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Sermón en el día de Jesús 25 de octubre de 2009.

Título: ADQUIRID SABIDURÍA

Biblia: Proverbios 4:1-27

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay

www.evangelio123.org

1.        Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura.

2.        Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley.

3.        Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.

4.        Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás.

5.        Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;

6.        No la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará.

7.        Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.

8.        Engrandécela, y ella te engrandecerá; ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.

9.        Adorno de gracia dará a tu cabeza; corona de hermosura te entregará.

10.      Oye, hijo mío, y recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida.

11.      Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar,

12.      Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres, no tropezarás.

13.      Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.

14.      No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos.

15.      Déjala, no pases por ella; apártate de ella, pasa.

16.      Porque no duermen ellos si no han hecho mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.

17.      Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos;

18.      Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día sea perfecto.

19.      El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan.

20.      Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones.

21.      No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;

22.      Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.

23.      Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

24.      Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.

25.      Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.

26.      Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos.

27.      No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.

INTRODUCCIÓN:

Cuando no hay claridad, hay confusión. Y la Biblia dice: Dios no es Dios de confusión, sino de paz. (1 Corintios 14.33)

Y ciertamente que existe mucha confusión en el camino de los creyentes, porque uno dice una cosa y otro plantea un nuevo camino. A la postre, el creyente no sabe a quién escuchar, tiene que decidir qué camino le parece mejor o más convincente.

Mas Jesús dijo: YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA; nadie viene al Padre, sino por mí. (San Juan 14:6)

¿Qué significa esto? Que existe un solo camino para llegar al Padre, una sola verdad que existe en el Padre y una sola vida en el Padre. Y nadie lo puede hacer si no es por medio de Jesucristo. Significa que Jesús no es simplemente el Salvador, sino también el intermediario para llegar a conocer al Padre Celestial, para verle, para oírle, para encontrarse siempre debe hacerse por medio y únicamente por intermedio de Jesús.

¿Por qué entonces tenemos conocimientos tan diferentes entre los creyentes? ¿Por qué optamos por caminos distintos y nos interesamos por cosas diferentes? Consecuentemente no coincidimos en las formas para alcanzarlos. Cada persona, cada iglesia, cada denominación enfatiza en asuntos diferentes y da sus pareceres.

Por ejemplo y este es un versículo que unos pocos domingos atrás hice un sermón, es un versículo muy conocido y memorizado: ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isaías 40:28-31)

Hasta aquí todos están entusiasmado con estas palabras. Todos queremos que esto suceda. Mas la coincidencia llega hasta este lugar. Porque luego vienen las diferencias y las desavenencias, pues no sabemos cómo alcanzarlas; y cada uno propone un camino diferente.

¿Cómo tendrán nuevas fuerzas? ¿Cómo se levantarán como las águilas? ¿Cómo correrán y no se cansarán? ¿Cómo caminarán y no se fatigarán? ¿Cómo se espera en Jehová? ¿Cuánta fuerza es la fuerza del águila?

Muchos dicen: “con fe”. Así lo hicieron, ¿lo consiguieron? ¿aun le permanecen las fuerzas? ¿Desde que lo aplicaron siguen sin cansarse, sin fatigarse? ¿Es una solución infalible para todos quienes lo practican?

Pero el común de los creyentes no se preguntan el por qué, simplemente ocupan sus tiempos en otra cosa, en nuevos elementos de moda, o culpan su falta de fe; y así vivir culpando al mundo y a sí mismo.

¿Saben por qué discrepamos mucho entre los creyentes? Es porque muchos simplemente basan sus conocimientos bíblicos en los cuatro evangelios (San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan). Allí aparecen muchos milagros, y todos lo queremos; todos deseamos que se repita para nuestro beneficio pues solucionaría muchas necesidades. Mas estamos discutiendo cómo llegar a ellas, cómo reproducir los hechos, cómo recibir el poder.

