|
Es un Ministerio más de Tu Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada |
www.evangelio 1 2 3 .org |
LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar . |
|
Sermón en el día de Jesús 12 de octubre de 2008. Título: LA UNIDAD EN LA IGLESIA (Parte 5) Biblia: Efesios 4:1-16 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada www.evangelio123.org 1. Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2. Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3. Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4. Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5. Un Señor, una fe, un bautismo, 6. Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 7. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 8. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. 9. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10. El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 11. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12. A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14. para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15. sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16. de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. INTRODUCCIÓN:Hasta este punto hemos escuchado del origen, de por qué debe existir unidad no por un deseo humano de buena voluntad y convivencia, sino porque en Cristo nos hemos sido “hechos miembros de su cuerpo e hijos de la familia de Dios.” Y este es nuestro pesar, que sentimos menos de lo que es la realidad. Dios nos dice en la Biblia que somos miembros del cuerpo de Cristo, que somos de la familia de Dios, que somos hijos de Dios, y unos con otros somos hermanos en Cristo. Pero no sentimos, ni sabemos ciertamente
toda la amplitud de estas palabras. Y esta es la razón de por qué en el
capítulo anterior dice la Biblia: el
ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que
habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que arraigados y
cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el
amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda
la plenitud de Dios. (Efesios 3:16-19) Significa que cuanto menos conozcan la biblia menos podrán saber, menos podrán sentir, menos llegarán a conocer y gozar de la plenitud de Dios. Y esta plenitud también incluye nuestro sentido de “familia de Dios”. A partir de hoy, veremos la parte práctica, ¿qué tiene que hacer un creyente para llegar a esa hermandad?, ¿cómo debe hacer una iglesia para que se llegue al objetivo que es la Unidad en la Iglesia? Recuerden que no sirven los buenos deseos, no es cuestión de declarar que el reino de Dios está presente, no basta con decir: “ésta es la iglesia de nuestro Señor Jesucristo”. Porque influye el conocimiento, la enseñanza, la experiencia, la fe del creyente; y esto no solamente de uno, sino de todos o de la mayoría. Hoy muchas iglesias basamentan su unidad en pilares muy débiles, como denominación, como bautismos, como expresiones de amor, trabajos conjuntos, o porque están bajo un mismo techo (iglesia), o porque el factor de unión es la figura del pastor con su carisma, o el ánimo y deseo de buena convivencia, el respeto mutuo, como dicen algunos: “la unidad en la diversidad”. Muchas de estas diferencias está radicado en el entendimiento mismo de Dios, sus Palabras (las Escrituras) y el pecado. Y esta es la causa principal de por qué es tan difícil de lograr la unidad en la iglesia, y que no simplemente es “desear” o “declarar” para alcanzar la unidad. Pues, cuando no se construye bíblicamente la Unidad en la Iglesia ciertamente que terminará desmoronándose. CÓMO PERCIBE LA IGLESIA AL CREYENTEAntes que nada necesitamos conocer al individuo que viene a la iglesia, verificar su fe en Jesucristo, si realmente cree o si es una emoción pasajera. Saben ustedes que nosotros no basamos simplemente en las palabras de la persona que viene, sino necesitamos ver señales ciertas de su fe. Y esto, no solamente de su boca, sino por medio de obediencia a la Palabra de Dios, por medio de pruebas, es decir, queremos ver “su justicia de la fe” en diferentes situaciones, y a lo largo del tiempo. Luego consideramos como dice la Biblia: que todas las personas tengan muestras de “la ley de la fe”, de “la justicia de la fe”, de “la fe la justicia de la esperanza” (sermones de los miércoles sobre Romanos). Normalmente las iglesias utilizan un versículo como este: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17). Y esta es la razón de por qué consideran que toda persona quien cree, ya es totalmente una nueva persona, quien es capaz de hacer todo. En cambio, nosotros vemos esto respecto a la persona en Cristo, que de hombre corrupto ha sido cambiado por medio de la redención de Cristo en nueva criatura. Mas no por esto, esta persona está
plenamente capacitada, mas bien es como un niño recién nacido. El crecimiento
de este niño espiritual solamente se puede dar con el pan espiritual, con la
