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Sermón en el día de Jesús 26 de abril de 2009. Título: ¿CUÁNDO LAS OVEJAS ESCUCHAN? Biblia: San Juan 10:1-18 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6. Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. 7. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15. Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. 17. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. INTRODUCCIÓNEn muchas situaciones de la vida, tanto en la vida de la iglesia, como la vida en el mundo, las ovejas están muy desamparadas e indefensas. Todos están expuestos a la merced de la honestidad o de la inescrupulosidad de los pastores. Y cada vez que uno ve testimonios y realidades desagradables a nuestro alrededor, las ovejas en conjunto se preguntan: ¿quién me cuidará? ¿Cómo me cuido de los engañadores? ¿Cómo puedo conocer la verdad? En realidad estas preguntas ya son un poco tardías, porque no se siguieron los delineamientos básicos de la Biblia. Por eso, hoy veremos un poco de los requerimientos de un pastor, y claro, solamente una parte pero que abarcará toda la Biblia en su práctica, porque toda la palabra de Dios es una sola y unida. Sin cumplir y guardar lo uno no se puede conseguir lo otro, eso es unidad. Igualmente entre los pastores, existen los verdaderos y los falsos, el correcto y el que permanece en el error. Y todos ellos dan a luz un fruto. Pero también dice Jesús que existen verdades que guardan a las ovejas, e igualmente entre las ovejas se necesita hacer una diferenciación y observar correctamente. Hoy erróneamente muchos se creen pastores porque han estudiado en un seminario, han aprobado las materias, se han graduado, fueron reconocidos por algún cuerpo institucional o colegio de pastores, han aprobado las exigencias de un examen pastoral, y con la unción recibida se consideran que ya es pastor de ovejas. ¡Listos para pastorear! Por eso gustan de sentarse en los primeros lugares, ser llamados y reconocidos como pastores o reverendos. ¿Se lo merecen? ¿Son realmente pastores de ovejas? Hoy los pastores mismos se creen pastores porque están delante del púlpito predicando y las ovejas piensan que son sus pastores porque están delante de ellos en el “lugar” del pastor. ¿Pero realmente es un pastor de ovejas de parte de Dios? Yo, pastor David, también estoy bajo la misma lupa y examen, tanto delante de ustedes como delante de todos los otros hombres, iglesias, ovejas y pastores. Pero por encima de todos ellos: DIOS. Todos estos cuestionamientos son más fáciles de responder y de verificar si nos guiamos por la Biblia y no por el título que trae consigo la persona o dónde se “para” a predicar o dónde vive. EL QUE ENTRA POR LA PUERTADice hoy la Biblia en el versículo 1-3: De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. En estos versículos dice claramente el Señor Jesús que existe un redil de las ovejas de Dios, que normalmente es interpretado como la iglesia y se refieren a las ovejas que ya tienen conocimiento y fe en Jesús. Pero yo lo quiero ampliar el concepto de redil a todas las ovejas de Jesús, que ya conocen y creen en el evangelio, que buscan vivir en fe, sean aquellos que están congregados en la iglesia y también aquellos que por alguna razón se han apartado de la iglesia pero son creyentes verdaderos. Mas como estamos hablando hoy acerca de los pastores, dice que existen dos tipos de pastores: · aquél que entra por la puerta y éste es el pastor de las ovejas. · Aquél que no entra por la puerta sino que sube por otra parte y está en el redil, éste es el ladrón y salteador. Sé que muy elegantemente muchos pastores evitan hablar de esto, porque hace referencia a sí mismos, y siempre es comprometedor en cualquier caso, también porque puede ofender a algún otro pastor. Por eso, dejan de predicar sobre los que entran por la puerta y los ladrones y salteadores. Pero porque no se predica sobre estas verdades, hoy las ovejas se sienten indefensas, reciben los males y están confundidas. Sí, la culpa es del pastor. Porque el uno no quiere hablar del otro, porque él mismo no está muy seguro de sí. Generalmente los pastores relacionan esta puerta en forma muy sencilla, como