Es un Ministerio más de la Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio 1 2 3 .org

Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

Sermón en el día de Jesús 22 de agosto de 2010.

Título: SI PERMANECIERES EN EL AMOR

Biblia: San Juan 15:1-27

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org / (595) 021-301-706 / (595) 0981-815-179

******************************************************

  1. Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
  2. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
  3. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
  4. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
  5. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
  6. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.
  7. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
  8. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
  9. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
  10. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
  11. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
  12. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
  13. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
  14. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
  15. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
  16. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
  17. Esto os mando: Que os améis unos a otros.
  18. Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
  19. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
  20. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
  21. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
  22. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado.
  23. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece.
  24. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.
  25. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.
  26. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
  27. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

INTRODUCCIÓN:

Muchas veces se piensa que “creer en Jesús”, o “estar en Jesús” lo es todo. Por eso, viven teniendo el concepto que tienen como “una llave mágica” con el cual pueden traspasar cualquier puerta, que pueden abrir cualquier caja de solución. Y es corriente escuchar como un dicho popular: “el nombre de Jesús tiene poder”.

Pero en realidad comprueban que es más fácil decirlo que lograr una acción y respuesta de Dios. Todo lo que hacen es pura imaginación, porque en la vida real, ver la obra de Dios es mucho más difícil; por eso, a cualquier cosa atribuyen como si fuera un milagro proveniente de Dios, mas si viniera del Señor sabría la diferencia y crecería en fe. Pero no saben de dónde provino ni tienen edificación.

El domingo pasado les hablaba acerca del “Jornal al Jornalero” para que exista una “paga cierta” porque toda persona quien sirve en amor a Jesucristo por medio de algún testimonio, obra o ministerio que el Señor nos ha encargado, ciertamente que Jesús está en deuda con la persona y le paga. Por otro lado, igualmente Jesús dice que es un pago obvio que debe realizar los labradores a quienes Dios les ha arrendado una parcela de tierra en el viñedo del Señor.

Por eso les decía que había que trabajar con tiempo y constantemente para que Dios vea, se encariñe contigo y más que cobrar un alquiler te quiera recompensar por tu amor.

Ahora bien, muchos pueden hacer obras a Dios de diferentes formas: por el deseo de servir a Jesús, por el llamado que tiene, porque otros lo están haciendo, porque se hace necesario, porque otros hacen y cómo yo no lo haré –como una competencia entre creyentes.

Sí, muchos enfatizan las obras, mas Jesús nos pone un condimento especial: permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.

Es cierto que muchos hacen obras, ministerios, otros evangelizan, visitan enfermos, enseñan a los encarcelados, pero no obtienen el jornal, ni la retribución o bendición como recompensa. Muchos no son constantes pero aún así, no reciben el jornal de jornalero porque vemos que en problemas y necesidades, el silencio de Dios es mayor y se hace larga la respuesta.

¿Por qué? Pues justamente esa es la respuesta que les quiero enseñar hoy: muchos creen hacer una obra, un ministerio, un sacrificio por Dios y esperan una retribución de bendición o prosperidad, pero fallan en esto: “no permanecen en el amor de Jesús” y también esto es cierto: “permanecen durante muy corto tiempo”.

NO CORRER EN VANO

Creo que esta es una realidad en la cual muchos llegan y tienen un despertar muy duro y difícil de entender. Porque muchos han hecho tantas cosas por el Señor Jesús, unas veces han evangelizado, unas veces han participado de los ministerios, incluso hacen obras con grandes sacrificios personales y familiares, también aquellos que han estado ofrendando por una causa u obra. Se convencieron que están haciendo las obras de Dios, incluso pueden correr diariamente detrás de las obras de Dios.

¡Claro también están aquellos que no hacen nada! Están aquellos quienes consideran que hacen lo necesario, que saben cuidarse. Otros piensan que están en la iglesia, que asisten a los cultos y están en Dios. Cuando escuchan este pasaje, es natural y es normal que todo creyente piense que está unido a la vid que es Jesucristo.

Mas de tanto en tanto tienen un despertar muy terrible, porque necesitan de Dios y ¡ven que no sucede nada! Como que hicieron todo el libreto de las enseñanzas pero Jesús no se manifiesta en su ayuda. Piden que Dios obre y les muestre el milagro, mas es un fiasco.

