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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

 

Sermón en el día miércoles 23 de marzo de 2005

Título: Un instrumento escogido

Biblia: Génesis 45:1~28

Predicador: Rev. Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

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1 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos.

2 Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y oyó también la casa de Faraón.

3 Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.

4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.

5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.

6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.

7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.

8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

9 Daos prisa, id a mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas.

10 Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.

11 Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes.

12 He aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla.

13 Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed a mi padre acá.

14 Y se echó sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.

15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y después sus hermanos hablaron con él.

16 Y se oyó la noticia en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y esto agradó en los ojos de Faraón y de sus siervos.

17 Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canaán;

18 y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia de la tierra.

19 Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre, y venid.

20 Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra.

21 Y lo hicieron así los hijos de Israel; y les dio José carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres para el camino.

22 A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.

23 Y a su padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino.

24 Y despidió a sus hermanos, y ellos se fueron. Y él les dijo: No riñáis por el camino.

25 Y subieron de Egipto, y llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre.

26 Y le dieron las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y el corazón de Jacob se afligió, porque no los creía.

27 Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba para llevarlo, su espíritu revivió.

28 Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera.

 

El pasaje de hoy muestra la inmensidad de Dios, de su Omnisciencia y de cómo puede influir y actualmente sigue trabajando en la historia. Y pasajes como éstos, cuando bien entendidos nos muestra cómo el amor de Dios permanece fiel a través de los años.

Lastimosamente, los creyentes quienes buscan soluciones rápidas y sencillas, no pueden alcanzar a entender las profundidades de Dios, porque no entiende la mente de Cristo, ni sabe por medio del Espíritu Santo los pensamientos de Dios.

Por lo general, los creyentes se ahogan en un vaso de agua, siendo que en toda la biblia nos da muestras de la grandeza y de la sabiduría de Dios que sobrepasa todo entendimiento.

Quiero explicarle con un pequeño ejemplo. ¿Alguna vez jugaron al rompecabezas de muchas, de muchísimas piezas? Generalmente Dios le da a sus hijos una pequeña pieza de rompecabeza. En un principio, no sabemos qué significa, es un sueño, es una visión que el Señor nos da, como los sueños de José. Cuando se lo contamos a alguien, de seguro te dirán que estás loco, o como el caso de José puede resaltar las envidias y enojos.

Uno tiene en su mano esa pieza y trata de encajarlo en su vida actual, pero no coincide. Tampoco se sabe cuánto tiempo tiene que pasar, de qué manera se irán evolucionando las cosas para que se dé cumplimiento. Pero como en el rompecabezas, las otras piezas poco a poco son completados, y en algún momento esa pieza tiene su lugar, único y exacto.

Muchas veces, Jehová nos tiene que dar una pieza en mano, o unas cuantas piezas sueltas en la mano para que nuestro interés esté siempre atento a ellas. También es una forma de mantener el interés y la persistencia en la esperanza, pues se consigue sacar paciencia, fuerzas de debilidades y sobretodo fidelidad y espera en el Señor.

¿Cuánto tiempo puede pasar para que se cumpla o puedas encajar la pieza del rompecabezas? Pueden ser días, pueden ser años. En el caso de José, vemos que fueron más de 15 años, luego de su primer sueño.

Y cuando se van rellenando el rompecabezas y se llega a colocar la pieza que uno tenía en su mano, entiende el propósito de Dios. Muchas veces nos quejamos de por qué hoy tenemos que pasar por tantos problemas, tener tantas privaciones, de por qué necesitamos disciplinarnos, para qué recibir el discipulado en Cristo. Mas cuando finalmente se llega a colocar tu pieza, ese sueño o visión que Dios te ha mostrado, entonces puedes conocer más nítidamente el dibujo del rompecabezas. Hoy José nos dice: ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega. Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

El conocimiento marca la diferencia

Si comparamos la actitud de José y las actitudes de sus hermanos, vemos cómo una persona puede vivir de una forma diferente, de cómo puede enfrentar la vida de una forma diferente si tiene conocimiento o no.

