Sermón en el
día de Jesús 29 de noviembre de 2009.
Título: LA ROCA Y LA ARENA
Biblia: San Mateo 7:13-29
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
13.
Entrad por la puerta
estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella;
14.
Porque estrecha es la puerta,
y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
15.
Guardaos de los falsos
profetas, que vienen a vosotros con vestido de ovejas, pero por dentro son
lobos rapaces.
16.
Por sus frutos los
conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de espinos, o higos de abrojos?
17.
Así, todo buen árbol da
buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
18.
No puede el buen árbol dar
malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
19.
Todo árbol que no da buen
fruto, es cortado y echado en el fuego.
20.
Así que, por sus frutos los
conoceréis.
21.
No todo el que me dice:
Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad
de mi Padre que está en los cielos.
22.
Muchos me dirán en aquel día:
Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera
demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
23.
Y entonces les declararé:
Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
24.
Cualquiera, pues, que me oye
estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su
casa sobre la roca.
25.
Descendió lluvia, y vinieron
ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque
estaba fundada sobre la roca.
26.
Pero cualquiera que me oye
estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó
su casa sobre la arena;
27.
Y descendió lluvia, y
vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y
cayó, y fue grande su ruina.
28.
Y cuando terminó Jesús estas
palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
29.
Porque les enseñaba como
quien tiene autoridad, y no como los escribas.
INTRODUCCIÓN:
Cuando se recorre por las calles de la
ciudad, vemos casas que se están construyendo en diferentes lugares. Después de
un tiempo vemos terminado la obra y está pronto para ser ocupado por el dueño o
el inquilino.
Si el domingo pasado les hablé acerca de
qué es la sana doctrina, y les hablé comparando la sana doctrina como una casa
que se construye según el plano proporcionado por Dios, que es la Biblia;
cuando toda casa que se construye estrictamente según esas especificaciones es
la persona quien está sobreedificado en la sana doctrina.
Ahora bien, cuando se construye desde un
principio no existe mucho problema porque nos atenemos a los dictados del
Arquitecto y sabemos que será bueno.
Mas cuando las casas están terminadas, y
tu vas con la intención de comprar la casa, ¿cómo sabes que la casa está bien
construida? Porque todas las casas, recién pintadas, recién refaccionadas, nos
muestra lo que los ojos desean ver. Mas no se ven los cimientos, el cableado,
los detalles de la construcción, si tiene alguna pérdida o está próximo a un
problema como filtración, humedad, etc.
Y ¿qué me dicen de la estructura en sí?
¿Cómo está construido por dentro? ¿Qué materiales se han utilizado? ¿Cómo están
puestos los cimientos? Muchas veces debemos confiar en las palabras del dueño o
del constructor, ¿no es cierto?
Ahora pasemos este problema a los hombres,
cuando tú le enseñas los primeros pasos en Cristo, no es problema, porque
sabemos qué le has enseñado, qué conocimientos tiene. Es decir, que la
enseñanza es progresivo, sabes cómo ese árbol de fe está creciendo, sus
fortalezas, sus virtudes, sus debilidades. Ahora, ¿cómo sabemos que un creyente
a quien nos encontramos en la calle o aquel quien decide asistir a nuestra
iglesia ha sido instruido en la sana doctrina? Porque generalmente las personas
no están acostumbradas a expresarse en términos de conocimiento, de doctrina,
de vida; sino cuenta que es bautizado, tiene tantos años de converso, que
asistió a tal iglesia, y no faltan aquellos quienes no desean revelar su
pasado.
Por eso, es tan importante evaluar la fe,
el conocimiento de Jesucristo y de las Escrituras, su vida, y la gracia que
recibe de Dios. Pues a partir de ese punto se irá sobreedificando, cambiando,
corrigiendo, agregando, modificando, todo según el plan que hemos recibido del
Arquitecto Dios. Es que cada constructor, cada pastor, cada iglesia tiene
diferentes énfasis, intereses, prioridades, y la importancia que da a la
Palabra de Dios.
Así como existen casas nuevas, casas
viejas, también existen aquellas que fueron refaccionadas, aquellas que
simplemente fueron pintadas. Si esto hacemos con la casa, no es menos lo que
hemos de realizar con nuestra vida. Y como pastor menos puedo permitir que
algunos creyentes tengan acefalías en conocimiento, en plenitud, en doctrina,
¿no les parece?