Y todo esta discusión entre cómo alcanzar o si se pueden repetirse hoy o no, son las eternas disputas entre las iglesias y denominaciones. Algunos porque experimentaron a Jesús sanador, piensan que el evangelio y la iglesia debe dedicarse a la sanación. Aquellos que comieron y participaron de la multiplicación de panes, dice que la iglesia debe ser ejemplo de amor y compartir con los hambrientos y pobres.

Mas realmente los cuatro libros del evangelio son justamente para mostrar que Jesús es el Cristo, para que los hombres crean en Jesús como salvador, sea por las palabras o sea por las obras. Justamente son libros que revelan el amor de Dios hacia los hombres como dice el versículo San Juan 3:16 y las obras que hace para mostrar ese amor: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Mas tratar de comprender, de aprender, de conocer, de ver a toda la persona de Dios por medio de los cuatro evangelios es el gran error que está sucediendo en el mundo de los creyentes. Es como la historia que contarían tres ciegos que tratan de conocer y describir a un elefante; pues dependiendo de dónde “palpe” dirá “su” versión del “elefante” y disputarán entre ellos quién tiene la razón y la verdad.

Algo similar está pasando, porque si deseas conocer a Dios, hay que leer y entender toda la Biblia. Y los conocimientos que va adquiriendo se va uniendo por medio de la obra del Espíritu Santo en el creyente. Ahora, ¿qué pasaría, como está sucediendo, los hombres eliminan partes y libros de la Biblia? Cercenaron el camino para conocer a Dios y hoy quieren amarle… ¿a quién? ¡Al dios que ellos quieren!

Por eso, el Señor nos dio el libro de Proverbios, pues aquí revela su sabiduría, porque aquí nos muestra con qué principios él trabaja y cómo hace todas las cosas.

Ya de tiempo atrás la Biblia nos decía que esto sucedería: pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio, el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. (1 Corintios 1:14-2:7)

Sí, en la Biblia existe uniformidad, existe una manera de hacer las cosas, un solo camino para conocer a Dios. Y para saber el pensamiento de Dios podrá utilizarse los cuatro evangelios si uno supiera a Dios, mas para conocer los principios con que Dios piensa y trabaja, tienes que conocer Proverbios; ¿cómo es la mente de Dios? ¿cómo acciona su sabiduría? Hay que conocer Proverbios.

EL CAMINO Y EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA

Si luego de un tiempo y después de observar a otras personas quienes utilizan el mismo método con más o menos entusiasmo y no resultan, ¿qué significa? ¡Que no es el camino! Si fueron detrás de un conocimiento o una enseñanza y la aplicaron, y no resulta, significa que ¡ese principio es un error!

Como hombres siempre necesitamos saber “el cómo” alcanzar, no podemos vivir del “deseo”, ni de “la fe en la esperanza” si no tenemos señales reales que muestren que estamos logrando nuestro objetivo.

Sea en la oración, sea en la vida en Cristo, sea en las decisiones diarias, sea en el estudio, sea en el trabajo, sea en la familia, sea acerca del futuro; en todas las cosas no se debe fatigarse al caminar y ni cansarse al correr. Tiene que sentir la renovación en todas las cosas que hacen. Y todo esto debe suceder como un todo, el método es equivocado si para ciertas cosas funciona, pero para otros no; debe ser uniforme y reproducible en diferentes personas, en diferentes lugares y países.

No han faltado los métodos, los esfuerzos, ni la fe propuestos y utilizados, el tiempo dedicado es enorme. Más bien el problema está en “el principio” de la sabiduría. Es decir, que muchos están errados en saber desde lo básico: ¿qué es la sabiduría? ¿dónde está la sabiduría? ¿Cómo se obtiene la sabiduría?

Además le agrego: ¿quién es la sabiduría?

Muchos creyentes ignorantes de hoy dicen: “a mí no me interesa la sabiduría, sólo me basta y es suficiente la fe en Jesucristo”. Y otros consideran que tienen la sabiduría porque leyeron la Biblia, que memorizaron muchos versículos.

