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Sermón en el día de Jesús 28 de setiembre de 2008

Título: LA UNIDAD EN LA IGLESIA (Parte 3)

Biblia: Efesios 2:1-22

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio123.org

1.     Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

2.     En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

3.     Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

4.     Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

5.     Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

6.     Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

7.     Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

8.     Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

9.     No por obras, para que nadie se gloríe.

10.           Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

11.           Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.

12.           En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

13.           Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

14.           Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

15.           Aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

16.           Y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

17.           Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;

18.           Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

19.           Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

20.           Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

21.           En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

22.           En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

INTRODUCCIÓN

En esta serie acerca de la Unidad en la Iglesia, de por qué debe existir unidad, cómo se consigue la unidad en la iglesia, y cuándo se consigue; el domingo pasado hemos visto el origen de la unidad, que estaba más allá de simples deseos y voluntades, o de una manera forzada de conseguirlo, sino más bien, porque pertenecíamos a Dios desde antes de la fundación del mundo, y estábamos destinados para que seamos salvados en Cristo Jesús.

Y también les había dicho que la unidad en la iglesia se construía sobre esta verdad y cuando la iglesia y cada miembro conocía esta verdad y perseguía hacia una misma dirección por medio del espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento para que sepáis:

  • Cuál es la esperanza a que él os ha llamado,
  • Cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
  • Y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.

Ciertamente que todo esto, no está puesto ni revelado de una sola vez, pues depende de la fidelidad y búsqueda de cada iglesia, de cada pastor y de cada miembro para que pueda adentrar en la profundidad de Dios. Mas cuanto más busquen en este sentido, más se unirá la iglesia.

Si el domingo pasado hemos visto acerca del plan de Dios para salvar, hoy veremos cómo se realiza ese plan y por qué Jesús consiguió unir a su iglesia, de qué manera está sustentado la unión en la iglesia y si todos los miembros y las iglesias buscaran de esta manera, ciertamente se conseguirá la unión pues es el cuerpo de Cristo y Jesús la cabeza.

Pero también existe otro punto que es muy importante para el individuo y su vida en la iglesia, y se llama la Plenitud en Cristo Jesús.

Saben ustedes que uno de los grandes problemas que afrontan los hombres en líneas generales, es cierto que dependiendo de las personas y del lugar donde vive o su cultura puede variar, pero por lo general es así:

1.     Necesidades fisiológicas (alimentación, agua, aire)

2.     Necesidades de seguridad (seguridad, protección)

3.     Necesidades de aceptación social (afecto, amor, pertenencia y amistad)

4.     Necesidades de autoestima (autovalía, éxito, prestigio)

5.     Necesidades de autorrealización (de lo que es capaz, autocumplimiento)

Y dependiendo de las personas, les es más fácil o difícil de lograrlas, incluso utilizan diferentes caminos y métodos. Pero muchas veces, luego de un duro esfuerzo cuando piensa que ha conseguido alcanzar, casi siempre vendrá a una conclusión: se sentirá vacío. Por ello, siempre están tratando de variar, buscando nuevas experiencias, o incluso llegando a extremos, en los deportes, en riesgos, en drogas, en otros peligros.

Pero este vacío también sucede en el interior del creyente, y a la iglesia. Puede que uno esté sirviendo mucho, participando en ministerios, tratando de amar al prójimo, participando de diferentes programas de la iglesia pensando que esa es la madurez del creyente, pero igual puede sentirse vacío, frustrado, que “algo falta”, que no se llena del todo…

Es la razón de por qué piensan que los programas tienen que ser novedosos, tienen que ser variados en la iglesia, pero luego de gastar muchos recursos, dinero del tesoro, de invertir tiempos personales, por lo general no dura más que un año. Sensación de cansancio, de repetición son las que predominan.

Es un hambre “espiritual” que debe ser llenado y satisfecho, sino siempre sentirá que “debe existir algo más, que no es suficiente, o una sensación de vacío a parte del cansancio.”

POR LA CREACIÓN MISMA

¿Por qué le sobrevienen este vacío a los creyentes?

Porque el creyente no ha estado edificándose como es debido. Hoy la Biblia nos dice: Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Es decir, que todos los hombres, y en especial los elegidos para ser santos y sin mancha desde antes de la fundación del mundo en Cristo Jesús, deben ser edificados, deben ser enseñados, deben ser conducidos por la iglesia según la creación de Dios, según el designio de su voluntad con que fuimos creados. Y solamente cuando conocemos, y buscamos correctamente en esta dirección de la creación y según el orden que él ha dispuesto, podrán ustedes llegar a la plenitud de Dios.

Hoy encontramos en las calles cuando salimos a evangelizar a muchas personas quienes abandonaron sus iglesias, o que asisten a sus iglesias pero están desanimados, que asisten y participan por que tienen fe y sienten la obligación pero no están satisfechos. ¿Por qué?

