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Sermón en el día de Jesús 8 de agosto de
2010.
Título: CON TODAS TUS FUERZAS
Biblia: San Marcos 12:1-34
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av.
Japón, Asunción, Paraguay
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/ (595) 0981-815-179
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- Entonces comenzó Jesús a
decirles por parábolas: Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un
lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
- Y a su tiempo envió un siervo
a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña.
- Mas ellos, tomándole, le
golpearon, y le enviaron con las manos vacías.
- Volvió a enviarles otro
siervo; pero apedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le enviaron
afrentado.
- Volvió a enviar otro, y a
éste mataron; y a otros muchos, golpeando a unos y matando a otros.
- Por último, teniendo aún un
hijo suyo amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respeto por mi
hijo.
- Mas aquellos labradores
dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será
nuestra.
- Y tomándole, le mataron, y le
echaron fuera de la viña.
- ¿Qué, pues, hará el señor de
la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará su viña a otros.
- ¿Ni aun esta escritura habéis
leído: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del
ángulo.
- El Señor ha hecho esto, y es
cosa maravillosa a nuestros ojos?
- Y procuraban prenderle,
porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; pero temían a la
multitud, y dejándole, se fueron.
- Y le enviaron algunos de los
fariseos y de los herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra.
- Viniendo ellos, le dijeron:
Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no
miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de
Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos?
- Mas él, percibiendo la
hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que
la vea.
- Ellos se la trajeron; y les
dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: De César.
- Respondiendo Jesús, les dijo:
Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron
de él.
- Entonces vinieron a él los
saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo:
- Maestro, Moisés nos escribió
que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos, que
su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano.
- Hubo siete hermanos; el
primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia.
- Y el segundo se casó con
ella, y murió, y tampoco dejó descendencia; y el tercero, de la misma manera.
- Y así los siete, y no dejaron
descendencia; y después de todos murió también la mujer.
- En la resurrección, pues,
cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la
tuvieron por mujer?
- Entonces respondiendo Jesús,
les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de
Dios?
- Porque cuando resuciten de
los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los
ángeles que están en los cielos.
- Pero respecto a que los
muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en
la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de
Jacob?
- Dios no es Dios de muertos,
sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis.
- Acercándose uno de los
escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien,
le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
- Jesús le respondió: El primer
mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
- Y amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Este es el principal mandamiento.
- Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
- Entonces el escriba le dijo:
Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
- Y el amarle con todo el
corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas,
y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y
sacrificios.
- Jesús entonces, viendo que
había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya
ninguno osaba preguntarle.
INTRODUCCIÓN:
Seguramente ustedes se plantearon esta
pregunta: ¿Con quién trabaja Dios? Cuando se debe realizar un trabajo, cuando
quiere hacer un encargo, ¿a quién busca? ¿Qué cualidades desea encontrar en el
hijo a quien le encargará una obra o una misión?
Se preguntaron, ¿qué cualidades tenían los
grandes obreros y siervos de Dios a lo largo de la Biblia? ¿Por qué fueron
justamente ellos y no otros? Porque ciertamente existe un mayordomo entre los
siervos, existe uno que recibió cinco talentos, y el que recibió diez minas.
Realmente la discusión respecto a estas
cosas puede ser mucha, larga y variada. Talvez algunos priorizarán uno u otra
cualidad entre los hombres, otros más astutamente mencionará sus propias
cualidades como modelo de referencia.
Seguro que todos saben estos dos
mandamientos que nos enseñó Jesús y que engloba todas las otras leyes de la
Biblia:
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma,
y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No
hay otro mandamiento mayor que éstos.
Muchas veces les he dado pequeñas
indicaciones de cómo medir la fe de los creyentes. Por ejemplo: el diezmo es la
fe mínima cuantificable en los creyentes. El guardar el día de reposo
enteramente dedicado para el Señor es la forma de comprobar que una persona
entiende que la observancia del día de reposo es la señal del pacto que él
cumple respecto a Dios. Y todas las veces que guarde el día de reposo, domingo
en nuestra iglesia, estás diciendo a Dios: “Señor, creo en ti, confieso que tú
eres mi Dios y estoy cumpliendo mi parte del pacto”. Igualmente, el guardar los
mandamientos de Dios es la forma de mostrar que ama realmente a Jesús por sobre
todas las cosas del mundo.