Porque cada pastor, cada iglesia y según
su denominación propone un diseño y una construcción específica para los
creyentes. Y cada pastor quiere dar un toque de distinción. Ciertamente que
existen muchas propuestas y en ellas muchos crecieron.
Mas, ¿cómo se reconoce si un creyente está
edificado sobre la sana doctrina? ¿Qué frutos debe mostrar el creyente cuando
está cimentado sobre una sana doctrina? ¿Cómo reconocer la sana doctrina con
una simple conversación y entrevista?
LOS FRUTOS DE LA SANA DOCTRINA
Ciertamente que las personas pueden citar
los frutos del Espíritu, y mencionando sus frutos del Espíritu como ejemplos
para mostrar que está edificado sobre la sana doctrina. Mas, como todos ustedes
habrán constatado, que los frutos del Espíritu no son inmediatamente
reconocibles, porque la persona puede aparentar y lleva tiempo verificar cada
uno de ellos. ¿No existe otra forma? Incluso estos frutos del Espíritu deben
ser obtenidos basados en la sana doctrina, sino es falso, es una imaginación o
un teatro.
Es difícil comprobar si una casa fue bien
construida, y más si es nueva. Porque nadie cava el suelo para verificar los
cimientos que tiene, nadie rompe una columna para verificar qué proporción de
cemento, de arena, de piedras trituradas y varillas de hierro tiene cada una.
Porque una persona si es de Dios, siempre
y en alguna manera mostrará algunas señales de conocimiento, de fe y de
doctrina; y también se esforzará en mostrar los frutos del Espíritu Santo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas
5:22-23)
Los fariseos hablaban y enseñaban la ley
pero no las hacían, los escribas levantaban pesadas cargas sobre los hombres,
pero ellos ni con un dedo las movían.
Por eso, hoy les quiero hablar de una
forma de ver si está cimentado sobre la sana doctrina o no.
Claro que tiene que encuadrarse dentro de
las cosas que están escritas en la Biblia.
Se puede saber por las respuestas que uno
ve o recibe ante las diferentes circunstancias.
Una de las muchas preguntas que hacían a
Jesús eran del estilo: Señor, ¿son
pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta
angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. (San Lucas
13:23)
El joven que un día se acercó a Jesús y le
preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré
para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo una serie de mandamientos,
y él dijo que los cumplió desde su juventud, mas igual seguía teniendo
preguntas, incógnitas, y Jesús le dijo: una
cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás
tesoro en el cielo; y ven, y sígueme, tomando tu cruz. (San Marcos 10:17-21).
Dice que entristecido el joven se alejó de Jesús porque era un hombre rico y no
quería dejar sus posesiones.
Nicodemo, maestro fariseo, también vino
junto a Jesús de noche y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas
señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: de
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el
reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. (San Juan 3:2-5)
Uno ve una casa y en apariencia es linda,
pero no sabemos los cimientos que tiene. Y luego de un tiempo, comienza a
resquebrajarse, tiene fallas, la instalación eléctrica se recalienta, se pierde
el agua. Se construye pero no se piensa en el mantenimiento. Y muchas
construcciones se hicieron ahorrando donde no se debe, dejando de utilizar
todos los materiales, sin respetar los índices de seguridad y tolerancia.
Hay veces en que se encuentra a creyentes
que tienen apariencia de tener una cierta edad espiritual, y como tal, se
espera que realice ciertos actos, que tenga un determinado nivel de fe, que
pueda llevar una determinada carga, que pueda realizar un cierto ministerio
pensando que tiene la capacidad, se pide que ore y esté leyendo la Biblia.
Cuando se predica o se enseña, esperamos encontrar bases sólidas sobre el cual
fue construido su fe; mas en lugar de ello, debemos enseñar desde las bases,
porque está construido en el aire; no tiene el conocimiento anterior para
sustentar la siguiente doctrina, ni tiene conocimiento de la Biblia. Está
construido sobre un pilar falso, y así no se puede continuar. Así se reconoce
si una persona está construida sobre la sana doctrina o no.
