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Sermón en el día de Jesús 20 de octubre de 2002

Titulo: ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?

Biblia: Génesis 18:9~15

Predicador: Pastor D. H. David Lee

Iglesia Evangélica Presbiteriana Reformada Esperanza

9 Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. 

10 Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. 

11 Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. 

12 Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? 

13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 

14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. 

15 Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.

 

Generalmente la paciencia no es la mejor de las virtudes de los hombres. Unos tienen más o menos paciencia. Pero muchas personas sí pueden tener mucha paciencia si sabe hasta cuando hay que esperar.

Yo digo que nuestra gente es bastante paciente, cuando van a los hospitales y están esperando su turno de atención. Llegan a la madrugada para que se les atienda rápido.

Pero no son pacientes a la hora de esperar las respuestas de Dios, justamente esta es la virtud que hay que practicar y practicar. Porque Dios desde un primer momento, siempre entrena a una persona en la paciencia. Puede decirse que la fe es sinónimo de paciencia.

¿Hasta cuánto eres capaz de esperar por una respuesta de Dios? Así se demuestra verdaderamente la fe de un creyente, en hasta cuándo puede esperar.

También vemos personas que dicen están esperando la respuesta de Dios pero no están orando, están apáticos, esperando que simplesmente caiga del cielo la respuesta. U otros que por la impaciencia hacen actos que luego no pueden responsabilizarse y sufren las consecuencias.

Si hablamos de fe y paciencia en la biblia, creo que todos estaremos de acuerdo en Abraham. Hasta los setenta y cinco años vivió sin hijo. Cuando por fin apareció Jehová Dios en su vida y le prometió que le daría tierra, que haría de él una gran nación y que el mundo por él sería bendito. Abraham creyó y partió de su casa. Pisó la tierra que Dios le prometía pero no sabía cuando ni cómo el Señor le daría. Tampoco había rastros de que su mujer le daría un hijo. Desde un primer momento Dios le dio fe para que pueda creer en las palabras que había escuchado.

Normalmente este es el largo camino de los hombres, desde un primer contacto con Dios cuando él nos dá la fe, generalmente tenemos una promesa o un deseo que queremos se realice. A Abraham le dio también tres promesas y creyó. Eso le mantuvo en la paciencia y en la espera.

Algo que queremos se realize y pronto es las respuestas a mis peticiones. Pero deben saber que Dios todo lo puede, que no existe imposible para él; pero siempre trabaja en forma ordenada.

Yo soy uno, y tengo varias peticiones. Aquí estamos muchos y cada uno tenemos nuestros deseos. Pero para que todas las cosas puedan cumplirse es necesario un orden y un tiempo. Porque vemos en el mundo y los sucesos del mundo nos muestran de que no existe ningún cambio que sea brusco, claro que existen excepciones. Pero lo que quiero decir es que no porque oramos para que Dios nos dé el pan de cada día, venimos mañana y una bolsa de pan de pronto aparece, o que una montaña amanece en nuestro patio, ni personas que forman fila trayendo como los reyes magos las respuestas a sus oraciones.

Sino que todo necesita de tiempo, de evolución, una progresión en los actos de los distintos hombres, en la sociedad, y principalmente en mi ser. Porque Dios es paciente y justo, también espera que los hombres incrédulos no sean tan malos o aumenten en su maldad, a pesar de que eso es inevitable, el Señor para dar su juicio es necesario que llegue hasta cierto punto que él pone como tolerable. Ejemplo de eso justamente tenemos en el versículo 20 y 21 sobre Sodoma y Gomorra que dice: 20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,  21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.

Tampoco puede dar a Abraham todo lo prometido, imagínense que Abraham no tenía hijos, eran dos más sus siervos. ¿Cómo poder repartir tanta tierra y cuidarlos? Y lo que digo es cierto porque dice en Génesis 15:16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí. Es así también cómo la maldad de los hombres llegó al colmo y Dios envió su juicio por las aguas del diluvio.

