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Sermón en el día de Jesús 1 de agosto de
2010
Título: 5 MARIDOS
Biblia: San Juan 4:1-42
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av.
Japón, Asunción, Paraguay
www.evangelio123.org / (595) 021-301-706
/ (595) 0981-815-179
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- Cuando, pues, el Señor
entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más
discípulos que Juan
- (aunque Jesús no bautizaba,
sino sus discípulos),
- salió de Judea, y se fue otra
vez a Galilea.
- Y le era necesario pasar por
Samaria.
- Vino, pues, a una ciudad de
Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.
- Y estaba allí el pozo de
Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como
la hora sexta.
- Vino una mujer de Samaria a
sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.
- Pues sus discípulos habían
ido a la ciudad a comprar de comer.
- La mujer samaritana le dijo:
¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?
Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.
- Respondió Jesús y le dijo: Si
conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le
pedirías, y él te daría agua viva.
- La mujer le dijo: Señor, no
tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua
viva?
- ¿Acaso eres tú mayor que
nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y
sus ganados?
- Respondió Jesús y le dijo:
Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
- Mas el que bebiere del agua
que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él
una fuente de agua que salte para vida eterna.
- La mujer le dijo: Señor, dame
esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
- Jesús le dijo: Ve, llama a tu
marido, y ven acá.
- Respondió la mujer y dijo: No
tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;
- Porque cinco maridos has
tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
- Le dijo la mujer: Señor, me
parece que tú eres profeta.
- Nuestros padres adoraron en
este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.
- Jesús le dijo: Mujer, créeme,
que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
- Vosotros adoráis lo que no
sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los
judíos.
- Mas la hora viene, y ahora
es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad;
porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
- Dios es Espíritu; y los que
le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
- Le dijo la mujer: Sé que ha
de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las
cosas.
- Jesús le dijo: Yo soy, el que
habla contigo.
- En esto vinieron sus
discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo,
ninguno dijo: ¿Qué preguntas? O, ¿Qué habas con ella?
- Entonces la mujer dejó su
cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:
- Venid, ved a un hombre que me
ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?
- Entonces salieron de la
ciudad, y vinieron a él.
- Entre tanto, los discípulos
le rogaban, diciendo: Rabí, come.
- El les dijo: Yo tengo una
comida que comer, que vosotros no sabéis.
- Entonces los discípulos
decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?
- Jesús les dijo: Mi comida es
que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
- ¿No decís vosotros: Aún
faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros
ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
- Y el que siega recibe
salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce
juntamente con el que siega.
- Porque en esto es verdadero
el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.
- Yo os he enviado a segar lo
que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus
labores.
- Y muchos de los samaritanos
de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba
testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.
- Entonces vinieron los
samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos
días.
- Y creyeron muchos más por la
palabra de él,
- Y decían a la mujer: Ya no
creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos
que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
INTRODUCCIÓN:
Para personas como ustedes que están
acostumbrados a escuchar mis palabras, no les ha de sorprender el título del
sermón de hoy: “5 MARIDOS”.
Como les he mencionado varias veces, el
libro de San Juan es el libro del Evangelio de Jesucristo pero desde la
perspectiva de Dios. Es cómo Dios está obrando desde su parte por el hombre
para salvarlo. Si actualmente estamos estudiando el libro de San Mateo que es
el Evangelio de Jesucristo según la perspectiva del pacto de Abraham hasta
Jesucristo. El libro de San Juan describe mejor y en profundidad cómo Dios está
trabajando para salvar a sus elegidos. Y como les avisé ayer, como hemos
terminado el estudio del libro de Proverbios los días viernes, comenzaremos el
estudio del Evangelio de San Juan.
Por eso, pueden notar la diferencia en el
énfasis con que encara todas las cosas, porque no ve desde el lado del hombre,
sino desde el lado de Dios. Y este pasaje de hoy es así.
Y “5 Maridos” es una representación exacta
del comportamiento y la vida del hombre que busca vivir para sí mismo y busca a
su modo la felicidad en la vida.
