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Sermón en el día de Jesús 11 de enero de 2009. Título: ¿SE OLVIDARÁ LA MUJER DEL HIJO QUE DIO A LUZ? Biblia: Isaías 49:1-24 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. 2. Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba; 3. Y me dijo: Mi siervo eres tú, oh Israel, porque en ti me gloriaré. 4. Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios. 5. Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré a los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); 6. Dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra. 7. Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió. 8. Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; 9. Para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos. 10. No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas. 11. Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas. 12. He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim. 13. Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia. 14. Pero Sión dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. 15. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. 16. he aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. 17. Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. 18. Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. 19. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. 20. Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar; apártate, para que yo more. 21. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos? 22. Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. 23. Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí. 24. ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25. Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. 26. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob. INTRODUCCIÓN:Lo más difícil para un creyente es saber ubicarse delante de Dios. Porque siempre tiende a pensar que él está bien, expresiones como “YO SÉ LO QUE HAGO”. Sé que muchos dicen de esta manera, como diciendo que saben cuidar de su vida espiritual, de su fe en Cristo. Mas vemos que en muchos casos no tiene un final de fe, porque la fe no alcanza y se recurre a algún método humano y se queda sin ver la gloria de Dios. También las personas piensan que “ESTO ES SUFICIENTE”, que su manera de obrar está plenamente conforme y es acepto en Dios, que está acorde a la palabra de Dios y que hace su voluntad. Mas en ningún momento llega al grado suficiente para ver la gloria de Dios. Sé que muchos están confundidos porque hoy más que nunca están viviendo teniendo a Dios en mente. ¡Es cierto! En comparación a lo que eran unos años atrás, han crecido mucho. Mas falta la estocada final, faltan los últimos 10 metros de la carrera en fe, y abandonan sin ver la conclusión: la obra de Dios. Por eso no tienen entendimiento de cómo trabaja Dios, no tienen confianza en el poder de Dios. Jamás pueden ver la montaña moverse, porque no esperan con fe hasta el final. Ustedes saben que tengo un carácter en que insisto bastante con una persona, les digo qué tienen que hacer, que se entusiasme por Dios, que tenga perseverancia y aprenda a ser paciente, que tenga pasión y fervor por las cosas de Dios. Y muchos, muchos sino casi todos no desean que yo les diga qué tienen que hacer. Podrán pensar que deseo ser muy dominante sobre ustedes, que deseo que las cosas se hagan a mi manera, en tanto que ustedes quieren decirme: “yo sé lo que hago”, “esto que hago es suficiente”. Yo como pastor y como conocedor un poco más experimentado de Dios que ustedes, les digo que así como hacen ustedes es insuficiente para mover las montañas. Además tienen que saber que en los puntos donde se están rebelando o desoyendo, son los puntos donde la carne y el amor al mundo y las riquezas, el carácter no discipulado se manifiesta más y está en conflicto. Y tenemos ejemplos, verán que allí donde ustedes me desoyeron y se apartaron de mis palabras o de la iglesia, allí cayeron y hoy están con problemas. Les dije que hoy iba a darles palabras de mucha seguridad y ánimo, pero pareciera que no… pero hay que saber esperar el final. Leamos juntos el pasaje de Salmo 32: Por eso orará a ti todo santo en el
tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente en la inundación de muchas aguas
no llegarán éstas a él. Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con
cánticos de liberación me rodearás. Selah. Te
haré entender, y de enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis
ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de
ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti. Muchos
dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la
misericordia. Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos
