Es un Ministerio más  de Tu Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

 

Palabras de Vida

www.evangelio 1 2 3 .org

LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar .  

 
homepalabras de vidasermonesestudio biblicofolletoscontacto
 

 

Sermón en el día de Jesús 16 de agosto de 2009.

Título: NO TE FATIGARÁS

Biblia: Isaías 40:21-31

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio123.org

21)   ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?

22)   El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

23)   El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.

24)   Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.

25)   ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? Dice el Santo.

26)   Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

27)   ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?

28)   ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

29)   El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

30)   Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;

31)   pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

INTRODUCCIÓN:

“Buenas Intenciones”: no hay una persona que no se haya esforzado para ser un buen hombre. Así también, no existe ningún creyente en Jesucristo quien no desee sinceramente ser un buen cristiano. Todos lo intentan una y otra vez.

Mas cada nuevo “intento” en realidad es porque “el anterior” no le ha resultado. Y cuando eso sucede, uno se cansa, se fatiga, porque ve que ha fracasado el método que ha utilizado, el camino que siguió no ha sido fácil, mas ahora que no resultó debe buscar un nuevo método, reconstruir de nuevo.

Muchos creyentes han abandonado la iglesia o la vida espiritual, existirán muchos motivos y causantes, mas porque se cansaron, porque se fatigaron, abandonan el camino y dejan de ser fieles. ¡No resulta! ¡Estoy cansado de esperar! ¡No entiendo el silencio de Dios!

¿Por qué dejan de orar? ¿Por qué dejan de leer la Biblia? ¿Por qué dejan los ministerios? ¿Por qué dejan las obras de Dios? ¿Por qué dejaron de asistir la iglesia? Es porque se cansaron, se fatigaron porque no ven los frutos, ni las respuestas, ni siquiera una mejoría que les incentive. Porque una vez en el camino se da cuenta que no existen milagros continuos, ni puede vivir solamente de buenas intenciones, ni puede persistir con paciencia si se cansa o si se fatiga.

Y generalmente tiene una serie de causas: que no puede sentir la gracia de Dios derramarse en su vida, que el sermón del pastor no le toca, ni le conmueve, ni ve frutos. No veo una mejoría en mi vida, ni bendiciones, ni cambios.

Mas la característica común de estas fatigas y cansancios que presentan los creyentes es que siempre los problemas están afuera. Yo hago bien pero afuera no me responde: el pastor, los hermanos en Cristo, la iglesia; por consiguiente, me fatigo en el mundo. Pero la palabra de Dios nos dice hoy: pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Pero una causa del que nadie se da cuenta por lo cual se cansan y se fatigan es que “NO ESTÁN VIENDO NI SE ESTÁN ENCONTRANDO CON DIOS.”

BUSCANDO RESPUESTAS

En dondequiera que exista un creyente en el mundo, sea del país que sea, en la cultura en que viva o el carácter y la disciplina que gobierna su vida, más tarde o más temprano muestran las señales del cansancio o de la fatiga espiritual.

Y muchos buscan respuestas de diferentes formas: oración, ayuno, retiros en lugares solitarios, cambio de ambiente, lecturas de libros inspiradores o escuchar de “aquellos que dicen tener una respuesta”. Una respuesta comúnmente utilizada es que les falta “una mayor comunión con Dios y alcanzar un mayor grado de llenura en el Espíritu Santo”, y esto parece una tarea imposible porque para ello, requiere de mucho tiempo de inversión y el trayecto que debe caminar es muy largo…, pero también no tienen la seguridad que sea “efectiva”. Esta es la razón de por qué se venden tan bien los libros “inspiradores o de respuestas” y los seminarios con estos temarios. Todos estos lo podemos catalogar y agrupar en dos palabras genéricas: “en búsqueda de: no te cansarás, ni te fatigaras”.

Hay un método muy de moda en las iglesias: “la comunión de los santos”. Piensan que las respuestas están en las ayudas mutuas, en compartir experiencias, en llevar las cargas de los otros, orar el uno por el otro, y por eso las iglesias han tratado de equiparar y nivelar a todos los creyentes, incluso comenzaron a llamar “hermano pastor”, para que nadie se sienta “por encima de su hombro”, asociaciones de creyentes con algún fin, de empresarios cristianos, de padres de familia cristianos. Pero al final todo termina, porque todos están cansados y fatigados; ¿para qué llevar la fatiga de otro si yo no puedo resolver el mío?

