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Sermón en el día de Jesús 20 de septiembre de 2009. Título: BIENAVENTURADO SERÁS, Y TE IRÁ BIEN Biblia: Salmo 128:1-6 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada Teniente Primero Leónidas Escobar 3913, Asunción, Paraguay www.evangelio123.org 1) Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. 2) Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. 3) Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. 4) He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová. 5) Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, 6) Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel. INTRODUCCIÓN:En el sermón del domingo pasado, quedó
algo que faltaba aclarar más: Si
quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis
rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.
(Isaías 1:19-20) Cuando uno hace el bien, lo correcto; dice la Biblia que comeremos el bien de la tierra. Y esto es lo que falta aclarar. Pregúntenles a 100 creyentes si ellos quieren a Dios y si oyen a Dios; y sin excepción todos dirán que “sí” quieren y están oyendo a Dios. Todos dirán que están emblanquecidos. Mas de esas cien personas, muchos “dudan” de la Palabra de Dios porque “no” pueden aseverar que estén comiendo el bien de la tierra. Esto sucede porque leen solamente “una porción o un capítulo” de la Biblia, se consideran hechos y derechos en todo “el resto” de la Palabra; y esperan recibir. Mas les explicaré con otro pasaje bíblico por qué esa “emoción y la gracia” que sienten debe verse como algo parcial pero “insuficiente” en el nivel que Jehová Dios desea ver y encontrar en ustedes. Por eso tienen que leer toda la Biblia, porque lo que ustedes creen cumplir plenamente en esta porción de la Biblia, mas en otros lugares aparecen diferentes condiciones, otros mandamientos. Incluso aprenderán que el querer que hoy piensan que es completo, cuando escuchan otras porciones de la Palabra verán que “también les hace falta esas porciones de la palabra”. Es que la Biblia no es un “MANUAL DE INSTRUCCIONES” donde estén agrupados y en orden todos los asuntos de interés del creyente. Pues así, cuando están esparcidos y con contenidos que están “cubiertos, semi-cubiertos y otros abiertos” hace que el creyente deba “recibir la gracia y ganarse el derecho en otros” ante el Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios. Por eso, la mucha fe que ustedes tengan, y se ajusten plenamente “por ejemplo a un evangelio como el San Mateo” nunca será completo si no ajustan su fe según los otros evangelios de Jesucristo. La fe no será completa ni plena si ustedes no se ajustan a los términos del nuevo testamento, si su fe también no cumple a satisfacción del antiguo testamento; jamás tendrán una visión global, completa y satisfactoria ante Dios. Por esta razón hemos leído el pasaje de Ezequiel 47: Me
hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo
del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al
oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al
sur del altar. Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la
vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al
oriente, y vi que las aguas salían del lado derecho. Y salió el varón hacia el
oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por
las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas
hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta
los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las
aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. Y
me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver por la
ribera del río. Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos
árboles a uno y otro lado. Y me dijo: Esta agua salen a la región del oriente,
y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán
sanidad las aguas. Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren
estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá esta
agua, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. Y junto a
él estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de
redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar
Grande. Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. Y
junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles
frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará,
porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja
para medicina. Así ha dicho Jehová el Señor: Éstos son los límites en que
repartiréis la tierra por heredad entre las doce tribus de Israel. José tendrá
dos partes. Y la heredaréis así los unos como los otros; por ella alcé mi mano
jurando que la había de dar a vuestros padres; por tanto, ésta será la tierra
de vuestra heredad. (v. 1-14) ¿Saben por qué no pueden ver y comer el bien de la tierra? En este ejemplo de la visión del templo y del río, verán que muchos se entusiasman con solo ver el templo, otros se contentan con entrar al agua hasta los tobillos, otros hasta las rodillas. Esa sensación de contacto con Dios, esa visión que a veces ven; con ellas se contentan, se entusiasman. Pero lo malo y equivocado es que así vuelven a sus casas, con revelaciones parciales, entusiasmados porque tienen un testimonio que contar “frente a la iglesia” pero dejan de ver el sentido que tiene esas revelaciones para su vida y la iglesia. No se esfuerzan para adentrarse más hasta que se convierta en un gran río. Si leen esta porción de Ezequiel verán que hasta que no salen a la ribera, no existe más que agua, ni existe explicación del varón quien le explica luego las cosas, ni sabe que esas aguas son aguas que dan sanidad. Generalmente la palabra de Dios dice: habrá muchísimos peces y recibirán sanidad porque entró esta agua. Mas la generalidad de los creyentes “quieren los muchos peces”, mas poquísimos se esfuerzan para adentrarse en las aguas hasta que se convierta en río. Ese esfuerzo que implica caminar 1000 codos para pasar de una etapa a la otra, eso no lo pueden hacer. Y estando las aguas hasta las rodillas esperan las bendiciones recibir todas las bendiciones. No saben que existe una visión completa, ni saben que para llegar a ella requiere de tiempo, de condiciones impuestas por Dios y que debe ser concordante con otras partes de la Biblia como “un todo único.” Cuando las aguas salen del templo ¿qué significan? Cuando las aguas llegan hasta los tobillos ¿qué significa? Cuando se camina 1000 codos más y se llega hasta las rodillas ¿qué significa? Llegó hasta los lomos y no existe más palabas. Por eso, los creyentes hacen tantas conjeturas, porque no tiene la visión completa. Y justamente aquí está el error de muchos creyentes: quieren, desean, ansían tener, ver que la Palabra sea verdadera; mas se agradan solamente de “la visión” que observan, “la sensación” que eso les produce al comienzo y nuevamente vuelven a la normalidad de sus vidas diarias y dejan perderse “esa veta de oro que les conducirá al gran tesoro.” Esta es la fe, esta es la perseverancia, el seguir porque si Dios comenzó a mostrarte, a hablarte, a revelarte visiones es porque deseas que sigas adentrando porque te mostrará cosas grandes y ocultas. Como dice las palabras de Hebreos 10:35-11:1 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. Es, pues, la fe la certeza de los que se espera, la convicción de lo que no se ve. Esta es la causa de por qué el pacto y la fe que se direcciona dentro del pacto es tan importante, porque la promesa de Dios te indica hasta “dónde” tienes que buscar y llegar. Escucharán ustedes muchos testimonios de creyentes que dicen: soñé, el señor me mostró una visión, el señor me tocó con una palabra de la Biblia. Pero en su gran mayoría es inconsecuente. ¿Para qué era el sueño? ¿Para qué era la visión? ¿Para qué se entró en las aguas hasta las rodillas? Claro que para un hombre pecador como nosotros, tener una revelación de Dios y una visión es extraordinaria; mas no puedes detenerte en ese punto. ¿Por qué también no tiene consecuencia? Es que no saben la forma particular que tiene Jehová Dios de expresarse en la Biblia. Es igual como el tema del sermón de hoy: “Bienaventurado serás, y te irá bien.” Amén dicen. ¿Cómo se llega a eso? ¿Y después? ¿Saben cuál es la respuesta más común de los que abandonan? Dios sabrá el por qué y el cuándo. Poquísimos se adentran hasta los siguientes 1000 codos y los siguientes y los posteriores, porque recién en este punto se revela la palabra y sucede: “recibirán sanidad y