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Sermón en el
día de Jesús 22 de noviembre de 2009.
Título: EL GLOBO DE LA FE
Biblia: Éxodo 26:1-37
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
Teniente Primero Leónidas Escobar 3913,
Asunción, Paraguay
1.
Harás el tabernáculo de diez
cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de
obra primorosa.
2.
La longitud de una cortina de
veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las
cortinas tendrán una misma medida.
3.
Cinco cortinas estarán unidas
una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra.
4.
Y harás lazadas de azul en la
orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de
la cortina de la segunda unión.
5.
Cincuenta lazadas harás en la
primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está
en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra.
6.
Harás también cincuenta
corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, y
se formará un tabernáculo.
7.
Harás asimismo cortinas de
pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás.
8.
La longitud de cada cortina
será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma
medida tendrán las once cortinas.
9.
Y unirás cinco cortinas
aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblarás la sexta cortina en el
frente del tabernáculo.
10.
Y harás cincuenta lazadas en
la orilla de la cortina, al borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla
de la cortina de la segunda unión.
11.
Harás asimismo cincuenta
corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las
uniones para que se haga una sola cubierta.
12.
Y la parte que sobre en las
cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del
tabernáculo.
13.
Y un codo de un lado, y otro
codo de otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgará
sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.
14.
Harás también a la tienda una
cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de
tejones encima.
15.
Y harás para el tabernáculo
tablas de madera de acacia, que estén derechas.
16.
La longitud de cada tabla
será de diez codos, y de codo y medio la anchura.
17.
Dos espigas tendrá cada
tabla, para unirlas una con otra; así harás todas las tablas del tabernáculo.
18.
Harás, pues, las tablas del
tabernáculo; veinte tablas al lado del mediodía, al sur.
19.
Y harás cuarenta basas de
plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de una tabla para sus dos
espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas.
20.
Y al otro lado del
tabernáculo, al lado del norte, veinte tablas;
21.
Y sus cuarenta basas de
plata; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla.
22.
Y para el lado posterior del
tabernáculo, al occidente, harás seis tablas.
23.
Harás además dos tablas para
las esquinas del tabernáculo en los dos ángulos posteriores;
24.
Las cuales se unirán desde
abajo, y asimismo se juntarán por su alto con un gozne; así será con las otras
dos; serán para las dos esquinas.
25.
De suerte que serán ocho
tablas, con sus basas de plata, dieciséis basas; dos basas debajo de una tabla,
y dos basas debajo de otra tabla.
26.
Harás también cinco barras de
madera de acacia, para las tablas de un lado del tabernáculo,
27.
Y cinco barras para las
tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado
posterior del tabernáculo, al occidente.
28.
Y la barra de en medio pasará
por en medio de las tablas, de un extremo al otro.
29.
Y cubrirás de oro las tablas,
y harás sus anillos de oro para meter por ellos las barras; también cubrirás de
otro las barras.
30.
Y alzarás el tabernáculo
conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.
31.
También harás un velo de
azul, púrpura, carmesí y lino torcido; será hecho de obra primorosa, con
querubines;
32.
Y lo pondrás sobre cuatro
columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre
basas de plata.
33.
Y pondrás el velo debajo de
los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y
aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo.
34.
Pondrás el propiciatorio
sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo.
35.
Y pondrás la mesa fuera del
velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernáculo; y pondrás
la mesa al lado del norte.
36.
Harás para la puerta del
tabernáculo una cortina de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de
recamador.
37.
Y harás para la cortina cinco
columnas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de
oro; y fundirás cinco basas de bronce para ellas.
INTRODUCCIÓN:
Estas fueron las palabras de Dios para
Moisés, ordenándole que construyese el tabernáculo. Y dice en el versículo 30: Y alzarás el tabernáculo conforme al
modelo que te fue mostrado en el monte.
¿Recuerdan que el domingo pasado hemos
escuchado el sermón acerca de “Los ojos de la fe”?
