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Sermón en el día de Jesús 22 de marzo de 2009.

Título: CUANDO LA TIERRA TIEMBLA BAJO LOS PIES

Biblia: Éxodo 4:1-31

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1.     Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.

2.     Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.

3.     Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés  huía de ella.

4.     Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano.

5.     Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.

6.     Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve.

7.     Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.

8.     Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera.

9.     Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.

10.           Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

11.           Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

12.           Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.

13.           Y él dijo: ¡Ay, Señor! Envía, te ruego, por medio del que debes enviar.

14.           Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.

15.           Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.

16.           Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.

17.           Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.

18.           Así se fue Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Iré ahora, y volveré a mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.

19.           Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve y vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.

20.           Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.

21.           Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.

22.           Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.

23.           Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.

24.           Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo.

25.           Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.

26.           Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión.

27.           Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó.

28.           Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.

29.           Y fueron Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel.

30.           Y habló Aarón acerca de todas las cosas que Jehová había hecho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.

31.           Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

INTRODUCCIÓN:

Cuando estamos hablando de La Iglesia 911 y cómo está la promesa de Dios firme de que los huesos secos serán revividos por el Espíritu Santo y que ellos vendrán. Que los recibiremos y los alimentaremos en toda la Palabra de Dios, que los sanaremos y curaremos de sus heridas.

Y cuando hablo de que necesitamos líderes con grandes liderazgos, todo el mundo piensa que está preparado, todos quieren serlo y se entusiasman.

Mas verán que yo siempre me aferro a un principio de discipulado. A muchos les he invitado para que vengan a discipularse, otros pensaron que ya estaban preparados pero con el tiempo han visto el grano desnudo, la fe, la preparación, el conocimiento y la perseverancia de los hombres.

Hoy existen muchos voluntarios para el ministerio de Dios en la iglesia, todos se sienten capacitados, que tienen fe, que tienen corazón. Pero yo soy el primero que les digo, no estás en tiempo aún, les digo que tienes que prepararte, que te faltan mayores conocimientos y experiencias. ¡Cuántos no han abandonado nuestra iglesia por eso! Y muchos otros no pudieron esperar, o no estaban de acuerdo con los principios del discipulado y las exigencias en una iglesia de Jesucristo. Incluso me he discutido con muchos pastores por causa de la manera como se preparan a los seminaristas.

No basta con la fe, ni es suficiente el entusiasmo, muchos creen que son capaces de llevar la cruz en nombre de Jesús “ya” y basta que se les dé una oportunidad. Incluso existen personas quienes a sabiendas de esto, lo hace a escondidas del pastor o asisten a iglesias que les incentiva a que formen grupos o células.

Por eso, hoy les enseñaré las causas de por qué soy tan terco y exigente en relación al discipulado de todo líder, pues desde que estamos alistando para la Iglesia 911, desde que Dios reveló y prometió las palabras de Isaías 49, están sucediendo muchas cosas; casos que ustedes no están entendiendo y están confusos, y más con el inicio del Curso Práctico de Discipulado para Discípulos se notarán más estas manifestaciones.

¡Y ustedes necesitan cuidarse! Para no ser sorprendidos.

ALGUNAS PALABRAS DE JESÚS

Estas son algunas de las palabras de Jesús que nos enseñarán y nos harán entender mejor las cosas:

  • San Lucas 9:57-62 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
  • San Juan 9:39-41: Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.
  • Ezequiel 33:6-8 Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.
  • Jeremías 1:16-19 Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y la obra de sus manos adoraron. Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.

Muchos se adentran en el ministerio de la Palabra sin saber todas las responsabilidades y las implicancias que esto acarrea. Es tan frecuente encontrar a personas quienes dicen: estoy enseñando la palabra de Dios, quiero ser pastor, estoy dirigiendo una célula, formé un grupo en mi casa. Y creo que muchos ven como algo “romántico” o de “mucha fe” este ministerio, o porque otros lo hacen no quiere ser menos, también veo a muchos que se entusiasman porque ciertos “hombres de Dios” les incitan a que estudien en los seminarios porque ve gran potencial.