Palabra de Dios, pero con respecto a las cosas de Dios y la iglesia es un niño,
pero muy diestro en las cosas del mundo y del pecado. Por eso, la Biblia que
hemos leído Isaías 40 nos dice así de los hombres: todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido
se enderece, y lo áspero se allane. (Isaías 40:4) En Ezequiel 34:4-8 habla de los aspectos
en que las ovejas tienen que ser apacentados por los pastores en la iglesia: No fortalecisteis las débiles, ni
curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la
descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas
con dureza y con violencia. Y andan errantes por falta de pastor, y son presa
de todas las fieras del campo, y se han dispersado. Anduvieron perdidas mis
ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la
tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien
preguntase por ellas. Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: vivo yo, ha
dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis
ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis
pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos,
y no apacentaron mis ovejas. En Romanos 9:29 dice: Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos
hubiera dejado descendencia, como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra
seríamos semejantes. Hay que saber que toda persona quien es llamado por Jesucristo porque llegó su hora, y viene a la iglesia tiene estas características: enfermos, débiles, perniquebrados, perdidos, descarriados, como valles, como montes, torcidos, ásperos, como hijos de Sodoma y Gomorra. Incluso los creyentes que nunca han sido discipulados en toda la Palabra de Dios, tiene restos, vestigios, y manchas que aun permanecen. Esta es la razón de por qué nuestra Iglesia Esperanza exige el discipulado, y el tiempo de 3 a 5 años es justamente el tiempo que aproximadamente necesita las personas para comprender su situación, mejorar, cambiar, y comprobar que efectivamente su vida está transformando por medio de la Palabra, que le está sanando. Espiritualmente sí es una nueva criatura en Cristo, pero la carne necesita de más cuidado y tiempo dedicado. Esta es nuestra percepción como iglesia de toda persona quien viene, sin excepción; incluso de personas quienes hayan asistido a otros iglesias, que no son “novatos en la fe”, lo consideramos; pues es la única manera de conseguir la Unidad de la Fe y Espíritu. Puede ser que esto ofende a muchos, pero es inevitable, pues queremos conseguir la Unidad en la Iglesia, pero sobretodo sabemos que es el único camino para “potenciar al máximo al creyente”, y en definitiva es por su propio beneficio. Les había dicho en el primer sermón que todas las personas que estamos en una iglesia tenemos que encontrarnos en Cristo y dentro de las palabras de Dios, luego de ser filtrados en toda la palabra de Dios para conseguir la Unidad. Pues solamente así, personas tan diferentes, pues algunos tienen su corazón como valles (por pérdidas, por la soledad, por menosprecios, por ser de algún grupo minoritario sea por etnia, por sexo, por edad, por cultura); otros son soberbios y orgullosos como montes que necesitan ser rebajados (como los intelectuales, los sabios, los ricos, los poderosos, los gobernantes, los dominadores, los reyes y príncipes); otros son perniquebrados (que sufrieron grandes pérdidas, fallecimientos, enfermos). No porque estas personas creyeron en Jesús por su gracia, automáticamente serán completamente sanos en todos los aspectos de su vida. ¿Acaso vieron una persona que haya pagado todas sus deudas al instante porque creyó en Jesús? ¿Aprendió a controlar su codicia, su amor al dinero porque entró en la iglesia? ¿Saben qué es el pecado? ¿Saben qué es ser guiado por el Espíritu Santo? Todos sin excepción necesitan ser curados con las Escrituras para que sean sanos, también sanos en lo que refiere a los pecados, para que la Biblia se cumpla fielmente en sus vidas. Por eso dice la Biblia hoy: Yo pues, preso en el Señor, os ruego que
andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda
humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en
amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un
cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de
vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el
cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Y esta es la dificultad, incluso los que estamos un poco más tiempo en la iglesia y que estamos discipulándonos tampoco somos completamente sanados en toda la amplitud de la Palabra, y pedir que sean totalmente pacientes para soportar, que sean capaces de amar sin excepción, que guarden la unidad del Espíritu es un proceso largo, paciente y difícil. Mas siempre posible porque Jesús hizo toda la obra perfecto. Por eso pide el apóstol Pablo a ustedes
que son creyentes, que de alguna manera son más aventajados que otros, que
