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Sermón en el día de Jesús 14 de junio de 2009. Título: ¿CÓMO LO CONSIGUES? Biblia: 2 Corintios 12:1-12 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. 2. Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 3. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 4. Que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. 5. De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. 6. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. 7. Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; 8. Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 11. Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy. 12. Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros. INTRODUCCIÓN:Saben ustedes que la característica del mundo actual es la rapidez, algo nunca visto en toda la historia del hombre. Basta que tú desees algo y te lo pueden conseguir. Incluso si no tienes capacidad de pago en este momento, te hacen todos los favores y arreglos necesarios para que tú puedas tenerlo en el instante. Retiran de tu casa la ropa, te lo lavan, lo planchan y te devuelven. Reciben tu pedido por teléfono, por computadora y en cuestión de minutos te traen el manjar caliente, listo para comer. Servicios de mayordomo, de limpieza, de niñera, de compras, de comidas rápidas, de choferes, de renta de auto. Servicios de cuidados de la salud, desde el nacimiento tienes asegurado el sanatorio, el doctor, se sabe el sexo, incluso dentro de poco van a curar las enfermedades hereditarias, van a hacer un examen para ver potenciales debilidades y enfermedades a que puedes ser expuesto. Médicos con visitas domiciliarias, ambulancias de puerta a puerta. Seguros contra accidentes, contra daños a terceros, contra la propiedad, contra el robo, contra incendio, asegurados al 100% o más. Seguros para el sepelio. Hoy uno puede tener un accidente, se tienen víctimas y uno puede hacer un llamado telefónico que te resuelven todos los inconvenientes y tú sin inmutar puedes tomar un café. Todo es exprés. Desde el día de tu concepción hasta el día en que descanses bajo tierra, hay servicio para cada ocasión. Basta que tengas el dinero, o la capacidad de pago, o que lo desees y seas convincente. Se hacen amigos de cooperativas, de bancos, de comercios, de financieras, de los negocios, todo para tener facilidad de crédito. Para que un día le baste sacar una tarjeta de crédito o una chequera, o simplemente un llamado telefónico para conseguirlo. Si sigo así, no tendremos límites, porque hoy si no tienes un producto localmente, basta hacer el pedido por internet y te lo envían a tu puerta en pocos días más. En esta clase de mundo vivimos, y seguro que me estoy perdiendo o estoy desactualizado en algunas cosas. Todo es cuestión de desear qué es lo que quieres, lo demás es manejable, negociable. Dinero, conocimiento, relaciones, contactos. Por todas estas razones y posibilidades el teléfono celular rápidamente se ha convertido en un elemento esencial, porque tienes mucho poder en las palmas de tu mano: teléfono a cualquier parte del mundo, internet, cámara fotográfica, video, mini computadora con programas, máquina de escribir, correo de texto y de voz, grabadora, televisión, radio, reloj digital y mundial, equipo de sonido, mapa, brújula, GPS, agenda de contactos y de citas, álbum de fotografías, centro de noticias, juguete electrónico, cajero electrónico, ¿qué más me falta? Es una oficina ambulante. Justamente por esta razón los hombres lo cambian cada 5 a 6 meses, y siempre buscan un modelo más avanzado y capaz de realizar más. Todos nosotros vivimos en medio de esta clase de mundo, a un botón de distancia, a un “clic” entre tu deseo y el cumplimiento. Por eso les pregunto: ¿Cómo lo consigues? DE LA PROMESA A LA REALIDADSe acuerdan que hace dos semanas, en el sermón UNIFORMIDAD, les hablé de cómo Dios utiliza las promesas para responder a tus oraciones, que llena el corazón de los creyentes primeramente con promesas para que sirva como un principio impulsor del motor para conducir uniformemente a todos los creyentes a la Unidad de la Fe y del Conocimiento de Jesucristo. Y todo esto para que tengamos la estatura y la mente de Cristo. Hoy les quiero hablar de cómo conseguir o de qué manera