Sermón en el
día de Jesús 20 de diciembre de 2009.
Título: ¡AUMÉNTANOS LA FE!
Biblia: San Lucas 17:1-10
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
1.
Dijo Jesús a sus discípulos:
Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen!
2.
Mejor le fuera que se le
atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer
tropezar a uno de estos pequeñitos.
3.
Mirad por vosotros mismos. Si
tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.
4.
Y si siete veces al día
pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento;
perdónale.
5.
Dijeron los apóstoles al
Señor: Auméntanos la fe.
6.
Entonces el Señor dijo: Si
tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro:
Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
7.
¿Quién de vosotros, teniendo
un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice:
Pasa, siéntate a la mesa?
8.
¿No le dice más bien:
Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después
de esto, come y bebe tú?
9.
¿Acaso da gracias al siervo
porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.
10.
Así también vosotros, cuando
hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos,
pues lo que debíamos hacer, hicimos.
INTRODUCCIÓN:
Con seguridad como creyentes en nuestro
Señor Jesucristo el elemento que más falta nos hace a lo largo de la vida es
“la fe”, pues siempre antes y después de cualquier asunto la fe juega un papel
preponderante en la resolución de los hechos o problemas.
Porque cuando queremos afrontar un hecho,
según la fe que tengamos se hace fácil o difícil, se hace llano o cuesta
arriba, rápido o lento, en un instante o de larga duración, también están las
ganancias o las pérdidas.
Y generalmente hay muchos lamentos porque
la fe en Dios no ha funcionado en su momento ni ha aparecido cuando debía
hacerlo, ni pudo guiar, ni frenar, ni cruzar, ni mover. Por eso, es más común
encontrar personas quienes se lamentan “por lo que habría sido” al gozo de ver
“los frutos de la fe”.
¡AUMÉNTANOS LA FE! Es el clamor de muchos
creyentes, pero es más fácil quedarse en el lugar donde está que ver y
comprobar que su fe crece.
¡Cuántas montañas ya habríamos movido!
¡Cuántos mares ya hubiéramos cruzado! ¡Cuántas obras ya habríamos hecho!
¡Cuántos lamentos nos habríamos ahorrado! ¡Cuántos vasos rotos y leche
derramada hubiéramos evitado!
Y comúnmente son más las palabras, muchas
las promesas pero poco lo que podemos mostrar respecto a la fe. Incluso vemos
cuán determinantes son o habrían sido si tuviéramos fe en ese instante…
Por eso, hoy trataremos el tema de:
¡AUMÉNTANOS LA FE!
MUCHAS PROCLAMAS, POCOS FRUTOS
Principalmente con respecto a la fe en
Jesús y en el Dios Todopoderoso, nos antecede mucho más las palabras, las
intenciones y los deseos; mas a la hora de hacer los cálculos de los
resultados: no estamos seguros de haber movido una montaña.
Es que versículos sabemos en profusión:
·
Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este
sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. (San Lucas 17:6)
·
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que
el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le
buscan. (Hebreos 11:6)
·
Les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis,
no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y
échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo
recibiréis. (San Mateo 21:21-22)
·
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
(Romanos 10:17)
¿Por qué es más fácil decirlo que tenerlo?
¿Por qué la Biblia habla de la fe en una forma tan sencilla, fácil pero nos
resulta tan difícil utilizar nuestra fe y hacerlo en el momento oportuno?
Y es aquí donde tenemos que poner una
pausa.
No se consiguen con deseos, ni con
oraciones insípidas pidiendo que se nos aumente “la fe” solamente.
A la mayoría de las personas, los sucesos
se les presentan en forma de una “avalancha”, grande, sin previo aviso y sin
tiempo para pensar dónde está parado. Las situaciones son tales que no tiene
noción de cómo suceden y cómo se complican las cosas; por tanto, no sabe dónde
comenzar a detener. Por eso, el factor “sorpresa” y “urgente” juntamente con la
“gravedad” hace que no puedas poner una pausa y orar, ni buscar alivio en la
Biblia.
Por eso, el sólo pedido de “auméntanos la
fe” no funciona, pues los problemas radican en la “forma” y en el
“procedimiento”. Veamos cada punto:
CONOCIMIENTO DE LA PALABRA DE DIOS
Siempre necesitamos de la Palabra de Dios,
pero ¿por qué vuelvo a recalcar acerca del conocimiento de la Palabra de Dios?
Es porque muchos cuando piden, lo hacen sobre cosas imposibles, piden sobre
aspectos que va en contra de la propia Biblia, es decir, va en contra de Dios.
