Sermón en el
día de Jesús 31 de enero de 2010.
Título: EL DOMINIO PROPIO
Biblia: 2 Timoteo 1:1-18
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
1.
Pablo, apóstol de Jesucristo
por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús,
2.
A Timoteo, amado hijo:
Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.
3.
Doy gracias a Dios, al cual
sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de
ti en mis oraciones noche y día;
4.
Deseando verte, al acordarme
de tus lágrimas, para llenarme de gozo;
5.
Trayendo a la memoria la fe
no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu
madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
6.
Por lo cual te aconsejo que
avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7.
Porque no nos ha dado Dios
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
8.
Por tanto, no te avergüences
de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las
aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,
9.
Quien nos salvó y llamó con
llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y
la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
10.
Pero que ahora ha sido
manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,
11.
Del cual yo fui constituido
predicador, apóstol y maestro de los gentiles.
12.
Por lo cual asimismo padezco
esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que
es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
13.
Retén la forma de las sanas
palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.
14.
Guarda el buen depósito por
el Espíritu Santo que mora en nosotros.
15.
Ya sabes esto, que me
abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes.
16.
Tenga el Señor misericordia
de la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó, y no se avergonzó de
mis cadenas,
17.
Sino que cuando estuvo en
Roma, me buscó solícitamente y me halló.
18.
Concédale el Señor que halle
misericordia cerca del Señor en aquel día. Y cuánto nos ayudó en Efeso, tú lo
sabes mejor.
INTRODUCCIÓN
Por lo general muchos creyentes piensan
que es suficiente con “creer en Jesús” porque es mi Salvador y hasta ahí.
Conocen algunos versículos, conocen un poco de doctrina y la mayoría se quedan
estancados.
Ahora, el siguiente problema es que
conocen los versículos, lo recitan porque han memorizado, porque en algún
momento sintieron como este versículo de 2 Timoteo 1:7 que hemos leído: Porque no nos ha dado Dios espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
El siguiente paso lógico es cómo
alcanzarlo, cómo tener el espíritu de poder, de amor y de dominio propio.
Muchos dicen: “el nombre de Jesús tiene poder” por eso repiten y repiten
pensando que eso les dará el poder, el amor y el dominio propio.
Cuando alguien le preguntara ¿qué es el
espíritu de cobardía? ¿Qué responderían? El conocimiento corriente que circula
y se enseña por ahí es: el temor a predicar o a evangelizar, el callarse, el
huir…
Entonces, si sabemos que el espíritu de
cobardía es una consecuencia lógica del pecado, ¿cómo vencemos? Muchos dicen
que hay que recibir el poder del Espíritu Santo. Pero la verdad es que en todos
los creyentes, el Espíritu Santo mora en ellos. Esto significa que tienen un
grado de poder por su sola presencia en nosotros, que podrá ir acrecentando en
la medida en que uno pide y lo utiliza bíblicamente.
Por eso quiero hablar del “dominio propio”
que es un fruto que resulta de conocer y de vivir en serio en la Palabra, en
guardarla y sobretodo en confiar en Jehová Dios.
¿Qué relación existe el dominio propio con
“la fe no fingida que hay en ti”? ¿En qué influye “el avivamiento del fuego del
don de Dios” que está en uno con el dominio propio?
Luego, ¿qué relación tiene el dominio
propio con “no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor”? ¿Y qué
relación existe entre el dominio propio con “participa de las aflicciones por
el evangelio según el poder de Dios”?
Generalmente todos hablan, mencionan
acerca del espíritu de cobardía, y que ¡hemos de vencerlo! Porque Dios nos ha
dado espíritu de poder, de amor y de dominio propio.
Todos sabemos que esto no sucede por la
sola mención en nuestros labios, ni consiste en declararlo y ¡cuántas veces ya
lo habrán intentado! Y tampoco se muestran creyentes en nuestra sociedad en la
cantidad suficiente, talvez existirá uno que otro; y esto resulta de una causa:
el que enseña no sabe el camino… para que los miembros alcancen esos estados.
Por eso es necesario que hoy veamos acerca
del “DOMINIO PROPIO” porque ayer en el estudio bíblico de la lección 36 de
Curso de discipulado práctico estuvimos tocando un poco acerca este tema.