vosotros los rectos de corazón. Por eso soy tan insistente con ustedes, les digo que oren, que se arrepientan de sus pecados, y durante la larga espera en fe mientras te discipulas: todo pensamiento y corazón que se opone, son los temas que debes dominar con tu fe y muerte de la carne. Ahora bien, muchas veces ustedes no
quieren escuchar, y en realidad les digo que cuando un pastor te amonesta,
cuando te insiste, cuando te reprende es lo “más liviano”. Porque dice Dios: Te haré entender, y de enseñaré el camino
en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. Mas cuando uno desoye a Dios repetidas veces, y no se sujeta con fe y temor de Jehová a sus palabras, el Señor dice: No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti. Y ven que hoy no saben cómo sacarse los frenos que le fueron sujetos por el Señor. Porque sino, no se acercan él. Lo que tienen que saber es que si desoyen y siguen en su rebeldía ante la Palabra de Dios, o ante la autoridad que Dios ha puesto en la iglesia; Jehová les irá poniendo no solamente un freno, sino que irá aumentando cada vez más y más frenos, en cantidad y cada vez más duros y difíciles hasta que estén totalmente inmovilizados. Por eso dice en Colosenses 3: Si, pues, habéis resucitado con Cristo,
buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis
muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo,
vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con
él en gloria. Haced
morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones
desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales
la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros
también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad
también vosotros todas estas cosas: iras, enojo, malicia, blasfemia, palabras
deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos
despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestidos del nuevo, el cual
conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento
pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni
escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Vestíos,
pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de
benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a
otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la
manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. y sobre todas estas
cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y
la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis
llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda
sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e
himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de
hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios padre
por medio de él. CONFORMES A LA IMAGEN DE JESÚSTienen que saber que Dios habla primeramente, luego amonesta, luego repite, seguidamente castiga, luego pone freno por medio de un cabestro del que no puedas sacarte hasta que Dios personalmente te lo quite. Para aquellas cristianos quienes piensan que de su libre albedrío decidieron creer en Jesús, piensan que todo esto es injusto de parte de Dios. Porque piensan que ellos tienen la libertad de hacer, de decidirse, de buscar más o menos a Dios, de sujetarse más o menos a las Palabras de la Biblia (pero no por eso, ellos son libres de las amonestaciones, de los castigos, de los frenos con cabestro como a los caballos; y esto si son verdaderamente hijos de Dios, o sea, sin saberlo lo tienen puestos). Pero nosotros, como les dije en el sermón del miércoles, fuimos conocidos por Dios desde antes de la fundación del mundo. Y a los que antes conoció, les predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo. Y para ello, los llamó, los justificó y los glorificó. Si alguien quiere saber por qué Dios pone frenos con cabestros como si nosotros fuéramos caballos porque somos rebeldes a sus palabras, o que alguno pueda pensar que esto es una cosa horrenda proviniendo de Dios, o que es severo, o que domina mucho su vida sin dejar ninguna libertad. Toda esta argumentación tiene que cambiar, porque Dios Padre primeramente entregó la vida de su hijo Unigénito, a Jesús para que sea nuestro Cristo Salvador. En comparación a eso, que nos amoneste, que nos regañe, que nos castigue, que nos discipline, que nos ponga frenos para que nos acerquemos a Él, en realidad es una cosa muy liviana que la muerte y la perdición. En realidad el Padre Celestial les hace todo esto para que ustedes crezcan conforme a la Imagen de su Hijo Jesús. Y a nosotros se nos exige de una forma muy especial, en términos humanos sería “duro”, pero es que “fuimos adoptados como sus hijos”. Y si fuimos adoptados, tenemos que soportar y vencer nuestro viejo hombre en sus deseos, pasiones y pensamientos pecaminosas para santificarnos y edificarnos en su imagen. Por tanto, toda vez que tú te alejes y te olvides que fuiste predestinado para ser conforme a la imagen de Jesucristo y vives