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Sermón en el día de Jesús 30 de noviembre de 2008. Título:
CONTRUYENDO TU PAZ Biblia: Jeremías 17:1-18 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares, 2. Mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera, que están junto a los árboles frondosos y en los collados altos, 3. Sobre las montañas y sobre el campo. Todos tus tesoros entregaré al pillaje por el pecado de tus lugares altos en todo tu territorio. 4. Y perderás la heredad que yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, que para siempre arderá. 5. Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. 6. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. 7. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. 9. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10. Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. 11. Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería será insensato. 12. Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario. 13. ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! Todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas. 14. Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza. 15. He aquí que ellos me dicen:¿Dónde está la palabra de Jehová? ¡Que se cumpla ahora! 16. Mas yo no he ido en pos de ti para incitarte a su castigo, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fue en tu presencia. 17. No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo. 18. Avergüéncense los que me persiguen, y no me asombre; trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento. INTRODUCCIÓNEn los dos domingos anteriores estuve hablando de la paz que uno puede encontrar en su vida y cómo esa paz proviene de Dios. Ahora bien, la paz es un fruto que sale al final de un proceso donde la vida del hombre se va ajustándose a los principios de verdad que Dios nos ha dado. No se puede hablar de paz, ni se puede pretender la paz sin seguir un proceso de cambio de nuestra vida y en especial la manera de cómo vivimos y nos ajustamos a las leyes de Dios. Un ejemplo justamente sucedió en tiempos
de Jesús y sus discípulos. Un día luego de despedir a la multitud, Jesús mandó
a sus discípulos que se adelantasen al otro lado del mar mientras él se quedaba
solo para orar. Y dice la Biblia: y ya
la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era
contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando
sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron,
diciendo: ¡un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero
en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces
le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las
aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas
para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a
hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al
momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe!
¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo:
Verdaderamente eres Hijo de Dios. (San Mateo 14:24-33) Atendamos a las palabras de Jesús: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y muchas situaciones de la vida para nosotros es como caminar sobre un mar tormentoso, es caminar en lo desconocido viendo a Jesús, tener fe y llegar finalmente a la meta. En todo este proceso se requiere de confianza; mas según las palabras de Jesús, nuestra paz depende en gran medida de nuestra fe y cuánto dominamos la duda y la incertidumbre. Por eso que hablar de paz es una cosa, pero no podemos dejar de hablar en cómo construir tu vida de fe en Jesucristo para alcanzar la paz. Se dan cuenta que no es simplemente pedir en oración o aventurarse como Pedro lo hizo, pues la fe te puede sostener un poco, mas definitivamente se necesita de mucha fe y convencimiento, una fe libre de toda duda para que puedas alcanzar la paz en cualquier situación, en especial en los peligros y tormentas. JEHOVÁ PRUEBA EL
CORAZÓN
¿Por qué hablo de construir la paz? Es porque la paz depende de tu fe, y la fe debe ser cultivado como una semilla de mostaza que es plantado siendo la semilla más pequeña y crece hasta convertirse en un árbol donde los pájaros vienen y anidan sobre ella. Además dice hoy la Palabra de Dios que Jehová prueba el corazón del hombre y retribuye según cómo sea su vida de fe en Dios y en las Palabras de Dios. Versículo 10: Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras Como dije en la introducción, la paz que disfrutas es un fruto de cómo hayas vivido en confianza: · Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. · Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. De nada sirve que una persona diga a todos los hombres de alrededor que tiene “fe” en Dios, pues no es así como se obtiene la paz, sino si realmente ha vivido de acuerdo a las leyes de Dios, entonces tendrás y recibirás la paz, si no aflicciones. Lo que hay que saber es que Dios constantemente está haciendo una evaluación de la manera que tú tomas decisiones, de cómo eliges los caminos. Es como dicen las palabras de Romanos 7:22-23 porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. De cómo puede dominar sus miembros y seguir la ley de Dios por el poder del Espíritu Santo tiene como resultado la paz. Muchas veces se encuentra con personas quienes desean la paz, la calma en su vida por “palabras”, piensan que “declarando”, orando e “imponiendo” la paz, ésta le busca y se implanta en su vida. En el pasaje de hoy dice: Bendito el varón que confía en Jehová, y