vivirá todo lo que entrare en este río”. Recién en este punto se ve la visión de cómo los pescadores pescan y se ve la abundancia de los peces. Recién en este punto se ve que los pantanos y las lagunas que no tienen contacto con este río se convertirán en salinas. Y recién en este punto se puede ver toda clase de árboles frutales, cuyas hojas nunca caen, ni faltan sus frutos. Que maduran a su tiempo. Porque son aguas que salen del santuario, fruto para comer y hoja para medicina. Es decir se puede ver toda la gloria de Dios. Es la razón de por qué ustedes se quedan en los primeros mil codos, se quedan discutiendo de si la Palabra de Dios es verdadera o no, si hoy vive Dios para bendecir a sus hijos como lo ha prometido, o discuten porque hoy no ven toda la abundancia que desean. LA UTILIDAD DE LA BIBLIAPorque toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17) Así también jamás tu fe puede ser completa, ni el conocimiento de Dios perfeccionado si solamente lees Salmos porque contiene capítulos cortos. Nunca podrás alcanzar las promesas ni recibirás todas las bendiciones porque toda la Palabra de Dios es única, integral; un versículo por sí solo no puede existir sin tener en cuenta y cumplirse todas las otras partes de la Biblia. Esta es la razón de por qué se llegan a las excentricidades, a los extremismos o desánimos. Justamente esta es la sabiduría de Dios: de distribuir sabiamente sus palabras a lo largo y ancho de la Biblia; porque no está escrito en forma de manual de instrucciones, sino que hay que leer toda la Biblia con fe y además que el poder del Espíritu Santo obre para que te dé sabiduría y entendimiento para que puedas unir todas las piezas y formar un hijo de Dios completo… “ENTERAMENTE PREPARADO” para toda buena obra; no en forma parcial ni por algún interés momentáneo del creyente. Hay personas quienes solamente leen el nuevo testamento porque dicen que el viejo ya pasó; les puedo asegurar que jamás verá a Jehová Dios. A otros no les gustan los mandamientos, jamás entenderá la justicia de Dios por tanto jamás podrá comprender la obra de Jesucristo, ni sabrá por qué Jesús es el Cristo y menos podrá recibir su gracia. ¿Por qué? Porque menosprecia a Dios. Por eso hay que leer toda la Palabra de
Dios con mucha atención, con mucha paciencia y oración; mas sobretodo hay que
insistir y perseverar hasta ver “el final de la película de Dios.” Y hay que
orar cuando la mente está despejada, cuando hay silencio, cuando el cuerpo
tiene fuerza y vitalidad; también se requiere de esfuerzo, de voluntad, de
mucha fuerza mental y fe de largo plazo. No es en balde que los creyentes que
buscaron a Dios dice: Despertaré al
alba. ¿QUÉ LEEN TUS OJOS?El texto bíblico de hoy es Salmo 128. Son solamente seis versículos. ¿Qué leyeron sus ojos? ¿En qué se interesó su corazón? Justamente así se ve el ojo entrenado de uno que conoce a Dios y otro creyente que no ha experimentado a Dios. Por lo general a las personas les gustan esta clase de palabras: BIENAVENTURADO SERÁS, Y TE IRÁ BIEN. Y luego dicen: sí yo creo en Jesús, soy bienaventurado, me irá bien. Amén. Luego se van a sus casas a dormir esperando ser bienaventurado mañana. Y esperan recostados en sus camas que les llegue la bienaventuranza día tras día. Después de un tiempo se cansa de esperar y dice que Dios no cumple sus palabras, o que la Biblia falla. Seguro que esta persona ni siquiera sabe “qué significa” o “qué es” ser bienaventurado. Mas la persona que conoce a Dios busca las condiciones, los hechos nuevos que muestra este salmo, analiza las relaciones con otras palabras y escudriña los tiempos. Porque en muchísimos lugares habrán encontrado y leído: …aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos…, de esto escuchan mucho. Mas ¿cuál es el punto de la bienaventuranza que nos quiere enseñar Dios específicamente con este salmo? Además de la primera condición es este: cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. Y justamente este es el nuevo elemento que Jehová nos enseña y hay que SUMARLE a las otras bienaventuranzas para que tú seas bienaventurado, que hay que temerle y vivir de esta manera. Por eso es tan importante “¿qué leen tus ojos?”, pues todas estas condiciones para que seas