dice el versículo 7: Yo soy la puerta de las ovejas. O sea, los pastores ellos mismos se creen “porque creo en Jesús entré por la puerta del redil, porque Jesús mismo es la puerta del redil”. Pero se olvidan de ver o no quieren ver que existe una incongruencia, y esto porque son dos tópicos diferentes al que se refiere Jesús. ¿Por qué? Porque en los versículos 1-3 habla de la presencia de un “un portero”. ¿Y quién es ese portero? ¿Cómo puede existir una puerta que es Jesús y otro portero quien tiene la autoridad para abrir o cerrar la puerta? Por eso, este portero es el que condiciona y regula, quien examina y dice “quién es el pastor de las ovejas y quién el ladrón y salteador”. Porque él tiene la autoridad para abrir y tiene la autoridad para cerrar. ¿Y quién es este portero? No es otro sino el Espíritu Santo. O si ustedes quieren es Jesús, es el Padre Celestial. Entonces, ¿en base a qué condicionante el portero abre o cierra la puerta? ¿cuándo se abre la puerta y cuándo se cierra la puerta? En primer lugar la clasificación lógica: la puerta se abre al hijo de Dios, al hombre llamado para ser pastor de ovejas. Todo aquel que es un lobo disfrazado de falso profeta le es cerrado la puerta, y éstos son los que suben al redil por otro lado y son los ladrones y salteadores. Esto es obvio, ¿no? Esta es la clasificación primaria. Pero esto que sigue también es importantísimo: En segundo lugar y esto es más difícil de discernir: los pastores que son hijos de Dios y creyentes, que en algún momento recibieron el llamado de Dios para ser pastores, pero porque eligieron el camino ancho que lleva a la perdición, porque no se preocuparon de ser pastores de Jesucristo para las ovejas de Dios sino que pastorearon a sí mismos y para sus vientres, porque han desobedecido a Dios y el Señor se ha enojado con ellos, porque no hacen la voluntad de Dios en el tiempo y en el lugar. Por eso, el portero, que “sabe” todo esto, de quién es aprobado y quién “hallado en falta” es una “medida de la legalidad”, es una “balanza de la justicia” que mide y examina la vida del pastor con sus palabras y enseñanzas. Talvez el pastor pueda embaucar a alguna oveja que esté dormida, que sea medio ignorante de la palabra por ser novata; mas el portero mide con “justicia” de Dios al pastor. Y un pastor que comenzó siendo el pastor de las ovejas puede terminar siendo ladrón y salteador. O sea, todos los días el pastor de las ovejas de Dios tiene que aprobar un examen de Dios respecto a cuán bien y correcto enseña la Biblia, cuánto vive según toda la Biblia que él mismo está enseñando a las ovejas, cuánto cumple los mandamientos y todos los principios de las Escrituras, si está haciendo las obras encomendadas por Dios. ¿Qué significa esto? Talvez ayer el portero le haya abierto las puertas y entró al redil, predicó a las ovejas y las ovejas le oyeron porque el Espíritu Santo les dio la gracia. Pero hoy o mañana, cuando el pastor deje de cumplir y vivir, cuando no guarda las Palabras de Dios, el portero le cierra las puertas. Incluso puede que las faltas del pastor y por la misericordia de Dios no le sean cerradas las puertas “aún”, pero muchas de sus palabras ya no son escuchadas por las ovejas porque perdieron fuerza espiritual. Y finalmente cuando sigue buscando la carne, los bienes, y sigue a los hombres que son igualmente carnales y alejados cada día más de Dios, se les cierra definitivamente la puerta de las ovejas. Ellos mismos están tan oscurecidos de entendimiento que no lo saben, ni ven estas cosas, pero están entrando por otra parte al redil. Claro, se creen que están delante de las ovejas “en el púlpito” como siempre lo hicieron, pero ya no como la función de pastor de las ovejas de Dios, sino como ladrón y salteador. Porque este redil también es el corazón de cada oveja que debe ser abierta por el Espíritu Santo. Por esta causa, aun yo temo todos los días, me cuido todos los días de ser lo más fiel al Señor Jesús. Porque un día puedo ser el pastor de ustedes (según Dios) y otro día puedo ser un pastor ladrón y salteador (según Dios). Ustedes, salvo que estén muy despiertos espiritualmente, difícilmente podrían discernir el David, pastor de ovejas y David, el ladrón y salteador. ¿Por qué? Porque me paro delante de ustedes todos los días como siempre, mas delante de Dios hay diferencia y las ovejas no reciben la “gracia de Dios”. Y esto está pasado en todas las iglesias, con