Justa y lamentablemente esto es el común
denominador de muchos hombres, el deseo de muchos creyentes, pues cualquier
persona quien no busque y viva plenamente según las Palabras de Dios, siempre
la “SED” SERÁ UN SEÑAL DISTINTIVA EN TODO HOMBRE Y MUJER. Siempre estarán
buscando una forma de satisfacerlo, sea por medio de relacionamiento, de
amigos, de pasatiempos, por medio de los deportes, por medio del culto hacia su
persona como salones de belleza, saunas, masajes, gimnasios; también por medio
de satisfacer los gustos como las compras, la colección, estar a la moda,
búsqueda de cosas novedosas, de cosas que generan grandes adrenalinas; también
los negocios, los vicios, las drogas, el enriquecimiento, la búsqueda de la
felicidad, etc. Existen tantas formas que el hombre expresa su INSATISFACCIÓN,
SU NECESIDAD, SU HAMBRE, pero que en definitiva no sabe a ciencia cierta qué
es. En el caso de esta mujer es su pensamiento que un MARIDO PERFECTO
solucionaría sus problemas y necesidades. Y esto también tiene sus efectos hoy
en día por medio del Internet, o por medio de la telefonía móvil, cómo son
favoritos las charlas, los chateos, los grupos de afinidad, los blogs, los
wikis, redes de encuentros sociales, búsquedas de entablar amistad con personas
completamente desconocidas, comunidades virtuales, ciudades virtuales. De
alguna forma el hombre denota su hambre, su necesidad.
Mas Jesús dice: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que
bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo
le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le
dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga sed, ni venga aquí a sacarla.
Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No
tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco
maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con
verdad. (v. 13-18)
Sí, hay que buscar y encontrar la esencia
de esa necesidad, y hoy Jesús lo llama: sed, que toda persona quien bebiere de
esta agua, volverá a tener sed. Mas el que bebe del agua que Jesús nos da: “SERÁ EN ÉL UNA FUENTE DE AGUA QUE SALTE
PARA VIDA ETERNA”.
5 MARIDOS
¿Creen que esto es un caso singular de
esta mujer?
¡No! Más bien es el caso de todos los
hombres, de todos nosotros, ¡sin excepción! ¿Por qué? Porque cada uno busca por
su lado lo mejor para sí, busca su felicidad, construye su vida, toma
decisiones como esta mujer, da un gran paso siguiendo su corazón y su
intuición.
Se casa con un hombre, convive con ese
marido durante un tiempo, luego no le agrada por algún motivo; entonces se
divorcia, se busca otro, se casa con el segundo; con el segundo sucede lo
mismo, algo de la persona no le agrada, ni le satisface, ni cumple sus
requerimientos, siempre está inconforme. Se divorcia del segundo marido, ahora
dice que no puede creer en los hombres, que nunca más cometerá los mismos
errores. Pasa un tiempo, siente soledad y luego se busca otro marido porque
dice que no puede vivir sola, se casa con el tercero, con el cuarto, con el
quinto. Y está conviviendo con el sexto marido, y Jesús le dice: bien has dicho: No tengo marido; porque
cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho
con verdad.
Así también es el corazón de todos
nosotros, decimos que sabemos qué queremos, y cuando tenemos algo en mente:
nada puede hacernos cambiar de parecer, porque es algo necesario,
imprescindible, urgente, que me dará felicidad, alegría, motivación,
satisfacción. Decimos que es lo que siempre quisimos, que hemos pensado
profundamente para querer eso. No escuchamos las razones de nadie, y nos
adentramos. Y de esta forma, ¿cuántas ropas hemos comprado y no usamos?
¿Cuántos perfumes, cuántos celulares, cuántos libros, cuántos bienes, cuántos
compromisos, cuántas amistades, cuántos negocios inconclusos, cuántos estudios
iniciados y nunca terminados?
