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Palabras de Vida
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Sermón en el día Miércoles, 5 de noviembre de 2003 Título: La libertad del hombre Biblia: Génesis 2:4-17 Predicador: Rev. Dong Han David Lee Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza 4 Éstos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, 5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, 6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. 7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. 8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. 11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. 13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. 14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates. 15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
El comienzo del hombre, el comienzo del mundo está en Dios. También toda la creación está hecha por Dios y para Dios. Hemos visto al Dios Alfa y Dios Omega, de cómo hemos sido creados a la imagen y semejanza de Dios. Pero quedó en el primer día de esta serie, cómo hemos visto que Dios es el Alfa, el principio de todas las cosas. Hemos visto cómo Dios es la Omega, el fin de todo. Y quedó algo pendiente de aclarar. Dios es el principio de todo, y Dios es el final de todo, también hemos escuchado cómo el hombre, desde que pecó, no tiene el poder de decisión, porque no puede decidir sobre su vida, cuándo nacer, no tiene potestad de su vida para no enfermarse, no puede decidir su final. Todo esto porque había pecado, porque el pecado había entrado en el mundo. ¿Pero será que así también el Señor lo creó al principio? ¿Dónde está la famosa libertad del hombre para decidir, la libertad del hombre para elegir? Hoy en el pasaje de Génesis 2, vemos cómo Dios creó al hombre, siguiendo el sermón del domingo, y le dio todas la autoridad sobre los animales y las plantas para que lo dominara, lo cuidara, que le diera nombre. El dominio del hombreEn el principio, cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen y semejanza. Y no es ni siquiera la aproximación del hombre que hoy somos. Pero antes de entrar en cualquier otra parte, hablemos de aquellas cosas que conocemos que Dios ha otorgado al hombre. l Tener la imagen y semejanza de Dios. De esto ya hemos escuchado el domingo pasado.
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Dios bendijo al hombre y le dio el dominio de los
seres vivientes: en el versículo 28 dice:
Fructificad
y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y
señoread en los peces del mar, en las aves de los
cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre
la tierra. El hombre tenía la bendición de DiosEn el versículo 31 dice: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. Era una creación perfecta. También tenía todas las bendiciones, no tenía necesidad de trabajar árduamente, porque la tierra era bendecida, producía todos los frutos, Dios regaba la tierra, el campo. Todo puso en las manos del hombre para que lo cuidara. También Dios le proveyó de una morada muy especial, el jardín del Edén. También el Señor le proveyó de una ayuda idónea, de una mujer para Adán, para que no se sintiera sólo, le trajo también una compañía. La libertad del hombreAquí estamos viendo de las maravillas que hizo Dios, de cómo había paz en toda la creación del hombre, no había hambre, no había clima extremos como el verano de Paraguay, no había enemistad entre los animales, ni había enemistad entre los hombres. Y cómo nosotros podemos aseverar que el hombre tenía libertad, si Dios hizo todo, le hizo a su imagen y semejanza. ¿cómo podemos hablar de libertad? La respuesta está en el versículo 8 y 9 del pasaje de hoy: Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Muchos creyentes, hoy están diciendo: si Dios no hubiera creado el árbol de la ciencia del bien y del mal, no estaríamos aquí. Pero, aquí está la libertad del Hombre. La libertad del hombre está justamente en que viendo toda la creación que Dios le había hecho, del dominio y autoridad que le había dado. LIBREMENTE SE DECIDIERA A ESCOGER EL FRUTO DEL ARBOL DE LA VIDA. O sea, comer del fruto del Arbol de la Vida, era la libertad del hombre de buscar a Dios. Fue la forma que Dios estableció para que el hombre le diera las gracias, de glorificar a Dios, por