Hemos visto durante unas semanas, cómo los hermanos de José estaban desesperados, se imaginaban que el mundo se les venía encima, que todos los males que les estaba sucediendo era porque habían hecho la maldad contra su hermano. Y durante todos esos años, vivieron con esa carga de culpabilidad, vivieron acusados por el pecado.

En cambio, la vida de José fue difícil, mas Jehová siempre le sostuvo por medio de los sueños que tuvo, y le fue alimentando constantemente   para que tenga fuerzas. Y finalmente comprendió la gran obra de salvación que había planeado para salvar a todo la familia de su padre. También supo que alguien tenía que hacer el sacrificio, alguien tenía que morir en vida.

Por eso, el conocimiento hace la diferencia. Son pequeños pedazos del rompecabezas que tienes en la mano, talvez insignificantes ahora, mas tienes que saber que luego, la historia tiene que pasar por tus manos, y Dios te lo ha concedido como premio, como retribución. Y sabes que mientras creas firmemente en Dios, ningún rompecabezas se terminará ni se completará porque en tus manos tienes una pieza fundamental.

Cuando puedas entender esto, cuando sepas cómo Dios obra a través del tiempo y cómo mueve la historia para que estas promesas que te hizo se cumplan, entonces tu vida con Dios, tu esperanza en Jesucristo, será tan grato. Simplemente para llegar a ello, tienes que saber que debes estar velando diariamente, entonces llegarás.

Pues si Dios no pudiera responsabilizarse de su cumplimiento, jamás te lo daría como sueño ni como visión. Y he aquí la importancia de cómo el conocimiento hace la diferencia: Que tú llegarás para ver con tus ojos el cumplimiento de los sueños y visiones. ¿No es lo que ocurrió con José? Y no solamente que tú tienes que estar velando, sino Dios mismo te cuidará, te llenará y te enseñará para que puedas permanecer, hasta el cumplimiento. Así que, finalmente, no eres tú el que llegas a destino, sino que Dios tiene el celo que guardarte hasta que veas con tus ojos el cumplimiento. Así glorificarás a Jehová Todopoderoso, porque fue fiel contigo.

El conocimiento hace la diferencia, ¿por qué? Porque hasta que veas el cumplimiento de todas las visiones que el Señor te ha prometido, seguirás vivo. Pues así, Dios nos fortalece todos los días para que seamos fieles, que cuidemos nuestra fe, que adentremos en el Espíritu de Cristo.

Cumplimiento, cumplimiento

Desde el capítulo que habla de Abraham, su llamamiento, capítulo 12 hasta ahora, capítulo 45 y en los siguientes capítulos y libros, leemos acerca de un hombre y su familia. Es cierto, han transcurrido muchos años, incluso muchos cristianos dejan de leerlos porque habla de un hombre. Mas qué mejor ejemplo que esto, porque al detallar así en la biblia, nos da un ejemplo de cómo Dios tiene cuidado de un hombre, de su familia y a lo largo de cientos, de miles de años.

Hoy, muchos cristianos piensan y creen en Dios quien resuelve situaciones que ahora nos atañe, por eso buscan equivocadamente una solución urgente. Y en esa búsqueda de solución, visitan de una iglesia a otra como un pequeño saltamontes.

También de esto ya les había predicado en “El cristiano poderoso”, porque muchas personas quienes no saben de estas cosas, quienes no leen la biblia, ni se preocuparon en leer y entender toda la dimensión de la fidelidad de Dios, y aquellos que niegan la existencia de la predestinación, del pacto de Dios, no pueden llegar a entender todo esto. Pues, ellos tratan de “entender a Dios puntualmente” y no en toda la dimensión y a lo largo del tiempo. No creen que Jehová pueda “conducir” la historia para que “sus planes” se cumplan en todos los puntos, y que para llegar a ese objetivo puede “utilizar a sus hijos” para ese fin.