Es común encontrar con esta dura realidad en la vida de muchos creyentes, y lo digo pues muchos de nuestros ministerios nos llevan a contactar con personas en diferentes grados de problemas y necesidades.

Es una cuestión básica, pero muchos no le dan importancia a su debido tiempo: Si ustedes ven a los carpinteros o a los albañiles en una construcción, entre sus elementos básicos de trabajo está el nivel y la cinta de medir. El nivel se utiliza para ver si todo lo que está construyendo es vertical u horizontal. Y la cinta de medir es para hacer exactamente según las especificaciones del plano. ¿No es cierto? No es construir y construir como uno quiere o piensa y al final: se desea que esté bien. ¿Cómo puede esperar que todas las cosas coincidan con los planos si nunca hizo mediciones y correcciones?

Así también existen mediciones posibles y correcciones anticipadas que podemos hacer a nuestra vida espiritual, para que tenga resultados bíblicos y no tengamos ninguna sorpresa desagradable. Por esta misma razón muchos esperan un milagro estilo: “pastor, ¿es posible volver al estado anterior al derramamiento de la leche?” o “¿se puede recuperar el vaso y la leche?... ore por mí, pastor”. Muchas veces las personas piden cosas imposibles… en el sentido bíblico, desean quebrantar las verdades de la Biblia para su propio beneficio y capricho. Y esto no es fe, es aberración de la fe religiosa.

Siempre hemos de estar midiendo nuestra situación ante Dios, por eso hoy estamos hablando de: “si permaneciereis en el amor”.

¿Cómo sabemos que estamos construyendo bien? ¿Cómo sabemos que permanecemos en la vid?

De la sabiduría popular entre los evangélicos: “el nombre de Jesús tiene poder…” como diciendo que basta invocar ese nombre y cualquier cosa… incluso montañas serán movidas a tu favor es conocido por todos y utilizado por no pocos.

El otro versículo normalmente conocido y utilizado ampliamente para “ajustarse” supuestamente a la Biblia es: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (San Mateo 7:7-8)”. Mas hay que saber que estas promesas de Dios están dadas para los hijos de Dios, los elegidos desde antes de la fundación del mundo y creen en Jesús, no puede ser utilizado por cualquier persona a quien le apetezca porque Dios no reconoce la voz de extraños.

Ahora bien, hay veces en que “los verdaderos hijos claman, piden, buscan, y golpean” e igual no son escuchados, ¿ya comprobaron personalmente? Claro que sí. Lo que pasa es que muchos se fijan en un solo versículo y en un solo libro de la Biblia; mas generalmente todas las cosas están condicionadas (salvo la salvación que es por gracia), y el texto de hoy es justamente donde nos enseña la condicionante de San Mateo 7:7-8.

PEDID TODO Y OS SERÁ HECHO

¡Claro que las palabras de Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá es la palabra de Dios! Mas tan cierto como es la Palabra del Dios Altísimo, como también existe una lógica y verdad para su accionar y respuesta.

Y una forma muy acertada de medir y que Jesús dice que responderá exactamente según la justicia y verdad es este: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Ahora, si unimos estos dos versículos, entendemos así, Jesús dice: “pedid todo lo que queréis y sí te será hecho, pero: “debes permanecer en mí y mis palabras en ti”. No es una carta abierta de invitación para cualquier persona, de cualquier religión; porque existen personas que son como ateos en su vida, mas cuando necesitan recurren tanto a los brujos, a los hechiceros como a las iglesias en busca de ayuda. ¿Qué obligación tiene Dios de responder a esas personas? No, Dios responde para sus hijos, para los hijos del reino, que le aman, que le buscan continuamente; y aquellos otros hijos pero que están alejados pues si se arrepintieren de corazón serán correspondidos en su justa medida.

Generalmente somos muy diestros para pedir en las necesidades, para clamar en los problemas, para buscarle y aparentar fidelidad cuando somos débiles. Por esta razón, las respuestas de creyente a creyente varía, por cuánto permanece en la Palabra de Dios, cuánto ama su Palabra y la guarda en toda su extensión.