Seguro que no existe una manera mejor de servir a Jesucristo y al Reino de Dios que el “ministerio de la Palabra” en todas sus expresiones; yo no estoy en contra de eso. Pero sí estoy en contra de la forma como seducen a los hermanos en Cristo cuando aún no están preparados, ni saben las implicancias, ni fueron advertidos de los peligros a que están expuestos, ni están preparados para llevar la cruz, ni están preparados para dar batalla por causa del Evangelio. Muchos creen que “en nombre de Jesús lo pueden resolver todo”, pero no saben que mientras: “la tierra bajo sus pies tiembla fuertemente.” Y no muchos conocen estos detalles.

¿Por qué tanto alboroto? Porque una cosa es que tú siendo y estando en lugar de un simple miembro u oveja en una iglesia aprendas, crezcas en la Palabra, incluso puedas equivocarte por ignorancia o debilidad. Pero desde el momento en que deseas ser, cuando asumes la responsabilidad de líder de un grupo o de un maestro o te conviertes en guía de ciegos:

  1. eres un maestro que enseña la Palabra “en representación de Dios”;
  2. eres la persona encargada de curar, de vendar, de sanar de las quebraduras de las pequeñas ovejas;
  3. eres quien oras por ellos y llevas sus cargas, sus dolores, sus temores, sus enfermedades;
  4. eres el profeta que tratas sus pecados y enseñas los mandamientos;
  5. eres el atalaya donde entra en juego la sangre de los hombres.

¿Estás preparado para responsabilizarte de todo esto? Porque a más de tus pecados personales, serás culpable si no haces tu misión a cabalidad y entra en juego la sangre de los hombres. Y cuando uno “peca” sea por ignorancia o por omisión, existe un juicio de Dios contra ti. Porque temo que las mismas palabras de Jesús a los maestros de esa época caiga sobre ustedes: ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. (San Mateo 23:24-27). Y porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (San Mateo 12:37)

Por eso es tan importante que primeramente “perfecciones tu vida según toda la Escritura a la estatura de Cristo Jesús” para que tú no seas condenado en aquello que es bueno; y segundo: que sepas de la autoridad de Dios que está “puesta” en tus manos. Algunos dirán: pero si yo estoy predicando las buenas nuevas, el Evangelio de Jesucristo. Pues justamente ahí está el problema de muchos, no saben que el evangelio siempre tiene dos facetas: “vida para unos” y “muerte para otros”, como dice: Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. (1 Pedro 2:6-8)

ERES UN ESPOSO DE SANGRE

En 1 Pedro 4:15-18 dice: Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

 En el texto de hoy vemos cómo Jehová Dios quien llamó a Moisés por medio de una zarza en llamas pero que no ardía, y cuando Moisés fue para ver esa gran señal, el Señor le ordena a Moisés para que vuelva a rescatar su pueblo de Egipto.

Después de conversar varias veces, de mostrarle señales, de hacer milagros por medio de sus manos, de convencerle de los temores que tenía porque no sabía hablar, porque no estaba preparado.

Finalmente decide a ir, toma a su familia para regresar a Egipto. Pero ni bien salieron dice la Biblia: Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo. Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión. (v. 24-26)

Recuerden que Moisés era israelita, por tanto, un hombre circuncidado pero que se había casado con una mujer extranjera y vivió en tierra extranjera, en casa de su suegro. Y cuando le nació a Moisés su hijo, habrá querido circuncidarlos como él lo era, pero encontró talvez oposición en su esposa y en la parentela de su mujer.