Y en todas las cosas somos como esta
mujer, cuando “queremos algo” nos casamos sin importar a nadie más,
no escuchamos ninguna opinión, “…y menos a Dios”. También cuando queremos algo,
cuando algo se mete en nuestra cabeza, cuando algo queremos con intensidad; es
como cuando una persona está empecinada en casarse con alguien, sin importar la
opinión, las críticas de nadie, y en los creyentes tampoco Dios o sus palabras
les pueden disuadir. Pueden afrontar cualquier obstáculo porque su corazón así
lo desea. Pero también cuando fracasan, sin ningún rubor, ni vergüenza, como si
cambiara de camisa se cambia de marido… y se busca al siguiente.
Todo esto porque el hombre piensa y cree
que su pensamiento y su decisión es siempre acertada. Incluso dejar 5 Maridos e
ir por el sexto.
Mas aquí viene lo difícil, y que seguro
como esta mujer también tuvo que afrontar ante Dios. No solamente por la
vergüenza de sus pecados, de casarse y dejarse de 5 Maridos y ahora estar con
el sexto. Ahora también nosotros amamos las cosas del mundo, y lo buscamos como
si fuera un marido; hacemos todo lo posible, todo lo necesario para conquistar
y casarse con ella.
Bien dijo Jesús, ¿no? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno
y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a
Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran
avaros, y se burlaban de él. Entonces les dijo: Vosotros sois los que os
justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros
corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es
abominación. (San Lucas 16:13-15)
NO TENDRÁ SED JAMÁS
Vean, esta es la forma que el hombre tiene
de expresarse en su manifestación externa, pero lo que dice Jesús en realidad
es que el comportamiento de la mujer de haber tenido 5 Maridos y ahora convivir
con el sexto y que aún ese no sea su marido; quien si no fuera por Jesús de
seguro esta mujer se iría con el séptimo marido o incluso el octavo.
Pero toda esa insatisfacción no está en el
hombre, ni está en las condiciones o aptitudes, sino porque en el corazón del
hombre existe UNA SED QUE NECESITA SER SATISFECHA. Por eso Jesús dice: Cualquiera que bebiere de esta agua,
volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed
jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte
para vida eterna. (v. 13-14)
Mas estas cosas normalmente el hombre no
lo sabe, siente un vacío o una necesidad, pero no sabe que es una SED
ESPIRITUAL, considera que es un marido mas en realidad es LA FALTA DE DIOS, DE
CONOCER A CRISTO JESÚS como Señor y Salvador como lo hizo esta mujer. Sí,
el alma de la persona también tiene
hambre y eso lo exterioriza de alguna forma en la persona. Ahora, ¿cómo llega a
entender la persona esas señales? Esta mujer casando y divorciando con 5
maridos y casándose con el sexto. ¿Y tú?
Y este es el problema de las personas, que
piensan e interpretan sus necesidades de una forma muy humana, materialista y
no saben ver ni buscan descubrir el fondo, el origen de las causas.
Pero alguien podría decir, pero esta mujer
es incrédula. Pues no, porque en cierta forma muestra su fe porque piensa que
está viviendo en el lugar donde vivió Jacob su ancestro y porque justamente el
pozo en donde se encontró con Jesús es el mismo en que él y sus ganados
bebieron. Dice en el versículo 20: Nuestros
padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar
donde se debe adorar. También dice la mujer en el versículo 25: Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el
Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.
Así que ven que no es una mujer que sea
totalmente incrédula, pero sí es incrédula por no encontrarse con Dios y en
cambio está viviendo con el sexto marido. Aun creyendo en Dios y esperando al
Mesías, su vida privada era un mar de incertidumbre, de errores, de pecados.
¿Y por qué ocurría esto? Y sé que muchos
creyentes viven con los principios parecidos a esta mujer, porque se justifica
con argumentos parecidos a esta mujer: yo vivo en el pozo de Jacob, nosotros
estamos en el lugar correcto, nosotros sí seguimos la tradición. Yo estoy con
Dios, dirá. Mi caso no es tan grave ni vergonzoso como ella.