Así es que el Señor tiene un tiempo que realiza sus obras. Pero este tiempo puede ser acortado, y eso se hace a través de nuestra oración. Sus oraciones pueden hacer que las cosas que tiene que suceder ocurra más rápido. O cosas que tiene que ocurrir no suceda. Y cosas que no pueden ocurrir se haga realidad.

Es así como la fe, la paciencia y la oración siempre van juntos, tomados de la mano. Y cuando estos tres elementos aumentan, pueden hacer que las cosas ocurran muy fácil y rápidamente. También el uno está alimentando al otro constantemente.

Cuando piden algo según la voluntad de Dios, una visión o un sueño que le mostró el Señor, uno comienza teniendo fe; así comienza a orar y espera pacientemente, pero antes que obtengamos de Dios siempre tenemos altibajos, se debilita nuestra fe, nuestra paciencia se acaba o nuestra oración se enflaquece. Por eso Dios siempre nos alimenta por medio del Espíritu Santo, haciéndonos escuchar su voz, su palabra a través de las Escrituras.

El otro punto de por qué Dios tarda en respondernos es el siguiente:

Veamos el versículo 11: Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres.

Dice también en el versículo 12: Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Por estas palabras y por el versículo 11 uno puede entender que Sara ya no estaba fisiológicamente capacitada, porque había cesado la costumbre de las mujeres y que Abraham también era viejo. O sea, como hombres perdieron toda posibilidad de estar embarazada y tener un hijo.

Dios para mostrar su grandeza y poder, muchas veces espera hasta que los hombres hayan perdido toda esperanza en su inteligencia, de sus amistades, de sus fuerzas y cuando diga que ya nada es posible; entonces Dios obra mostrando a los hombres de qué es capaz. Para que todos sepan que existe Jehová Dios.

Por eso Sara se rió, por eso Abraham se rió; porque pensaban que ya habían perdido las esperanzas.

Entonces es cuando la obra de Dios se manifiesta, porque nuestro Dios es fuerte y poderoso, quien puede hacer la creación desde la nada y solamente lo hace con su palabra. Por eso él puede decir: ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?

            Es así cuando el hombre reconoce, así aprende de que Dios es más poderoso, así el hombre comienza a caminar con Dios. Y cada vez que ocurre algo como esto, la fe crece.

Es aquí donde muchos caen, porque no pueden esperar lo suficiente. Intentan solucionar por sí mismos los problemas y a la postre se meten en un problema más grande y más grave. ¿Qué pasó de su fe? Tiran todo, algunos dejan la iglesia.

¿Cuánto tiempo pasó para Abraham? A los 75 años fue llamado por primera vez y recibió la promesa. A cuando él tenía 99 años vio que su mujer Sara se embarazaba. Y tuvo a los 100 años.

Esta es la etapa que ustedes deben sobrepasar, poder esperar con fe, alimentar con las Escrituras la paciencia y soportar con la oración. No existe montaña que no se mueva con la fe y oración. Pero ningún obstáculo se moverá si no tienen paciencia.

¿Habrá algo difícil para Dios? Esto es tan cierto en la medida en que tengan fe. Siempre hay que orar, unicamente con la oración se entra en contacto espiritual y se puede conocer la intención de Dios para tu vida.

También existen personas que trazan todo su plan de acción y luego pide a Dios para que se adecue a lo que él estableció. Si fuera por Abraham, a los cien años talvez querría ser abuelo. Pero Dios tiene un plan. Y justamente la oración permite descubrir el plan de Dios para tu vida.

Esta es la forma fácil de medir, hasta qué punto creen que Dios les está abriendo las puertas de sus vidas, de cómo Dios está moviendo las montañas de su vida. Y dependiendo de cuánto confían en Dios, de cuánto oran y esperan en Dios, mostrando su fe.

¿Habrá algo difícil para Dios?

Si existe algo que siempre Dios disciplina y es la paciencia. Y no estamos hablando solamente de una paciencia inmóvil ni estática, sino de una paciencia que aprendemos a tenerla y alimentarla con los consuelos del Espíritu Santo hasta que tengamos la respuesta definitiva de Dios o las cosas que prometió se cumplan.

Que Dios les bendiga.

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: 11 de agosto de 2010