cuya confianza es Jehová. Para que verdaderamente podamos confiar en
Jehová, es imprescindible que amemos a Dios. Y este amor debe ser tan que todo
temor deber ser eliminado como dice en 1 Juan 4:18 en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el
temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor. Ahora, ¿por qué no puede existir un perfecto amor? Está principalmente en nuestra incertidumbre de la fe, es que buscamos a Dios a través de los ojos de la fe, por medio de palabras y enseñanzas que hemos recibido. ¿Y cómo pretendemos que al Dios que no hemos visto ni sentido en tiempos de quietud nosotros le confiemos nuestra vida en tiempos de dificultad o tormenta? ¿Cómo pueden confiar en Jehová cuando en tiempos de quietud no han tratado de vivir en confianza en sus palabras? Es así como la confianza que depositaste en Dios y en sus métodos o no, se puede verificar a través de las diferentes situaciones que se presentan en tu vida. EL PAGO SEGÚN SUS FRUTOSY este mismo principio de vida en fe en
nuestro Señor Jesucristo es repetido por el apóstol Pablo en el libro de Gálatas
6:6-9: El que es enseñado en la
palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. No os engañéis;
Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas
el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos
cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Nuevamente digo: La paz se construye, la paz que se merece cada persona crece como un árbol. Porque ciertamente vienen tiempos de retribución, tiempos de calor, tiempos de sequía, tiempos de visitación, tiempos donde Dios reclama los frutos para aquellos a quienes ha encargado los talentos y las minas. Como dice el Espíritu por medio del apóstol Pedro: Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. (1 Pedro 4:15-19) Nadie puede saltar este paso, no puedes construir tu fe obviando, no existe excepción, ni en los hijos de Dios ni en los hijos de los hombres. Todos seremos juzgados delante de los ojos de Aquel que todo lo ve. Es la razón de por qué tantas personas hoy están desesperados, recurren a su fe y no tienen respuestas apropiadas, sus oraciones no son respondidas como su deseo. Es porque han menospreciado a Dios y a sus Palabras en su tiempo. No le han querido escuchar, ni practicar, ni cumplir acabadamente los mandamientos de Dios. Por eso dice el pasaje de hoy que no dejemos estas cosas en manos de nuestro corazón: engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Porque nunca quiere dar una opinión desde el punto de vista del Creador y Juez de todos los hombres, sino según la carne y su concupiscencia. Y Jesús mismo nos enseñó una sola manera de calificar al hombre: Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. (San Mateo 7:16-20). Es imposible que nos equivoquemos cuando uno confía en Jehová y espera para ver y juzgar a sí mismo y a los hombres según sus frutos. Eso sí, lleva tiempo ver los frutos, mas siempre existen frutos que deben aparecer en los diferentes tiempos (crecimiento, hojas, flores, pequeños frutos, etc.). También en la medida en que uno va aprendiendo a confiar en Dios y aumenta su confianza porque todas las cosas resultan en la forma bíblicamente prometida, tu base de entendimiento también aumenta. Es decir, al principio las personas piensan que sólo hay que confiar en Dios en cuestiones relacionados con la salvación, con los pecados; mas cuando el creyente va cumpliendo todos los mandamientos, cuando responde a los “pedidos de obras” que le hace el Espíritu Santo y obedece, comienza a “ver” nuevos campos de aplicación de la fe, por ejemplo: seguridad, salud, trabajo, vida personal y familiar. Es que comienza a ver todo un abanico de cosas donde Dios tiene dominio y te puede responder, cuidar, proteger. Y estas cosas Dios solamente te revela con tu aumento de fe y confianza, naturalmente que tus frutos en esta etapa crecerán increíblemente. EL ARBOL DE AQUEL QUE CONFÍA EN EL HOMBRELeamos nuevamente acerca del hombre que
confía en el hombre: Así ha dicho
Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y
su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando
viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra
despoblada y deshabitada. · MALDITO EL VARÓN: este es el concepto con que Jehová mira a la persona que confía en el hombre, que su brazo es la carne y su corazón se aparta de Jehová. No significa que tengas que ser perfecto, pero sí cada día tu confianza en Jehová tiene que crecer, cada vez tienes que crecer y confiar en el método de Dios, luchar para que tu fe crezca. Porque cuando recibes este concepto de maldito de Jehová, es aquel que es desechado, olvidado por Dios, es aquel que es objeto de la ira de Dios. Que Dios en persona se opone y hace frente para destruirlo. Es una persona en quien no se aplica la misericordia de Dios. Y todo el peso y rigor de la Palabra de Dios le cae en juicio sin piedad. ¡Y sépase que estas palabras son para los creyentes que
“supuestamente” tienen fe en Jesús! Por eso dijo: Y les dirás tú: Así dijo Jehová Dios de Israel: Maldito el varón que
no obedece las palabras de este pacto. · RETAMA EN EL DESIERTO: es un arbusto que crece en el desierto, con pocas ramas. Habla de la pobreza en que cae la persona en su vida, nunca alcanza la abundancia o plenitud. Que en un instante le sobreviene el mal y destruye todo lo que ha construido. Muchos piensan que la vida de estos hombres sin Dios es bienaventurado, pero si tú entendieras qué significa “maldito” según el concepto de Jehová, sabría el fin que le espera a este hombre. · NO VERÁ CUANDO VIENE EL BIEN: Y justamente porque es una persona considerada “maldita” por Dios, está en absoluto silencio con Jehová. No recibe palabra, se corta toda comunicación. Y pasará sus días solamente con lo poco de conocimiento que tuvo hasta que Dios le haya juzgado y le haya declarado: “maldito”. Significa que esta persona no será avisado por Dios de los peligros, de las calamidades; más bien, pasará por en medio de ella y sufrirá de todos los rigores de la vida y del calor del día. En el creyente, esto no implica que pierda la salvación, pero sí que ya no “recibe la gracia de Dios” ni es agradable a sus ojos. · MORARÁ EN LOS SEQUEDALES EN EL DESIERTO, EN TIERRA DESPOBLADA Y DESHABITADA: Jesús dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (San Juan 6:35). Otra vez dijo Jesús: Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Éste es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. (San Juan 6:48-50) Se puede traspasar el umbral del “no retorno” como sucedió con los israelitas que fueron rescatados de Egipto pero que por su desobediencia y porque confiaron en la carne de los diez espías, vagaron por el desierto durante 40 años y murieron sin ver la tierra prometida. Por eso dice la Biblia y está sucediendo en muchos creyentes: Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido. Y pasarán por la tierra fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto. Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas. (Isaías 8:19-22) EL ARBOL DE AQUEL QUE CONFÍA EN JEHOVÁDice hoy la Biblia de aquel que confía en
Jehová: Bendito el varón que confía en
Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a
las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene
el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará,
ni dejará de dar fruto. Busquemos qué significa cada parte y los beneficios que Dios otorga para aquel que confía en Jehová: · BENDITO EL VARÓN: se dice así de la persona quien recibe una atención muy personalizada de Dios. Tal es el caso de Abraham, con quien Dios hace un pacto y es padre de todos los creyentes. Que Dios te nombre bendito es una gracia increíble, pues habla de tu fidelidad, de cuánto eres amado por Dios. También se puede decir que sobre él se aplicará toda palabra de bien que está escrito en la Biblia. Pero igualmente que la misericordia del Señor se le extiende en forma especial, téngase en cuenta al rey David como ejemplo. Que por causa de él, Dios promete que siempre tendrá un hijo de su descendencia que se sentará en el trono de Israel. Y cuando sus hijos pecaren, Dios los castigará con vara de hombres, mas su misericordia nunca se apartará de él como lo hizo con Saúl y sus hijos. Existe una gracia muy especial, porque puede llegar a la intimidad con Dios y el Señor también se complace de tenerle tan cerca. Un ejemplo claro de qué es un varón bendito y un varón que no es bendito,
tenemos como ejemplos: Isaac e Ismael, tenemos el caso de Jacob y Esaú de
quienes dice la Biblia en Romanos 9:13 como