Miren cuál era el plan grande de Jehová Dios para Faraón y para todos los egipcios para liberar al pueblo de Israel: Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo. Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. (v. 21-23)

Siendo que el plan de Jehová Dios era matar a todos los primogénitos de Egipto como la plaga final y así rescatar a su pueblo, en la familia del líder Moisés encontró que no estaba cumpliendo con el pacto que Jehová había hecho con Abraham, que decía: Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Éste es mi pacto, que guardarás entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. Y luego dice: Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto. (Génesis 17:9-14)

Entonces, si el Señor dice que el juicio de Dios comienza por su casa y luego a los incrédulos, aquí estaba el juicio para la casa de Moisés, y esto sucedía camino para salvar a su pueblo Israel. En este pasaje se ve cómo Jehová Dios es justo, juzga primeramente al líder para que esté plenamente conforme a los mandamientos. Ahora puede juzgar a los egipcios.

Por eso les decía, cuando ustedes eran simplemente discípulos, Dios les disciplinaba según ese nivel. Mas ahora que ustedes crecen para ser discipulador, el Señor Jesús les impone las reglas y exigencias de un discipulador, del maestro. Y se supone que el maestro es conocedor de toda la Palabra de Dios, pues se requiere que tenga conocimiento, que sea hacedor, que tenga juicio, que tenga discernimiento, que tenga experiencias; que en todo pueda salir airoso de un juicio, y así está apto para enseñar. ¿Cómo hablarán de pecado si ustedes están en medio de ella? ¿Cómo advertirán como atalayas cuando tú estás también para caída? Por eso Jesús dice: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (San Mateo 7:3-5)

Y esta es la razón de por qué muchas de las obras de Dios tarda, es lento; porque el Señor es paciente con ustedes, pues espera principalmente por ustedes, para que se corrijan de sus malos caminos y de la desobediencia. Pero cuando sin saber esto, se asume funciones de líder,  a muchos de ustedes la tierra está temblando bajo sus pies. Incluso por el sólo hecho de asumir esta responsabilidad de líder, Satanás estará tratando de hacerles caer, y ¿qué será si encuentra algún mal de qué acusarte?

Y ahora que saben, deben atacar allí donde está el problema, que son las faltas que tienen ustedes delante de Dios. Muchos se hacen estas preguntas: ¿por qué le suceden estas cosas al pastor? ¿por qué nos suceden estas cosas desde que comenzamos a trabajar en el ministerio del Señor Jesús? Antes cuando no servían en ningún ministerio, su vida trascurría en relativa paz, pero ahora tenemos problemas en muchos asuntos, increíblemente.

Así que, no es suficiente que ustedes sean buenos creyentes, porque ahora que son discipuladores y mañana maestros, el juicio de Dios se realizará con mayor precisión: ojo por ojo, diente por diente.

PARA ALCANZAR MAYOR GLORIA

A todos los creyentes que asumen cierta responsabilidad les comienza a suceder estos juicios de Dios, grandes y pequeños. Pero dependiendo de la sabiduría que tienen y cómo fueron enseñados reaccionan de diferente manera.

  • Están aquellos que asustados porque nunca fueron juzgados con tal dureza, por eso renuncian al ministerio.
  • Están aquellos que consideran que esto sucede porque es una cruz que deben soportar por causa de Jesucristo como nuevos líderes. Y llevan estoicamente todo juicio, sea enfermedad, sea golpe, sean problemas. Pero no saben que el juicio se hace cada vez más grave, es porque no se quitan sus “vigas.”
  • Están aquellos que están liderando, pero suavizan las palabras que enseñan, ya no enseñan sobre los pecados, es más un trabajo de carácter sicológico y sociológico utilizando la Biblia como parámetro. Entonces las cosas están más calmas y piensan que han encontrado el punto de equilibrio. Pero no saben que han ingresado en un problema mayor: “enseñar con error la Palabra de Dios”.

La principal característica cuando se trabaja y sirve a Jesucristo como líderes son estas señales y pierde totalmente la autoridad de Dios, el Espíritu Santo deja de manifestarse y el obrero de Dios se cansa fácil y rápidamente hasta agotarse. Y lo peor es que busca otros caminos, se enfrasca en programas, en eventos, y así pierde el tiempo.