una vida desenfrenada, Jehová Dios te amonestará, te pondrá frenos para sujetarte. ¿Por qué hace todo esto? Porque él mismo nos prometió que no se olvidaría de nosotros, en su plan eterno tuvo esto en mente. Más bien nosotros con nuestra mente corrupta no sabemos qué es lo bueno y qué nos conviene. Y hasta que lleguemos a un entendimiento mayor, es necesario que Dios nos guíe y si no le escuchamos, que nos ponga frenos como enfermedad, como obstruir todo deseo de crecimiento, hace que nada te salga bien, tus negocios tienen pequeñísimos ingresos, no tienes libertad porque tus acreedores te intiman el pago de la deuda. Por eso, antes de culpar de todas las cosas a la recesión económica, a causas de la naturaleza, de los males que afectan al hombre de hoy: tienes que preguntar si no es un freno que Dios te ha puesto y te tiene sujeto, porque no estás obedeciendo a la Palabra de Dios. Talvez pueda que tú pienses que vives según la biblia, pero si no creces en la imagen de Jesucristo, igualmente estás en falta delante del Padre Celestial. Incluso los frenos que impone Dios puede ser de dos tipos, para el incrédulo pero predestinado por Dios y este freno le conduce a Jesucristo y el freno que el Señor impone a un creyente para amoldarlo como un artesano con el barro. A primera vista, puede parecer extremista o radical que Dios se inmiscuya tanto en nuestra vida, pero mirando la obra completa que Dios hace y el destino al que nos conduce todo esto, es la obra grandiosa del amor de Dios. Por eso, Jehová dice que el cuidado y amor que dispensa a sus elegidos es mejor que una madre que dio a luz un hijo. ¿SE OLVIDARÁ LA MUJER DE LO QUE DIO A LUZ?El pensar que Dios nos ayudará indiscriminadamente, o que lo hará según como deseamos habla del desconocimiento que tiene de Dios. Hay que entender que la primera intención de Dios es siempre conseguir que sus hijos crezcan en conocimiento y en la unidad de la fe en Jesucristo. Y para eso, dije que podía poner frenos de diferentes tipos y para controlar, para sujetarlo a que no caiga en mayores males, que no cometa locuras que luego es difícil de reparar. Y todo esto lo hace un el amor de un Padre, en la biblia dice: y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. (Romanos 8:28). O sea, Dios puede utilizar cualquier medio disponible para que nos acerquemos a él. Nada hay imposible para el Señor en conseguir este objetivo. Es que Dios tiene esculpida en su mano, el nombre de cada uno de sus hijos, sabe qué está haciendo cada hijo y qué hace falta para que el hijo regrese a la casa, que el hijo se fortalezca, que el hijo siga firme en su fe, que el hijo utilice plenamente los talentos entregados. Desde la perspectiva del hombre, eso puede
parecer largo, tedioso, puede preguntarse todos los días cuándo será quitado la
carga para que pueda correr o volar. Mas siempre Dios prueba los corazones,
porque así sabe cuánto ha crecido en fe, en el temor de Jehová. No es en balde que
Dios tiene un nombre muy especial para esto: Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?
¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así? ¿O no tiene
potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para
honra y otro para deshonra? (Romanos 9:20-21) Ninguna madre sabe el futuro de su hijo, solamente trata de enseñar lo mejor que puede dentro de sus conocimientos y sus limitaciones, mas Dios sí sabe cuál es el propósito de cada hijo, cuándo debe ser llamado, cómo debe ser educado o disciplinado para conseguir que el hombre llegue al punto correcto. Pueden ustedes pensar que recuperar todo el camino que se han alejado es largo, fíjense cómo ustedes se quedaron con algo en la mente, ¿cuánto tiempo necesitan ser disciplinado para resolver el problema? Hoy no tienen visos de que eso tenga solución inmediata. Por eso, cuando uno tiene conocimiento de estas cosas, de cómo Dios como un Padre cuida de sus hijos y los conduce, tienen que aprender a sujetarse rápidamente, a cambiarse ni bien entiendan que están mal ante el Señor. Porque si siguen en la tesitura de rebeldía, si ustedes hacen mal, Jehová Dios calcula ojo por ojo, diente por diente, quemadura por quemadura, rotura por rotura; mientras que hoy puede aplicar su misericordia. También existe la forma que Dios dice: día por año. Donde los cuarenta días se convirtieron en cuarenta años. Hoy pueden ustedes calcular los frenos que Dios les ha impuesto: no tienen fecha de término, cinco años, diez años, quince años para solucionarse. Hoy están aprendiendo de a poco toda esta realidad, que no existe forma de escaparse de esto, sea por hambre o sequía, sea por pestilencia o enfermedad, sea por espada y sea por cautiverio. Y en determinados momentos, pueden tener
un bajón completo, no ver el final del túnel de la tormenta, no encuentran una
