Sermón en el día
de Jesús 7 de febrero de 2010.
Título: LA
PRESENCIA DE DIOS
Biblia: Salmo 125:1-5
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
1.
Los que confían en Jehová son como el
monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre.
2.
Como Jerusalén tiene montes alrededor
de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.
3.
Porque no reposará la vara de la
impiedad sobre la heredad de los justos; no sea que extiendan los justos sus
manos a la iniquidad.
4.
Haz el bien, oh Jehová, a los buenos,
y a los que son rectos en su corazón.
5.
Mas los que se apartan tras sus
perversidades, Jehová los llevará con los que hacen iniquidad; paz sea sobre
Israel.
INTRODUCCIÓN
¡Es natural que suceda esto!
En los sermones del domingo y miércoles de la
semana pasada les hablé acerca del DOMINIO PROPIO; y en cuestiones como estas,
es natural que todo creyente piense que tiene “dominio propio”, porque todos
íntimamente no desea ser menos que nadie.
Algunos ya tienen, otros lo están
descubriendo, otros se enteran, y muchos disimulan ante otros pero es fácil
engañarse a sí mismo.
El otro punto común y natural cuando se habla
de “dominio propio” es la burbuja, que las personas “creen” tener más de lo que
realmente hay en ellos.
No faltan aquellos quienes porque son personas
con cargos de relevancia en la iglesia: pastores, evangelistas, presbíteros,
diáconos, líderes, presidentes de comisiones, obreros, encargados, y la lista
sigue, se auto asignen esta manifestación de la autoridad de Dios. Decía: estas
personas piensan que porque tienen o alcanzaron “dominio propio” fueron
nombrados en esos cargos por su iglesia. Otros quieren utilizar esos cargos
para mostrarse y hacerse de un dominio “personal” entre los miembros. ¡Vaya si
hay abuso!
También en el mundillo de los pastores es así,
los más antiguos, las promociones más viejas, el tamaño de su iglesia, la
cantidad de miembros, todo es razón para tener “dominio” sobre otros.
Pero el dominio propio tiene otro ropaje, no
se viste elegantemente y con ropas costosas, ni es un atributo, menos una
medalla o rango que uno se pueda conceder o auto imponerse. Porque el hombre no
puede otorgar a otro el “dominio propio”, pues está en las exclusivas manos del
Espíritu Santo.
Tampoco el dominio propio es un don, sino es
una “extensión manifiesta” de la Autoridad de Dios que ha sido dado al creyente
porque obedece al Señor fielmente. Por esta causa, por más que una persona haya
sido puesta por Dios como una autoridad, como en el caso del rey Saúl, cuando
éste desobedeció a Jehová, y la presencia de Jehová se apartó de él; ya no tuvo
dominio propio, el era acosado por el espíritu malo. Y también los demonios lo
saben: Pero algunos de los judíos,
exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los
que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica
Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que
hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: a Jesús conozco, y sé
quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el
espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal
manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. (Hechos 19:13-16)
Por eso, hoy hablaré acerca de LA PRESENCIA DE
DIOS, porque está íntimamente relacionado con el dominio propio.
LOS QUE CONFÍAN EN JEHOVÁ
Es cierto que los creyentes tienen fe, es
cierto que muchas personas confían sus vida en Jehová; otros lo dicen y repiten
hasta el cansancio que confían en Dios. Pero no son muchos los que son como el
monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Y justamente
aquí se puede ver la verdad, si realmente está confiado o simplemente son
“palabrerías infladas” de la apariencia.
Por eso les dije anteriormente que el “dominio
propio” es una extensión manifiesta y visible de la autoridad de Dios que ha
sido concedido al hombre. Y esta autoridad se tiene porque siempre confía en
Jehová, porque no se mueve, sino que siempre permanece. Sea en conocimiento,
sea en doctrina, sea en ministerios, sea en la vida, sea en los conflictos, sea
en las tentaciones, sea en la espera, sea en la paciencia. No es una confianza
que el creyente “cree” tenerlo; sino porque lo tiene, porque lo siente, porque
lo comprueba personalmente, porque se repite todos los días, porque le sucede
en cualquier momento y situación. Y el creyente vive con una nueva realidad.