Es más o menos como nosotros hacemos esto
porque somos presbiterianos, porque somos evangélicos, diferimos porque somos
denominaciones diferentes, porque los tiempos son diferentes. Sí, cada uno
trata de dar una justificación de su posición, de su vida, de por qué hace o
deja de hacerlo.
Y así en todos los asuntos del mundo se
buscan 5 Maridos e incluso un sexto en todas las cosas, hasta… hasta que se
llegue a un ¡BASTA! O algo que suceda… un encuentro personal con Jesús.
Por eso, Jesús dice que el fondo de la
cuestión no es el mundo, ni son las personas, sino la sed que tiene en el
interior y siempre que tenga esa sed y no sea satisfecha, los hombres se
buscarán “su salida”, “su consuelo”, “su satisfacción”.
Como le sucedió a esta mujer, necesita
encontrarse con Jesús y Palabras que aplaquen su sed espiritual, que hable de
sus pecados y se dé cuenta que en realidad está muy apartado, que está viviendo
sin Dios. Y la aparente fe es eso: apariencia.
TAMBIÉN 5 MARIDOS Y AUN UN SEXTO
Y esto que les voy a decirles ahora no es
mi invento, sino está plenamente escrito en la Biblia y lo hemos leído hoy el
libro de Oseas capítulos 4-6. En realidad, cada vez que esta mujer se casaba
con un marido y luego con otro, después con el siguiente, en realidad es un
adulterio contra Dios. ¿Por qué? Porque esa insatisfacción, esa sed que tenía
interiormente lo buscaba no en Dios, sino en un hombre. Y eso es adulterio de
corazón y de vida.
Así también somos nosotros en muchos
aspectos de nuestra vida, en algunas ya vemos a Dios, pero en otras no podemos
desprendernos del amor que nos produce el mundo. Mientras no discipulemos en
toda nuestra vida, jamás terminará nuestro adulterio contra Dios, pues siempre
estamos buscando “5 Maridos” y cuando salen mal “pedimos socorro para que nos
salve del atolladero en que nos hemos metido”.
Cada vez que amamos a algo con intensidad
por lo cual nos olvidamos del pacto con nuestro Dios, que olvidamos de sus
promesas; en realidad estamos divorciando con Dios
como marido y nos buscamos un marido
humano. Y así nos divorciamos de Dios y nos casamos con un marido del
mundo que puede ser un hombre o una mujer, que puede ser un padre o madre, que
puede ser un hijo o hija, que puede ser el oro, la plata, las cosas preciosas
que el corazón del hombre busca. Luego nos arrepentimos y queremos volvernos a
nuestro VERDADERO ESPOSO JESUCRISTO.
Y en este orden de cosas, ¿cuántas veces
hemos dicho a Dios que seremos fieles, que ahora sí hemos entendido la palabra
y el camino de Dios? También en este orden de cosas, ¿con cuántos maridos o con
cuántas mujeres nos hemos casado y hemos divorciado?
¿Cuándo será el final de nuestro
matrimonio con los hombres o cosas del mundo? ¿Cuándo comprenderemos que todo
el bien del hombre o que él puede desear o necesitar está en Jesús?
Por tanto, solamente las personas que
encuentren las respuestas en Dios a este tema y es capaz de vivir como Jesús
ordena habrá encontrado el agua viva que corre por su interior: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra
vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué
habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el
vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en
graneros; y vuestro Padre celestial las alimentó. ¿No valéis vosotros mucho más
que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su
estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios
del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón
con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo
que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios las viste así, ¿no hará mucho
más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué
comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas
estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas
estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana,
porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. (San
Mateo 6:25-34)
ADORADORES EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
Jesús
le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en
Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros
adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora
viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en
espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le
adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es
necesario que adoren.
Como les dije el domingo pasado en el
sermón “Los Hijos Pródigos”, y en el sermón de hoy vemos que el problema radica
en que no se está buscando a Dios como tiene que ser. Pues no es simplemente
asistir a la iglesia, ni es desear el agua viva, o pedirla diariamente. No es
memorizar un versículo, ni pasa por repetirla.