Porque la iglesia no les está proveyendo del alimento correcto, pues cuando la iglesia no edifica, no discipula hacia la Unidad de la Fe y en el Conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, siempre ocurrirá este fenómeno. También es cierto que ninguna iglesia que tiene a Jesucristo como su Señor y Salvador admitirá ni reconocerá que dejan de predicar o enseñar de Jesús. Mas el vacío y la falta de plenitud está omnipresente.

Mas se puede saber por causa de los frutos, de los efectos y del estado del creyente. Les doy una comparación, si un creyente no encuentra un gozo mayor que Jesús en sí, siempre buscará una alternativa. Si no tiene fe ni esperanza de que Dios le bendecirá, siempre buscará otra alternativa para alcanzar por sí mismo a la bendición, jamás se quedará en la esperanza.

Incluso muchos alegan que ellos pueden escoger el camino que les parece correcto, que todos los caminos llegan a un mismo destino, que puede existir diferentes formas de alcanzar la plenitud del creyente en Cristo, que existen diferentes manera de evangelizar, que existen diferentes maneras de enseñar al hombre de Dios y no precisamente por medio de estudios bíblicos. Hoy utilizan la publicidad en los medios masivos, utilizan los grandes conciertos de “gospel rock” para llenar su iglesia.

Por eso, finalmente tienen consecuencias como vacío en el corazón de los creyentes, desánimo, insensibilidad, la tolerancia, la diversidad, falta de dedicación o de compromiso.

Hoy confunden alegando que todos quienes creen en Jesús como Cristo y Señor son hermanos, y las iglesias que confiesan de esa manera son iglesias hermanas, con un mismo propósito, y que “a ojos cerrados Dios se agrada y le glorifican”.

Y en base a este hecho, muchas iglesias para poder convivir “supuestamente” en Jesús, dejan de lado muchas doctrinas conflictivas o discordantes, no se mencionan, ni se comentan para evitar cualquier tipo de contradicción y para trabajar juntos.  A eso, les pusieron un nombre: LA DIVERSIDAD EN CRISTO.

ES NECESARIO APRENDER QUE NO SIMPLEMENTE ES IMPORTANTE EL HECHO DE CREER EN EL NOMBRE DE JESUS COMO MUCHOS PIENSAN, SINO DE CÓMO CREEN EN LA OBRA DE SALVACIÓN ES IMPORTANTE Y FUNDAMENTAL PARA LA RELACIÓN CON DIOS, Y SU RETRIBUCIÓN POSTERIOR.

CUANDO ESTABAIS MUERTOS

Leamos juntamente los versículos 1 a 3: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Esta es la base fundamental donde comienza el conocimiento de Dios. Y si no está convencido en esta verdad, todo el resto se construirá mal, y es la razón de por qué muchos creyentes están tan vacíos hoy.

En el pasaje que hemos leído, dice bien claramente:

  • Cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.
  • Vivíamos en conformidad al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
  • En otro tiempo nosotros vivíamos haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos.
  • Éramos hijos de ira como los demás delante de Dios.

¿Cuán pecaminoso era el hombre? Total y completamente, sin ningún vestigio de bien. ¿En qué situación estábamos delante de Dios? Hoy dice: que estábamos muertos.

También dice la biblia: por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)

Porque la paga del pecado es muerte. (Romanos 6:23)

Y esta es la parte muy difícil de entender y requiere de fe, que nosotros estando con vida en carne, estemos muertos delante de Dios. Es que toda persona quien tiene pecado está muerto, está destituido de la gloria de Dios, es decir que no puede ver jamás a Dios por sí mismo o esfuerzo, y cuando dice que hacíamos la voluntad del príncipe de la potestad del aire significa que solamente hacemos lo que agrada a Satanás. Inclusive el bien más grande a los pobres, huérfanos y viudas; aún la señal más grande de entregar tus órganos a un prójimo sirve como bien para que el hombre pudiera justificarse y para llegar a Dios. ¿Cómo es posible si Dios dice que estábamos muertos?

Como dice la biblia: pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (Romanos 3:19-20)

Y finalmente, es necesario entender que “por naturaleza éramos hijos de ira”. Objetos de la ira de Dios, como los demás hombres del mundo. Pues esta es la consecuencia a que hemos llegado todos los hombres, inclusive aquellos que fuimos elegidos por Dios para ser santos y sin mancha desde antes de la fundación del mundo.

Por eso está escrito: Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. (Gálatas 3:22-24)

Aquí Dios dice claro: que todos fuimos encerrados bajo pecado, para que nadie pudiera ser justo y justificable; para que en nadie existiera el bien, todos estábamos confinados bajo la misma ley. Es decir: muertos en nuestros delitos y pecados.

Y ESTANDO NOSOTROS MUERTOS EN PECADOS

Vean cómo la biblia es bien claro: aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. A esto, muchos hombres, y hoy muchas iglesias que están mal enseñadas, dicen que los hombres pueden y tienen la libertad y el libre albedrío para creer en Jesús.