Por tanto, imposible es que se consiga
algo y menos el “aumento de la fe” mientras se quebranta la ley de Dios.
Este es el principal problema, para todo
existe una ley, un principio, un orden, un espíritu que Dios utiliza y desea
que nosotros los creyentes sepamos, nos ajustemos a esos principios. Es decir,
que nuestra “fe” en Jesús primeramente nos debe “ayudar a obedecer su ley y
principios”. La gente lo hace al revés, viven y quebrantan, hacen caso omiso a
toda la ley de Dios y cuando tienen problemas se acercan por soluciones
“mágicas”, “que Dios sea ciego, que sea insensible, que tenga amnesia de lo que
fuiste en el pasado contra él” y que ahora te responda “moviendo montañas”.
Por eso mismo Jesús dijo: Otra vez os digo, que es más fácil pasar
un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios (San
Mateo 19:24).
También dijo: Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra,
ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De
manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y
así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos;
mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino
de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de
los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. (San Mateo 5:18-20).
Esto es un problema de “forma”, porque no
se conoce correctamente a Dios.
Saben que la fe está íntimamente
relacionada con la oración, la fe está íntimamente manifestada en las acciones
de la vida del hombre. Y generalmente las formas en que los hombres quieren
utilizar su fe en Jesús y ver obras, señales y prodigios no está especificado
en la Biblia, contiene aspectos que transgreden algunas palabras, doctrinas de
la Biblia.
Por eso es tan importante que el creyente
con “fe” se sujete a ello, que sea corregido y perfeccionado en la Palabra.
Porque muchos se frustran y se empequeñecen por esa causa, y porque no le dan
importancia al perfeccionamiento de su persona y la santificación, su fe no
crece. No está preparado ni se está preparando para los momentos cuando vendrán
los sucesos y problemas. Esto es voluntad de Dios.
Ahora, cuanto más te perfeccionas y te
santificas según la Palabra de Dios, por un lado el Señor te amará más y
tendrás más misericordia. Pero algo también importante: “disminuirás las causas
por las cuales podrían surgir problemas”, es decir, que estás eliminando los
posibles focos de incendios, estás previniendo a tiempo. Por eso dice la
Biblia: Honrad al Hijo, para que no se
enoje, y perezcáis en el camino; pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían. (Salmo 2:12)
Esto también es un problema de “forma”,
porque las personas viven bajo suposición, pues sin mover un dedo para mejorar
cumplidamente su vida en pos de la Palabra de Dios “confían y tienen fe en
Jesús que nada le pasará”, en realidad esto es “superstición religiosa e
idolátrica” y no Evangelio de Jesucristo.
Vuelvo a recalcar porque muchos creyentes
son “duros de cabeza y corazón” y tienen la “cerviz muy erguida” en todo este
asunto de la santificación en el Espíritu Santo. Porque ajustarse a los
términos de la Biblia para ver los “resultados” de la fe, requiere
perfeccionamiento, corrección.
Y de esto nace el siguiente problema de
“forma”: Debe hacer las cosas más sencillas para ver “los frutos” de su fe. Mas
cuando las cosas se complican, cuando se mezclan las soluciones no se puede
apreciar los resultados de la fe. Por
ejemplo, estás enfermo, tienes fe y oras; pero tienes dolor y antes de esperar
cualquier respuesta de Dios acudes al médico quien te indica la enfermedad, te
da las instrucciones para el tratamiento y la receta para los remedios que
luego compras en la farmacia. Generalmente los creyentes se consuelan diciendo
que Dios también puso al médico, al farmacéutico y trabaja en conjunto… ¡y te
sanas! ¡Gracias Dios!
¿Cuál es la conclusión? ¡JAMÁS AUMENTÓ TU
FE! Porque no sabes si fue Dios, si fue el médico, si fue el remedio, o si fue
la mezcla de todos… podrás decir que Dios tuvo misericordia de ti y te curó,
mas les aseguro que tu fe no crecerá, pero una cosa sí te aumenta: “la duda y
la incertidumbre”.
Para estos casos es necesario la
santificación, pues “sabes” que estás dentro de la Palabra, y cuando estás
orando también “sabes”, cuando esperas: “sabes” porque estás entrenado a
escuchar y sentir la presencia del Espíritu Santo. Entonces, “sabes” que es
cuestión de tiempo y espera, pues tienes confidencia de Dios. Y la confidencia
que eres hijo de Dios.