Por eso, no hay que temer cuando la tierra tiembla bajo sus pies, simplemente es porque tiene que suceder de esta manera, porque Jehová Dios es justo. Por tanto, busca por medio de la oración en el Espíritu Santo, por medio de la lectura y la meditación en la Biblia, descubre tu pecado, conversa con el pastor por una ayuda en la solución. Y recuerden, siempre se comienza con el arrepentimiento.

Por eso dice la Biblia: Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. (Hebreos 10:38-39)

Cuando la familia de Moisés vivía en Madián, Séfora sabía que su marido estaba circuncidado. Seguro que Moisés habrá insistido varias veces y se habrá opuesto. Es por eso que cuando apareció Jehová y quiso matar a su hijo, enseguida Séfora circuncidó con un pedernal afilado. Entonces aprendió cuán vivo y celoso es Jehová Dios de Israel. Mas lo importante, el problema se solucionó.

Así también sucederá con ustedes. Si huyen del problema o de la responsabilidad de ser discipulador y desean volver a su situación anterior, crean que tampoco les irá bien. Es más, irán peor. Porque están retrocediendo en la fe.

Por eso les decía el miércoles que su FE tiene que EVOLUCIONAR con el tiempo y con las obras que Dios está haciendo a tu alrededor y en tu vida. Basta que tú aceptes la Palabra de Dios y que lo obedezcas, y verás la salvación, como lo vio la familia de Moisés.

Después de un tiempo como discipulador verán que ustedes también se convertirán en HOMBRES DE SANGRE por su predicación del Evangelio y por los juicios que habrán derramado sobre la tierra.

CUANDO TODA LA TIERRA TIEMBLA POR TU PREDICACIÓN

Saben ustedes que cuando Moisés se presentó delante de Faraón y pidió la liberación del pueblo de Israel para ir a servir a Jehová. Faraón les tildó de ociosos y agravó la servidumbre a los israelitas.

Y los israelitas que antes habían acogido con agrado la salvación de Jehová por medio de Moisés, luego le dijeron: Y encontrando  a Moisés y a Aarón, que estaban a la vista de ellos cuando salían de la presencia de Faraón, les dijeron: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue; pues nos habéis hecho abominables delante de Faraón y de sus siervos, poniéndoles la espada en la mano para que nos mantén. (Éxodo 5:20-21)

Luego después que volvieron a presentarse delante de Faraón, y comenzó Jehová a enviar las nueve plagas, la tierra tembló, los hombres de la tierra sufrieron, les faltó el alimento, aumentaron las plagas, las enfermedades, las tinieblas, las ranas, el granizo.

Verán que la tierra tembló los pies tanto de los israelitas que eran rescatados de Egipto, y también para los egipcios por causa de las plagas. Este es el camino del Éxodo de cada hijo de Dios que hoy está perdido en el mundo. Y si tú tiemblas y dejas de predicar por esta causa, estarás retrocediendo en tu alma delante de Jehová. No le serás agradable.

 Finalmente la décima plaga fue la muerte de todos los primogénitos de Egipto. ¿Te arrepentirás de ser predicador? ¿Cerrarás tu boca porque ves los resultados de tu evangelización? Hoy también, cada día que salimos a repartir los folletos Palabras de Vida, estamos entregando “vida” pero también entregamos “juicio de Dios” para aquellos que no creen.

Como Jesús dijo: El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a luz, para que sus obras no sean reprendidas. (San Juan 3:18-20)

CONCLUSIÓN:

Por eso es tan importante para cualquier ministerio de Jesucristo tu santificación en todos los mandamientos. Que tú puedas ser discipulador y maestro es una gracia extraordinaria de Dios, que hay que recibirla, hay que agradecerla.

Mas antes que temer porque la tierra tiembla bajo tus pies, tienes que dar gracias porque el glorioso Espíritu de Dios mora en ti. Y que hoy eres elegido para ser el proclamador del Evangelio de Jesucristo, de perpetuar la iglesia en la tierra porque estás asumiendo la enseñanza en la iglesia.

Palabra fiel es ésta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará. Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo. (2 Timoteo 2:11-13)

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

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Fecha de modicación: 04 de enero de 2010