Deben saber esto: que toda persona quien dice que él tuvo fe y decidió creer en Jesús, está pecando. ¿De cuál pecado? De acusar de mentiroso a Dios, porque la biblia dice claro: que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados pero los hombres dicen que están aún vivos, moribundos pero no muertos para sacar de sí mismo el último aliento de bueno, de vida para creer en Jesús y tener vida eterna. ¡No puedes suavizar o modificar la biblia para justificar la teoría humana!

Cierto que al comienzo los hombres, porque no sienten la obra del Espíritu Santo quien les da el don de la fe para creer en Jesús, les pueda parecer que “tuvieron” la fe. Esto es posible en un niño, pero cuando tienes conocimiento, cuando estás crecido, no puedes seguir en esta tesitura e ignorancia.

¿Por qué? Porque estás menoscabando la misericordia de Dios. Porque dice hoy: Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo, y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

Aquí dice claramente que cuando nosotros seguíamos muertos, sin el conocimiento de la existencia de Jesús, y ¡claro que es así! Si aún no habíamos nacido cuando Jesús hizo esta obra. Porque dice, cuando éramos muertos, él murió por nuestros pecados.

Porque ustedes saben: la paga del pecado es muerte.

Es decir, nosotros estábamos muertos, y cada persona que pecó tiene que pagar el precio del pecado.

Esa es la razón de por qué dice la biblia: Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. (Romanos 6:5-7)

También dice: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:20)

Por eso dice el texto de hoy: porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.

Y aquí entra una cuestión muy importante, si toda esta obra de salvación fue hecha por Jesús, y fue consumado aún cuando no habíamos nacido, ¿cómo sabía Jesús a quién salvar? Porque éramos elegidos y predestinados; y todo esto aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados: entonces, ¿para qué sirve la fe?

LA JUSTICIA DE LA FE

Hoy la fe que tenemos en Jesucristo y el conocimiento que es nuestro salvador hace que creamos en sus palabras. Y ahora conociendo le respondamos con actos de fe que guardan los mandamientos de Dios y dejamos de seguir los dictados del diablo. Y cada vez que nosotros obedecemos y guardamos la Palabra haciendo el bien, es la justicia de nuestra fe.

Estamos mostrando que nosotros vivimos según la fe en Cristo y en su Palabra; guiado por el Espíritu Santo y no conforme al príncipe de este mundo.

Y en la medida que cada persona se entera de esta obra de amor de Jesús, y crece en el conocimiento; la unidad en la iglesia se cumple porque vivimos bajo una misma ley, guardando un mismo camino. Pues todos hemos dejado de ser hijos de ira, objetos de la ira de Dios para ser hijos de luz.

DERRIBANDO LA PARED INTERMEDIA DE SEPARACIÓN

Jesús mismos derribó la pared intermedia que nos separaba de Dios, y de la separación que había entre hombre y hombre, sean judíos y griegos.

Y la unidad en la iglesia se consigue porque Jesús puso su propia vida en expiación para conseguir esto, derribar las paredes de separación y unirnos en uno por medio de su cuerpo.

LA UNIDAD DE LA IGLESIA

Y estos son los puntos por el cual nosotros conseguimos la unidad en la iglesia.

  • UN MISMO ESPÍRITU QUE NOS CONDUCE  AL PADRE.
  • CONCIUDADANOS DE LOS SANTOS,
  • FAMILIA DE DIOS
  • EDIFICADO EN TEMPLO SANTO
  • EDIFICADOS PARA LA MORADA DE DIOS

En todos estos puntos vemos una coincidencia: Jesús. O sea, todo se consigue cuando están reunidos personas que tienen convicción y certeza de fe en Cristo. Cuando crecen en el conocimiento de Jesús. Y cuando tienen unidad en la fe.

También nada de esto es posible sentir, ni lograr si no existe una fuerza que nos une y conduce como es el Espíritu Santo. Pues el mismo Espíritu cuando está actuando en cada uno internamente, puede romper cualquier diferencia exterior y del ser.

Para esto, es imprescindible la Predicación de la Palabra y el Estudio de la Palabra. Porque dice la Biblia: la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17)

CONCLUSIÓN:

POR TANTO, es imprescindible que una iglesia se dedique y tenga mucho celo en Predicar y en Enseñar la Palabra de Dios. Pues solamente así, las personas crecen en la fe, consiguen la unidad de la fe y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Si utilizan cualquier otro método, talvez se sientan unidos o se fuerzan a unirse simplemente por pundonor de ser “cristianos” pero en su interior seguirán en la rapacidad, en odios, en celos, en envidias, en avaricias.

No existe otro camino, y muchas veces, en contra de la voluntad “carnal” que puedan mostrar cualquier creyente que desea otra cosa y no la Palabra, hay que tener certeza, convicción y no amilanarse en el esfuerzo de predicar la Biblia.

Si una iglesia no enseña ni pone celo en predicar, simplemente estamos construyendo sobre supuestos y sobre la palabra Unidad, pero nunca en Dios.

Porque dice: y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. (Efesios 6:17)

Que Dios te bendiga.

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: 4 de enero de 2010