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Sermón en el día de Jesús 17 de mayo de 2009.

Título: ¿SON POCOS LOS QUE SE SALVAN?

Biblia: San Lucas 13:1-30

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio123.org

1.     En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.

2.     Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?

3.     Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos perecerán igualmente.

4.     O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?

5.     Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

6.     Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

7.     Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?

8.     Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone.

9.     Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

10.           Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo;

11.           Y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.

12.           Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.

13.           Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.

14.           Pero el principal de la sinagoga enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.

15.           Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?

16.           Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

17.           Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.

18.           Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?

19.           Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

20.           Y volvió a decir: ¿A qué compararé el reino de Dios?

21.           Es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.

22.           Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén.

23.           Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:

24.           Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

25.           Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.

26.           Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.

27.           Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.

28.           Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

29.           Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

30.           Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.

INTRODUCCIÓN:

Ciertamente este es uno de los pasajes que crea mucha confusión, porque da pie a que muchos consideren que “se puede alcanzar (obtener) la salvación por fe” o a que “pierda la salvación si no se esfuerza en permanecer en Cristo”, porque alguien preguntó: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y Jesús le respondió: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

Bueno para las personas quienes desean pensar de esta manera y formular su sistema de salvación: no se les puede negar, a pesar de que esa teoría sea errónea. No porque aparezca la palabra “se salvan” y porque Jesús diga “esforzaos a entrar por la puerta angosta”, uno pueda decir que es necesario el esfuerzo para tener la salvación de sus almas.

Mas también se puede utilizar o se suele utilizar la palabra “salvarse” a la forma cómo Jesús liberó a la mujer de la opresión de Satanás durante 18 años. Ciertamente que aquí la mujer no podía liberarse o “salvarse” por sí misma, sino solamente cuando Jesús “la liberó o la salvó”, y esto produce muchas veces confusión.

A parte si la salvación fuera tan difícil, Dios no podría decir: Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. (Génesis 13:15-16). Entonces, a qué quiere significar Jesús cuando dice: ¿Son pocos los que se salvan?

Mas como la parte más sensible y confusión crea está en las palabras de Jesús: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Ustedes saben que los hombres, nosotros usamos la palabra “salvar” para referirnos a muchas otras cosas también: ser librados de un peligro, que esquivamos un momento difícil, o que salió ileso de un accidente, que no recibió algún mal o engaño.

Para que entiendan mejor, con el salmo 121 les enseñaré: Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.

Cuando Jehová obra de esta manera en nosotros también decimos: “fui salvado por Dios”, ¿no es cierto?

Pues este es el aspecto que más desconcierta al hombre, porque se considera un hombre de fe en Jesús, pero en muchas situaciones de la vida, Dios no le salva. ¿Por qué? Con los peligros que existen muchos desean: ¡Ojalá Dios me salve de Gripe de la Influenza! ¡Ojalá Dios me salve del dengue! ¡Ojalá Dios me salve de los ladrones y peligros de la calle! ¡Que Dios me cuide y no me accidente! U otros dicen: ¡ojalá tenga suerte!

¿Nunca se preguntaron ustedes? ¿Por qué no me salva Dios? O mirando tantos males que existe a nuestro alrededor también podemos decir: ¿Son pocos los que se salvan de estos males tan cercanos a nosotros? Y en estos casos también Jesús podrá decir: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

Por más que tengan ustedes la “salvación de sus almas para vida eterna”, sienten que no son salvados de los avatares del mundo. Es la razón de por qué allí también hay llanto y crujir de dientes, porque ven que existen creyentes como Abraham, como Isaac, como Jacob, como los profetas quienes fueron beneficiados con el poder de Dios, mas en cambio, en sus vida no ven la “salvación de Dios”.

Es la razón de por qué muchos siguen firmes y están sentados en la mesa del reino de Dios, y otros ni siquiera están seguros si están alimentando de Dios o son cuidados por el Señor. Porque ahora mismo no se está alimentando de ningún alimento del cielo, ni ven los milagros, por eso nace esta pregunta: ¿son pocos los que se salvan?

Y para éstos funciona a cabalidad el versículo 30: y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.

Algo sucedió por el cual el creyente que era primero en la fe llegó a ser postrero y algo sucedió por el cual el creyente que era postrero en la fe de Cristo pasó a ser primero.

¿Dónde está la clave? Por eso, nuevamente sale al tapete las palabras de Jesús: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. O las otras palabras de Jesús que dice lo mismo: entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (San Mateo 7:13-14)

Entonces que Dios rescate de un peligro, también es “salvar tu vida”. Que Dios te hable, que responda a tus oraciones también es “hallar la vida”. Por eso, hoy vamos a ver por qué son tan pocos los que se salvan, o por qué son tan pocos los “respondidos por Dios para salvarse de los peligros” en estos días.

ESFORZAOS POR ENTRAR

Existen tantos creyentes quienes hoy creen en Jesús, y asisten a la iglesia. Y realmente tienen las señales de la fe, pero muchas veces pasan por males, peligros, reciben aguas, temporales, vientos, enfermedades, pérdidas, engaños, accidentes. Y luego se quedan avergonzados, y delante de toda persona quienes le visitan a consolarles, piensan en su interior: “ojalá no me pregunte: ¿dónde estaba tu Dios?”. Pero generalmente las otras personas quienes te visitan tampoco te preguntarán porque ellos mismos están en el mismo dilema: ¿son pocos los que se salvan?