Ahora, hoy hablaremos de este punto que
nos interesa sobremanera: ¿con quién
trabaja Dios? Consecuentemente, si ustedes escuchan estas palabras y
comparan con sus vidas sabrán el por qué de muchas cosas, igualmente sabrás
corregir sus debilidades y llenar sus falencias.
Veamos primeramente los ejemplos de la
Biblia:
LOS HOMBRES DE DIOS
Enoc: Génesis 4:21-24 vivió Enoc sesenta y cinco años, y
engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén,
trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc
trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció,
porque le llevó Dios.
Seguro que muchos pueden decir que este pasaje no dice nada, pero
sí indica que caminó con Dios durante 300 años. Además, en la Biblia existen
solamente 2 personas quienes sin ver la muerte han sido ascendidos al cielo; la
otra persona es el profeta Elías. Y yo hago la comparación de la vida de Enoc
con el de Elías durante los 300 años de caminar con Jehová. ¡Cosa no tan
sencilla se consideramos las luchas que afrontó Elías y defendió a Jehová ante
los hombres!
Abraham: Génesis 14:14-16 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó
a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió
hasta Dan. Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les
fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y
también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.
Aquí Abram fue contra 4 reyes y sus respectivos ejércitos que
acababan de derrotar a 5 reyes y tenían prisionero a su sobrino Lot.
Gedeón: Jueces 6:25-27 Aconteció que la misma noche le dijo
Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, el segundo toro de siete años, y
derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también la imagen de Asera
que está junto a él; y edifica altar a Jehová tu Dios en la cumbre de este
peñasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro, sacrifícalo en
holocausto con la madera de la imagen de Asera que habrás cortado. Entonces
Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Mas
temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la
ciudad, lo hizo de noche.
Gedeón: Jueces 7:6-7 Y fue el número de los que lamieron
llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto
del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas. Entonces Jehová
dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y
entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno
a su lugar.
David: 1 Samuel 17:34-37 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de
las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún
cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y
si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo
mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo
incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios
viviente.
Elías: 1 Reyes 18:17-24 Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres
tú el que turbas a Israel? Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y
la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los
baales. Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y
los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de
Asera, que comen de la mesa de Jezabel. Entonces Acab convocó a todos los hijos
de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Y acercándose Elías a
todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos
pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. y el
pueblo no respondió palabra. Y Elías volvió a decir al pueblo: sólo yo he
quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos
cincuenta hombres. Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo
en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé
el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. Invocad
luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová;
y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo
respondió, diciendo: Bien dicho.
Eliseo: 1 Reyes 19:19-21 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo
de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y
pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él
los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar
a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te
he hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de
los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se
levantó y fue tras Elías, y le servía.
Pablo: Hechos 14:19-22 Entonces vinieron unos judíos de
Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a
Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Pero
rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente
salió con Bernabé para Derbe. Y después de anunciar el evangelio a aquella
ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a
Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que
permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas
tribulaciones entremos en el reino de Dios.
¿QUÉ TIENEN EN COMÚN?
Si Jesús dijo: Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y
con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
¿Qué parte de este mandamiento están mostrando estos hombres en común?
Les ayudaré con las palabras de Santiago: Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo
tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis
obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y
tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No
fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo
Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que
la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham
creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente
por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras,
cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el
cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Entonces, ¿cuál es la parte que mostremos
el amor a Dios? ¿Cuál es la cualidad que mira Dios mayormente?
Sí, EL AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODAS TUS FUERZAS.
Las personas pueden tener más o menos
conocimiento, tienen más espiritualidad que otros, talvez sienten más, piensan
más en Dios. Mas lo que verdaderamente Dios utiliza es “la fuerza” con que amas a Dios, es la parte más expresiva,
lo más notorio en el mundo y que marcan verdaderas diferencias en la actitud de
los hombres. Porque el pensamiento, el corazón, amar con la mente puede ser
bastante pasivo, mas nunca la fuerza con que se ama; pues muestra la
intensidad, el celo, igualmente revela el conocimiento, el corazón y la mente
del creyente. En el antiguo testamento, se utiliza otra palabra: ESFORZADO, o
sea, es la fuerza demostrada por medio de la voluntad consciente, racional y
controlado por el hombre.