EL SIGUIENTE PUNTO FUNDAMENTAL:
Acabo de decirles que “auméntanos la fe”
no sucede porque tienen problemas con el conocimiento de la Palabra de Dios. Y
esto es la forma.
El siguiente punto que el creyente se
equivoca es el “procedimiento”. E influye decisivamente, porque puedes tener el
conocimiento de un maestro pero igual no tener la fe que pueda mover una
montaña según el conocimiento que tiene. Mas puedes tener el conocimiento de un
niño pero mover grandes montañas por la fe que pone en práctica.
El principio fundamental es que tenga una
verdadera fe en Jesucristo, sino ningún procedimiento funcionará. Sabemos que
toda persona quien cree en Jesús es hijo de Dios y tiene el don de la fe. Por
eso nos interesa: ¿cómo aumentarla?
Hoy la Biblia dice: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este
sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
Yo sé porque también fui una de las
personas quien mucho tiempo estuvo sufriendo porque veía cómo mi fe no era
mayor que una semilla de mostaza y me mortifiqué mucho por ello. También Jesús
dijo respecto a la semilla de mostaza: El
reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y
sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las
semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace
árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
(San Mateo 13:31)
El problema no está en la semilla de
mostaza, sino “qué se hace” con la semilla de mostaza para que llegue a ser
grande, de ser una semilla pase a ser hortaliza y de hortaliza a ser un árbol
capaz de recibir los nidos de los pájaros.
Por eso les hablo de procedimiento.
Eso significa que toda persona quien es un
verdadero hijo de Dios, quien aprende y se perfecciona en el conocimiento de
Dios y si sigue este procedimiento: “SE LE AUMENTARÁ LA FE”. ¡Seguro!
Y aquí está el gran secreto, que en
realidad no es secreto, mas porque los hombres cierran sus ojos porque no lo
quieren ver, constituye en un secreto, Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la
tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su
vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la
guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará
mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. (San Juan 12:24-26)
Y si tu fe es un grano de mostaza como lo
dijo Jesús y el Señor dice que si un grano de trigo si “no cae a tierra y muere”,
“queda solo”. Mas si “muere”, “lleva mucho fruto”. ESTE ES EL PRINCIPIO DEL AUMENTO
DE LA FE.
O sea, para que su fe sea aumentada,
tienen que caer a tierra y morir, así crecerá y llevará muchos frutos. Mas si
no quieren morir, quedarán solos.
¿Qué significa caer a tierra y morir?
La Biblia dice en Oseas 6:6 Porque misericordia quiero, y no
sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.
Es cómo aplicas la Palabra y tienes
misericordia. Un ejemplo claro y rápido es “el buen samaritano”.
Es el hecho de obedecer la palabra de Dios
y morir por los hombres y por causa del evangelio delante del mundo. Morir yo
para guardar la Palabra de Dios en el mundo, es morir yo para testimoniar a
Jesucristo en cada acto de nuestra vida, es esforzarme y morir delante de los
hombres para hacer que la Palabra de Dios se haga, se guarde, se mantenga, se
cumpla su voluntad.
En cortas palabras, hacer misericordia es
confiando en Dios realizar las obras y vivir según las obras de Jesús. Por eso
Jesús dice que cuando él venga separará a las ovejas de los cabritos, y a las
ovejas dirá: Venid, benditos de mi
Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui
forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me
visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán
diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y
te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
Y respondiendo el Rey, les dirá: de cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a
uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. (San Mateo 25:34-40)
El hecho que la semilla de mostaza caiga
en la tierra y muera para que otros vivan y tenga muchos frutos es
misericordia. Porque entregas tu vida por otros, mas si buscas tu vida y la
quieres guardar; no morirás, te quedarás como el grano de mostaza sola.
Y el primer hecho y el mayor de
misericordia es la “Predicación del Evangelio de Jesucristo”, porque no existe
algo mayor; es dar tu vida en “testimonio” delante de todos y en “guardar” la
Palabra de Dios y su doctrina en cualquier situación y delante de toda persona.
Por eso dice la Biblia: ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual
no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin
haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está
escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que
anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías
dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y
el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:14-17)
La fe no aumenta simplemente porque ustedes
vienen al culto y escuchan la prédica, “la fe es por el oír” tiene el sentido
de que obedezcas al mandato de Jesús que vayamos a todo el mundo y prediquemos
el Evangelio; y cuando estás obedeciendo a este mandamiento, es el crecimiento
de la fe.
Por eso, muchas personas también piden:
AUMÉNTANOS LA FE porque tienen problemas en las formas y en los procedimiento.