Y esta permanencia en Jesús tiene varios aspectos a tenerse en cuenta:

  • Permanecer en la palabra: eso significa que debe guardar todos los mandamientos de Dios, para que la obra de Dios en ti siga su curso y te pueda guiar en el camino del pacto y del cumplimiento de las promesas, como dice Deuteronomio 11:8-9 Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; y para que sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.
  • Permanecer en la verdad / Biblia / doctrina: la vida del creyente debe ser ordenada y creciente, esto significa que cada día su vida se ajustará a los principios de la Biblia, y al ser hijos de luz toda la luz irradiará en su vida. Pero también debe ser firme, convencido de esta vida, entonces en su vida los problemas disminuirán poco a poco y cuando necesite pedir, pedirá por cosas verdaderas que permanecen para siempre.
  • Permanecer en la obra que te ha pedido: permanecer también significa estar haciendo la obra, servicio, ministerio al cual te ha sido encargado todo el tiempo de tu vida o hasta que Dios así lo requiera. Implica vencer muchos contratiempos, paciencia, perseverancia, tormentas, cansancios; pues es el yugo que tú estás llevando de Jesucristo.

Ahora bien, cuando creyentes que están viviendo con estos principios y normalmente está viviendo de esta forma, siempre tiene las puertas amplias y un oído atento de Dios para escucharle. Mas también como está discipulado, sus problemas no son grandes ni tiene muchos casos porque a su debido tiempo ya los ha resuelto, o no genera tantos problemas en su vida por cuanto permanece en toda la palabra.

Por eso, este “pedid todo lo que queréis, y os será hecho” es un aspecto muy amplio, pero real, es una respuesta que cada uno de ustedes recibe de Dios como una examinación de sí mismo, de su permanencia en el amor de Dios. Mas especialmente estas personas saben qué deben pedir, qué pueden pedir, porque no malgastan su esfuerzo y su jornal ganado en cosas intrascendentes. Mas es un buen examen:

  • Piden por la sabiduría de Dios, ¿la reciben?
  • Piden por tener una mayor ciencia de conocimiento, ¿la recibieron?
  • Piden por tener una mayor fe, ¿la consiguieron?
  • Piden mayor salud, ¿pueden decir que nada les pasa?
  • Piden mayor protección y cuidado, ¿están seguros como una roca?
  • Piden por dones espirituales, ¿cuál tienen y qué otros se ha acrecentado?
  • Buscan tener frutos del Espíritu Santo, ¿cuál han cosechado?
  • Buscan al Padre celestial, ¿hablan con él? ¿Le han visto?

Y esto no es una cosa liviana, porque si estas cosas no la reciben en tiempos de paz, ¿qué será cuando están en tiempos de necesidad y apuro? ¿Qué sucederá cuando están en medio de los problemas y perseguidos? ¿Cuándo esperan que las cosas sucedan bien y resulta en mal? ¿Esperan que ocurra todo con tranquilidad y cosas sorprendentes y extrañas suceden?

Mas les digo que las personas quienes permanecen en el amor de Dios y reciben constantemente estas respuestas del Señor saben y está confiado que las promesas del pacto se irá sucediendo, basta que él se esfuerce en “permanecer” e ir agregando más.

El problema es que las personas no ven las implicancias de todo esto, la generalidad simplemente sigue adelante en su vida hasta que salte un “problemón.”

Si has tenido algún desencanto como creyente porque Dios no te ha respondido o salvado a su debido tiempo, tu señal de alarma debe prenderse y poner toda tu atención, es un hecho muy grave, que necesita una atención inmediata.

Porque si ustedes no tienen las respuestas y evidencias de la obra de Dios sucede dos cosas fundamentales:

No permanecen en Dios, ni sus palabras permanecen en ustedes.

No pueden glorificar al Padre, porque no recibieron; al contrario, muchas personas se decepcionan con Dios. Dicen: tanto tiempo oré y pedí a Dios. Pero nadie mira desde la óptica de que se equivocaron ellos.

No podemos andar en suposiciones, ni podemos vivir en la ignorancia, la fe no es una espera ciega, porque nuestra vida es demasiada corta, no podemos permitirnos tantos problemas. Tampoco por incredulidad debemos vivir toda la vida postrados en el desierto y apartado de la misericordia de Dios.