toda la creación. Por eso hizo tres clases de árboles, de las cuales el hombre podía comer. Porque su comida era los frutos que producían los árboles. Primero: Todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer. Segundo: el árbol de Vida. Tercero: El árbol de la ciencia del bien y del mal. En el versículo 17 vemos un solo mandamiento de Dios para que no hiciese: mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Dios les advirtió de que el árbol de la ciencia del bien y del mal no había que comer. Pero también está diciendo que el fruto del árbol de Vida, sí había que comer. La Vida Eterna en sus manosDios hizo todas las cosas, hizo al hombre, le preparó todo, y esperaba ansiosamente que el hombre, LIBREMENTE SE DECIDIERA A COMER EL FRUTO DEL ARBOL DE VIDA. Entonces, iba a tener la vida eterna. Así fue como perdió toda oportunidad de tener vida eterna, de vivir para siempre. Porque de la imagen y semejanza de Dios, le faltaba este detalle. Es por esto que en Romanos 3:10-12 No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. ¿Por qué dice así la biblia? Porque ni el que verdaderamente podía hacerlo, Adán, teniendo al alcance de sus manos lo hizo. Por eso no existe ningún justo, ni aún uno. Nadie busca a Dios. Adán tenía la libertad de buscar a Dios. Pero él no hizo. Por eso, Dios, cuando el hombre pecó, le hizo una ropa, pero también tomó una medida preventiva. Porque el hombre conocía el pecado y seguiría pecando, Jehová puso ángeles para que cuide el camino del árbol de vida, para que no comieran después del pecado y vivan para siempre. Sin Atractivo.Hoy es fácil decir, si yo hubiese sido Adán, sin duda habría comido del fruto del Arbol de Vida. Pero hoy la biblia también nos enseña que había un motivo, un motivo de por qué Adán no lo comió. Versículo 9 dice: Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer. La biblia nos dice que todos los demás árboles tenía frutos, atractivos a la vista y ricos en sabor. Cuando Satanás presenta a Eva el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, dice la biblia en Génesis 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió. Saben ustedes que la comida lo comemos por la boca, pero saben que primeramente lo medimos con los ojos, con el olor, para luego saborear. Cuando compramos una fruta, buscamos con los ojos al mejor, al más delicioso a los ojos, luego lo agarramos y olemos su perfume. Entonces cómo era el fruto del árbol de Vida. Yo digo que no tenía atractivo, que no parecía a los ojos del hombre como delicioso a la vista, no parecía demasiado bueno para comer, o sea, no era codiciable a los ojos para comer. Como una manzana negra, un poquito arrugado, sin brillo, de una forma no hermosa o atractiva. ¿De dónde saco para aseverar en tal sentido? PORQUE DIGO QUE ESTE FRUTO, TENIA LA IMAGEN DE JESUCRISTO, COMO DICE ISAIAS 53:2-3 SUBIRA CUAL RENUEVO DELANTE DE EL, Y COMO RAIZ DE TIERRA SECA; NO HAY PARECER EN EL, NI HERMOSURA; LE VEREMOS, MAS SIN ATRACTIVO PARA QUE LE DESEEMOS. DESPRECIADO Y DESECHADO ENTRE LOS HOMBRES, VARON DE DOLORES, EXPERIMENTADO EN QUEBRANTO; Y COMO QUE ESCONDIMOS DE EL EL ROSTRO, FUE MENOSPRECIADO, Y NO LO ESTIMAMOS. ConclusiónHoy también Jesucristo es así, como el fruto del árbol de vida, sin atractivo. Hoy Jesucristo no es atractivo para los hombres de mundo. Hoy también no tienen tiempo ni paciencia para dedicarse a Dios. No tienen tiempo, ni interés, en Jesús, del Dios que les puede dar Vida Eterna. Creo que no deberíamos decir, si yo hubiera sido Adán, no habría cometido ese error. Pero hoy, teniendo a Jesucristo bien cerca nuestro, como el árbol de vida, que estaba omnipresente en el jardín del Edén. Hoy los hombres del mundo no buscan al Autor de la Vida. Hoy no vienen a alimentarse de su Savia, no vienen a beber el Agua Viva. Por tanto, tanto en época de Adán hubo un juicio. En época de Noé hubo un diluvio. Hoy también estamos prontos para ver otro juicio. Pero el juicio eterno. Esta es la libertad que Dios nos ha concedido, Esta es la libertad de cristiano. Hoy tienes libertad de buscar a Dios, a Jesucristo el Camino, La Verdad y la Vida. Cree en Jesucristo y serás salvo. Tú y tu casa para siempre. ¿Cómo estás utilizando y gozando de esta libertad? Que Dios abra tu corazón y creas en Jesús. |
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