alcanzar, de qué manera llegar hasta recibir las promesas. Y aquí ya existe una dificultad que los creyentes necesitan sortear y vencer con fe. Vivimos en un mundo lleno de poder para conseguir casi cualquier cosa que uno desea, y está a un “dedo” de distancia. Pero cuando vienes a la iglesia y recibes una promesa, tienes que orar y leer la palabra que te perfecciona, que te corrige primero, que endereza tus pasos; y luego nuevas promesas. Y todos dicen: ¿cuándo recibiré las promesas? ¿Cómo se puede convencer a los hombres para que esperen en Dios hasta el cumplimiento de la promesa, si la posibilidad de tenerlo está en tu mano? Por esta causa, parece que “la fe” nunca puede competir contra este mundo moderno. Además, hay un mal generalizado entre los creyentes y las iglesias de hoy porque están influenciados por el mundo. Cuando recibe una promesa de Dios durante la oración, inmediatamente piensan que YA ES LA SEÑAL DE DIOS PARA TENERLO. Luego utilizan todos los métodos y medios disponibles para conseguir esa promesa, porque dice: “Dios me mostró”, “es la voluntad de Dios”, y sea de la forma que sea, lo consigue; y siempre está convencido que está haciendo la voluntad de Dios. Por eso las iglesias se inician con dificultad, al comienzo el pastor trabaja y ora, porque tiene el deseo que tener una iglesia grande como los grandes que hay por ahí. Luego cuando recibe las promesas de Dios, ya lo considera como una señal y respuesta segura y se compran un terreno, construye la iglesia con ofrendas y préstamos bancarios. Y luego a la hora de pagar las mensualidades, dice: Señor tú nos dijiste, nos ordenaste, ahora ayúdanos a pagar. ¡Y cuántas iglesias han sido liquidados por causa de la hipoteca! O ¡cuántos están maniatados por causa de pesadas deudas y no puede obrar como la luz para el mundo! Y aún así dicen que es la voluntad de Dios. El creyente también es así (imagínense de dónde aprendieron), al comienzo busca a Dios, ora, recibe las promesas y ni bien los recibe, busca las formas para conseguirlo. No importa si quebranta alguna ley de la mismísimo Dios, porque Jehová le prometió, tiene que tener fe y conseguirlo rápido. Y se consuela a sí mismo, como le fue enseñado: todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Filipenses 4:13). Y muchos creen y consideran que accionar rápidamente, utilizando cualquier método para alcanzar esa promesa es BUENA FE, ES MUCHA FE, QUE ES FIEL Y AGRADABLE AL SEÑOR. Justamente este es el problema de los creyentes e iglesias de hoy. Porque no sabe distinguir el camino de Dios, pues no comprendieron el verdadero y completo deseo del Padre Celestial en todo este proceso. Ejemplo: ¿Se imaginan a Abraham esperando 25 años hasta recibir al primer hijo de la promesa hoy? Inmediatamente habría acudido a todos los ginecólogos, habrían completado todos los exámenes médicos, seguido todos los tratamientos de embarazo. ¿Quedarse a orar durante 25 años? ¿Quién haría eso hoy día? Antes, como esa mujer que tuvo flujo de sangre durante 12 años y malgastado todo su dinero en médicos, tratamientos y remedios; ¿mas quién se quedaría simplemente a orar con fe? ¡Y es una muestra de cuán corrupto es la mente del creyente! Porque mezclan el camino de Dios para tu perfeccionamiento a la estatura de Cristo y el camino de los hombres. Hoy tanto individuos como iglesias construyeron en base a estos métodos de hombres y quieren demostrar que fue por la ayuda de Dios, esto sería entre los hombres, mas pensaron ¿qué estará pensando Dios de estos tus caminos? Y luego, cuando vienen las consecuencias porque no caminaron debidamente según los términos de Dios en obras y en tiempos, y reciben males como ladrones, como accidentes, como enfermedades, se derrumba la casa que tanto invirtieron en construir; simplemente piensan y consideran que son pruebas a su fe, que es la maldad que rodea y existe en la sociedad. Mas hoy, el apóstol Pablo nos muestra otra realidad: ME GLORIARÉ EN MIS DEBILIDADESHoy ustedes necesitan saber por qué existen las necesidades, surgen los problemas, situaciones que necesitan de largo tiempo de dedicación para la resolución del problema, o incluso las enfermedades en su vida; tienen que conocer por qué el Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra nos