El otro método para buscar evitar o combatir el cansancio y la fatiga espiritual es “la música cristiana” de alabanza, de inspiración, de relajación y si todo eso no funciona, “démonos una fuerte sacudida para ver si no se desprende el cansancio y la fatiga en nombre de Jesús.” Es un engaño momentáneo porque no resuelve el cansancio ni la fatiga.

Después están “los métodos especializados”: con los “pastores consultores”, los pastores de consejería, los pastores que dan cursos de matrimonio, prometen solución padres-hijos, plan maestro para la economía, sanidad al 100%, y contra todo mal.

Finalmente, el causante de todo cansancio, de toda fatiga: “Satanás y todos los demonios”.

La respuesta: “NINGUNA DE ELLAS”, porque siguen los creyentes cansancios, los pastores fatigados, los obreros que desean abandonar los ministerios para el año que viene. Si los métodos funcionaran, si volaran como las águilas muchos se adelantarían para postularse, pedirían nuevos ministerios y los pastores deberían tener otra clase de dolor de cabeza: “abundancia de obreros”, ¿dónde colocarlos? Mas como esto no es cierto, siguen buscando respuestas.

Pero nadie se paró para meditar, si la palabra de Dios dice hoy: pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. ¿Cómo esto no funciona?

El problema persiste porque todos piensan que “él no se cansa ni se fatiga”, es decir, que no es sincero en admitir. Pero si deja de orar, si deja de leer la Biblia, si dejan ministerios, si pierden fuerzas, si no persisten en obras, si se cansan de Dios, si no obedecen a los mandamientos de Dios, si no están gozosos, es porque están cansados y fatigados. Hay que reconocer que sus caminos y métodos utilizados no funciona, que el método tradicional utilizado por muchas iglesias no está funcionando; ¡y mientras no se a sinceren nunca buscarán otra solución!

SE FATIGAN POR EL CAMINO EQUIVOCADO QUE ELIGIERON

Hoy la Biblia dice: ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana. Pero hoy muchos creyentes siguen el camino de Lot, quieren conquistar el mundo pensando que tienen un gran respaldo, una sabiduría sobresaliente y un poder proveniente de Dios que les asegura el éxito y la conquista del mundo.

Piensan que pueden caminar por el camino que ellos deseen, que a ellos más les conviene, buscan alcanzar las riquezas (para gloria de Dios¿?) que otros hombres del mundo alcanzaron, y que tienen un poderoso protector y guía: en Jesucristo y el poder del Espíritu Santo. Él elige su camino y piensa que Dios le enderezará sus veredas, hará llegar finalmente a conquistar su deseo y ambición. Y si falta fuerza, oraremos, ayunaremos (es forzar y complacerse diciendo que su camino es bíblico y voluntad de Dios).

Mas siempre que se adentre por este camino equivocado, el camino que anda fuera del pacto de Abraham, de David, de Jesucristo: SIEMPRE, SIN EXCEPCIÓN ALGUNA se cansarán, se fatigarán.

Pueden encontrar un versículo bíblico inspirador, pueden leer versículos como el de hoy: pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. Y talvez se fortalezcan momentáneamente, pero seguro, con toda seguridad que dentro de una semana estará cansado y fatigado nuevamente. Y como funcionó el último método volverá a buscarlo y repetir la experiencia. A todo eso, le pone un toque de dramatismo y orgullo: “Dios me está poniendo en prueba mi fe”.

¿Pero saben por qué se cansan tantos creyentes? Porque siguen el camino de Lot, pues buscan sus deseos y sus glorias se adentran en Sodoma y Gomorra. Escuchan a magos y hechiceros, a falsos profetas que les prometen gloria, bendiciones del cielo, graneros que se abrirán, que falta más fe, que pruebe a Dios haciendo diezmos, etc.