Pero saben que esta confianza, y el dominio
propio que tiene el creyente no puede producirse si no existe la “presencia de
Dios”. Como lo dijo el Señor: Respondió
Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y
vendremos a él, y haremos morada con él. (San Juan 14:23). Y justamente
“haremos morada con él” es la presencia de Dios en toda tu vida, eso te da
confianza, te da seguridad, te da autoridad y consecuentemente “el dominio
propio”.
Y siempre que tienes la Presencia de Dios en
ti, puedes tener la confianza para vivir en todos los términos de lo que la
Biblia te concede.
Así que la confianza que tiene en Dios y
cuánto confía en Jehová se puede examinar por cuánto la persona permanece
siempre, cuánto no se mueve como el monte de Sion. También por este
razonamiento, dependiendo de cuánto sea la confianza que tiene porque la
presencia de Dios le afirma, también se nota el dominio propio.
Por eso, el dominio propio no es erguirse, ni
es andar vanagloriando, sino que el dominio propio te concede una autoridad y
esa autoridad ha de ser constante como un monte que está presente, que se le
nota a simple vista.
Saben que el dominio propio no es terquedad, ni
es el carácter de una persona; sino que el dominio propio tiene relación con la
autoridad recibida y la confianza que tiene en el Señor por la presencia de
Dios, como dice la Biblia: Por la fe
dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al
Invisible. (Hebreos 11:27).
Igualmente la confianza está dado por la
autoridad y el poder de Dios que muestra siempre como el Monte de Sion. Porque
sabe que cuando ora siempre Dios le escucha y responde, siempre que intercede,
que ora por un enfermo el Poder de Dios se manifiesta; siempre que predica o
enseña lo hace y siente que el Espíritu Santo le está fortaleciendo y dando
sabiduría. Así uno sabe que la Presencia de Dios está en él.
JEHOVÁ ESTÁ ALREDEDOR DE SU PUEBLO
Cuando el creyente dice: “yo sé que Dios está
conmigo”, en realidad lo dice porque no lo sabe, es porque no está sintiendo la
presencia de Jehová. Pues la persona que siente la Presencia de Dios en su
persona, no necesita decir estas palabras, simplemente lo siente y es
confidente del Poder que Dios le otorga.
Cuando el creyente dice: “yo confío en Dios”,
en realidad no lo sabe, ni está seguro, tiene que probar en llamarle para ver
si le responde… Porque si realmente la presencia de Jehová estuviera en su
vida, no tendría ni necesidad de decirlo, simplemente lo tendría y mostraría.
Si tuviera confianza, no se movería, ni
decaería en su ánimo en grandes y notables diferencias.
Porque la palabra de Dios dice hoy: Como Jerusalén tiene montes alrededor de
ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre (.v 2).
Este es nuestro siguiente punto de la presencia de Dios y por el cual nos da el
dominio propio, porque la presencia de Jehová está siempre alrededor nuestro.
Toda aquella persona quien enseña diciendo que
la “salvación se puede perder”, toda la persona quien cree que la salvación se
puede perder: tienen algo en común, todos no tienen confianza en Jehová, ni
saben de la presencia de Jehová que está alrededor suyo como montes que rodean
Jerusalén. O sea, están diciendo estas cosas porque no ven la presencia de
Dios. Por eso dice la Palabra:
Jehová está
alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre (v. 2)
Mis ovejas oyen
mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán
jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor
que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre
uno somos. (San Juan 10:27-30)
Si Dios está diciendo que el monte de Sion
permanece para siempre, si Jehová está diciendo que como los montes alrededor
de Jerusalén están firmes guardando alrededor desde ahora y para siempre; toda
persona quien dice que pierde la salvación, toda persona quien no confía en
Dios; es porque no siente ni ve la presencia de Jehová. No está haciendo las
cosas bien. Esta persona no tiene el gozo cumplido, ni ha entrado en el reposo
de Dios.