deja con necesidad, y se maneja con promesas y bendiciones. ¿Saben hasta cuándo el creyente de hoy ora normalmente ante un problema o necesidad? Hasta que no aguanta el cosquilleo de sus dedos y resuelve junto al prestamista, al médico, al amigo o familiar. Porque toda propaganda está preparado para complacerte rápido. ¿Necesitas de dinero? ¿Para qué orar por días a Dios? Si tienes amigos, parientes, el banco, la financiera, la cooperativa, la casa de empeño, el cajero automático, la tarjeta de crédito, el débito de cheque, el pagaré, las cuotas. Entonces los creyentes actúan así: deciden hacer un préstamo, oran a Dios para que el prestamista les conceda el dinero y luego alaban a Dios. Luego recurre nuevamente a Dios cuando tiene nuevos problemas para pagar las cuotas del préstamo del problema anterior. Y lo peor es que muchos pastores enseñan en sus iglesias diciendo que si puedes llegar a pagar puntualmente las cuotas no cometes ningún pecado. Hoy los pastores también son así. ¿No conoces algo? ¿No sabes cómo hacerlo? Te vas a estudiar en un posgrado, asistes a un seminario, participas de un congreso, llamas a alguien quien conozca, te compras un libro con 1000 ilustraciones y bocetos para sus sermones. ¿Para qué ponerse a leer o enseñar la Biblia pacientemente? Si tienes personas que se ofrecen para dictar cursos de matrimonio, hay consejeros profesionales, incluso hay videos o DVD que enseñan desde el televisor. Si tu iglesia no crece… se puede llamar a profesionales que hacen un diagnóstico, evalúan tu sermón, el culto, las diferentes actividades, el edificio y luego de un pago “cristiano” te dan la receta del éxito. Trabajan para hoy, para su grandeza, para su currículum, para mostrar su capacidad, luego publicitan como si fuera un “gurú”. ¿Para qué quedarse largas horas leyendo la Biblia, en oración? Hoy en el pasaje, dice el apóstol Pablo que conoció el paraíso, que escuchó palabras que no puede repetir. Mas dice: de tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. Y si él quisiera gloriarse, no le faltaría conocimientos ni argumentos para hacerlo. Y él mismo dice: y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles. Pues aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado. (2 Corintios 11:5-6). Pero Dios le puso en debilidad, en necesidad, en persecuciones, en afrentas, ¿para qué? Y el Señor le puso a este hombre, un aguijón para que no se gloríe de sí mismo. Él mismo oró a Dios para que le quitase, pero el Señor Jesús le respondió: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Y el apóstol concluye luego de entender el por qué Jesús no le quitó del aguijón: Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. ¿Qué significa todo esto? Les explicaré con un ejemplo: vamos a suponer que tu hijo tiene un problema. ¿Qué haces? ¿Cómo consigues resolver el problema de tu hijo? ¿Oras por él? Seguro que sí, ¿pero hasta cuándo? Buscas una solución rápida, le buscas ayuda. Y una vez que lo consigues, ¿sigues orando con la misma intensidad? ¡Claro que no! Porque tu esperanza ya está puesta en el hombre profesional. ¿sigues orando diciendo que solamente Dios le puede sanar o resolver? ¡Claro que no! Pides a Dios que “por medio del profesional” se resuelva el problema de tu hijo. Ves algún progreso y agradeces a Dios. Y cuando el problema se resuelve, “tienes un testimonio para contar en la iglesia”. ¿No es así como se manejan las cosas? Entonces, ¿cuál habrá sido la intención de Dios con el problema en tu hijo? Siempre la respuesta más sencilla: “prueba de fe”, “es una voluntad secreta de Dios”. Otro ejemplo: ¿estás enfermo? ¿Se ha enfermado alguien de tu familia? ¿Qué haces? ¿Cómo buscas la solución? ¿Cómo lo consigues? Rápidamente visitas a un médico. Unos estudios clínicos y un diagnóstico. Se sigue el tratamiento al pie de la letra, se soluciona. ¿En dónde aparece Dios en todo esto? Dices para tu consuelo: que el Señor también ha puesto a los médicos y remedios. ¿Cuál era la intención de Dios con este problema? ¡Se quedará como una incógnita! Yo les pregunto: ¿Qué papel hizo Dios y el poder del Espíritu Santo? “De florero”, simplemente un adorno. Es como un conocido que le encuentras en la calle, le saludas de paso simplemente para no quedarte mal o que te diga que eres descortés. Hoy, ¿por qué el apóstol se gloría de sus