todos los pastores “sin excepción.” Ahora tienen una curiosidad, ¿no? Se preguntarán si alguna vez me he parado como ladrón y salteador delante de ustedes. Sí, también me he sentido muy mal por dentro, no veía el tiempo para terminar un sermón, y cuando preparaba el sermón muchas cosas no salía el “flujo” para escribirse. ¿Cómo lo he solucionado? Por medio del arrepentimiento ante el Señor, orar para saber dónde estuvo mi falla o en dónde me quedé. Y esto me ha mantenido vivo hasta ahora. Y como yo sé las características de los primeros síntomas, porque toda confidencia con Dios se corta, porque lees la Biblia y no retienes nada; no te enfocas en nada ni se hilvanan las ideas y Palabras de Dios. Porque oras y lo haces al vacío, porque me da una intranquilidad y un temor grande pues sé que estoy expuesto a cualquier cosa o peligro. Por eso, trato de ser lo más celoso
posible de la Palabra de Dios, por eso muchas veces me peleo con pastores, con
presbíteros, con diáconos, con otros líderes. Porque el temor de Jehová que me
sobreviene porque veo que se quebranta la ley de Dios y estoy puesto para
proclamar la Verdad. Y es una lucha grande contra los hombres y contra
pastores; mas peor es que esté en contra de Dios y sus palabras. Porque allí
hay temor. Y es la razón de por qué muchas veces Jehová Dios me hizo ver
palabras como éstas: Por tanto, así
dijo Jehová: si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y
si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a
ti, y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré en este pueblo por muro
fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo
estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. Y te libraré de la
mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes. (Jeremías 15:19-21) Esta es la lucha personal que yo sostengo ante Dios y me esfuerzo para entrar por la puerta del redil, que el portero me abra y sea para ustedes el pastor de sus almas. Ahora, sabiendo esto, veamos: LA VOZ DE DIOS Y LA VOZ DE LA CARNECuando existen falsos pastores que son ladrones y salteadores, cuando existen pastores de ovejas que se han convertido por su decadencia igualmente en ladrones y salteadores. ¿Cómo ustedes disciernen si lo que escuchan es la voz de Dios o es la voz de la carne? Y ustedes hermanos míos que están como discipuladores en el curso práctico para discípulos, les digo a todos ustedes hermanos de la Iglesia Esperanza que van al mundo a predicar, a evangelizar, a testimoniar con sus vidas y sus palabras, ustedes que son pastores y sacerdotes de su familia e hijos ¿Cuándo sus palabras serán la voz de Dios o la voz de la carne? Ante todo hay que pasar por la puerta del redil. Significa que ustedes tienen que analizar y ver la vida de los pastores; lo que habla, lo que enseña, lo que guarda. Hay que hacer un examen mirando al pastor y comparando su vida y palabras con la Biblia. Cuando el portero que hace este examen y
es aprobado, ENTONCES, REPITO: ENTONCES,
las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando
ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen,
porque conocen su voz. Ciertamente que los pastores, sea los que entraron por la puerta del redil como aquellos que subieron por otra parte y son ladrones: ambos ciertamente hablarán con la Biblia en la mano, predicarán de algún pasaje bíblico. Pero la voz de Dios tiene estas características: llama a las ovejas por nombre (es un mensaje personal, habla a la persona, no es de tercero, no habla al vacío), las saca y va delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz. La voz de Dios siempre tiene un movimiento, una acción, un cambio, una dirección, un progreso, una mejoría, una amonestación, un arrepentimiento. Nunca es estático. Siempre conduce a las ovejas al reposo de Dios, siempre busca mejorar, perfeccionar al hombre de Dios, hace crecer en toda la estatura de Cristo. Logra que haga cosas que hoy no puede. Levanta ánimos para que finalmente tenga valentía. Que crece en el