Luego en el sermón del día miércoles les
hablé de cómo existe abundancia del Pan del cielo y del cual había que
alimentarse. Que el alimento era abundante, mas para que siempre exista en
abundancia había que sufrir la sana doctrina.
Y hoy nos centraremos un poco más acerca
de qué es la “sana doctrina”, no repitiendo lo que ya dije, sino más bien
agregando un poco y aclarando otras cosas. Porque muchas personas no comprenden
la importancia de la doctrina, incluso desean borrar toda doctrina porque es
causa de divisiones entre cristianos.
Por eso, sale el tema de este sermón: “EL
GLOBO DE LA FE”.
En el pasaje de 2 Timoteo 4:1-5 dice: Te encarezco delante de Dios y del Señor
Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su
reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo;
redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá
tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír,
se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de
la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo,
soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
Aquí advierte el apóstol Pablo que los
hombres torcerán las doctrinas de acuerdo a sus concupiscencias personales,
porque no quieren sufrir la sana doctrina. Mas insta al pastor Timoteo a que
sea sobrio, que soporte las aflicciones y que haga la obra de evangelista
cumpliendo su ministerio.
Por eso, hoy necesitamos seguir un poco
más y tratar el tema acerca de la sana doctrina.
Muchos creyentes no están ajenos a la
problemática de la sana doctrina, porque están muy atentos a cualquier cambio
que hacen en la Palabra, la tergiversación, la modificación u omisión cuando se
predica y se enseña la Biblia.
Hoy, a más de todos estos problemas,
existe un caso más y se está expandiendo en forma muy acelerada, y tiene que
ver con una gran concupiscencia del hombre:
LA GRANDEZA Y LA GLORIA.
Les quiero poner un ejemplo para que
ustedes entiendan mejor, porque la grandeza y la gloria también constituye un
factor muy peligroso y sin un freno adecuado y el correcto conocimiento de la
Palabra transgrede la sana doctrina.
Hoy muchos quieren expresar y amar a Dios en
una forma muy especial y personal, así a todas las cosas tienen como meta:
“mucho”, “grande”, “grandioso”, “novedoso”, “magnífico”, “único”,
“espectacular”, “asombroso”, “multitudinario”, “costoso”, “lujoso”,
“envidiable”.
Descubrir y explorar nuevos métodos y
formas de alabanza a Dios, “creen” que es una expresión libre y espontánea del
verdadero amor que sale del creyente (¡dicen!). Incluso muchos que leen este
sermón y vean que utilizo un pasaje del antiguo testamento dirán que hoy en
Jesús están liberados de estas ataduras.
Y si “la fe” fuera un globo, la quieren
inflar lo más grande posible, luego uno trae un globo de mayor tamaño, otro
pinta de diversos colores para asombrar a la multitud que están encantada y
encandilada; uno más novedoso trae un globo de diferentes colores, de formas.
Ya no basta un globo, sino trae por docenas. Otro para ser más vistoso y
novedoso le agrega luces titilantes y sicodélicas, agregaron música. ¡Cómo Dios
se quedaría encantado y agradecido por las expresiones de amor de los creyentes
de hoy!
Cada uno se hizo de mayor gloria, de más
grandeza. Y todo porque desean mostrar que aman “muuuuucho” a Dios.
He aquí el ejemplo: Hay un arquitecto
quien diseñó una mansión, pero este arquitecto era tan competente y sabio que
en sus planos se tiene detallado cada planta, cada habitación, cada detalle, es
un diseño hermoso y perfecto, del cual él mismo se alababa y se gozaba
grandemente.
Contrató al capataz y a los albañiles, el
plano era tan perfecto que simplemente había que seguir el diseño, y las reglas
precisas de la construcción. Estaba especificado las dimensiones, cuánto debía
cavarse cada porción del cimiento, cómo hacer la mezcla de cemento, proveía de
arena, cemento, piedra triturada.