Por eso dice a Josué: Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por
heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente
esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que
mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra,
para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de
tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para
que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces
harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. (Josué 1:6-8). Ven
cómo aquí Jehová desea ver de Josué una fuerza continua, constante todos los
días hasta terminar su misión.
Así entendemos que “amarás a Jehová tu
Dios con todas tus fuerzas” es:
UNA FUERZA CON DIRECCIÓN
Una persona puede tener más conocimiento o
puede tener poco conocimiento según la ocasión que tenga en aprender la
palabra. Seguro que los conocimientos y las experiencias de Dios influyen en la
fe de la persona y te puede dar mayor confianza. Mas hay que tener fuerza, hay
que ser esforzado en la expresión hacia fuera, hacia los hombres y hacia el
mundo. Porque mucho conocimiento, la mente, el corazón de amor hacia Dios está
muy condicionado a “la fuerza” con que se realizan las
obras.
Del mismo modo, la fuerza con que amas a
Dios muestra fehacientemente el grado y la certeza del conocimiento de Dios y
sus palabras, revela la mente que tienes y el corazón que llevas para con Dios.
Existen muchas personas quienes tienen
conocimiento y fe, pero no son muchos quienes tienen fuerzaS. Porque en
realidad, con la fuerza se enfrentan los obstáculos, se supera, se esfuerza, se
busca, se persevera, se vence, y recibe las promesas.
Solamente por medio de la fuerza y el
esfuerzo que uno hace por la fe que tiene, es que todo conocimiento, toda mente
y corazón es encausado correctamente, se deja la parte humana, racional y se
puede medir “la verdadera mente” en Dios. Se tiene el corazón de Dios. Y todo
conocimiento es pasado por el fuego de la batalla, de la paciencia, de la
perseverancia, de la controversia, de las críticas, de las burlas para que vaya
enderezando y fortaleciéndose más.
Una cosa es estudiar la Biblia sentado
cómodamente en una mesa, en el silencio de la casa o de la iglesia. Una cosa es
aplicar simplemente la fe para irte a la iglesia y participar del culto. Pero
la verdadera fe que tiene fuerza es la que ha pasado por las batallas de la
evangelización, del testimonio, de la defensa de la Verdad, de entrar en
controversia con los seudo-cristianos.
La fuerza con que ama a Dios es señal y
muestra de seguridad, de confianza, de experiencia del contacto directo con
Dios. Porque nadie que esté absolutamente seguro se expresaría con tanta
convicción y manifestación al mundo. Así se elimina cualquier pensamiento a
medias, heroísmos, enojos, murmuraciones, preferencias, grupismos, inclusive de
iglesias, de denominaciones eclesiásticas, incluso de doctrinas.
La fuerza con que ama a Dios también es la
reciprocidad de parte de Dios, porque nadie puede tener o pretender tener “la
fuerza” si no recibe una constante alimentación y fortalecimiento por parte del
Espíritu Santo, como dice la Biblia: Pero
tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de
Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras
lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. No
temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi
justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y
confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a
los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como
cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios,
quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. No
temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro,
dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor. He aquí que yo te he puesto por
trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y
collados reducirás a tamo. Los aventarás, y los llevará el viento, y los
esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el
Santo de Israel. (Isaías 41:8-16)
Porque aquella persona quien tiene fuerza,
quien desarrolla su fuerza espiritual cada día en el campo de batalla contra
todo mal, contra todo obstáculo del evangelio, contra toda persona y lo vence,
sabe hasta dónde, hasta cuánto Dios le está ayudando. Saber perfectamente qué
puede hacer y cuánto puede hacer en Dios. Entonces comprende que en solitario
puede luchar contra mil, que entre dos pueden hacer huir a diez mil. Que por un
camino vendrán contra ti y por siete caminos huirán de delante de ti.
Nunca se puede preparar suficientemente a
los creyentes sentados en un banco de la iglesia, y tampoco todo ese cúmulo de
conocimiento es provechoso si se lo guardan en ustedes sin utilizarlo.