Igualmente es un problema de
“procedimiento” porque las personas quieren “evangelizar”, quieren
“testimoniar” en forma CÓMODA: SIN MORIR; para eso dan hermosas excusas de “por
qué no hay que hacer de esa forma hoy”, y proponen sus propios caminos según
sus deseos “así también le agrada a Dios y le glorificamos más”.
Cuando el procedimiento de “morir” por
causa del Evangelio, de “morir” por guardar la Palabra de Dios no se ajusta a
los principios bíblicos y ejemplares de Jesús, se tiene el mismo final: NO SE
LE AUMENTA LA FE. Porque es el Espíritu Santo quien mide “la forma” y “el
procedimiento”, y cuando eres aprobado según sus términos, TU FE CRECE.
EL SIGUIENTE PROBLEMA DE FORMA
Por eso comencé hablando del PERFECTO
CONOCIMIENTO DE LA PALABRA DE DIOS. Ahora que les hablé acerca de la
misericordia que tiene el mismo significado y obras que la “fe en acción” o
“obras de la fe”, es hora de entender correctamente qué es “misericordia”. ¿A
qué decimos que es misericordia?
Yo sé que muchos hacen misericordia, y
otros más que creen hacen misericordia. Pero igual no se les aumenta la fe.
¿Cuál es el problema?
Es porque hoy se ven dos clases de misericordias,
es el mismo hombre que hace las obras con fe en Jesús, pero la diferencia
radica en: “¿a quién se hace misericordia?” y en base a “¿quién se hace
misericordia?”.
Les explico mejor, hay muchas personas
quienes dicen que hace misericordia al hombre, mirando al hombre y
satisfaciendo al hombre; y a esto quiere globalizarlo diciendo que está
haciendo misericordia en Dios.
En realidad, la misericordia se hace al
hombre, pero ÚNICAMENTE AQUELLAS QUE SE HACEN SEGÚN LOS TÉRMINOS ESTRICTAMENTE
BÍBLICOS ES MISERICORDIA Y EL SEÑOR LO RECIBE COMO UN HECHO DE MISERICORDIA.
Pues hoy, muchos creyentes pensando que
hacen misericordia a los hombres hablan de la mejor forma posible, les dan todo
el amor, les dan falsas esperanzas, les conceden palabras que no existen en la
Biblia, incluso para “hacer misericordia” quebrantan la Palabra de Dios, todo
para “salvar” al hombre. Y eso no es misericordia.
La misericordia no es acompañar al hombre
que sufrió algún mal por causa de su pecado y consolarlo, entenderlo; misericordia
en estos casos es exhortar la causa de su pecado y que pueda saber la “verdad”,
conocer el juicio de Dios y que llegue al “arrepentimiento”.
No es amar al pecador a ciegas, es
predicar siempre viendo a Jesucristo y sus Palabras, y jamás puedes cruzar ese
umbral de las leyes. Porque si tú quebrantas y así ofreces misericordia al
hombre, talvez consolarás y agradarás al hombre; pero Dios quedará decepcionado
de ti.
Por eso, muchos obedecen supuestamente a
la Palabra de Dios pero igual no crecen en la fe.
UNA MEZCLA PERFECTA
Por eso es que toda obra tiene que ser
perfeccionado, y debe ser realizado a través del tiempo, pues a largo plazo se
puede saber los resultados.
Solamente cuando existe una mezcla
perfecta de forma y procedimiento, se aumenta la fe. Ninguno puede faltar,
ambos son importantes.
Por ejemplo, luego del culto salimos a
evangelizar como todos los domingos, seguro que al comienzo muchas personas nos
acompañaron porque el pastor lo repetía, y porque “otros” también se iban. Y de
mala acompaña en la evangelización. ¿Es una misericordia perfecta? En parte sí,
pero el corazón aun no es sincero.
Y así cuando se sigue haciendo, Dios
también cura y llena, luego va perfeccionando para que tu sacrificio vivo sea
perfecto. Y en ese proceso que cada domingo estás cayendo como una semilla de
mostaza que muere para dar vida a otros, tú vives; te es aumentado la fe.
También la semilla de mostaza que tienes
es un don que Dios te ha dado, y cuando utilizas ese don y cada vez mueres
porque deseas predicar a nuestro Señor Jesucristo a todos los hombres, de hacer
prevalecer su Palabra en esta tierra, entonces tu fe es aumentado por medio de
ese don que se desarrolla.
