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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

Sermón en el día de Jesús 18 de julio de 2010.

Título: ¿QUÉ VEN TUS OJOS?

Biblia: Habacuc 2:1-20

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Tte. 1ro. Leónidas Escobar 3913 c/ Av. Japón, Asunción, Paraguay

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  1. Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja.
  2. Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.
  3. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
  4. He aquí que aquella cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.
  5. Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio, que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará; antes reunió para sí todas las gentes, y juntó para sí todos los pueblos.
  6. ¿No han de levantar todos éstos refrán sobre él, y sarcasmos contra él? Dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular sobre sí prenda tras prenda?
  7. ¿No se levantarán de repente tus deudores, y se despertarán los que te harán temblar, y serás despojo para ellos?
  8. Por cuanto tú has despojado a muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán, a causa de la sangre de los hombres, y de los robos de la tierra, de las ciudades y de todos los que habitan en ella.
  9. ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal!
  10. Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida.
  11. Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá.
  12. ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad
  13. ¿No es esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos, pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano.
  14. Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubre el mar.
  15. ¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez!
  16. Te has llenado de deshonra más que de honra; bebe tú también, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria.
  17. Porque la rapiña del Líbano caerá sobre ti, y la destrucción de las fieras te quebrantará, a causa de la sangre de los hombres, y del robo de la tierra, de las ciudades y de todos los que en ellas habitaban.
  18. ¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿La estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra?
  19. ¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él.
  20. Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.

INTRODUCCIÓN:

Les había dicho que los siete pueblos que la Biblia dice hay que conquistarlas, son los pecados que hoy están en los hombres y que los gobierna; pero al final, es el hombre quien comete el mal, la corrupción, el derramamiento de sangre, la pereza, el deseo de vivir a costas de otros pero que al final debe pagar los precios de los males cometidos. Cuando se hace uso de la fuerza, de la influencia para conseguir un fin aun en contra de la justicia.

¿Qué debemos hacer mientras esto sucede? ¿Qué hemos de hacer mientras venga la justicia de Dios? Con las señales que entran por los ojos, que juzgan en nuestra mente con las leyes de Dios y sabemos que está mal, ¿qué juzgan o de qué forma juzgan lo que ven sus ojos? Y también algo que hay que verificar, si vemos los males de los otros, ¿qué ven tus ojos acerca de tus propios males y pecados? ¿Y cómo lo resuelves?

¿Qué hacemos cuando vemos con nuestros ojos según lo que dice en profeta Habacuc en el capítulo 1:2-4? ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

También dice en el capítulo 2:9 ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! Saben ustedes cómo se utiliza el poder político y el judicial, las influencias personales, las amistades y tratos que se realizan al margen de la ley para que no tenga efecto la aplicación de la justicia, que la impartición de la justicia tenga un precio cotizado en dinero, que los hombres inclinen sus pareceres y sus juicios según los intereses y dinero involucrado.

Cuando la ley cae con todo su peso para el débil, para el pobre, para el indefenso; pero cuando se trata de un rico, de un poderoso: el servilismo y las ansias de ganancias deshonestas hacen que todo salga torcido. Y tal pareciera que son intocables, inalcanzables porque poseen el poder y están en el poder, tienen inmunidad, están resguardados porque tiene capacidad de contratar a los abogados que les defenderán sin principio ni ética. Porque al final somos todos amigos, amigables por un asunto, inclusive compañeros del mal por un interés común.

Muchos niños no tienen clases, otros viven en las calles, otros trabajan en condiciones precarias; los hospitales están mal equipados, los enfermos a más del dolor causado por la enfermedad, sienten la falta de medios, de salas, de profesionales, de transporte y lejanía. Y aquellos quienes prometieron velar, cuidar, impartir justicia no lo hace bien ni honestamente. ¿Cómo vemos con nuestros ojos todas estas cosas?

Pero también es necesario que nosotros estemos juzgando a nosotros mismos, si estamos haciendo lo recto, lo equilibrado, si estamos cumpliendo nuestra función y responsabilidad. ¿Cómo somos juzgados nosotros ante Dios y ante el mundo? Porque si vivimos en medio de tantos males e injusticias, lo más fácil es que también estemos inmersos y sin saberlo estemos pensando, actuando, acompañando, inclusive validando y apoyando algún mal.

¿POR QUÉ TARDA DIOS EN JUZGAR?

Pero en realidad, el juicio de Dios siempre está presente, siempre se está aplicando. El problema es que ninguno de sus juicios sobreviene a la persona con un rótulo que indique por qué causa o cuándo la persona recibe el juicio.

¿De qué forma específica es el juicio de Dios? Para que el malo sea peor, para que todo el mal sea evidente y que luego reciba el pago correspondiente. Mas como el juicio está pero la aplicación es variada y puede sobrevenir de a poco, o de un solo golpe, nadie tiene el discernimiento para saber el origen. Pues no es la intención de Dios que el incrédulo sepa y luego se arrepienta.