bienaventurado ES para una sola persona. Y en la Biblia de la versión Reina Valera existen más de 100 bienaventuranzas que tú debes sumar y finalmente ver la persona bienaventurada que Dios pretender, a continuación tener un entendimiento según el pacto que Dios ha hecho contigo. A esta cantidad no se agrega todas las otras formas que las Escrituras tiene de expresar dirigiéndose a un bienaventurado en forma “tácita”. Hoy la Palabra de Dios dice que serás bienaventurado cuando comas del trabajo de tus manos, que debes esforzarte en vivir solamente del dinero que estás ganando en forma lícita, honorable, y encuadrado dentro de la ley de Dios y de los hombres. Está diciendo que no debes hacer “extras” provenientes de la corrupción, de “comisiones ocultas o no especificadas”. ¿Y qué consecuencias tiene estas palabras? Que si vives de las deudas, que si vives de lo prestado, que si no te esfuerzas en trabajar y ser laborioso, si no eres ahorrativo, si no buscas y oras para lograr que Dios aumente el fruto de tus labores; si esperas que otros “tengan el amor de Cristo y compartan con ustedes”, si en lugar de trabajar esperas mirando el cielo por los panes y los codornices, o la bondad de otros hombres, cuando compras artículos ilegales porque es “más económico”. NO SERÁS BIENAVENTURADO. Por eso, en otro pasaje y lugar de la Biblia dice más respecto a esta bienaventuranza: Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. (1 Timoteo 6:6-12) Un ejemplo común, muchas personas “estiran” el dinero para ahorrar pero quieren disfrutar de las comodidades: compran una película DVD copiado ilegalmente, se compran una computadora pero utilizan los programas “sin licencia”. Se dejan de emitir “facturas” para ganar “un poco más”. Se puede sobrepasar los límites de velocidad porque no existe “cámaras y radares” o ante la ausencia de los policías de tránsito. Todos tendrán sus “buenas razones”, mas para Dios porque la Palabra de Dios dice: Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. ¿Se dan cuenta? Por eso se requiere de mucho tiempo para aprender la Palabra de Dios, otro tiempo para tener fe, convencerse y otro tiempo para aplicar en las diferentes facetas de la vida. La crisis económica que hoy afecta al mundo no tendría su desencadenante si los hombres que no tienen dinero se contentaran con lo que tienen y viven de ello. Pero se les dio “créditos hipotecarios” para comprarse casas de lo que no tienen, y otros que deseaban ganar dinero excesivamente invirtiendo en “fondos que generan grandes intereses”. Los unos y los otros no pueden ser bienaventurados. Pero se imaginan ¿cuántos habrán orado a Dios para no perder su casa hipotecada o aquellos que clamaban por no perder sus ahorros? ¿Crees que Dios responderá? ¿Por qué crees que deberá hacerlo porque es misericordioso? Nuevamente ¿qué leen tus ojos en la Biblia? Y se podrá saber si eres bienaventurado o están en el buen camino para serlo. Y cuando seas bienaventurado, tu mujer será como la vid que lleva la abundancia de tus frutos a los lados de tu casa, tus hijos serán como plantas de olivo que permanecen firmes en el templo de Dios. La palabra de Dios es bien clara: HE AQUÍ QUE “ASÍ” SERÁ BENDECIDO EL HOMBRE
QUE TEME A JEHOVÁ. EL LUGAR DE TU BENDICIÓNSuelo escuchar y veo con mucha tristeza que ustedes siempre están atentos a las palabras de hombres malvados que buscan encontrar versículos bíblicos que justifican la pereza, la maldad, la inmovilidad. La palabra hoy dice bien claro: Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien
de Jerusalén todos os días de tu vida, y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea
sobre Israel. A más de lo que la Biblia puede decir en otros lugares, dice: BENDÍGATE JEHOVÁ DESDE SION. ¿Y dónde es Sion? ¿Es tu cama? ¿Es tu casa? ¿Con sólo el deseo serás bienaventurado y te irá bien? Dice bien claro que las bendiciones se recibirán en Sion y desde ella: la iglesia donde Dios tiene puesto su nombre y sus ojos. · Que debes estar en Sion, hasta que te adentres de 1000 en 1000 codos. Una vez les dije que había que ver el final de la película para saber toda la historia, ¿no es cierto? Hay que ver toda la obra de Dios en forma íntegra para que ustedes conozcan a Jehová y puedan esperar cada día más y aprender el carácter del Señor. Así aprenderás de las palabras, de los caminos que estás siendo guiado, los tiempos cuando las cosas suceden y sabrás lo que agrega: “sobre mucho te pondré”. · Que eres objeto de bendición: Bendígate Jehová. Es una bendición personal, es único, que no se suple. Es una bendición que solamente aquel que está en ese lugar recibe. Aquel que ama a Dios con todo su corazón, con toda su alma, con todas sus fuerzas y con toda su mente. Y todo esto sin importar el tiempo, los cambios climáticos, la predisposición del hombre: así como las promesas de Jehová Dios son firmes como el sol y la luna como testigos, tú debes ser así de fiel en Sion, eso debe ser la virtud de tu fe. ¿Sobre mucho te pondré? ¿Sabían ustedes que ya vino sobre algunos? Dios ya lo está derramando, algunos ya han recibido y continúan recibiendo más. · Cuando veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida: entonces sabrás que eres bienaventurado. Verás el bien y la manifestación del Espíritu Santo todos los días. Entrarás en el lugar santísimo para conversar amenamente con Dios, y te producirá un gozo indescriptible. · Sabrás que eres bienaventurado cuando veas a los hijos de tus hijos: es la manera de recibir la bendición de la larga vida, de una vida de salud. Y que tú siendo el patriarca puedas ver el bien que Jehová Dios hace a tus hijos, y puedes velar y enseñar la Palabra de Dios. Serás un testimonio vivo de Dios quien se manifiesta en ti, lo verán tus hijos y reconocerán tu bienaventuranza. PAZ SEA SOBRE ISRAEL.Muchos creyentes cuando leen alguna porción de la Biblia como este, dicen “amén” y desean con ansias que esto sea realidad para ellos porque tienen fe en Jesucristo. Pero saben ustedes que la fe también tiene una dirección, un principio de vida y de esperanza. Porque existen aquellos quienes viven como Lot y otros creyentes quienes viven como Abraham, como Isaac y como Israel (Jacob), quienes creen en el pacto eterno y esperan pacientemente su cumplimiento. Por eso, cuando dice “Paz sea sobre Israel”, no se refiere a todos los creyentes, o sea, que muchos creyentes quienes se apresuran y desean recibir y ganarse ellos con sus propias manos sus bendiciones; y no esperan en los tiempos de Dios, ellos desean y buscan ser bienaventurados como este salmo. Mas dice Jehová que “la paz es sobre Israel”, o sea, aquellos creyentes de Jesucristo quienes viven según los principios del pacto, que cumplen los términos del pacto, que esperan pacientemente el cumplimiento del tiempo de las promesas respecto a la tierra, la multitud de hijos y el ser bendito de Jehová. Para ellos es esta bienaventuranza, ellos recibirán la paz. Porque vivir hoy dentro de los límites del trabajo de tus manos, contentarte con lo que ganas sin recurrir a hipotecas, préstamos, usura porque tienes confianza y esperanza en Jehová Dios quien te prometió, este hombre, este creyente es “Israel”. CONCLUSIÓNNotarás que ser bienaventurado no es simplemente encontrar un versículo y “pedir”, “buscar” y “llamar”; para que te sea concedido. Ese modo de enseñar y predicar es el evangelio para las masas, deseando ganarse multitudes pero jamás proviene de Dios. Hoy hemos visto un aspecto de qué es ser bienaventurado, y deberás leer los otros versículos y pasajes para que seas completo. Entonces entenderás por qué las bendiciones de Dios tienen un tiempo y proceso para formar al hombre a la estatura de Cristo. Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. Ciertamente que esta espera y conformarte de esta forma no es fácil, las tentaciones, la impaciencia, las concupiscencias, las voces de hombres inescrupulosos te quebrantarán todos los días. Y es la razón de por qué debes recibir la bendición desde Sion y que Jesús en persona te bendiga todos los días para suplir y calmar tu corazón. Poco a poco podrás vencer los bienes y riquezas del mundo conociendo que las riquezas de Dios son más dulces y apetecibles que el oro, la plata y las piedras preciosas. Entonces conocerás que realmente eres un bienaventurado, no en letras sino eres una bienaventuranza viva. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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