debilidades? Y dice que al comienzo no sabía el “por qué”, pero luego que oró 3
veces y Jesús le dijo que bastaba la gracia recibida. Siguió orando, seguía en
pie su debilidad, pero cuanto más oraba porque por su debilidad necesitaba a
Dios, dice: para que repose sobre mí
el poder de Cristo. Entonces descubrió, entendió por qué Jesús
le dio las debilidades, por qué Jesús le puso las necesidades, por qué Jesús te
puso las promesas, para que ores, para que pidas a Dios día y noche, para que
le esperes en la santa calma y paciencia. Porque en la medida en que oraba, en
la medida en que pedía a Dios, el Señor le estaba llenando de otras cosas: DEL PODER DE CRISTO. Y ¿cuáles eran los
poderes de Cristo que fue recibiendo? Leamos juntos el versículo 12: con todo, las señales de apóstol han sido
hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros. No crean que estos poderes les sobreviene de una sola vez, todo en un paquete único. Muchos creen que es como en el día de Pentecostés. No, el don y el poder de Dios también se perfecciona, se incrementa en la medida en que lo utilizas; y por el contrario lo vas perdiendo cuando dejas de hacer misericordia. Es decir, se va potenciando, recibes cada vez mayor y mayor poder en la medida en que lo utilizas. En la medida en que haces la obra de Dios, evangelizas, oras, sales a predicar, a padecer por Cristo cada día. Y generalmente, oramos porque tenemos necesidad, porque necesitamos de solución. Y hay que cumplir el ciclo completo, el tiempo completo por el cual Dios te metió en ese horno de fuego, pues tienes que purificarte como la plata o el oro. De eso, hay que sacar algo bueno, santo, puro, lleno del Poder del Espíritu Santo. Mas cuando te desvías y consigues las cosas fácilmente con la solución del mundo y de acuerdo a los hombres del mundo; el don que te quería dar Jehová Dios se queda sin efecto, el poder que te quería mostrar Jesucristo para que seas como él para que nunca más tengas esa necesidad o problema queda aplazado, porque buscaste al hombre. Y esto es retroceder en tu alma, y ciertamente no agrada a Dios. Y no pasará mucho tiempo hasta que pierdas
completamente toda posibilidad de perfeccionarte, porque la misericordia de
Dios no se extiende indefinidamente, sino hoy es el tiempo cuando Dios será
encontrado, mañana cuando le necesites, cuando desees recibir, no tendrás
oportunidad. Como lo perdió Esaú: entonces
Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se
levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura. (Génesis 25:34) El apóstol Pablo fue uno de los que entendió el proceso de Dios para potenciar al hombre, que es por la necesidad, por la debilidad del hombre, mas (repito) hay que pasar por “TODO EL PROCESO”. Porque para Dios es más importante lo que “eres ante él” que las “obras que logres hacer”. POR AMOR A CRISTO ME GOZO EN LAS DEBILIDADESEntonces, teniendo el aguijón en su carne y orando por ello comenzó a entender y sentir cómo el poder de Cristo se posaba sobre él. Y cada día era más y más poderoso en el Poder del Espíritu Santo, pero ese poder no le permitía curar su “enfermedad” pero sí podía curar las enfermedades de los otros, y eso le ayudó a tener más misericordia. Y cuando aumenta el poder del Espíritu Santo en ti y haces obras que agrandan a Dios, tu problema o necesidad se va empequeñeciendo, finalmente agradeces al Señor por haberte mostrado ese camino y gracia divina. Por eso, leamos juntos el versículo 10: por lo cual, por amor a Cristo me gozo en
las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias;
porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. Porque cuando era perseguido, apedreado, encarcelado, porque pasaba hambre, necesidades, enemistades: veía su debilidad y necesitaba refugiarse en alguien; todo esto era causa para orar a Dios Padre y encontrar su consolación en la Biblia y en la presencia del Espíritu Santo. Por eso Dios tarda en responder, por esa causa las promesas son retardadas para perfeccionar tu oración, tu enfoque respecto a las cosas de Dios, a ordenar las prioridades de la vida en Cristo Jesús. Pero si tú evitas y llenas tu necesidad sin recorrer todo el trayecto de la disciplina del Señor Jesús, jamás podrás