Cuando se hace el discipulado fuera de la
iglesia, o cuando se enseña a personas que no tienen la continuidad como la que
tienen ustedes, siempre encuentro con este problema. ¿Vieron esas casas que sus
muros se vinieron abajo con la lluvia porque no aguantó el peso de la tierra y
el agua? Tienen columnas a la vista pero igual caen porque esas columnas no
están firmemente ancladas en su cimiento. Es una columna falsa. No tienen el
drenaje justamente para esas contingencias.
Así también sucede con muchos creyentes,
en apariencia tienen una hermosa construcción de su fe, y cada uno se alaba y
se consideran fieles creyentes, hacedores de la verdad. Mas cuando sucede algo,
no tienen respuestas. Dan sus respuestas pero fallan en el resultado. Los
resultados no son los esperados ni los prometidos según la Biblia.
LA ROCA Y LA ARENA
Sea una casa que está construida sobre la
roca, sea una casa que está construida sobre la arena, no tiene mucha
diferencia. Porque el hombre tiende a ver las cosas de afuera.
Y con pequeñas lluvias, con pequeñas
brisas y aguas no se verá afectado.
Mas las personas quienes están afirmados
sobre la roca, tienen una base sólida para construir sobre ella cualquier
Palabra que está escrito en la Biblia. También toda persona quien está
construida sobre una sana doctrina puede recibir y escuchar cualquier Palabra
de la Biblia, sea buena, sea mala, sea aquellas que arengan, aquellas que
exhortan, aquellas que discipulan, que castigan, que ordena que se camine por
el desierto, que lleve una cruz; todo lo puede en Cristo. Este es el estado de
la persona quien tiene frutos en la sana doctrina.
No estoy diciendo que todos tengamos todas
las respuestas ya, mas aquellas personas quienes están construidas sobre la
roca, pueden tener dudas al comienzo pero luego de una breve explicación y
enseñanza, puede continuar construyendo, puede caminar solo.
Y aquella persona quien ha seguido la sana
doctrina, siempre tiene las columnas bien clavadas sobre la roca, y simplemente
hay que añadirlas y no se saldrá fuera del diseño, porque está preparado.
Mas cuando uno encuentra el vacío, cuando
no encuentra la base, el cimiento que debía encontrarse, no se puede continuar.
Y generalmente las personas abandonan la iglesia, no pueden seguir el ritmo del
conocimiento de Dios.
Son las diferentes respuestas que el
creyente tiene de la doctrina que ha aprendido. Y justamente son los frutos de
la sana doctrina. Es como una persona construyó un piso, un día desea seguir
construyendo encima. Mas sucede que no está preparado en su cimiento para
crecer. En cambio aquellas casas que están bien diseñadas, simplemente debe
seguir levantando los pilares y paredes.
Este es un ejemplo sencillo de aquella
persona quien está construida sobre la sana doctrina. Talvez hoy no sepa con
certeza porqué aprende, porque debe pasar esta u otra disciplina, hoy lee la
Biblia y no la entiende toda; mas porque el Espíritu Santo está en la persona,
todo lo que aprende queda almacenado hasta que es requerido. El énfasis que se
pone, las palabras con la dirección requerida y con el orden dado por el Señor.
EL EJEMPLO DE PABLO
Ustedes saben que Saulo era un excelente
alumno del antiguo testamento, un celo increíble por Jehová. Y él mismo decía: Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso
de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel,
estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo
sois todos vosotros. Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y
entregando en cárceles a hombres y mujeres; como el sumo sacerdote también me
es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los
hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que
estuviesen allí, para que fuesen castigados. Pero aconteció que yendo yo, al
llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del
cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me
persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de
Nazaret, a quien tú persigues. (Hechos 22:3-8)
Todo lo que él había aprendido, estudiado,
ahora con la revelación de que Jesús era el Cristo, hizo que se abriera las
puertas de la Biblia, del entendimiento. Y no es que tuvo que destruir todo,
sino que todo el conocimiento anterior le fue de base y siguió construyendo, de
tal manera que entre los apóstoles fue el más erudito. Así también se muestra
con otras personas cuando está asentado sobre una sana doctrina, le es fácil
comprender toda la Biblia, la mente se le abre con sólo quitarle un velo.
