy duras. Durante 13 años esta familia tuvo que vivir todos los días el drama de la discordia, de la envidia, de desconfianza dentro de la familia. Un punto muy importante a aclarar: EL DIOS DE AMOR, ¿qué hace en este momento? ¿será que no ve lo que hace su hijo? ¿no intervendrá? ¿No detiene a la persona de cometer ese error? En la gran generalidad de los casos, no lo hace. Mira el caso de Abram, es considerado el padre de todos los creyentes, está escrito en la biblia como el amigo de Dios, el Señor aceptó la fe de Abram y le tuvo en cuenta como justicia. Pero en este caso no advirtió Abram acerca del error que estaba cometiendo. ¿Pero él no advierte? Lo hace al comienzo, pero cuando llega este momento ya has caído en tu espiritualidad para que no escuches la voz del Señor. Pero también él deja para ver qué existe en tu corazón. Si tu amor y obediencia a Dios es más fuerte o si tu esposa es más fuerte. ¿Por qué te abates, Oh alma mía? Si tú no estás despierto, si no tienes decisión, si no tienes firmeza, tendrás tantos dolores. Por eso hay que tener carácter. Hay que conocer a Dios. Él dejó que Abram tuviera un hijo de Agar, así comenzó una serie de problemas en la familia, después cuando nació Isaac. Pero también para las generaciones siguientes, porque hasta ahora, tenemos la guerra entre los descendientes de Isaac y los descendientes de Ismael. Aprende a esperar. Si oras, pero si Dios no te contesta, sigue esperando. Si has hecho un voto para el Señor, cúmplelo. No te canses. Para que tu fe no se vea resentido, ni caiga en el tiempo, debes renovarlo todos los días, todos los días sin excepción debes orar al Señor por esa visión, sueño, promesa que te ha hecho. No permitas que tu corazón desfallezca. No permita que tu familiar, aún el más íntimo, tu esposo o tu esposa, rompa tu fe en Jesucristo. No existe medios, no existe el acomodamiento. Es sí o es no. Muchas veces tu silencio es el único medio de responder a tu esposa, a tu marido, a tu hijo, a los hombres del mundo. Pero renueva todos los días tu fe y esperanza en el Espíritu Santo. Sino, caerás. Conclusión: ¿Hasta cuánto crees que puedes esperar? Si no estás orando contínuamente, estoy seguro que no mucho. ¿Hasta cuándo podrás decir a tu alma para que se calme y no se turbe? Muchas veces no son las personas de afuera, sino tu interior, tu alma no quiere esperar, tus pensamientos sobrevienen para enfriar la fe. Por eso, si no renuevas tu fe todos los días, si no lo alimentas con la Palabra de Dios y la oración, nunca alcanzarás para ver el final. No permitas que los errores se multipliquen. Aquí entre ustedes existen muchas personas que hoy están lamentando porque han perdido tiempo, han dejado convencer por otras personas. Y su fe fue perjudicado. Aun a la voz de tu alma, debes decir: ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío. Que Dios te bendiga. |
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