Los obreros debían ser solamente fieles y
cumplidores en seguir las indicaciones de los planos. Pero también era muy
específico, se levantaba las vigas, se debía nivelar todo, se debía tender
niveles, plomadas; y cada ladrillo debía ser colocado a una altura, la mezcla
en otro grosor. Luego esperar que se seque. Todo estaba previsto. Nada fuera de
lugar.
Bueno, así es la sana doctrina. Cuando
cada dimensión es respetada, cada columna es levantado según las
especificaciones del arquitecto. Cada ladrillo es colocado en orden, en línea y
en equilibrio. Nada hay que modificarse ni adaptarse, y finalmente se verá el
gran diseño y la obra grandiosa del arquitecto.
Mas a los hombres no les gustó el diseño,
y cada cual comenzó a modificar el diseño original con su inventiva, con mucho
entusiasmo, “total” decían: tenemos los elementos, los ladrillos, el cimiento,
la arena y las piedras trituradas. ¿Qué me impide que yo construya una casa
mejor, más linda, más grande, grandiosa, impactante y así recibir las alabanzas
del arquitecto?
Luego de un tiempo, volvió el arquitecto y
por todas partes la mansión tenía modificaciones, diseños fuera de lugar. En
lugar de ajustarse al diseño y porque así estaba preparado también los
materiales en cantidad y especificación, ahora no había material. Porque
agrandaron las medidas, e destruyeron el diseño original.
Y cuando el arquitecto les cuestionó al
capataz y a los albañiles de estas modificaciones, ellos respondieron: quisimos
sorprenderte con nuestra imaginación, quisimos hacer algo mejor que el tuyo,
pusimos nuestra inventiva, nuestra inteligencia e imaginación. ¿Te gusta? E
insistían: ¡TE TIENE QUE GUSTAR PORQUE LO HICIMOS TODO POR TU NOMBRE!
¿Es esto una buena construcción? ¿Son
buenos trabajadores de la construcción? ¿Estará contento, sorprendido y
gratificado el arquitecto por los cambios?
¿No creen que se enojará el arquitecto?
¿No les parece que despedirá al capataz y los albañiles y contratará a otros
que sigan su diseño?
Pues justamente esto es la sana doctrina.
Seguir las especificaciones que Dios ha dado, y el plano es la Biblia y se debe
construirse solamente dentro de sus términos.
SEGÚN AL MODELO QUE TE FUE MOSTRADO
Todos nosotros cuando no conocíamos a Dios
o cuando le conocíamos menos, pensábamos que éramos libres de utilizar la
Palabra de Dios como quisiéramos, donde mejor nos convenía.
Y siempre les decía que si cada versículo
de la Biblia es un ladrillo para construir esta mansión del Arquitecto Dios,
cada ladrillo tiene que estar alineado, nivelado y vertical con los anteriores
y con toda la pared. Pues “solamente entonces”, como dijo Jesús, se construye
sobre la roca y vendrán lluvias, aguas, vientos y no caerán.
Saben ustedes que esa es la diferencia
entre un ayudante de albañil, un albañil de primera o de segunda categoría.
Siempre que las personas se atengan al plano diseñado por el Arquitecto, la
mansión será según las especificaciones y al deseo de Dios, y tendrá su
aprobación.
Y allí reside nuestra dificultad, porque
deseamos colocar el ladrillo sin orden, sin precedencia, sin importar el nivel,
hacer caso omiso al reglaje.
Muchos piensan que de cualquier forma uno
puede construir su casa, como los ejemplos tan dolorosos que encontramos por las
calles de nuestra ciudad. Encuentran un pedazo de tierra en el borde de un
arroyo, clavan unas estacas como vigas, recogen madera, cartón, chapas,
plásticos que hacen de paredes. Y como techo, una mezcolanza de materiales.
Cuando viene el viento penetra por todos los lados, cuando hace frío no una
congeladora, cuando hace calor no tiene ninguna abertura. Mas consideran que es
su casa.