No precisamente tenemos todas las
respuestas hoy, pero cuando se está construido sobre una sana doctrina,
simplemente se puede seguir construyendo encima, porque encuentra el soporte
porque está construido sobre la roca.
Mas aquellos quienes hoy construyen y se
buscan y ensalzan en la apariencia, creyendo que eso es ser cristiano, cuando
se ha inflado su globo de la fe pensando que eso es agradable a Dios, encuentra
sin asidero en las diversas situaciones de la vida. No tiene respuestas, ni
explicaciones; se debe reconstruir todo de nuevo porque lo que anteriormente
construyó no sirve.
¿Vieron cuántas casas tienen que romper
una pared, cavar la tierra para ponerle un cimiento y columna de hormigón? Toda
esta operación no es necesario cuando se construye la vida espiritual sobre la
sana doctrina.
¿POR QUÉ UNO CONSTRUIRÍA SOBRE LA ARENA?
Existen diferentes motivos por las cuales
el creyente hoy está construido sobre la arena, puede que desde el principio
haya sido invitado y guiado a una iglesia que no enseñe en toda la sana
doctrina.
Mas también como dice la Biblia por las
siguientes causas:
·
FALSOS MAESTROS: Pero éstos, hablando mal de cosas que no
entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción,
perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya
que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Éstos son inmundicias y
manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas
inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de
maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino
de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido
por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre,
refrenó la locura del profeta. Éstos son fuentes sin agua, y nubes empujadas
por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para
siempre. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias
de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que
viven en error. Les promete libertad, y son ellos mismos esclavos de
corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo
venció. Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del
mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez
en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. (2
Pedro 2:12-20)
·
FALSA DOCTRINA: Estoy maravillado de que tan pronto os
hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un
evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y
quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del
cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea
anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica
diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. (Gálatas 1:6-9)
·
GLORIA, RIQUEZA, PODER: Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a
los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí
andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando,
que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición,
cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo
terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos
al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la
humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el
poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (Filipenses
3:17-21)
·
NO PASAR POR LA PUERTA
ANGOSTA QUE IMPONE DIOS: Y alguien le
dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar
por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no
podrán. (San Lucas 13:23-24)
La forma de saber y comprobar que tú estás
construido sobre la roca, es que siempre puedas seguir y cumplir la Palabra. Y
cuando venga una gran tormenta, grandes plagas, enormes peligros y temores
generalizados, como dice en Salmos 91: 7-8 Caerán
a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con
tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.
Entonces, cuando estas cosas suceden
alrededor tuyo y no hay sido tocado porque el Señor cuidó hasta el más pequeño
de tus cabellos, entonces confesarás con gran alegría y gozo: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios en
quien confiaré.
CONCLUSIÓN
Una de las formas más frecuentes para
verificar si una persona está sobreedificada sobre la sana doctrina y está
mostrando los frutos correspondientes se refiere a la Autoridad y Soberanía de
Dios.
Y uno de los puntos más conflictivos es
cuando se habla del libro de Romanos, especialmente cuando se trata de entender
y creer acerca de la “predestinación”, de “llamamiento”, de la “justificación”,
de la “glorificación”.
Con versículos que dice: Como está escrito: A Jacob amé, mas a
Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia de Dios? En ninguna
manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia,
y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere,
ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice
a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para
que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere,
tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por
qué, pues, inculpa? Porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh
hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al
que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre
el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con
mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer
notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de
misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha
llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los
gentiles? (Romanos 9:13-24)
Cuando un creyente puede creer y aceptar
cada palabra, cada doctrina que aparece en este pasaje, está edificado sobre la
roca. Si un predicador del Evangelio predica sobre este pasaje con el énfasis y
con la debida interpretación, entonces está edificando el alma de sus ovejas
sobre la roca.
Conviértete y vivirás.
Que Dios te bendiga.
Nota: Eres libre de utilizar el material porque
dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
gracia". Pero estás comprometido a no modificar el
texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con
fines comerciales de cualquier índole. En cuyo
caso, necesitará una autorización por
escrito.
 
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