Así que si eres un elegido de Dios desde antes
de la fundación del mundo, significa que Jehová como los montes alrededor de
Jerusalén también está en derredor tuyo; mas tienes que ser fiel para que la
presencia de Jehová se manifieste en ti. Porque Él simplemente puede quedarse
en silencio. Y más como estudiamos ayer, si la persona se busca un rey hombre y
recurre a los sistemas de los hombres para solucionar sus necesidades y desecha
a Dios, el Señor ante una o más desobediencias simplemente puede apartarse para
que su presencia no se manifieste. Como dice la Biblia: Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y
este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde
va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he
concertado con él; y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los
abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre
ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿no me han venido estos
males porque no está mi Dios en medio de mí? Pero ciertamente yo esconderé mi
rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto
a dioses ajenos. (Deuteronomio 31:16-18)
Mas siempre que sientas y veas la presencia de
Jehová alrededor tuyo como los montes alrededor de Jerusalén como dice la
Biblia, tienes confianza y naturalmente el dominio propio aumenta. Puedes hacer
tu vida con mucha seguridad.
Irás aprendiendo cuándo el escudo que es
Jehová se manifiesta, cuándo se alegra más y cuándo menos. Y su presencia te da
tanta alegría que querrás hacer mayores obras, desearás que Dios te cubra por delante
y por detrás.
Por eso, hay que dejar los dioses ajenos que
proclaman los hombres incrédulos de hoy, que buscan que el rey hombre les
proteja, que les dirija, que les resguarde por su seguridad. Y siempre que el
creyente recurra igualmente jamás, jamás podrá ver el rostro de Dios. En lugar
de ser tu muro infranqueable, él mismo abrirá las puertas para que el robador,
el dañador, y las plagas entren en tu vida y toquen tu morada. Y así lo dice en
Jueces 2:14-15 Y se encendió contra
Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los
despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya
hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová
estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo
había jurado; y tuvieron gran aflicción.
La condición imprescindible y fundamental para
que la presencia de Jehová se manifieste como un muro alrededor tuyo hoy y para
siempre es que estés fundamentado en doctrinas bíblicas verdaderas y correctas,
cuando tú cumples fielmente todo cuanto Dios te ordena respecto a sus
mandamientos, cuando tú confías plenamente en el Rey Dios y cada día dejas de
lado al rey hombre y sus sistemas. Por ejemplo, luego del tsunami del año 2004,
se creó y se perfeccionó toda una red de aviso temprano de este fenómeno, y el
hombre está confiado en esta alarma; pero nadie ora a Dios. Hoy todos corren
para vacunarse, pero nadie hace y vive en la Palabra de Dios para que Jehová
sea tu guardador.
Ciertamente que si no tienes confianza ni
estás seguro de la Presencia de Jehová alrededor tuyo, no podrás estar
tranquilo. Por eso, hay que comenzar a practicar con los pequeños hechos,
probar en pequeña escala que luego irá creciendo, para finalmente mover
montañas.
NO REPOSARÁ LA VARA DE LA IMPIEDAD
También la presencia de Dios debe manifestarse
en este aspecto, saben ustedes de la cantidad de peligros, amenazas, encuentros
que sufren las personas.
¿Qué significa la presencia de Jehová? Pues
justamente que estas palabras se cumplan íntegramente en ti. Si ustedes leen
con atención a estas palabras: porque
no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; no sea que
extiendan los justos sus manos a la iniquidad. (v. 3)
Tanto cuando Jehová dice: los que confían en
Jehová son como el monte de Sion, como las palabras: Jehová está alrededor de
su pueblo desde ahora y para siempre, con este versículo 3, notarán una
característica de la bendición de la Presencia de Dios: LA ANTICIPACIÓN.
Esta diciendo la palabra de su promesa, para
que el hijo de Dios no tenga ni se le ocurra pensar en recurrir a medios de
iniquidad; simplemente Dios cuidará la casa y la vida del creyente para que nada
le suceda. Hoy nosotros vivimos en la realidad de tener un abogado por cada 200
habitantes. Sea un pleito judicial, sea una demanda, una contrademanda; todo
implica un riesgo, estar expuesto a enojos, a males, y entregar tu justicia en
manos de incrédulos.
Por eso, Dios te promete “LA ANTICIPACIÓN”,
pues antes que cualquier mal suceda, Dios cuida para que no llegue a ti.