¿Saben cómo se manifiesta el espíritu de
cobardía hoy? Y lo peor es que la persona no se da cuenta, considera que es
parte de su carácter, de su personalidad. La falta de iniciativa, el carácter
sumiso, acepta las cosas tal cual están, no tiene interés en mejorar nada, ni
piensa en cambios, ni tiene metas u objetivos, se contenta con lo que tiene,
con lo que es, con el trabajo que tiene, con tal de trabajar…, no es delicado ni
celoso con el trabajo que tiene, teme manchar las manos, no tiene espíritu
emprendedor, ni le gustan los desafíos de la vida o en mejorarla, ni tiene
posturas sobre pensamientos, ni impone sus doctrinas y menos sabe defender con
buen argumento bíblico, miedo, inseguridad, les gustan los video juegos porque
es una forma de desahogo y en ella puede expresarse un poco más su carácter.
Que todo está bien entre la comodidad a un desafío…
También muchos adultos dicen acerca de los
jóvenes de hoy: que son lánguidos, pasivos, no se concentran en nada,
debiluchos, no saben expresar seriamente sus ideas a no ser por la violencia.
Otras veces el dominio propio está oculto
detrás de unas situaciones de la vida; algunos piensan que tienen mayor dominio
propio las personas quienes tienen más dinero y decrece en la medida en que es
pobre; los estudios realizados, que haya nacido en cuna de reyes y otro en cuna
de mendigos. En el caso de Timoteo es de padre griego y madre judía creyente,
por tanto menospreciado por los judíos porque tiene un padre incircunciso.
Pero ayer durante el estudio bíblico
acerca del Don de la Sabiduría, les dije cómo se pierde el dominio propio él y
sus generaciones posteriores, y también cómo lo gana.
CUANDO SE PIDE UN REY
Veamos de qué versículo estamos hablando: y le dijeron: He aquí tú has envejecido,
y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que
nos juzgue, como tienen todas las naciones. Pero no agradó a Samuel esta
palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. y dijo
Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te
han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto
hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también
contigo. Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y
muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos. (1 Samuel 8:5-9)
Este es el principio de cómo los hijos de
Dios pierden su dominio propio. Y esto también sucederá hoy: crecerán en un
mayor dominio propio cuanto más Jehová sea su Dios y REY; y se disminuirán en
su dominio propio cuanto más pidan y sean regidos por un REY HOMBRE.
Y esta es la parte muy difícil, pues hay
partes físicas y hay partes espirituales.
Antes tenían su dominio, su tierra pero
ahora los hijos correrán y seguirán a un rey; pues mejor que sembrar y trabajar
para sí mismos, preferirán la seguridad, que alguien les indique qué hacer.
Serán dependientes y se contentarán con este tipo de trabajo.
Antes no había necesidad de ejército
porque Jehová les cuidaba, pero ahora se requiere de un ejército permanente que
cuide al país. Ejército, policías, médicos, enfermeras, agencias de ayuda de
emergencia o de epidemias, hospitales, seguros de diferentes índoles de la vida
diaria. Todo esto hace que el hombre pierda su dominio propio y se apropie el
miedo y el temor en su vida.
Antes cada uno cuidaba su tierra, lo
sembraba y dependía ni servía a nadie; ahora se siembra y se siega en tierra
del rey, hay que prepararse siempre las armas de guerra, los pertrechos, hay
que entrenarse. Las mejores tierras serán entregados a los oficiales y siervos
del rey.
Antes las jóvenes eran hijas, ahora serán
perfumadoras, cocineras y amasadoras, porque han perdido su dominio propio. Y
se gustarán de la nueva profesión.
Porque los hombres se vuelven sin
carácter, sin confianza, y además dice Dios que la tierra no producirá todos
los frutos, perderán sus posesiones y entregarán al rey; y éste le dará a sus
siervos. Hoy vemos aquí y allá muchos ejemplos de cómo pueblos enteros gustan
que grandes caudillos gobiernen sus vidas, y ellos se contentan con seguirle y
comer un bocado de pan.
Se diezmará al rey y los tuyos estarán
para servir al rey. Toda la libertad que Dios nos dio, la buena tierra que
ellos recibieron hoy pierde su fuerza, produce menos.