Pero también es ocasión para que el hijo de Dios tenga tiempo de ver sus propios pecados, sus males, sus inmundicias y tenga oportunidad de arrepentirse, de santificarse, de apartarse del mal. Porque si hoy viniera el juicio de Dios con todo el peso y justicia, todos los hombres de una ciudad seríamos juzgados equitativamente, y caerían no solamente los pecadores, sino inclusive los hijos de Dios que hoy viven desobedientes y no salvaríamos. Mas tenemos la oportunidad de leer o escuchar la palabra y ser librados en el tiempo del juicio.

Justamente Jesús habla de este tipo de juicios: Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habrían de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. de cierto os digo que sobre todos su bienes le pondrá. Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir, y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes. (San Mateo 24:40-51)

Igualmente estas palabras de 2 Tesalonicenses 1:3-11 dice: Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros. Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder.

¿Qué sucede cuando los creyentes en lugar de ser temerosos de Dios, y no son observadores de las leyes de Dios para guardarlos? Por eso, Jehová le responde a Habacuc, que está preparando un pueblo grande, un pueblo extranjero, nación cruel y presurosa para juzgar por medio de ellos al que hoy vive sin Dios. Y de una vez, con un instrumento juzgará a los pecadores.

Y responde Dios a Habacuc para que escriba esta visión, esta revelación de que el Señor hará levantar un pueblo grande, presuroso. Quienes se ríen de las fortalezas, y no hay quien les resista. El Señor le habló según las palabras de los versículos 2-4: Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquella cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Saben ustedes que Jehová dijo: No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti. No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. Por tanto, sabe que no es por tu justicia que Jehová tu Dios te da esta buena tierra para tomarla; porque pueblo duro de cerviz eres tú. ( Deuteronomio 9:4-6)

Por eso deben saber que todas las cosas extremas que suceden hoy, el calor extremo, el frío intenso, los diluvios, las plagas, las enfermedades, los terremotos, los maremotos, y otros fenómenos inalcanzables e indefendibles por los hombres son obras que Dios está realizando.

Y en ese ínterin, nosotros hemos de guardar y hemos de vivir según la ley de Dios, aún cuando nadie más lo haga, inclusive los que hoy son cristianos. Por eso dice, aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. Mas el justo por su fe vivirá a todo esto y será librado en tiempos de juicio.

LA PIEDRA CLAMARÁ DESDE EL MURO

Saben ustedes cómo los hombres hacen sus maldades a escondidas, pensando que jamás serán descubiertos, confabulan, son cómplices, hacen daño, se escudan en la violencia, en el anonimato, en los poderes y fueros pensando que son inalcanzables; pero Dios nos dice hoy:

Multiplicó lo que no era suyo. Porque acumula prenda tras prenda. Pero dice que los deudores se levantarán de repente y harán temblar, como saben ustedes sucedió en la crisis financiera mundial que hubo el año pasado y que aun estamos en medio de ella; porque todos quienes compraron casas financiadas, un día dijeron: “no podemos pagar nuestra hipoteca”. Cómo los deudores dejaron de pagar a los bancos sus deudas y éstos por su parte vendieron a otros inversores bajo promesas de grandes ganancias… pues muchos perdieron grandes sumas de dinero.

El despojo que hacen hoy los hombres, en pequeñas cantidades, que van acumulando y aumentando; pero que finalmente es un dinero tan grande que está matando a millares de personas. Y vemos cómo la avaricia de los hombres particulares hace que nosotros tengamos que soportar el despojo, porque se hicieron contratos que alevosamente se dejan con vacíos, con vicios, con inexactitudes por los cuales son utilizados para despojar más.

Dice la Biblia hoy: del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal. Así se resguardan en sus fueros políticos, o del gobierno, porque son países ricos, porque son países pobres se consideran aptos para utilizar la fuerza, la presión, avalan el mal, la corrupción. Hacen infundadas promesas, dejan de cumplir con propósito, desvían dinero, gastan de más. Gastan de menos. Hombres que financian sus políticas de gobierno por medio de deudas, de bonos del tesoro. Hoy creen que están liberados porque están entre aquellos que formulan las leyes y por eso mismo serán librados…

Sabemos cuán intrincado es todo el juego del dinero, y en esos lugares pareciera que Dios no los alcanza con su justicia. Mas Jehová de los ejércitos dice: porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad!

Cada ladrillo, cada piedra, cada pedazo de madera que fue colocado para construir su casa y sus bienes con dinero no recto; piensan que los muros le ocultarán de ojos acusadores, pero Dios promete que las piedras y el enmaderado de la casa denunciarán los hechos, porque son testigos. Y promete Dios: los pueblos, pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano. Y dice: ¿No es esto de Jehová de los ejércitos?