Por eso los creyentes están más confundidos y decepcionados que nunca, lo que ellos leen en la Biblia no funciona hoy y los pastores no saben a ciencia cierta qué responder y se quedan boquiabiertos. Nunca te vino en mente o has reclamado contra Dios diciendo: “¿En dónde estuviste Dios?”, o también suelen decir: “¿Dónde está Jehová mi pastor?”

Jesús dijo: Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. (San Juan 10:9)

Si hablamos en términos de levadura que aparece inmediatamente anterior a este pasaje de hoy, significa que la levadura no se multiplicó, razón por la cual la masa no se fermentó. O sea, que la palabra de Dios fue enseñado y predicado a ti, pero no hubo efecto, porque no alcanzó para cambiar toda tu vida. ¿Cuántas veces ustedes no condicionan la mente y el corazón ante una palabra de Dios? Ustedes toman decisiones, si les interesa, si les agrada dicen amén. Mas si es molestoso, si es cargoso, si les exige algún sacrificio dejan de escucharlo. ¿Cómo entonces se fermentará toda la palabra en ti?

Si hablamos en términos de la semilla de mostaza que también Jesús se refirió anteriormente, ¿qué significa que no pudiste entrar por la puerta estrecha y por eso no te salvó Dios? Es que la semilla de mostaza no germinó, o germinó pero no creció lo suficiente para hacerse árbol grande, razón por la cual no vinieron las aves del cielo para anidar. O sea, que la semilla de mostaza encontró tropiezo para crecer. Y esto nos recuerda cómo la semilla que cayó entre pedregales y entre espinos no pueden crecer y muere o es ahogado. En cambio cuando la semilla de mostaza cae en buena tierra, ésta germina y da frutos 30, 60 y 100 veces más.

¿Por qué son tan pocos los que se salvan por la mano y poder de Dios? ¿Por qué hoy no son muchos quienes te dicen con total confianza y te aconsejan diciendo: esto, esto y aquello tienes que hacer para ver la gloria de Dios. Simplemente te aconsejan: “te falta fe.”

A esto se refería Jesús cuando hablaba de la higuera estéril, que el hombre quien tenía una higuera plantada en su viña vino a buscar fruto durante 3 años, y no lo halló y mandó que se cortase porque estaba inutilizando la tierra. El cuidador respondió que la cuidaría, que la regaría, que la abonaría durante un año más, pero si igual no producía frutos, que entonces se cortara.

Hoy, ¿por qué son tan pocos los que pueden ver la Salvación de Dios en el mundo? Porque no se están esforzándose para entrar por la puerta angosta de Dios y su Palabra. Porque no están haciendo, ni guardando la palabra de Dios, ni están haciendo según el método que Dios indica que se hagan las cosas.

Por eso decía ya en Proverbios 1:22-28 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia? Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, también yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos.

MUCHOS PROCURARÁN ENTRAR

Saben ustedes que muchos desean encontrar esta salvación de Dios, que el Señor obre poderosamente en él. Y piensan que se conseguirá con la comunión en Jesucristo. Y utilizan diferentes caminos, tiempos de meditación y de oración, escuchar música cristiana todos los días y durante todo el día; hacen aflicciones a su cuerpo: ayunos, oraciones, vigilias. Campamentos, retiros espirituales, seminarios de crecimiento espiritual, charlas sobre la oración, escuchar testimonios de personas que sí fueron salvados por Dios.

También está el planteamiento de la iglesia, iglesias comunitarias, iglesias abiertas, iglesias primitivas, pensando que el mundo ha secularizado la iglesia. Mas no por usar nombres antiguos de las primeras iglesias conseguirán.

¿Por qué son pocos los que se salvan? Porque no hacen el máximo esfuerzo en aprender la Palabra de Dios como dice la Biblia. No practican y guardan toda la Palabra de Dios como exigen la Biblia. Los pastores no enseñan con el entendimiento cabal de todo el espíritu de la Biblia, por eso lo distorsionan, lo limitan, cierran puertas. Entonces, claro que Dios también les cerrará otras puertas.

Hay que esforzarse en entrar por el camino de la Palabra de Dios, y no por medio de la música, de la meditación, de danzas, de teatros, de otros “secretos” que venden los vendedores de la fe. Es que los hombres se esfuerzan en buscar un camino mejor para “no guardar” la Palabra de Dios. Se esforzarán en ello, pero el que finalmente DA LA SALVACIÓN AL HOMBRE EN LOS DIFERENTES MOTIVOS DE LA VIDA DEL HOMBRE ES JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS, no tu pastor, ni tu iglesia.