Mas veamos qué dice la Biblia hoy: Oye, hijo mío, y recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida. Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar, cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres, no tropezarás. Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida. (v. 10-13)

En este pasaje dice: recibe mis razones y se te multiplicarán años de vida. Luego dice: y por veredas derechas te he hecho andar, cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres, no tropezarás.

Aquí nos dice de qué forma se multiplicarán los años de tu vida, cómo caminarás y no te fatigarás y cómo correrás y no te cansarás.

Y cómo tu vida está ligada con cuánto consejo retienes y lo guardas en tu corazón. Por eso, conocer los mandamientos y la Palabra de Dios es una cosa, y guardarlos en forma “obligada” es otra, mas las cosas suceden verdaderamente cuando “amas y guardas todas las palabras de Dios en tu corazón”.

Por eso, no sirve que estés repitiendo o memorices los versículos, eso no tiene ningún efecto, igual te cansas, te fatigas. Y solamente existe un camino, una forma correcta de hacer las cosas y donde “la respuesta de Dios es perfectamente igual a los escritos en la Biblia”.

ACTITUD GENERALIZADA DE RECHAZO DE TODO MANDAMIENTO

Hoy existe un fenómeno que evidentemente no viene de Dios ni tienen sabiduría los que rechazan los mandamientos de Dios, aquellos que niegan la Palabra, otros que tuercen la verdad para beneficio del hombre. Y peor aquellos que cercenan la Biblia diciendo que el antiguo testamento no tiene validez hoy.

Y no saben ellos que están atentando contra su propia vida. Por eso no saben por qué están cansados, se fatigan, se enferman, y no pueden alcanzar mayores conocimientos de Dios.

Y dice la Biblia: Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (v. 20-23)

Están pronto para las fiestas, para las reuniones de ocio. No digo que sea malo, mas si tú gustas de algo pero menoscabas en estudiar y en guardar las Palabras de Dios, estás en falta.

La dificultad radica en que el creyente cree que está caminando con Dios, y es cierto que es “librado” de muchos males, mas no es librado de “todos” los males y peligros.

Muchos dicen que lo importante es su fe, que Jesús siempre está con él, o que está en todos los lados. Y quieren exculparse cuando sucede un mal diciendo que es una gran prueba de fe que el Señor Jesús le está concediendo. Bajo estas falsas creencias y enseñanzas prolonga sus dolores, sus derrotas.

Es la razón de por qué clama la Biblia hoy: Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza; corona de hermosura te entregará.

Y las más de las cosas que no están sucediendo, que no alcanza a ver está dentro de la sabiduría. Toda la palabra de Dios tiene una forma de hacer las cosas, un principio que debe seguirse para que Dios también responda con fidelidad.

LA SABIDURÍA ES JESÚS MISMO

Leamos juntos qué dice el libro de Proverbios 8:12-36 Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos. El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. Conmigo está el consejo y el buen juicio; yo soy la inteligencia, mío es el poder. Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia. Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra.

Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan. Las riquezas y la honra están conmigo; riquezas duraderas, y justicia. Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio, para hacer que los que me aman tengan su heredad, y que yo llene sus tesoros.

Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Antes que los montes fuesen formados, antes de los collados, ya había sido yo engendrada; no había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos; allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba  las fuentes del abismo; cuando ponía al mar su estatuto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento; cuando establecía los fundamentos de la tierra, con él estaba yo ordenándolo todo, y era su delicia de día en día, teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Me regocijo en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son con los hijos de los hombres. Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos. Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová. mas el que peca contra mí, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte.

Por eso La Sabiduría dice: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (San Juan 1:1-3)

Por tanto, toda persona que menosprecia la sabiduría, toda persona que no quiere escuchar las Palabras de la Sabiduría, en realidad está rechazando a Jesucristo.

Todas las personas quienes no quieren guardar los mandamientos de Dios en su corazón, aquellos que no retienen el consejo de Dios, ni las guarda; está atentando contra su vida. Está alejando de sí la medicina de su cuerpo y se enfermará. Se acortará los días de su vida. No verá los bienes de la tierra.