Por esto les decía cuán importante es el Evangelio según San Juan. Porque las personas simplemente se guían por unos versículos sin considerar todo el panorama bíblico como se desarrollan las cosas.

Pues simplemente muchos dicen: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (San Mateo 7:7-8). Y muchos escuchan y luego quedan decepcionados con Dios… ¿por qué será que no se enseña correctamente? No hay que comercializar con la Palabra de Dios, sino hay que enseñar en su justa medida. Mas la Biblia dice hoy: si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Se dan cuenta que no es simplemente orar a ciegas, ni es correcto decir: “que el nombre de Jesús tiene poder”, o decir que “Jesús es misericordioso”. Tampoco es cuestión de “ayunar y hacer vigilia”, estos son extremismos bíblicos que no serán escuchados por Dios.

PERMANECERÉIS EN EL AMOR DE JESÚS

Jesús da una medida bien exacta de las cosas: si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

Lo que en principio exige mucho de parte del hombre, pues debe ser discipulado, luego de un tiempo de permanecer en el amor de Jesús te dan muchas señales de vida.

Porque los hombres aman al mundo y todas sus riquezas, la búsqueda de Dios solamente sucede en los momentos de necesidad. Mas Jesús en realidad desea darnos no las respuestas a nuestros pedidos, sino nos quiere dar:

  • GOZO: Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. (v. 11)
  • VIDA ETERNA: Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el padre, y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. (1 Juan 2:24-25)
  • NACIDO DE ÉL: Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando él se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él. (1 Juan 2:28-29)
  • AMIGOS: vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. (v. 14)
  • VUESTRO FRUTO PERMANEZCA: No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

El permanecer en el amor de Jesús no consiste ni tiene como objetivo primario que Dios escuche tus pedidos, generalmente esa etapa sucede al principio, mas las cosas por las cuales Dios te guía, te muestra, las revelaciones que te hace ver, el estado y el modo de vida que aprendes a llevar, el gozo que produce el saber que siempre está en Dios, la realidad que implica conocer que es nacido de Dios y una relación de padre-hijo, de compañerismo está mucho más allá del concepto religioso que hoy muchos tienen de la iglesia o de Jesucristo. Porque ingresas al reino de Dios, es cierto: implica un tiempo de dedicación, de disciplina, de cambio de vida, de dejar muchos aspectos que hoy aman del mundo; mas vale la pena, es una gran ganancia, es una paz increíble, es el reposo en Dios.

CONCLUSIÓN:

Hoy muchos están interesados en la respuesta de Dios a sus peticiones, y mayormente en eso se centra toda su vida espiritual y su interés en Jesucristo.

Mas la vida al cual nos conduce verdaderamente Jesús es más que ese relacionamiento tan interesado y materialista. Si algunos de ustedes viven empecinados en pedir, en buscar, en golpear la puerta de Dios y su granero; lastimosamente han perdido mucho tiempo y se han encaminado por una senda equivocada.

Porque Jesús nos quiere mostrar un mundo mejor, un relacionamiento y vida en Cristo y por tanto en el Padre Celestial. Todas estas cosas suceden porque los creyentes aún piensan en Dios en términos materiales y en términos de riqueza, o sea buscan “el mundo que aman” y tratan que Dios les complazca.

Puede que esto sea tu necesidad al comienzo de tu encuentro con Dios, mas debe crecer a lo verdadero; a desear las cosas eternas, las cosas que perduran para siempre. Y no niego, dentro de ese camino también serán concedidas las cuestiones que el hombre necesita del mundo y del pan de cada día; mas existen prioridades e importancias.

¿Tendrás fe para permanecer en el amor de Jesús? ¿Tienes el celo suficiente por Jesús para ganar su amor?

Esfuérzate en permanecer en el amor de Jesús, y verás el mundo de Dios. Verás que tu vida pertenece a ese mundo. Y te invito a que vivas personalmente, también te podré guiar por ese camino, si tienes fe y paciencia para escuchar.

Que Dios te bendiga.

 

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

 


Informes sobre esta página:
Copyright © 2003-2010 Palabras de Vida, www.evangelio123.org
Fecha de creación
: 27 de agosto de 2010