Mas lean la Biblia: verán que el camino en el pacto que Dios le guía a Abraham y el camino fuera del pacto que Lot elige y se aleja de Dios amando Sodoma y Gomorra, cuenten ¿cuántas veces Jehová Dios le aparece a Abraham? ¿Cuántas veces aparece a Lot? ¿Cuántas veces es alentado, es confirmado, es prometido, es puesto en juramento, aparecen las señales de Dios, las conversaciones con Dios, la fortaleza que recibe Abraham. Incluso es cambiado de nombre y recibe una señal del pacto como la circuncisión. ¿Y qué le sucedió a Lot? La Biblia dice que todos los días este justo se dolía por las maldades de los sodomitas. Mas la Palabra de Dios vino en el mismo día de la destrucción por fuego a Sodoma para que huyera y se salvara su vida. Pero incluso en esto dice la Biblia que no fue porque Lot tenga la gracia de Dios, sino porque Lot era sobrino de Abraham: así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba. (Génesis 19:29)

¿De cuántos creyentes escucharon este famoso dicho que acarrea cansancio y fatiga? “¡Sólo Dios sabe mi camino!” Pero yo les digo: al contrario, porque ustedes escogieron sus caminos y dejaron el camino de Dios en el pacto del padre Abraham, Dios también les dejó a su suerte. Como dice la Biblia: volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, también yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos. Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder; mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal. (Proverbios 1:23-33)

Cuando tú planeas y pides a Dios que te guíe, es cierto por ciento seguro que te cansarás y te fatigarás, porque estás fuera de la voluntad de Dios que siempre está relacionado con las promesas del pacto de Abraham.

 ¿DÓNDE ESTÁ EL PROBLEMA ENTONCES?

Les acabo de decir que si un creyente no camina en la senda del pacto de Abraham, del pacto de David, y del pacto de Jesucristo (las tres promesas de Génesis 12) por más que exista buena voluntad, buenas intenciones, por más que repitan y repitan los versículos, hagan ayunos, oraciones, vigilias día tras día, griten, pataleen, lloren, no les servirán porque están en el camino equivocado. ¿Por qué? Es un caso gravísimo de desobediencia porque dice Dios que él hizo todas las cosas, está sentado en el círculo de la tierra, pero no confían en él y desean caminar por su propia cuenta.

Por eso dice hoy la Biblia: ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Si todos los creyentes estamos leyendo la misma Biblia, meditamos en los mismos hechos, pero: ¿por qué les parece que “uno” se cansa, se fatiga pero a “otro” el Señor da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas? Dice hoy la Biblia que solamente aquellos que “ESPERAN” en Jehová y reciben “NUEVAS FUERZAS” levantarán alas como águilas, correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.

¿Qué sucede con la Biblia? Ningún problema. Está perfecto. Todos leemos las mismas palabras, pero uno escucha y entiende, uno entiende y obedece, uno obedece y vive guardando. Pero otros que leen lo mismo y cuando nada les sucede se cansan y se fatigan.

PALABRA VIVA Y EFICAZ

En Proverbios 1 dice: volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis.

Partimos iguales pero si ustedes niegan, no escuchan, se rebelan, no quieren obedecer ni guardar sus mandamientos, cuando no quieren prestar atención a las palabras de Dios y siguen su propio camino, cuando desechan todo consejo, cuando no desean escuchar palabras de reprensión, cuando dejan escapar la gracia y la misericordia para arrepentirse y hacer lo bueno; y así pasan los días, la palabra de Dios siempre está pero cada día, cada vez deja de ser “viva” en ustedes, no actúa con la misma “eficacia” en los desobedientes. ¿Cuántos hoy no se aburren de largos sermones, de los largos estudios bíblicos y prefieren palabras livianas, inspiradoras, alentadoras y complacientes?

Por eso se vuelven más y más insensibles respecto a la Palabra de Dios. Y si Dios no te aviva CON SU PALABRA, si Dios no hace que su Palabra sea eficaz en ti, ¿CÓMO RECIBIRÁS NUEVAS FUERZAS? Por eso no pueden volar como las águilas, por eso no pueden correr sin cansarse, ni pueden caminar sin fatigarse. Y Jesús dijo respecto a esto: porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. (San Juan 6:33-36). Y otras vez dijo: éste es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (San Juan 6:50-51). Esto es lo que trato de decir, ¡si tú comes el pan que viene del cielo todos los días, no hay manera que tengas cansancio ni fatiga! Mas te fatigas porque no comes, ¿por qué? Porque no estás viendo a Jesús.