cumplimiento de toda la Palabra de Dios. Crece en amor, en misericordia, en abundancia de frutos. Por eso las palabras de Jesús dicen: yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Otra vez dice Jesús: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. La oveja de Dios, cuando escucha la voz de Dios, siempre crece en la imagen y semejanza de Dios. Por tanto, si tú después de mucho tiempo de asistir a la iglesia no te has crecido en esta dirección y ves marcados cambios en tu vida de un año a otro, significa que el portero no abrió las puertas al pastor. En cambio, cuando la oveja está escuchando la voz de la carne, no crece, es estático, gusta de acomodarse en su lugar, comienza a criticar a todos y por todas las cosas. Mide, regula, pesa todas las cosas que otros hacen. La iglesia no es más que palabras buenas, inspiradoras pero que no mueve montañas. Tendrán muchos programas, harán que sus ovejas se muevan de aquí para allá, mas interiormente no crece, su fe no crece. ALIMENTOSY cuanto más alimentos que provienen de Dios se alimenta, más crece. Como Jesús dijo hoy: yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. ¿Cómo saben ustedes que se están alimentando? Es que escuchan la voz de Dios, es la voz del pastor, pero como es el pastor de las ovejas, esas palabras tiene la fuerza del Espíritu Santo. Cada día ustedes también producen frutos de vida eterna, ya no más excusas, sino obras. Frutos. Mueven montañas. Reciben poder del Espíritu Santo. Crecen en dones, en discernimiento. Tienen ardiente pasión por el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Comienzas a brillar como luz en el mundo, tus palabras y vida tiene “la sal” de la vida. Te das cuenta que te estás sobreedificando, ves con mayor claridad a Dios, la voz del Espíritu se hace más nítido. Y más disciernes entre la voz de Dios y la voz de la carne. Cada día Dios te atrae más y más, amas a Dios para guardar todos sus mandamientos. Leer la Biblia es dulce, conocer el reino de Dios es un placer, complace y convence, te da paz y seguridad en toda tu vida. Y estos frutos crecen cada día. Ves cómo Dios te cuida, te mira, tus preocupaciones desaparecen poco a poco, tienes seguridad. Sabes que todo el ejército de Dios te cuida y protege de todo mal. Vives en una inmensa tranquilidad, porque sabes que Jehová es quien cuida tu vida y tu casa. ¿Y CUÁNDO ES LA OVEJA QUIEN ESTÁ MAL?Ahora no pero después sí. Ciertamente que cuando las ovejas están mal espiritualmente puede que no le sea entendible, ni tiene el poder para discernir entre un pastor de ovejas y un ladrón y salteador. Mas cuanto más estén ustedes en la carne, los ladrones y salteadores hablan de cosas que agrada a la carne. Y un pastor de ovejas siempre les hablará de que deben arrepentirse, de cuán alejados están de Dios y que deben volver. Y muchas de las palabras ahora son incomprensibles, muy pesadas y recargadas de responsabilidad hacia Dios. Mas esas palabras, si son del pastor de las ovejas, esas palabras quedan grabadas en el corazón. Hoy no podrá ver, pero después sabrá que sí hubo profeta y pastor en su vida. Así agradecerá a Dios. CONCLUSIÓN:¿CUÁNDO LAS OVEJAS ESCUCHAN? Escuchan cuando el portero, el Espíritu Santo de tu alma abre la puerta al pastor de tu alma, y predica, enseña con palabras y con ejemplos, te llama, eres guiado por el Espíritu Santo para que le siga, y veas cada día más a Dios. Generalmente la voz del pastor de las ovejas no es del todo agradable a las ovejas que son muy carnales, pero siempre existirá esa atracción y fuerza del Espíritu Santo que llama y convence, te da la fe para mostrarte que ha sido la Palabra de Dios. Y las verdaderas ovejas de Dios, siempre escuchan las Palabras de Dios. ¿Y qué pasa cuando las ovejas que están en la iglesia no son las ovejas de Jesús? Pues en ellas no existe portero que guarde la puerta del redil. Esto es lo difícil, porque todo sucede en el mundo espiritual, y físicamente tarda un poco en reconocer los frutos. Mas todo sale a luz, nada se esconde de Dios y de la Verdad. Porque las ovejas de Dios escuchan el llamado de su nombre, y sigue al pastor de las ovejas. Que Dios te bendiga.
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