está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. · ÁRBOL PLANTADO JUNTO A LAS AGUAS: ciertamente tiene relación con el alimento que nosotros recibimos de Dios. Más que cualquier agua, es el agua que sale del santuario de Dios para sanar nuestra vida, como dice en Ezequiel 47:8-9 Y me dijo: Esta agua salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá esta agua, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. Y del árbol (tú) que estarás plantado junto a las aguas dice así: Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina. (Ezequiel 47:12) También en Romanos 8:11 aparece un versículo similar pero con las mismas intenciones: Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. · NO VERÁ CUANDO VIENE EL CALOR, SINO QUE SU HOJA ESTARÁ VERDE: esto habla de las pruebas, de años de opresión, de dificultades, de disciplina que un creyente puede enfrentar. Pero porque tiene un manantial de aguas vivas que nutre sus raíces por estar plantado junto a esas aguas, no verá el calor. Puede que los hombres estén hambrientos, sedientos, anden deambulando para encontrar algún socorro, pero el hombre de Jehová tiene paz, porque en su interior corren ríos de agua viva. Como dice en Salmo 9:9-10 Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. Puedes que tengas mucha guerra por fuera, mas cuando Dios te alimenta en tu interior, cuando puedes encontrarte con Jehová en la intimidad y te consuela, siempre tienes fuerzas para seguir luchando, siempre tus hojas estarán verdes. · el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto: cuando existe abundancia, no hay mucha diferencia; pero vienen días y años donde la Palabra de Dios escaseará, cuando la economía, cuando la situación política, cuando el mercado nacional y mundial serán afectados por diferentes causas. Pues en esos tiempos, nunca dejará de tener lo suyo. Estará confiado porque hasta ahora Jehová siempre ha sido respuesta y en tiempos de sequía tú estarás a salvo. esta es tu paz, y esta es la paz que hay que construirla por medio de la fe. SU NOMBRE NO PERDURARÁ¡Oh
Jehová, esperanza de Israel! Todos los que te dejan serán avergonzados; y los
que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová,
manantial de aguas vivas. Si bien la salvación no se pierde porque una persona deja de confiar en Jehová y su confianza pone en el brazo de los hombres, mas su vida estará lleno se situaciones donde pasará vergüenza. ¿Por qué? Porque Dios le tratará como cualquier hombre impío. Pasará por los mismos peligros que ellos, pero no serás librado. Se enfermarán como cualquiera de ellos; como dice el versículo 17: no me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo, mas para aquella persona que confía en el hombre, que se reúne con los hombres y se alegra con ellos sin poder confiar y tomar una posición firme según la Palabra de Dios, ellos recibirán los terrores de la vida y de las calamidades. Buscará el refugio en Dios mas no lo encontrará, orará pero Dios no les responderá, porque confiaron en el hombre. Y normalmente pasa esto, cuando un creyente confía en la carne; en lugar de sacudirse la cabeza y volver a Jehová, generalmente se pierde más en el mundo de los hombres, aumentando así el enojo de Dios. JEHOVÁ TU SANADORSáname,
oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza. Jehová nuestro Dios, te irá sanando, te irá ayudando a construir tu confianza en él, porque recibiste con agrado su palabra y lo cumpliste. Hiciste los primeros pasos, entonces el Señor seguirá disciplinando para que puedas alcanzar mayores alturas de confianza. Consecuentemente tu paz, porque Jehová te provee la paz. Aquí Jehová utiliza la palabra sanidad, sanarte de tus vicios, de tus infidelidades, de tu falta de fe y confianza. Por eso, tu paz debe ser construido en Jehová desde hoy. Poco a poco. Aprender a alimentarte del manantial de vida. CONCLUSIÓNHay que construir tu paz ahora, porque ahora es tiempo cuando Dios puede ser hallado. Mientras Dios extiende su misericordia, y tienes su benevolencia. Porque no para siempre es su paciencia. Porque tormentas siempre las hay, igualmente el calor que sobreviene en los hombres. ¿Cuán seguro está de que serás librado de todas ellas? No basta con decir: “Yo tengo fe”, ni con decir: “Yo tengo confianza en Dios”. ¡No! Tienes que realmente comprobar en las distintas situaciones de la vida de que verdaderamente Dios te está cuidando, alimentando, dándote seguridad y que en medio de estas pequeñas dificultades Dios te da la paz. Cuando uno recibe el alimento del manantial de aguas vivas todos los días, que el Señor te muestre su palabra, que te enseñe cosas nuevas, cuando te muestra y relaciona el mundo con la Biblia, cuando te revela cosas realmente nuevas; entonces tienes confidencia y paz de que el Señor está contigo. Que tú estás bien parado en medio de la Verdad. Así podrás luchas contra cualquier adversario o peligro que se cierne en tu vida. Tu paz en Jehová hay que construirla TODOS LOS DÍAS, en la intimidad del Espíritu Santo. Entonces verás los resultados de la paz. ¡Que Dios te bendiga en su paz! (Si quieres prepararte mejor en toda Palabra de Dios, te invitamos a que asistas a nuestros cursos de Estudio Bíblico, gratuitos y libres, no es necesario que seas miembro a nuestra Iglesia. ¡ESTÁS INVITADO!) Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia." Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito. |
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