Sino vivir como verdaderos adoradores en
Espíritu y en Verdad. Y esto no consiste simplemente en decir que tengo el
Espíritu Santo quien mora en mí porque yo creo en Jesús. Sino pasa en que
nuestra vida, ha de ser vivida como verdadero adorador de Dios, en espíritu y
en verdad. Si realmente estas cosas tengo en mí, he de dejar el mundo y las
maneras que el mundo tiene de buscar su felicidad y bendición y seguir las pautas
establecidas por Dios, por medio del pacto y sus promesas dentro de los tiempos
y plazos mostrados en la Biblia. Porque todo aquel que esquive, que salte o
acorte el camino del pacto y de sus promesas, es como ser infiel a Dios
casándose con los diversos maridos que encuentra en el mundo.
Por eso, les decía por medio de los
sermones de los miércoles cómo el hombre creyente en Jesucristo debe vivir
dentro del cambio de la ley. Que estamos muertos respecto al mundo y vivos para
Cristo y su forma de guiar nuestra vida. Es cierto, eso requiere de mucha fe,
mucha fe para no preocuparnos del día a día, de las necesidades diarias, de
preocuparnos del mañana. Mas así es el camino, y solamente cuando se adora a
Dios de esta forma: en Espíritu y en Verdad, se puede llegar a beber del agua
que no nos dará sed jamás.
De esto nos dice en Romanos 6:8-14 Y si morimos con Cristo, creemos que
también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los
muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea de él. Porque en cuanto murió,
al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así
también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo
Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de
modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros
miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros
mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como
instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues
no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
Ciertamente que cerrar todo un libro de
formas de vida, de enseñanzas de la vida del mundo que hemos aprendido durante
toda nuestra existencia no es fácil, por eso se requiere que seamos verdaderos
adoradores de Dios, vivir en Espíritu y creer en la Verdad. Y aquella persona
quien no es capaz ni intenta cerrar su vida de un “Casamiento Continuo” con los
bienes y hombres del mundo, jamás será un verdadero adorador. Y si eres
incapaz, jamás correrán ríos de agua viva en tu interior. No importa el
esfuerzo espiritual que hagas, pues no son los ejercicios espirituales como los
ayunos, como las vigilias, como el duro trato del cuerpo lo que hace al
adorador en espíritu y en verdad.
Sino es dejar como Abraham o Pedro lo
hizo:
Génesis 12:1-2 pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra
y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y
haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás
bendición.
San Lucas 5:10-11 Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora
serás pescador de hombres. y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo
todo, le siguieron.
No es buscarse un marido perfecto en el
mundo que solucione tus problemas o llene tus necesidades, porque así no
terminarás ni aun después de 10 o 20 maridos, más bien es creer en tu esposo
Jesucristo y salir junto a él, seguirle porque es tu Dios.
CONCLUSIÓN:
Todos sabemos cómo la sed de los hombres
los lleva a realizar cosas grandes, o proezas extraordinarias, pero también
locuras y a cometer errores gravísimos.
¿Cómo crees que esta sed espiritual se
manifestará en los hijos de Dios porque no son adoradores en espíritu y en
verdad? Es mejor que se comprenda ahora, luego de 5 Maridos y no después de
peores sinsabores.
También es cierto que el creyente es tan
“inteligente y experto” que buscará su propio camino de aplacar la sed hasta el
cansancio, y luego escuchará. ¿Habrá hombre con fe? Pero sin fe es imposible
agradar Dios. Sin fe es imposible ser verdadero adorador del Padre.
Mas la persona quien se sacia con el agua
viva tiene un testimonio de vida con el cual puede predicar a muchos, porque
finalmente ve y se ha encontrado con Cristo Jesús.
Hoy muchos viven con fe en Jesús, pero
pocos se han aplacado de su sed. Muchos viven como en tiempo de Jeremías
2:12-13: Espantaos, cielos, sobre
esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová. Porque dos males ha
hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí
cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.
Sé un verdadero adorador de Dios, en
espíritu y en verdad.
Que Dios te bendiga.
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