puerta de salida. Como dice la palabra de hoy: Pero Sión dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. (v. 14) Pero Jehová les dice, leamos juntos: ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Tan lejos y doloroso, igualmente Jehová puede restaurar todo esto en un breve lapso de tiempo, todo está en función a cómo nosotros nos esforcemos en conocer y buscar a Dios en la medida que él desea encontrar en ti. Y este punto es diferente entre hijo e hijo. Si Jehová les conoce a ustedes desde antes de la fundación del mundo, y porque les conoció, les predestinó para que sean justificados y glorificados porque están destinados a ser hijos de Dios. ¿Se olvidará de ustedes? ¿Desechará el Señor para siempre, y no volverá más a sernos propicio? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? No dice Dios: ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. he aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. Y para aquellos que creen en estas palabras, para aquellos que se acercan a Jehová Dios para buscarle todos los días y sin cansarse, ciertamente Dios les visitará, y tus edificadores vendrán de prisa para levantarlos. Pero también si no lo buscan, ni se acercan a él, se cumplirá todo el tiempo en que deben ser castigados nuestros pecados y rebeldías. Si Dios inició algo tan maravilloso aun antes de la creación del mundo, y hoy con sólo considerar el amor de Jesús quien dio su vida por nosotros podemos saber que es mejor que cualquier madre. Vemos que cada vez más madres se olvidan o nunca quieren ver a sus hijos, como la legalización del aborto, la promiscuidad, los divorcios, niños abandonados en la calle, todos son casos de madres que se olvidan de sus hijos. Mas Jehová dice: NUNCA ME OLVIDARÁ DE TI. Y cada vez que Dios mira sus manos, allí están grabados el nombre de cada uno de ustedes, para no olvidarse nunca, para tenerlos siempre presente en su mente. TAMBIÉN SE ACORDARÁ DE LOS OTROS NOMBRESIgualmente existen los nombres de los otros hijos de Dios que están grabados en las manos de Dios, y que hoy están perdidos, que están deambulando por las calles y ciudades de nuestro país y del mundo. De ellos también se acordará Jehová Dios para traerlos. Como lo dijo Jesús: yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las
ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también
debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (San Juan 10:14-16) Sus nombres también estás cincelados en las palmas de Dios, de ellos también no se olvidará. Por eso hablamos de un llamamiento efectivo, que nadie puede negarse a Dios cuando el Espíritu Santo obra sobre él, y cualquier persona sin importar el pecado se convierte a Jesucristo cuando le llega el llamamiento. Nadie puede rechazar esta gracia. Es decir, Dios no se cansa ni renuncia a ninguno de los elegidos, tampoco reemplaza por nadie. EN AMBOS CASOSCuando Dios nos da un pasaje como Isaías 49, significa que Jehová está por restablecer a muchos y todos los que creen y perseveran, serán sanados, curados, librados de sus frenos en que están sujetos. También que en otros les serán puestos los frenos para que se acerquen a Jehová Dios. Tienen que saber que cuando Dios quiere restablecer, no hay nadie que pueda oponerse a eso. Igualmente si Dios quiere ponerte un freno para que te acerques a él, nadie es capaz de rebelarse. Porque la palabra de Dios es ley. Si la palabra de Dios fue capaz de sujetar sus vidas con freno y no pudieron hacer grandes cosas. También cuando Dios declare libertad, cuando declare que vengan edificadores, que vengan a restituirte, igualmente sucederá. La reconstrucción, la edificación no será solamente con tus fuerzas, sino que muchos vendrán a ayudarte. CONCLUSIÓN:Por eso, es muy sano y es de inteligentes que tú sepas cómo estás delante de Dios, esforzarte en buscarle para que todos los frenos que te ha impuesto el Señor te sean liberados al ver en ti tu entusiasmo y deseo de guardar toda la Palabra de Dios. Muchas veces nosotros queremos probar a Dios, queremos saber los límites de la misericordia de Dios, tratando de desobedecer hasta que veamos la mano del Señor. Esto también no es de inteligentes. Por esta causa, nos fue dada la Biblia, para que al leerla tengamos sabiduría, sagacidad y sobretodo el temor de Jehová para hacer lo bueno y recto. El conocimiento y el temor de Jehová te ahorra años de vida, de desierto, de hambre, de pruebas; pero no es solamente ahorro, sino que puedes llegar a recibir más minas, talentos que otros han rechazado por su incredulidad. Necesitamos aprender el celo del amor de Dios por cada uno de ustedes, y así comprenderán su amor. El amor de un Padre que siempre con un propósito nos guía y enseña en la imagen de Nuestro Señor Jesucristo. Que Dios te bendiga. Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito. |
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