La Biblia dice en 1 Juan 3:6-9 dice: Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

¿Qué significa que Jesús es el Verbo? Que él mismo es la Palabra, que él mismo es la sabiduría. Y cuando ustedes desechan, dicen que es mala, que es injusta, que no quieren porque está en contra de sus deseos, es estar en contra de Jesucristo.

Es por eso, que la gente dice que tiene “fe en Jesús” mas porque no cumple las palabras, la sabiduría que es Jesús mismo que está en ti, que escuchas de él, que debes confesar creyendo en tu corazón y confesando con tu boca; cuando no haces esto, realmente estás desechando a Jesús. Le estás negando.

EL TEMOR DE JEHOVÁ

En el libro de Proverbios 1:7 dice: el principio de la sabiduría es el temor de Jehová.

Hoy nos dice: Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás. Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; No la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará.

¿Cuánto hay que creer para que la Biblia funcione en tu vida como está escrito? El temor de Jehová hace que comiences a moverte en el sentido de la sabiduría, aprendes a esperar, a ser paciente y perseverante.

El temor de Jehová permite que aun aquellas palabras, mandamientos que son difíciles de creer, de realizar se logra alcanzar por el temor. Y esto es el primer paso, porque en la medida en que obedeces, el temor de Jehová aumenta. Y es este temor el que hace caminar por la senda angosta, que te hace llevar la cruz.

Mas luego de un tiempo, cuando comienzas a ver los beneficios, las bendiciones, de cómo eres librado, veas y compruebes varias veces, das la razón a Dios.

También el temor de Jehová te da el esfuerzo y la valentía para guardar su Palabra en medio de esta generación cada día más liberal y desconocedora de Dios.

Pero Jesús dijo: Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos. (San Lucas 7:35). Y si vamos en esta dirección, significa que siempre que sean “hijos de Dios” siempre estarán de acuerdo con la sabiduría que está escrita en la Biblia. Ahora, de cuánto uno se adentra, de cómo aguarda los mandamientos en su corazón y viendo los beneficios lo abraza y lo busca como a la plata y el oro es el esfuerzo de cada creyente. Y en ello resultará sus frutos.

CONCLUSIÓN

Adquirir sabiduría de Dios no es simplemente leer la Biblia, no es repetir un versículo memorizado para una determinada situación.

Porque hoy la Biblia dice en el texto de hoy, que de él sale “la cordura de Dios”, “vivirás”, “no la dejes y ella te guardará”, “ámala y te conservará”, “sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia”, “ella te engrandecerá”, “ella te honrará”, “será adorno de gracia a tu cabeza”, “corona de hermosura”, “se te multiplicarán años de vida”, “encaminado por caminos de sabiduría y veredas derechas”, “no se estrecharán tus pasos”, “no tropezarás cuando corrieres”, “es tu vida”, “te cuida y te ayuda a vencer para no caminar en la vereda del malo”, “la senda de los justos es como la luz de la aurora”, “vida a los que las hallan”, “medicina a tu cuerpo”, “de tu corazón guardado mana la vida”, y discernimiento para saber el mal. Ciertamente que cada persona deberá experimentar cada uno de estos puntos y probar que la sabiduría de Dios sí te concede todo esto.

Entonces te esforzarás en adquirir mayor sabiduría, porque todo esto viene por medida. No lo conseguirás en un día, mas cuanto más te perfecciones y adquieras sabiduría, ella te dará vida. Y justamente este es un gran paso de fe, pues debes confiar que solamente este es el camino que te da vida en abundancia.

Y sé que esto es reproducible en cualquier hijo de Dios que sigue y adquiere la sabiduría de Dios. Finalmente es sabiduría de Dios no perder mucho tiempo, porque la vida del hombre es corta y el perfeccionamiento requiere de constancia y dedicación. Mas habrá valido todo el esfuerzo cuando veas la vida que obtengas.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

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Fecha de modicación: 04 de enero de 2010