Mas cuando aceptan solamente la doctrina del libre albedrío del hombre, de que el hombre busca y elige a Dios, que está solamente en el deseo del hombre de creer en Jesucristo, NADA DE ESTO PUEDE CABER EN SU CORAZON. Entonces, todas estas cosas son fortuitas, son sucesos que ocurrirán al azar. Finalmente, no entienden a Dios, y yo les digo, que si no pueden creer en Dios Omnipotente y Omnisciente, quien puede saber todo y puede hacer todo, años antes; así enseñan a los fieles, y son siempre débiles, frágiles, caen todos los días.

Vean cómo el cumplimiento de la Palabra de Dios es firme, es tan firme. Incluso podemos decir que Dios obra en función al cumplimiento de sus promesas. Por eso la biblia también dice: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. (1 Corintios 15:3-4).

Cómo Dios salva a su pueblo del hambre que él tenía planeado sobre las tierras de Egipto y de Canaán, de cómo guardarlos. Y para que su pueblo pueda ser preservado, que tenga crecimiento en números, puede mover corazones, puede destruir naciones, dar hambre, hacer pobre, hacer rico.

Instrumento escogido

Vemos cómo Dios tiene sus instrumentos escogidos, en cada tiempo, en cada época.

De cómo elije, de cuándo elije, está simplemente en la voluntad de Dios para que pueda hacer ciertas obras en un época. Mas ciertamente tiene mucho que ver el celo de una persona por Dios. Y vemos cómo la vida de un hombre ha influido en sus hijos para que Dios les bendiga.

Pues ciertamente Dios recompensa a todos quienes creen en él y que también cree que es galardonador para aquellos que le buscan.

Pero una cosa es cierta, porque Dios mismo sostiene a José durante todo ese tiempo, es que pudo finalmente estar en el lugar que estuvo. Porque Dios es quien finalmente hace todas las cosas para que esa pequeña pieza del rompecabezas para ti, tenga lugar donde colocarlo. Pues Dios compone toda la figura, que para nosotros es un rompecabezas gigante y tú tienes solamente una pieza, mas Jehová Dios Todopoderoso sabe dónde entras, cuándo tienes que estar ahí, para qué hoy estás en pie.

Así que nuestra vida no es fortuito, no es una sucesión de hechos al azar, sino que todo está bien planificado por Dios. Mas si tú buscas al Señor conocerás cuál es el propósito de Dios, pues está escrito sobre esto en 1 Corintios 2:9-16: antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percide las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Por tanto, cabe que cada uno de nosotros, quienes somos hoy creyentes, somos hijos de Dios, necesitamos buscar por medio del Espíritu Santo, cuáles son las cosas que Dios nos ha concedido para nosotros. Para no estar deambulando como los incrédulos del mundo que no pueden ni saben discernir los tiempos y las obras de Dios.

Dios ha preparado las cosas, mas compete a ti buscarlo. Y dice la biblia: gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo. (Proverbios 25:2).

Conclusión:

¿Deseas saber qué tiene Dios preparado para ti? ¿Sabes cuál es el propósito de Dios para tu vida? ¿Sabes cuál es la voluntad de Dios para tu vida? ¿Sabes qué tienes que hacer para la obra de Dios? ¿Sabes para qué has sido llamado por Dios?

Existe una manera de saberlo, porque dice que Dios lo encubre. Está en que tú, ayudado por el Espíritu Santo, lo busques, lo descubras. Porque está en el corazón de Dios, y a ti te corresponde escudriñar lo que existe en lo profundo del corazón de Dios.

Dios nos ha dado una muestra de cómo él obra por medio de los hombres, y a lo largo del tiempo.

Y estoy seguro que para todos los hijos de Dios existe un propósito. Búscalo con afán. Y podrás enriquecer tu vida. Serás un instrumento escogido de Dios para este tiempo.

Dios fue fiel, y hoy también lo es. Dios fue fiel a José, también quiere y puede mostrarte a ti y a tu descendencia. Búscalo y él te encontrará, para revelar sus secretos.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. Siempre que desees utilizar como una cita bibliográfica debe hacer referencia a: www.evangelio123.org, Pastor Dong Han David Lee, título del sermón o estudio bíblico.

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: 12 de enero de 2011