Y cuanto más ese don del Espíritu Santo se
desarrolla, se perfecciona y aumenta tu fe, podrás utilizarlo y verás las
manifestaciones del poder del Espíritu. Así aumenta tu fe.
Verás que para hacer más con tu don
espiritual te falta más poder, y pedirás por más, y utilizarás cada vez más,
notarás el poder que sale de ti. Desearás más y lo pedirás. Aprenderás que ese
don se hace más poderoso cuando eres más “perfecto” ante Dios, y así cumplirás
sus Palabras.
Todo esto es un ciclo que se repite y
vuelve a comenzar.
Buenas palabras, buen cimiento y firme
doctrina; práctica que se perfecciona según los términos de Dios y crece en ti
la misericordia, y mueres cada día, cada vez que “predicas”; sientes el poder
de Dios, utilizas el poder de Dios; percibes que necesitas más y lo pides. El
señor te aumenta, luego te pide una obra o un ministerio más. Nuevas palabras,
nuevas prácticas.
AUMÉNTANOS LA FE
Ahora hablemos con otros términos y aquí
les enseñaré algo nuevo, pues todo lo anterior lo aprendieron en forma parcial,
escucharon, aprendieron y lo están aplicando.
Se dan cuenta que “auméntanos la fe” es
teoría y práctica de la Palabra de Dios, es comprobar cuán vivo y real es Jesús
en nuestra vida.
Lo que muchos no saben es que cuando se
pide “auméntanos la fe” se habla de “UNA MUERTE CONTROLADA”. Por eso verán que
Jesús llevó a sus discípulos por diferentes lugares, por situaciones difíciles,
peligros, miedos, temores, hambres y cansancios. Hizo que vinieran olas
mientras él dormía, y les mostró cómo había que tener fe y enfrentarlos.
Por eso, salimos domingo tras domingo a
evangelizar, a participar en los otros ministerios y todo eso en realidad, les
estoy conduciendo a ustedes como “pastor” a ustedes “ovejas” para que se
“alimenten y descansen”, para que tengan “reposo” pero también les enseño cómo
hay que “confortar su alma”, guiarles por “las sendas de justicia por amor del nombre de Jesús”. Y es
muerte controlada porque con la evangelización les estoy llevando por “valles
de sombra de muerte” para que aprendan que no hay nada que temer porque Jesús
está con nosotros. Sentimos cómo “su vara y cayado” nos infunde aliento semana
tras semana, caso tras caso.
Auméntanos la fe, jamás se puede conseguir
haciendo que los creyentes permanezcan “todo un día domingo en la iglesia para
que sean santos y apartados del mal”. Hay que enseñarles, alimentarles; pero
también hay que sacarles por el mundo, pero siempre el pastor con las ovejas,
siempre el hermano mayor con el más joven.
¿Quieren ustedes que sus hijos tengan una
“gran fe” en Jesús? Pues tienen que conducir sus hijos a “situaciones de muerte
controlada”, por eso salimos a evangelizar toda la familia. Luego los
llevaremos a los diferentes ministerios cuando sea tiempo. Ustedes, “padres”,
son los pastores de sus hijos.
Ninguno morirá, nadie les hará daño, y eso
los hijos, los padres, todos nosotros debemos comprobarlo y vivirlo. Así les
enseñamos gradualmente a “morir” como una semilla de mostaza y hacer
misericordia, dar muchos frutos.
CONCLUSIÓN:
La fe no puede crecer, ni puede ser
probado si la Palabra de Dios no es vivido. Y siempre hay que vivirlo dentro de
los parámetros de la voluntad de Dios.
Yo sé que hoy se buscan otras alternativas
para tener mucha fe haciendo poco, mover montañas sin morir; muchos creyentes
piensan que con sus habladurías pueden obtener la buena voluntad del Espíritu
Santo y obre a su favor.
Y lastimosamente existen muchas personas e
iglesias quienes están dispuestos a complacerlos. Todos buscan agradar al
hombre en nombre de Dios y esperan que Jehová Dios respalde sus actos y dichos.
Estas formas y estos procedimientos son
reales y firmes, y verán que Jesús mismo se ajustó a todas las Escrituras e
hizo todo según las Escrituras. Por eso dijo finalmente: Consumado es. Y habiendo inclinado su cabeza, entregó su espíritu.
(San Juan 19:30)
Aumenta tu fe, ¡VIVE PARA CRISTO!
Que Dios te bendiga.
Nota: Eres libre de utilizar el material porque
dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
gracia". Pero estás comprometido a no modificar el
texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con
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caso, necesitará una autorización por
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