Y el otro mal: porque caminan el camino de Lot piensan que “necesitan palabras de aliento, de fortaleza, de crecimiento, de sabiduría” y no palabras “que son más cortantes que una espada de dos filos”, esperan consolación por el cansancio y fatiga que tienen, y no “palabras que penetran y parten el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos”. Palabras que te digan: yo te entiendo, llevas mucha carga, te voy a ayudar a bajar las cargas, te consolaré, te haré olvidar tus pesares y tus dolores y no “palabras que discierne tus pensamientos codiciosos y tus intenciones oscuros del corazón” para enderezar tu camino.

Por eso, TODA PALABRA DE DIOS PIERDE SU VIDA, PIERDE SU EFICACIA para estas personas.

Y todo esto se debe a una doctrina que los hombres utilizan y muchas iglesias siguen: “todavía queda algo bueno en el hombre y sabe y puede buscar a Dios cuando quiere”, y que “Dios siempre es bondadoso, misericordioso que te ayudará”. Si esto fuera cierto ¿por qué se cansan y se fatigan?

Y no como nosotros creemos: “que no hay justo, ni aún uno. Que el hombre es totalmente corrupto, que es imposible que saque algo bueno siquiera para buscar a Jesucristo.” Por eso, si hoy la gracia de Jesucristo está en ti, hay que esforzarse en permanecer. Escuchar y obedecer toda la Palabra de Dios tal y cual está escrito y ¡así tienes que vivirlo! Claro que esto acarrea a otro problema:

EL YUGO DE CRISTO

Ciertamente que todo creyente que hoy por elección, decisión o por sin saberlo haya seguido el camino del creyente Lot y hoy está cansado, fatigado. ¿Hay esperanza para estos cansados? Claro que sí. Solamente hay que rehacer su vida y cambiar la senda conforme al Pacto.

Si Abraham también vive en el mundo, ¿por qué decimos que el camino de Lot es de Sodoma y Gomorra? No es un lugar geográfico, más bien: es la manera en que se vive la palabra de Dios, y cómo se responde a las Palabras de Dios.

Dice Jesús: Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprenden de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (San Mateo 11:27-30)

Les digo de nuevo, todos tienen en sus manos la misma Biblia, leen las mismas palabras, escuchan las mismas Escrituras, estudiamos las mismas cosas, pero unos están confundidos y otros están cansados o fatigados, no entienden el camino de Dios, no comprenden por qué Dios obra de tal o cual manera, les suceden cosas en sus vidas que no comprenden y les sorprende, están fuera de sus conocimientos, no tienen respuestas.

También hay un mal que existe en los creyentes, el pastor es hombre igual que yo, ahora cuando la Biblia me diga, cuando Dios me hable en persona, cuando el Señor me muestre señales inconfundibles, … ENTONCES VOY A OBEDECER a las Escrituras. Piensan: seguro que estas palabras son muy particulares del pastor David, voy a escuchar a otros pastores, escucharé lo que dice otras iglesias, voy a escuchar otra opinión. En todo estoy de acuerdo con lo que dice el pastor, pero en este punto no puedo aceptar.

Por estas cosas la palabra de Dios no es viva ni eficaz en ustedes. No es hacer lo que uno gusta, y dejar de hacer lo que le disgusta, o que le perjudica, o que aparecerán conflictos. Ustedes quieren seleccionar la cruz más adecuada del momento para llevar (es la ética de la situación), el más liviano, la cruz con el color más hermoso, la cruz de oro, la cruz que no pesa, la cruz que no sufre, la cruz que bendice. Por eso, la Palabra de Dios no vive en ustedes, ni es eficaz. Por eso, ustedes se cansan, se fatigan.

Si la Biblia lo dice, hay que escuchar. Hay que orar por fortaleza, valentía y mucha fe para obedecer. La Biblia dice claro: ustedes vienen cansados y trabajados, y Jesús les promete que les dará descanso. Al que Dios desea, le revela la palabra (viva y eficaz), pero para que tenga vida y eficacia en ti tienes que llevar el yugo sobre vosotros primero, aprendiendo primeramente cómo Jesús llevó el yugo por las escrituras, que lo hizo en forma mansa y humilde; ENTONCES hallarás descanso para vuestras almas. Para eso está la ayuda de la fe, y cuando ustedes ponen a trabajar la fe el socorro de Jesús no tarda y aparece para aliviar tu fatiga.