conocen un poco más a Dios y son un poco más adultos en madurez de la vida
espiritual: HUMILDAD Y MANSEDUMBRE,
SOPORTÁNDOOS CON PACIENCIA LOS UNOS A LOS OTROS EN AMOR. Así como existieron personas quienes nos soportaron en su tiempo, hoy nos compete a nosotros ser: HUMILDES: porque nosotros mismos delante de Dios no somos perfectos, ni hemos acabado con todos los vicios y males de nuestra vida. Y hay que ser humildes al saber de nuestra incapacidad para ser perfectos en toda la Palabra en un día. Conociendo la gracia de la salvación en Jesucristo, nadie puede gloriarse de sí mismo. MANSEDUMBRE: sabiendo que todos somos pecadores redimidos por el amor de Cristo. Que aunque deseen desligarse de los hermanos en Cristo, es imposible; puesto que Jesús nos puso a cada uno como miembros unos de los otros de un mismo cuerpo. Por tanto, si ustedes hieren con palabras, hechos a sus hermanos; ciertamente que están hiriendo a ustedes mismos y generalmente Dios lo hace saber poniendo el juicio en ti. Por eso dice la Biblia: por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? (Romanos 2:1-3) Jesús también dijo respecto a la humildad y mansedumbre: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (San Mateo 7:3-5) Por tanto, cuando uno conoce quién es delante de Dios, que él mismo no es más que un dependiente de la gracia del Señor todos los días, que es también débil, aun con muchos males, que pecados no le son ajenos. Entonces será mucho más comprensible y compasivo, antes que enseñorear, sabrá ser compañero y guía. Y cuanto más los miembros de una iglesia tengan este conocimiento de sí mismo respecto a Dios, sabrá ser más comprensivo y amará más los nuevos creyentes y aquellos que son débiles. DE LA PARÁLISIS A LA AYUDA MUTUALa mano tiene un don, el ojo tiene otro don, el brazo otro don distinto. Cuando hacemos la visita a los hospitales para orar por los enfermos y testificar a Cristo Jesús, habrán notado dos cosas entre muchas. Cuando un miembro del cuerpo está enfermo, todos los otros miembros sufren por igual, están debilitados, la postración en la cama es completo. También vemos otro fenómeno, existen enfermos que sufren parálisis; cuando un miembro está inmovilizado, todos los miembros inmediatos también están paralizados o sus funciones son muy limitados. Pero en todo caso, por más que el miembro no afectado esté sano y tenga movimiento, sus funciones intactas; el cuerpo no es un cuerpo normal, se resiente. Así también es la iglesia. Y si ustedes no se interesan por los otros hermanos, si no oran por los otros hermanos que están aún enfermos, perniquebrados, sedientos; entonces la iglesia es como un enfermo acostado en la cama, talvez sus dos ojos se muevan sin ninguna dificultad, pero el cuerpo tiene parálisis. Una iglesia saldrá de esta parálisis cuando cada miembro aprenda por medio de la palabra, comience a guardar los mandamientos de Dios y guarda el vínculo de la paz en la unidad del Espíritu Santo. Ciertamente es un proceso largo, que requiere de paciencia, de prueba y error, mas necesariamente tienen que ver la palabra de Dios viva y eficaz. Mas, cuando cada miembro actúa de forma diferente, cuando algunos conocen, otros no; cuando algunos siguen siendo valles, y otros montes, cuando sigan siendo caminos torcidos y ásperos; siempre será una iglesia paralizada. Talvez pueda que algunos miembros tengan conocimiento y muchos no. Igual tienen parálisis. Por eso, es necesario que todos sean discipulados, es necesario que dentro de la iglesia, exista un movimiento generalizado para conducir, aconsejar, acompañar, alentar, a que todos sean discipulados. Es la razón de por qué las iglesias se abocan mucho a la música, porque sobrepasa muchos males cerrando los ojos y no toca los elementos sensibles que mostrarán las parálisis. Pues si ustedes no pueden guardar toda la Palabra de Dios, tienen que saber que toda la iglesia será paralizado. No pueden ser indiferentes, es la causa de por qué Dios tiene diferentes métodos para hacer que los hombres se encaminen en toda la Palabra de Dios, porque es el cuerpo de Cristo y porque es su familia. También hemos estudiado ayer, cómo 10 espías malvados, incrédulos en toda la Palabra y faltos de fe hicieron errar a todo el pueblo, y toda la congregación (iglesia) tuvo que vivir en el desierto durante cuarenta años. Si ustedes quieren una buena iglesia, bueno preocúpense por los otros hermanos que no asisten a los cultos, a los estudios bíblicos, que no participan en los ministerios, que son incapaces de guardar los mandamientos de Dios. Y si se consigue que el cuerpo en ayuda mutua como un cuerpo bien entrenado, coordinado, haga toda la función de un cuerpo, se consigue esto en el Espíritu Santo: UN CUERPO, UN ESPÍRITU, UN SEÑOR, UNA FE, UN BAUTISMO, UN DIOS Y PADRE DE TODOS. Significa que cada miembro tiene que tener un mismo conocimiento, convencimiento, experiencia, fe