Y justamente esta es la paciencia de los santos, como lo expresa Pablo a los tesalonicenses: tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenido por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron. (2 Tesalonicenses 1:4-10)

CUANDO LA TIERRA SEA LLENA DEL CONOCIMIENTO DE JEHOVÁ

Es la razón de por qué evangelizamos, es el motivo de por qué nos discipulamos. Pues sabemos que cuando los males son muchos, cuando la justicia sale torcida, cuando nosotros clamamos a Dios porque vemos violencia, maldad sabemos que los tiempos están cerca, que la justicia de Dios no tarda en venir.

Por eso dice la Biblia en 2 Samuel 22:32-51 Porque ¿quién es Dios, sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de fuerza, y quien despeja mi camino; quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas; quien adiestra mis manos para la batalla, de manera que se doble el arco de bronce con mis brazos. Me diste asimismo el escudo de tu salvación, y tu benignidad me ha engrandecido. Tú ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado. Perseguiré a mis enemigos, y los destruiré, y no volveré hasta acabarlos. Los consumiré y los heriré, de modo que no se levanten; caerán debajo de mis pies. Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; has humillado a mis enemigos debajo de mí. Y has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, para que yo destruyese a los que me aborrecen.

Clamaron, y no hubo quien los salvase; aun a Jehová, mas no les oyó. Como polvo de la tierra los molí; como lodo de las calles los pisé y los trituré. Me has librado de las contiendas del pueblo; me guardaste para que fuese cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me servirá. Los hijos de extraños se someterán a mí; al oír de mí, me obedecerán. Los extraños se debilitarán, y saldrán temblando de sus encierros.

Viva Jehová, y bendita sea mi roca, y engrandecido sea el Dios de mi salvación. El Dios que venga mis agravios, y sujeta pueblos debajo de mí; el que me libra de enemigos, y aun me exalta sobre los que se levantan contra mí; me libraste del varón violento. Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré a tu nombre. El salva gloriosamente a su rey, y usa de misericordia para con su ungido, a David y a su descendencia para siempre.

Por eso es tan importante que la palabra de Dios sea predicado, sea testimoniado, como estas lluvias que están cayendo e infiltra en todos los hogares, moja a todas las personas, como la humedad resultante impregna en todos los costados del hombre… así ha de ser predicado la Palabra de Dios, como las aguas cubren el mar. Porque dice Dios en el versículo 17: porque la rapiña del Líbano caerá sobre ti, y la destrucción de las fieras te quebrantará, a causa de la sangre de los hombres, y del robo de la tierra, de las ciudades y de todos los que en ellas habitan.

Y dice que los hombres recurrirán más y más a las esculturas, a sus ídolos de madera, de yeso, de hierro fundido, de oro; haciendo que la maldad aumente más y más.

Pero dice, que Jehová está en su santo templo, nosotros que estamos asistiendo a todas estas cosas, hemos de saber que Dios no cesa. Pues cuando vemos la rapiña, cuando los robos y asaltos aumentan, cuando todo se hace incontrolable… estamos ante tiempos de retribución, pero también de salvación para muchos.

CONCLUSIÓN:

Dependiendo de qué ven tus ojos, estás entrenado o no en el discernimiento de las obras de Dios.

Pero nosotros ante el inexorable transcurrir de los hechos de los hombres y de los tiempos, hemos de cuidar mucho más de nuestras vidas, de nuestras obras. Para que seamos objeto de la misericordia de Dios en el día de la calamidad.

Seguro que aquellos creyentes quienes aman inmensamente a este mundo, algunos serán salvados como Lot en la destrucción de Sodoma y de Gomorra; pero otros serán arrastrados. Mas aquellos que siguen fieles en los caminos del pacto y de las promesas como Abraham, se levantarán a la mañana siguiente y mirará desde lejos el humo que asciende a los cielos, del lugar que un día fue Sodoma y Gomorra.

Hay que entrenarse, a no perder mucho tiempo porque los hechos son muchos y sobre todo, la maldad es mucha. Y sabemos que la tierra no puede sufrir mucho sin antes sobrevenir el tiempo de Dios. Por eso, el conocimiento de Jehová en la tierra tiene muchas variedades de obras que realiza, para los hijos: la salvación y el discernimiento, pero para los incrédulos el justo juicio de Dios.

Lo más importante es que Dios despoja en estos tiempos para hacer heredar a sus hijos, para aquellos que tienen fe, para aquellos que obraron, para aquellos que fueron fieles en lo poco, para aquellos que esperaron en las promesas.

Que Dios te dé discernimiento de los tiempos.

 

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

 


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: 23 de julio de 2010

 

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