entender, jamás recibirás el poder de Cristo. Jamás entenderás el poder de la resurrección; jamás entenderás el amor de Cristo Jesús, y menos entenderás los principios de la vida eterna. Nunca sentirás a Dios y su presencia, no podrás saber que el Poder del Espíritu Santo se posó en ti, porque nunca lo utilizas, nunca compruebas para saber cuánto tienes, y pedir más y más para tener la estatura de Cristo en su poder. ¿Cómo lo consigues? ¿Cómo llegas a las promesas de Dios? Por esta causa tienes que orar constantemente y practicar la Palabra de Dios en la totalidad posible de tu fe, para que nunca surjan imprevistos más allá de tu capacidad de respuesta. Y siempre estás con el discernimiento espiritual “despierto” para entender todas las cosas, puedes ver cómo se avecinan posibles peligros y puedes orar anticipadamente. CELO POR JEHOVÁCuando la manera de conseguir las cosas es por medio de la oración, del camino que Dios va abriendo, de las puertas que se abren, de los corazones de los hombres que te favorecen, cuando esperas hasta que Jehová de los ejércitos hace el juicio y esperas hasta que llegue el día de retribución, DESCUBRES algo muy importante: EL CELO POR JEHOVÁ. Porque cuanto más celoso eres por las cosas de Dios, él también te responde más rápidamente, te anticipa para que estés por encima de los problemas, endereza tus pasos para que no caigas en el hoyo, te libra de muchos males. Y sobre todo descubres que cuanto más celoso eres por las cosas de Dios y sus Palabras, las respuestas de Dios se cumplen más y más según los términos bíblicos. Y como tienes la Biblia en la mano y puedes leer, llegas a entender el siguiente paso de Dios y tú puedes estar prevenido, sabes el camino de los malos y entiendes que eres de la complacencia de Jehová Dios Padre. Por eso justamente Jesús dijo: No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (San Mateo 6:31-33) Cuando finalmente alcances el poder espiritual, cuando creciste a la estatura programada por Dios por medio de esa necesidad en particular, verás también que todo está resuelto, o el problema se ha minimizado tanto, es tan insignificante que ni merece tu atención: MAS CONSEGUISTE ALGO MUCHO MÁS IMPORTANTE, GRANDE que de otro modo jamás sabrías que existe. Cuanto más recibes este poder, algo nuevo se manifiesta en ti, porque en ti existe el poder del Espíritu Santo y actúas como un verdadero hijo de Dios delante de todas las circunstancias de la vida: LA AUTORIDAD DE DIOS EN TI. Porque tienes conocimiento por encima del problema, porque sabes hacia dónde va dirigido la solución, porque Dios te libra de todo problema, recibes un “nuevo don” de Dios, se reconfirma que eres agradable al Señor, tienes paz en tu corazón, verás que tienes la “pausa”, el “tiempo” para ver y tener el “reposo” en el Padre Celestial. Y esta es la medida que mejora notoriamente la manifestación de Dios y se hace más nítido: TU CELO POR JEHOVÁ Y SUS OBRAS EN LA TIERRA. CONCLUSIÓNCuando se mira a un creyente y se observa cómo reacciona ante un problema, cómo resuelve una necesidad, cómo enfrenta las persecuciones, las afrentas: se conoce su fe. Se puede conocer cuánto es la intimidad que tiene con el Padre Celestial. Igualmente se puede saber del poder espiritual que tiene, qué ha descubierto de su relación con Dios. ¿Cómo lo consigues? ¿Cómo resuelves tus problemas? ¿Cómo llenas tus necesidades? La próxima vez que tengas afrenta, que tengas problemas, que tengas necesidades, cuando seas perseguido por causa del Evangelio de Cristo: AGRADECE, luego descubre la oportunidad que te ha abierto Dios para tu crecimiento y fortalecimiento. Mas lo importe, no abortes durante el
camino, esfuérzate hasta llegar al final, hasta ver todo lo que Dios te quiere
dar. ¿No es así como dice también la Biblia? Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la
paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os
falte cosa alguna. (Santiago 1:2-4) Este es un punto de encrucijada donde se ve al hombre con fe y al hombre sin fe. ¿Quién eres tú? Siempre se comienza un uno, es el comienzo de un mundo nuevo que verás en Cristo Jesús cuando repose en ti el Poder del Espíritu Santo. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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