Les puedo asegurar que más que perfección
de los conocimientos, les digo que es más importante “la fuerza con que ama a Dios” que tiene la persona. Porque aquella
persona quien aun con poco tiene una fuerza capaz de realizar obras; cuando
conozca más, cuando sus fuerzas aumenten, hará grandes obras y enormes proezas
para Dios en este tiempo.
Recuerden, no es grabar muchas cosas de
Dios en la mente, sino aun con lo poco, tiene fuerzas para utilizarlo. Y aquella
persona que utiliza su fuerza y pone en acción su fe, siempre Dios le dará
mayores conocimientos, estará apto para abrir las puertas de la siguiente
habitación del conocimiento. Para eso hay que tener fuerza, hay que tener
carácter. Como ejemplo de fuerza de amor hacia Dios lo mostró Zaqueo al
declarar y ponerlo por obra: entonces
Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes
doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo
cuadruplicado. ¿Cuántos tendrían las fuerzas para amar a Dios de todo
corazón diciendo como lo hizo Zaqueo?
En muchas ocasiones ustedes me verán que
defiendo a personas que en conocimiento no sabe mucho, incluso son personas
quienes fallan; es más hay casos de personas quienes no les permito que
participen en otros ministerios, pero a algunos les digo que vayan a
evangelizar o permito que participen en los ministerios. ¿Con qué juzgo? Y
mucho influye la fuerza que tiene la persona.
Capaz de luchar contra mil, capaz de
padecer, de sufrir, capaz de dejar sus cosas personales, capaz de dejar su
familia de lado, capaz de realizar obras y trabajos más allá de sus límites de
fuerzas, obstáculos, tiempo y cansancio.
Sé que a algunas personas les he dado,
porque Dios les ha entregado unas ciudades, a otros una porción para el
entrenamiento, pero lo importante es: ¡Quiero! ¡Voy a hacerlo! Porque no son
muchos quienes pueden luchar cuerpo a cuerpo contra un león o contra un oso.
No es cualquiera quien puede derribar el
ídolo Baal que venera toda una ciudad y quemarlo. No es cualquiera que por
testificar a Jesucristo es apedreado, arrastrado hasta fuera de la ciudad
creyendo que fue muerto, y luego levantarse y seguir predicando en otras
ciudades.
Mientras existen profetas que para no
predicar a sus enemigos huyen a Tarso y es atrapado por Dios en el vientre de
un gran pez, existen otros quienes desafían a ochocientos cincuenta profetas en
un duelo mano a mano, diciendo que se muestre al Dios que cree cada parte.
Todo eso es fuerza, es fuerza de carácter,
es fuerza para las obras de las manos, es la FUERZA CON QUE SE AMA A JEHOVÁ
DIOS DEL CIELO Y DE LA TIERRA. Es enfrentarse muchas veces sin saber qué
sucederá después.
Hemos visto cuánto pueden hacer los
hombres de Dios en la Biblia, y de ese modo Jehová Dios los fortaleció aún más
para utilizarlos. ¿Qué hay de ti? ¿Con cuántas FUERZAS AMAS A DIOS?
CONCLUSIÓN
Hay quienes siempre se lamentan, hay
quienes siempre están orando, hay quienes siempre están ayunando, hay quienes
siempre buscan el momento oportuno, hay quienes siempre dicen que aun no es
tiempo.
Y así dice Dios: ¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad; y el
pecado como con coyundas de carreta, los cuales dicen: Venga ya, apresúrense su
obra, y veamos; acérquense, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo
sepamos! ¡Ay de los que a lo malo dicen buen, y a lo bueno malo; que hacen de
la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo
dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son
prudentes delante de sí mismos! ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y
hombres fuertes para mezclar bebida; los que justifican al impío mediante
cohecho, y al justo quitan su derecho! Por tanto, como la lengua del fuego
consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como
podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de
Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel. (Isaías
5:18-24)
Muchos desean la fe que mueve montañas,
mas si no ejercita moviendo pequeñas piedras y rocas con todas sus fuerzas; amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas, no es más
que otra ilusión del cristiano.
¡Muestra que no eres de los que
retroceden, sino que en ti todo propósito de Dios tiene cumplimiento!
Que Dios te bendiga.
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