Y dice Jehová: y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os habréis elegido,
mas Jehová no os responderá en aquel día. Pero el pueblo no quiso oír la voz de
Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos
también como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante
de nosotros, y hará nuestras guerras. (1 Samuel 8:18-20)
Ven cómo aquí se pierde el dominio propio
porque deja de lado al rey Jehová y deposita su confianza en el rey hombre y
todo el sistema que los hombres hoy se hay inventado, investigación en la
reproducción, en combatir plagas, enfermedades, vacunas, remedios; para todas
las cosas existe un sistema. Incluso han ideado muchos mecanismos para
pronosticar catástrofes, aviso temprano, previsión, etc. Y cuando más aumenta
la tecnología, el hombre se vuelve menos dependiente del Dios Creador. Por
ejemplo, cuántos creyentes no consultan el pronóstico del tiempo antes de hacer
una actividad. Y esto se ha convertido en algo muy normal, pero es ejemplo de
cómo los dioses ajenos han ingresado y dominan nuestras vidas. Todas estas
cosas contribuye para que nosotros dejemos al Rey Dios y busquemos la
dependencia al Rey Hombre.
Y esto se está haciendo tanto hoy: se
compra bingo o lotería para enriquecerse de la noche a la mañana, utiliza al Rey
Hombre llamado banco o financieras para el préstamo, se utiliza y confían en
las pólizas de seguros para la salud, los accidentes, para los estudios, para
la vida; se confían en pronósticos, escuchan y temen juntamente con los
hombres, se vacunan o toman vitaminas o suplementos para mantener la salud,
hacen ejercicios para cuidar la salud y mantenerse sanos, hacen un chequeo
físico para asegurarse que está sano. Se compran armas, guardias, alarmas,
canes para su cuidado personal, y los autos blindados.
Pero al Rey Dios le han guardado bien
dormido en las iglesias y para los domingos… o cuando una situación se hace
insoportable.
Todo esto hace que poco a poco, los padres
primero y luego los hijos, los hijos de los hijos cada vez más pierdan su
dominio propio.
AVIVA EL FUEGO DEL DON DE DIOS QUE ESTÁ EN TI
Yo he nacido en cuna de creyentes de varias
generaciones, pero he vivido teniendo a dos reyes; ustedes han vivido también
así. Y hoy estamos tratando de salir del rey hombre o el sistema ideado y
aceptado por los hombres para vivir enteramente bajo las manos poderosas de nuestro
Padre Jehová Dios y del rey Jesucristo.
Y hoy sabiendo estas cosas, hemos de
cambiar poco a poco, pues somos hijos de Dios, pero en muchos aspectos aun
somos cobardes y hemos de recuperar nuestro dominio propio.
En primer lugar dice el texto de hoy:
- TE ACONSEJO QUE AVIVES EL
FUEGO DEL DON DE DIOS QUE ESTÁ EN TI:
En especial es preciso que el creyente compruebe cómo, cuánto y
hasta dónde el Señor está obrando en su vida; primeramente con el conocimiento
de las Escrituras, luego por experimentar su presencia, practicar todos los
días a través de los dones que nos ha dado. Entonces tu poder en el Espíritu
Santo se irá acrecentando e irás obrando grande y descubrirás nuevos horizontes
y aspectos que ni se imaginaban. Hasta los aspectos que uno normalmente
considera que es compatible dentro del sistema humano muchas veces se debe
desechar.
Cuando sabes los poderes del Espíritu Santo que se manifiestan en
ti y esto acompañado al conocimiento de Dios, hace que tengas autoridad y
dominio. Sabes lo que puedes hacer, sabes la autoridad que puedes ejercer, los
alcances de las obras que se realizan por ti y cómo fluye el poder de Dios por
ti al mundo. Como dice la Biblia: Porque
conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección; pues nuestro evangelio no
llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu
Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por
amor de vosotros. (1 Tesalonicenses 1:4-5)
- NO TE AVERGÜENCES DE DAR
TESTIMONIO DE NUESTRO SEÑOR
Se debe experimentar todas las facetas que implica ser testigos de
Jesucristo y dar testimonio del Señor Jesús. Que no implica simplemente
“evangelizar” o “predicar”, pues aun las formas de realizar las labores diarias
debe denotar nuestra fe y no avergonzarnos de nuestra fe y forma de vida en
Cristo.