Muchos se convertían a Jesús, y todos los que estaban predestinados para salvación venían a la iglesia. Hoy también muchos desean que sus oraciones tengan poder, que con sus oraciones tengan poder para sanar, se produzcan milagros, que las personas se arrepientan de sus pecados, que haya una renovación y regeneración visible a los ojos, que sea notorio a todos los hombres del mundo.

Es la razón de por qué para muchos hoy no pueden entrar, porque el padre de familia les ha cerrado la puerta. ¿Por qué? Porque todos tratan de saltar la valla del redil y entrar por otra parte. Tienen apariencia de piedad, pero no mueven ni una piedra.

Por eso la Biblia dice: Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan. Las riquezas y la honra está conmigo; riquezas duraderas, y justicia. Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio, para hacer que los que me aman tenga su heredad, y que yo llene sus tesoros. (Proverbios 8:17-21)

VENDRÁN DE LEJOS Y SE SENTARÁN A LA MESA

Dice la Biblia: Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:13)

Jesús también dijo: cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  (San Mateo 7:24-25) SÍ, ESTOS SON LOS QUE SE SALVAN, PORQUE ENTRAN POR LA PUERTA ANGOSTA DE GUARDAR LA PALABRA DE DIOS.

Por eso, existirán creyentes quienes crujirán sus dientes, porque verán como creyentes como Abraham, como Isaac, como Jacob y como los profetas entran y se gozan en el reino de Dios. Y aquellos que hicieron según su deseo y guardaron la Palabra de Dios según sus principios, o doctrinas erróneas, o errores por las denominaciones a las cuales pertenecen se dolerán.

Pues los que hoy aman a Dios y guardan sus mandamientos, vendrán del oriente, del occidente, del norte y del sur; y dominarán sobre aquellos que no tienen. Recibirán la tierra por heredad, entrarán en el reposo de Jehová.

Es importante el entusiasmo, es importante el holocausto. Mas es mejor como dijo Samuel: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. (1 Samuel 15:22-23)

Un día el Señor me recriminó porque estaba ayudando a otros pastores en una institución de enseñanza bíblica, me puso una palabra y me dio a elegir: Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto. (2 Crónicas 19:2)

No es la cantidad de obras o ministerios que haces para Dios, sino cuánto tú amas a Dios y guardas sus Palabras según los términos de la Biblia. Por eso son pocos los que entran por la puerta angosta, y por eso hoy son pocos los que se salvan según los términos de la promesa de Dios.

MAYORDOMO FIEL Y PRUDENTE

Es por eso que Dios utiliza la figura del mayordomo fiel y prudente, y vean que estas palabras aparecen en el capítulo 12 de San Lucas, anterior a las palabras de Jesús, y sabemos que todo esto está ligado y tiene una figura única.

Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos? Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes. (San Lucas 12:41-44)

Hoy los pastores no somos diferentes a mayordomos de Dios, que fielmente hemos de enseñar y predicar la Palabra de Dios. Más aún más importante es enseñar y mostrar con ejemplos a cómo GUARDAR las palabras de Dios hasta los últimos días, según las condiciones descritas en la Biblia.

Entonces tu rostro resplandecerá, porque sobre ti ha amanecido Jehová, su luz te iluminará, te salvará. Y verás la recompensa de los malos, de los impíos que distorsionan la Verdad de Jesucristo.

Serás salvado una y mil veces. Y cuando veas este camino, te esforzarás cada día por hallar el camino angosto. En cambio el camino que te lleva a la perdición, a la falta de salvación de Dios es espacioso y ancho.

Por tanto, tu vida es como la de un mayordomo respecto a las Palabras de Dios, un mayordomo con respecto a tu vida particular, un mayordomo respecto a los otros creyentes. Y los frutos de cada uno darán cuenta de con quién está Jehová Dios, quien es agradable a su voluntad, verá la salvación como las promesas de la Biblia.

CONCLUSIÓN

Es importante para que tú puedas ver la salvación de Dios en todos los asuntos de tu vida, que tú apliques la Palabra de Dios en todos los términos, en cada aspecto de la Biblia y aplicar según las exigencias de Dios.

No puedes pretender salvación de Dios orando por un problema, cuando todo el resto de tu vida está en desobediencia. Es por eso, que cuanto más se santifica el creyente más nítidamente verá la salvación de Dios, las respuestas serán claras, específicas. No habrá confusión y eso hará que tu fe crezca 30, 60 y 100 veces más.

¿Son pocos los que se salvan? ¿Cómo sabes que estás entrando por la puerta angosta? Es cuando logras ver la mano de Dios que obra poderosamente en tu vida en cada rincón de tus asuntos. Por eso, siempre mi regla de medir cuánto estoy siendo salvado por Jehová Dios es el Salmo 91:

El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.

Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad  que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.

Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.

¿Cuán bien estás entrando por la puerta angosta? Lo notarás por las diferentes salvaciones que te sobrevendrán de parte de Dios. E igualmente siempre que veas esta salvación, tu fe crecerá y confiarás más y más. Querrás guardar mayores cosas para ver mayores salvaciones. Y Ciertamente que aquel que cree en estas palabras, lo verá.

Que Dios te bendiga.

 

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

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Fecha de modicación: 04 de enero de 2010