Hay mucha gente que en tiempos tranquilos no
se acuerda de Dios, ni le hace caso; mas cuando está en problemas, cuando está necesitado,
enfermo, cuando está encarcelado, cuando se incendió su vida, cuando le
persiguen los cobradores; entonces claman a Dios, vienen a orar en la iglesia y
dicen que “tienen fe en Jesús”. En realidad, esa no es fe; porque si tuvieran
fe, antes que todos los males les sobrevinieran se hubieran resguardado bajo
las manos de Dios para que no repose la vara de la impiedad sobre su heredad. Y
si esto sucedió, o si está sucediendo, es porque la Presencia de Dios no está
en tu vida. Y por supuesto, no puedes tener dominio propio, ¿cómo mostrar la
manifestación del poder de Dios si la presencia de Señor no está en ti?
Esto sucede a menudo: Sucede con muchos
creyentes quienes ven peligros de hombres y peligros de demonios aquí y allá,
cuando a cada instante están clamando “en nombre de Jesús” para echar o para mantener
a raya a los hombres malvados, a los espíritus malos; significa que no tiene
confianza, significa que no ve la Presencia de Dios. ¡Por eso tiene que gritar
aquí y allí para que Dios aparezca y le salve!
Ciertamente cuando el hombre ha pecado o está
pecando sucede esto, mas aquel que cuida su vida para andar en pos del Espíritu
Santo y bajo su guía, NO PUEDE LA MANO DE LA IMPIEDAD REPOSAR SOBRE LA HEREDAD
DE LOS JUSTOS.
Si te ocurre lo contrario, bueno… tienes que
vestirte de cilicio y sobre cenizas orar y clamar por el perdón, y hacer lo
correcto; también estar allí donde sabes que Dios se manifiesta porque no todas
la iglesias son iguales, ni en todas ellas la Presencia de Dios se manifiesta,
por eso no hay que guiarse por el letrero, ni por el apellido.
HAZ BIEN A LOS BUENOS
El pasaje de hoy en el versículo 4 dice: Haz el bien, oh Jehová, a los buenos, y a
los que son rectos en su corazón.
Hay algo que ustedes tienen que saber de todo
esto que les estoy diciendo acerca de la presencia de Dios en sus vidas. Nadie
duda que la presencia de Jehová es importantísima como la vida misma, y que de
eso depende para que sus vidas tendrán, si recibirán, si serán guardados, si
serán protegidos, si recibirán la gracia de Dios.
Por eso, algo que es muy importante en esto es:
LA EFECTIVIDAD. Sea con respecto a
la anticipación que Dios muestra porque su Presencia está sobre nosotros y
nuestra heredad, LA EFECTIVIDAD de Dios sobre nosotros en respuesta según los términos
de la Biblia es fundamental e imprescindible. ¿Acaso no es esto nuestro deseo?
¿No es nuestra necesidad? Que Dios nos responda según sus promesas de la Biblia,
que la respuesta de Dios sea como las matemáticas que él creó: 1+1=2, como el
sermón del mismo nombre.
Hoy muchos simplemente viven de la fe, de la
creencia, pero no muchos consideran si la PRESENCIA DE DIOS es EFECTIVA como
dice hoy la Biblia. Incluso parecen no preocuparse, se contentan con “creer”,
mas cuando viene los ventarrones y el temporal buscan ayuda por todas partes, y
en esos tiempos Dios es más difícil de hallar que un alfiler en un pajar.
O sea, ¿qué significa que la Presencia de Dios
es EFECTIVA en tu vida?, para ello, como
un modo de comparación las cosas que aquí, en este corto salmo Jehová promete,
tiene que cumplirse en tu vida efectivamente. Que tu confianza no se mueve
porque estás apoyado EFECTIVAMENTE en su Presencia física, que Jehová está
cuidando EFECTIVAMENTE desde ahora y para siempre, y porque Jehová trabaja
EFECTIVAMENTE para que la vara de la impiedad no repose sobre tu vida, tu
familia, y tu heredad, y nuestra iglesia.
Si no se cumple, si no tienes confianza, si no
eres resguardado, si no eres cuidado de los malvados con sus iniquidades,
significa que tú puedes creer que Dios está contigo, supones está alrededor
tuyo guardándote; pero a la hora de la realidad eso no sucede, NO ES EFECTIVO.