Y para que no nos avergoncemos de realizar la Verdad, de predicar
a Jesucristo, de hacer las obras y de vivir según las Escrituras, el punto
anterior es imprescindible. Como dice la Biblia: Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto
con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante
al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y
testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se
nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es
con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que
vuestro gozo sea cumplido. (1 Juan 1:1-4).
Este es el dominio propio con que hemos de vivir, porque tenemos
señales vivimos en Cristo y porque sé, contra viento y marea nos mantenemos en
esta fe y en este camino angosto.
- PARTICIPA DE LAS AFLICCIONES
POR EL EVANGELIO SEGÚN EL PODER DE DIOS.
Finalmente el dominio propio llega a su expresión de nuestra
verdadera fe y amor por Cristo. ¿Quién sufriría aflicciones y quién se privaría
de bienes y gozo de este mundo? Justamente este es el dominio propio, como dice
el texto de hoy: por lo cual asimismo
padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy
seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. (v. 12).
Por esta causa, hoy veo a los creyentes quienes “todo lo quieren
hacer en nombre de Jesús” y sé que no les resultará, porque son imprescindibles
estos elementos para participar de los padecimiento en Cristo y recibir nuestra
herencia.
Es por eso en 2 Pedro 1:3-4: como todas las cosas que pertenecen a la
vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el
conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de
las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas
llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la
corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.
Aquí dice claramente que la corrupción que
es debido al pecado hace que las personas en lugar de vivir en fe y confianza
en todas las Palabra de Dios, lo que hace es vivir según las concupiscencias y
matizar un poco con “la ayuda de Dios”. Y esto piensan que es “cristiano”,
cuando verdaderamente hay que alcanzar un alto grado de “dominio propio” para
que ustedes tengan el testimonio en sí mismos, y comprobar cuánto Cristo vive
en ti.
AL CONOCIMIENTO, DOMINIO PROPIO
Es necesario que el conocimiento de Dios
crezca, que la fe en Jesucristo le sea una virtud en todos los ámbitos de su
vida. El amplio conocimiento y la experiencia de la vida porque tiene fe, hace
que el hombre pruebe cada día más la Palabra y la confianza en Dios aumenta,
haciendo que tenga dominio propio.
Dentro del conocimiento está el saber las
doctrinas bíblicas que enmarcan los fundamentos de la fe en Jesucristo.
Mantenerse en esos principios también se entiende como dominio propio, pues hoy
en día, cada uno fundamenta su fe e iglesia según unos principios sobre el cual
construye. Y es seguro que se tengan dificultades personales, dentro de la
iglesia y también en la sociedad; porque de alguna forma siempre se tiene un
oposición, ¿quién permanecerá firme? Es aquella persona quien está sustentada
en la Verdad y ello conlleva a que el Señor le dé el dominio propio para
permanecer.
El siguiente punto del conocimiento es la
amplitud sobre los diferentes puntos que significa la vida del hombre en las
más inverosímiles situaciones, también en la alegría, en la perseverancia, en
la tristeza, en los accidentes, en las pérdidas, en la abundancia, en las
bendiciones. Todo debe ser mantenido sin salirse fuera de lo permitido o
admitido por la Biblia, y eso también es dominio propio.
Retroactivamente también el dominio propio
es alimentado por el conocimiento de Dios Padre, de su Hijo Jesucristo y del
Espíritu Santo. Porque siempre que tienes entendimiento, cuando recibes aprendizaje
también es señal de que Dios está en ti.
Por el contrario, nadie puede tener un
dominio propio si no conoce, si no ve a Dios y es con el dominio propio cuando
la fe basado en los conocimientos bíblicos se sustenta en la paciencia a lo
largo de los tiempos hasta el cumplimiento.
UNA CUESTIÓN DE DOMINIO PROPIO
Dominio propio es aceptar la realidad de
las Palabras de Dios, y no dejarse llevar por las concupiscencias de los
hombres en sus pensamientos liberales que en muchos casos solamente hacen que
el hombre peque y estén bajo el dominio del rey hombre. No importa cuán
democratizado o liberado esté la sociedad en que uno viva, pero la fe en
nuestro Dios y en sus palabras que están establecidas y por ello existe un
orden deben ser guardados como tal.