Esto es salirse de la sana doctrina. Luego
de un gran diluvio, esta casa precaria se cae, se desmorona la tierra y luego
lloran, claman por ayuda. Y toda construcción que no se atenga a la sana
doctrina tendrá estos problemas, ¡sin duda, indefectiblemente!
Vean cómo hoy hemos leído el pasaje de
Éxodo 26 y Jehová da medidas precisas de cada cortina, de cómo debe estar unido
cada cortina, cómo debe ser la cobertura, las tablas. Y todo eso, según el
modelo que le fue mostrado en el monte. Incluso él preparó a dos personas a
Bezaleel y a Aholiab para esta construcción. Y dice así la Biblia: habló Jehová a Moisés, diciendo: mira, yo
he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;
y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en
ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y
en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de
madera; para trabajar en toda clase de labor. Y he aquí que yo he puesto con él
a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el
ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado.
(Éxodo 31:1-6)
Hoy también la Biblia es un libro donde
está dibujado y especificado las diferentes medidas para construir nuestra vida
en Jesucristo. Y Dios no desea ni más ni menos.
Mas hay una característica en la
construcción de Dios, que él nos entrega los planos que necesitamos conocer
ahora, te habla en forma general de cómo es y cómo se verá. Mas los detalles,
los planos específicos solamente por partes. Y cuando termines una porción, una
habitación te entregará el siguiente.
El problema está en que levantar cada
ladrillo y colocarlo en el lugar correspondiente, y alinear según las
especificaciones del Arquitecto Dios es lo difícil. También por eso, viene el
cansancio de muchos, porque estamos repitiendo y repitiendo el mismo proceso.
Mas estamos construyendo según las especificaciones de Dios. Y justamente es el
motivo de por qué Jesús habló con la parábola de los talentos, porque los que
recibieron 5 y 2 talentos, dice que fueron y negociaron, luego ganaron
respectivamente. En cambio el que recibió 1 dice: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no
sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y
escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su
señor, le dijo: siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y
que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los
banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene,
le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será
quitado. (san Mateo 25:24-29)
Cuando uno sale del diseño original, Dios
destruye, derrumba lo que ustedes construyeron torcidos, inclinados o cuando
están colocados en lugares indebidos. Respecto a esto, dice por medio del
apóstol Pablo: Y si sobre este
fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno,
hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará,
pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la
probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá
recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo
será salvo, aunque así como por fuego. (1 Corintios 3:12-15). Hay que
saber que no existe más que “un camino” para realizar la construcción dentro de
la sana doctrina.
Ahora, cuando uno está en más comunión con
Dios, cuando crece y es el albañil principal o el capataz de la obra, se sabe
cuánto se ha avanzado, se sabe qué se viene después. Mas imagínense el que está
transportando las cargas de arena, de cemento, de piedras, que tienen que
preparar la mezcla una y otra vez, que colocan un ladrillo por vez. ¡Claro que
se puede aburrir! Por eso, es necesario que tengan la comunión con el Espíritu
Santo, pues entonces Dios les hacer ver la imagen global de la habitación, de
partes de la mansión y la mansión misma. ¡Todo el diseño está en tus manos, que
es la Biblia!
EL GLOBO DE LA FE
Todos tenemos una fe que es como un globo.
Saben ustedes que el globo hay que
inflarlo constantemente sino pierde el aire, y siempre hay que tener inflado y
controlado; esa es la sana doctrina. Mas cuando se infla más de las especificaciones,
cuando se cambia de globo, de formas, fuera de las normas de Dios, está pecado.
Entonces, ¿en qué somos libres? Que puedes
ser un maestro experto y levantar tantos ladrillos como puedas y en
coordinación con los tiempos de los otros hombres constructores de la misma
mansión. Pues tampoco es el caso que tú levantes una pared 30 metros si las
otras obras no se cumplen. Por eso somos un cuerpo en Cristo, por eso hay que
velar por los otros hermanos constructores.