Pero como no desean llevar el yugo de Cristo, no quieren obedecer humildemente como Jesús lo hizo, sino que piden señales, voz de Dios, milagros, segundas opiniones, otra palabra que sea más fácil de llevar, una cruz más pequeña que soportar: Por eso la palabra de Dios no es viva ni eficaz en ustedes. En esto se distingue el camino de Abraham y el camino de Lot.

Jehová le dice a Abraham, quédate aquí y te bendeciré. Y Lot dice: no puedo esperar, es poco el espacio, mis ovejas morirán de hambre, yo buscaré mi camino.

Hoy también, no quieren obedecer las palabras de Dios, escuchan aquellas cosas que desean, piensan que ya están llevando todas las cruces posibles. No, a cada paso, para cada revelación nueva que Dios te quiera dar, hay una cruz, un yugo nuevo que llevar y carga que soportar para que luego la palabra de Dios sea viva y eficaz.

Y esto también es al revés, muchos dicen según su parecer que llevan la cruz de Cristo. ¿Cómo podemos decir si es cierto o correcto su proceder? Si llevas correctamente la cruz de Jesucristo en medio de este mundo y en todo tiempo, debes recibir nuevas fuerzas, correrías y no te cansarías, caminarías y no te fatigarías.

EL PRECIO JUSTO

 El otro problema por el cual se cansan y se fatigan es que la Palabra de Dios no funciona ni resulta como dice. Y te esfuerzas en cumplir toda la Palabra de Dios, llevas la cruz. ¿Qué está pasando?

Muchos se olvidan del precio justo.

Dios tiene unas leyes que se llama, la ley de la restitución. Que es como estos: Cuando alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte. Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de homicidio. El ladrón hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble. (Éxodo 22:1-4). Hoy muchos creyentes piensan que con una oración de arrepentimiento es suficiente para recibir el perdón de Dios, pero no hacen restitución del mal que cometieron.

Piensan que en nombre de Jesús están perdonados, no pueden provocar a Dios en tal “injusticia”, ¿y cómo queda el que recibió el daño? Y este es otro de los motivos de por qué muchos creyentes están cansados y fatigados, y no reciben nuevas fuerzas de Dios. Porque leen e interpretan la ley de Dios según su gusto y conveniencia.

Hay ocasiones en que no se puede devolver, pero hay que pagar ese precio dentro de la misericordia de Dios. Haciendo misericordia y pagando el “justo” precio que Dios impone. ¿Y dónde está la misericordia de Dios? Pues en lugar de tu muerte, de la cárcel, o del fuego del juicio; Dios te entrega otra solución, por eso la Biblia dice: Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. (San Mateo 5:7). Es que tienes que “alcanzar” la misericordia según la Biblia. Y cuando no se hace esto correctamente, o no se paga suficientemente, tampoco la Palabra de Dios es viva y eficaz contigo.

CONCLUSIÓN:

Sin importar qué tipo de trabajo tengas, qué vida estés llevando; si la Palabra de Dios que es viva y eficaz, se manifiesta en forma viva y constante, si la palabra es efectiva a fin de que obedeces las Palabras, nunca te cansarás, nunca te fatigarás. Pues esto significa que estás delante de Dios, que él te está escuchando, que te está hablando y tú le estás viendo.

Cuando los discípulos escucharon a Jesús, llevaron a todo el mundo el evangelio de la vida. Cuando el perseguidor e inmisericorde Saulo escuchó la Palabra viva y eficaz, se convirtió en el apóstol Pablo. Cuando los tres amigos de Daniel porque estaban vivos prefirieron ser echados en el horno de fuego, así también Daniel entró en la cueva de los leones y Dios tapó la boca de los animales hambrientos.

Cuando la Palabra de Dios viva y eficaz obró, Abraham fue bendecido, contado como amigo de Dios, y esperando en esperanza contra esperanza es el padre de todos los creyentes.

Busca escuchar a la Palabra de Dios y procura que sea viva, que actúe efectivamente en ti, y tendrás descanso y gozo en Jesucristo.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

go_topgo_home


Informes sobre esta página:
Copyright © 2003-2010 Palabras de Vida, www.evangelio123.org
Fecha de modicación: 04 de enero de 2010