Y hablo de la situación del hombre y la
mujer ante Dios y la iglesia.
A
la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con
dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se
enseñoreará de ti.
Y
al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol
de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu
causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te
producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el
pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo
eres, y al polvo volverás. (Génesis 3:16-19)
El hombre ha de tener dominio propio para
asumir lo que Dios ha establecido, de trabajar arduamente y responsabilizarse
así de la familia. Y la mujer ha de tener dominio propio para no traspasar el
límite donde el hombre es la cabeza de la mujer. Esto también es fe en Dios y
es dominio propio de las concupiscencias.
Y esto digo porque hoy cada iglesia
discute la posibilidad, otros ya tienen mujeres pastores. Hay que saber que
nunca la gracia de Dios será igual, porque se rompen los principios básicos de
la ley de Dios acerca del sacerdocio.
Si eres hombre, debes tener el domino
propio para asumir el sacerdocio familiar, y la mujer ha de someterse
dominándose a sí misma.
Mas cuando en una iglesia se enseña
fielmente la palabra de Dios, estos posicionamientos en sus respectivos lugares
no tiene problema, porque Dios mismo impone el temor de Jehová en cada miembro.
Así que toda persona quien quebrante este
orden de cosas, o cuando un pastor o líderes de las iglesias piensan en otras
cosas suceden porque ellos mismos no tienen dominio propio respecto a la
Palabra de Dios.
DOMINIO PROPIO COMO DANIEL
Uno de los hombres que mejor muestra el
dominio propio como creyente es Daniel.
Porque en toda su vida, siempre ha
antepuesto la Palabra de Dios por encima de su vida e intereses. Ha dejado que
su vida siga el curso que pueda resultar de decisiones tomadas y asumidas.
Se requiere de mucho dominio propio para
decir al rey Belsasar que MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN significa que Jehová ha
medido en la balanza y has hallado falto y que tu reino ha sido roto y dado a
los medos y a los persas.
Por eso, es tan importante que los
creyentes tengan el dominio propio sobre sus vidas, y que la Palabra de Dios
los guíe, que el temor de Jehová sea su confianza.
Todo problema de corrupción que viven las
naciones, y muchos otros males de la sociedad, los divorcios, los problemas familiares,
los de la juventud tienen un gran fundamento en el dominio propio, porque los
hombres se hicieron débiles, volubles, manipulables y tienen una avaricia
incontrolable.
Y justamente este es el principal virtud
que deberían tener los creyentes ante los hombres del mundo y la sociedad, y
verían cómo serían mayordomos, primeros ministros, presidentes de compañías,
gerentes, administradores, políticos, y gobernantes.
CONCLUSIÓN:
El dominio propio es sinónimo de AUTORIDAD
de Dios que está en el hombre. Y mientras el creyente no vea y aprenda esto de
Dios personalmente, difícilmente se manifestará en el hombre.
Como dije anteriormente, es imprescindible
el padecimiento por causa de Jesucristo y las escrituras para que tengas
participación con la autoridad de Dios en la tierra y sobre los hombres. Pues
así se verá el dominio propio que tienes.
Así como dice en Santiago, que la fe de un
creyente se manifiesta por las obras que hace; igualmente el dominio propio que
tiene la persona muestra el conocimiento de Dios y el temor de Jehová.
Para alcanzar esto, hay que comenzar por
las cosas básicas e ir creciendo lentamente. Porque este dominio propio lo
reconocerán las personas que están a tu alrededor, como dijeron los alguaciles
acerca de Jesús: ¡Jamás hombre alguno
ha hablado como este hombre! (San Juan 7:46)
Por eso, Dios no nos ha dado espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio para nuestra vida todos
los días hasta el fin del siglo.
Que Dios te bendiga.
Nota: Eres libre de utilizar el material porque
dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
gracia". Pero estás comprometido a no modificar el
texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con
fines comerciales de cualquier índole. En cuyo
caso, necesitará una autorización por
escrito.
 
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