Siempre los constructores se quieren
perder, están dormidos y levantan torcido la pared; y para eso está el capataz
quien con el plano en la mano (la Biblia) va corrigiendo lo torcido, afirmando
las voluntades para que sigan firmes en la construcción. Quien corrige, quien
coordina los diferentes trabajos y verifica si está según las especificaciones
del Arquitecto Dios es el capataz, el pastor de la iglesia; esta es la función
del pastor, y él también es un constructor.
La sana doctrina no es lo novedoso, ni
hacer más grande, ni atrevido y menos una libre expresión de la fe por medio de
su globo de la imaginación o inventiva. Es seguir fielmente las
especificaciones del Arquitecto. Y justamente este ejemplo es similar a la
parábola que dijo Jesús cómo un Señor
teniendo una tierra, la cercó, y luego arrendó a unos labradores. Y llegando el
tiempo envía a sus siervos para buscar los frutos, el pago por el
arrendamiento.
Por eso, ¿por qué EL GLOBO DE LA FE?
Porque como un globo preciso, la fe también es saber controlar toda tu persona
y hacerlo permanecer dentro de los límites de la Palabra de Dios, la sana
doctrina que es marcado por la Biblia.
NO TENDRÁS DIOSES AJENOS DELANTE DE MÍ
Saben ustedes que este es el primer
mandamiento de los diez que nos ha dado Jehová Dios.
Mas saben ¿por qué Jehová puso este
mandamiento en primer lugar y no el que habla de imágenes y el honrarlos que es
el segundo?
Porque “no tendrás dioses ajenos delante
de mí” es la forma más amplia y generalizada para hablar respecto a la
idolatría y todo lo que no es de Dios.
Y justamente cuando ustedes no siguen las
especificaciones del Arquitecto Dios y desean construir por su cuenta, cuando
desean inflar su globo de la fe a su manera, cambiar de forma, pintar con
colores diferentes, todo cae como un quebrantamiento al primer mandamiento de
Dios.
Porque no tendrás dioses ajenos delante de
mí, y tú estás fabricando para ti, tú mismo estás modificando el plan de Dios.
Pues eres llevado por tus concupiscencias, tu ansias de grandeza y de rápido
crecimiento.
Y como un mandamiento, y como el primer
mandamiento, es gravísimo. Todo lo que tú hagas después, de querer levantar lo
más exactamente cada ladrillo a nivel pero dentro de tus diseños y
especificaciones de nada sirve, porque ya no es de Dios. Todo será destruido o
desechado por Dios.
Por eso Jesús dice: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo
del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a
cada uno conforme a sus obras. (San Mateo 16:26-27)
CONCLUSIÓN
Los globos grandes y multicolores que se
exhiben por ahí son tentadores, pero muy engañosos.
Justamente la dificultad de la sana
doctrina está en la lectura del plano que hace el encargado de la obra, o el
pastor; como los ingenieros y arquitectos tienen sus planos, el capataz de las
almas también tiene un plano que se llama la Biblia.
De cómo lee el plano y lo interpreta es la
dificultad que existe en los hombres, y en las iglesias. Porque las personas
inflaron mucho los globos de la fe y se ha perdido toda cordura y prudencia.
Mas Jesús siempre envía a sus siervos y
hace juicios, para buscar los frutos que producen cada constructor y albañiles;
y juicios si son malvados, mas bendice grandemente al que es fiel en lo poco.
Cuando un constructor es fiel en lo poco,
el Arquitecto Dios encargará de mayores obras, como dice la Biblia: Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los
ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestidos de humildad; porque: Dios
resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la
poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra
ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:5-7)
Dios te bendiga, fiel y sano constructor
de tu alma.
Nota: Eres libre de utilizar el material porque
dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de
gracia". Pero estás comprometido a no modificar el
texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con
fines comerciales de cualquier índole. En cuyo
caso, necesitará una autorización por
escrito.
 
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