¿Qué triste, no? Luego que tu casa se derrumbe
abras tus ojos y te des cuenta que “La Presencia de Jehová” no estuvo contigo.
Por eso, Dios utiliza esta regla: Haz bien, oh Jehová, a los buenos, y a
los que son recto en su corazón.
RECUERDA: ¡no basta con suponer! Sino
comprobar todos los días de la Presencia de Jehová y que tú eres agradable a
sus ojos, que eres recto y así eres considerado por Dios.
Pues de otro modo…
EL OTRO LADO DE LA PRESENCIA TEMIBLE DE JEHOVÁ
Está pidiendo a Dios, a lo buenos y a aquellos
que hacen lo bueno, a los que son rectos, se pide que sea efectiva la promesa
Dios y la presencia de Dios.
Mas para aquellos que se apartan tras sus
perversidades, que dejan a Jehová Dios y van tras los dioses ajenos, al rey
hombre, no es que ellos caerán, sino dice: Jehová
los llevará con los que hacen iniquidad. O sea, que Jehová mismo les
lleva en bandeja a los creyentes que hoy viven como incrédulos.
Recuerden que estas palabras: mas a los que se apartan tras sus
perversidades, no es simplemente aquellos que dejan la Palabra de Dios,
o quebrantan los mandamientos; sino cuando el creyente no tiene la fe para
entrar y conquistar la tierra prometida también recibe el enojo de Jehová.
Cuando el creyente ya debería tener frutos y el Señor envía a sus siervos a
buscarlo y cuando no lo encuentra, también puede cortar el árbol o desgajar lo
crecido. Cuando el creyente no se mantiene en fe y en rectitud respecto a las
doctrinas también no es del agrado de Dios, porque es pusilánime y escucha la
voz de los hombres.
No puede quedar el creyente como eterno niño
que se alimenta de la leche; sino que debe crecer, debe producir, debe alimentarse
de alimentos sólidos, debe ser maduro, y crecer para hacerse según la imagen de
Jesucristo por medio de los padecimientos.
Por eso, la Presencia de Dios también está
condicionada a todos estos factores: de verdad, de conocimiento, de doctrina,
de crecimiento, de frutos, de padecimientos.
Por tanto, es imprescindible caminar
juntamente con el Espíritu Santo y estar muy atentos a sus requerimientos,
tienes que tener tu equipaje muy liviano y presto para viajar, para realizar
nuevas obras, no dejarse atar por cosas o actividades, ni deudas, ni
compromisos con el mundo por medio de una relación desigual con el incrédulo.
CONCLUSIÓN
PAZ SEA SOBRE ISRAEL.
Ciertamente que en este corto pasaje de Salmo,
vemos varias facetas, pero no hemos de pensar en lo peor; sino en lo mejor. Un
buen alumno, un buen discípulo nunca piensa en la reprobación. Sino que todos
los días se esfuerza para mejorar, para perfeccionarse. Ahora bien, los
perezosos siempre están atentos e interesados en las notas de aplazo.
Por eso, Dios dice: PAZ SEA SOBRE ISRAEL, no
dejes que las preocupaciones por los impíos, por lo que podría suceder mal, que
los peligros, las maldades de los hombres podrían llegar a ser o cómo hoy
golpea en diferentes lugares de la sociedad.
Y ésta es nuestra confianza y nuestro dominio
propio, que cuando vemos y sentimos la Presencia de Dios tenemos la paz de que
todo esto se cumplirá. Es el esfuerzo que hemos de hacer y en dónde hemos de
enfocar nuestra vida, en hacer el bien y que seamos rectos de corazón según la
Biblia. Todo lo demás es añadidura.
Por eso tienen que atender cuán EFECTIVO es la
Presencia de Dios en tu vida, y siempre que sientas, veas, tengas pruebas de
sus manifestaciones, puedes vivir y dormir en paz.
Paz de Dios sea sobre tu vida, ¡hijo del
Altísimo!
Nota: Eres libre de utilizar el material porque
dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
gracia". Pero estás comprometido a no modificar el
texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con
fines comerciales de cualquier índole. En cuyo
caso, necesitará una autorización por
escrito.

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