respecto a todas las Palabras y doctrinas de la Biblia. No basta simplemente orar y pedir en nombre de Jesús para que seamos uno, existe una parte donde hay que esforzarse, hacer fuerza, privaciones en muchos casos. Y para este fin hoy la Biblia: y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros. Es la importancia fundamental del pastor de la iglesia hoy en formar, saber dónde están las debilidades, en qué palabras aún necesitan estar curados, dónde está la parálisis de cada miembro. Primeramente se necesita el perfeccionamiento personal y luego el perfeccionamiento como conjunto. Este es el perfeccionamiento del creyente, es la unidad de la fe y del conocimiento a que necesitan llegar, a un varón perfecto. Y justamente para conseguir esto, es que les he prohibido que asistan a otras iglesias donde enseñan otras doctrinas, ¿por qué? Porque les debilitan, porque resquebrajan su pequeño conocimiento. Pues muchos aún no tienen bases bíblicas sólidas donde está basamentado su fe. Algunos de ustedes piensan que tienen la fe y el conocimiento suficiente para discernir entre una doctrina u otra, incluso muchos piensan que todas las iglesias son iguales. Mas verán que ninguna iglesia del nuevo testamento tienen problemas iguales, ninguna iglesia de las siete que se citan y hablan en el Apocalipsis tienen problemas o situaciones iguales. ¿Están ustedes capacitados para discernir? ¿Saben las bases bíblicas para solucionar cada problema? ¿Cuándo ven un problema lo pueden ligar con un pasaje bíblico por el cual se crea ese mal? Esta es la razón de por qué yo les prohíbo asistir o escuchar mucho la radio o la televisión. Porque ustedes no saben discernir con claridad, pues todo les parece igual, además no conocen ustedes a los hombres que predican. Mas yo sé que aun hay personas que no me obedecen, que están leyendo libros raros y no porque se venda en librerías cristianas sean todos beneficiosos; mas bien, si tienen ese tiempo libre, lean la Biblia, oren y esfuércense en guardar los mandamientos. LOS NIÑOS FLUCTUANTESEl pasaje de hoy habla de un punto que estuve hablando un momento antes: para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. Uno de los aspectos más difícil en la unidad de la iglesia es justamente esto, los niños fluctuantes ante las diferentes doctrinas. Porque hoy muchos piensan que ser firme en la fe e intransigente en sus conocimiento es señal de un “mal creyente”. Hoy piensan que hay que estar bien con todos, hablar pero no ofender a nadie, aceptar criterios diferentes respecto a la Biblia, pero que finalmente todos somos “hermanos”. Eso es ser niño fluctuante, porque no tiene una fe ni convicción, ni pueden aseverar ni capaz de ofrendar su vida si fuere necesario para defender el conocimiento de Dios y fe en Jesucristo. Todo esto nace porque no conocen personalmente a Dios, ni han experimentado las palabras de la Biblia en su amplitud; por eso, la noción de la verdad es débil. Y al comienzo es necesario que ustedes crean en las palabras del pastor y seguir sus intrucciones, mas nunca quedarse con las manos vacías, sino en un lado la Biblia y comprobar cada palabra que enseña y predica el pastor. Y lo más difícil de enfrentar a los hombres engañadores que abundan por el mundo es por el desconocimiento mismo del creyente. Y porque ellos elaboran todo un plan (estratagema) para atacar los puntos débiles de los creyentes. Saben cuáles son, los investigan, los prueban y los mejoran, hasta llegar a tambalear incluso a personas con muchos años de iglesia, pero que no están discipulados. Ellos saben quiénes son las ovejas débiles, las enfermas, y a ellos atacan. La Unidad en la Iglesia no se consigue simplemente por deseos, por la buena voluntad que derrochan los miembros; sino se hace con conocimiento de Jesucristo y la unidad de la fe. CONCLUSIÓN:ESTO ES SEGURO: Tenemos la verdad más FIRME Y VERDADERA: la Palabra de Dios que dice: Así
nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos
de los otros. (Romanos 12:5) De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. (1 Corintios 12:26-27) Mas es necesario que cada uno permanezca en la iglesia. Jesús dijo: Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. (San Juan 10:14-15) Por eso, existen cosas que solamente Dios puede hacer, y aquellas en que nosotros debemos esforzarnos, y es justamente amar a Dios con toda nuestra alma, con toda nuestra fuerza, con toda nuestra mente, con todo nuestro espíritu; y amar al prójimo como a mí mismo. El resto lo hará el Espíritu Santo de Dios. Que Dios te bendiga. (Si quieres prepararte mejor en toda Palabra de Dios, te invitamos a que asistas a nuestros cursos de Estudio Bíblico, gratuitos y libres, no es necesario que seas miembro a nuestra Iglesia. ¡ESTÁS INVITADO!) Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia." Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito. |
Informes sobre
esta
página:
|