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Sermón en el día de Jesús 14 de setiembre de 2008.

Título: LA UNIDAD EN LA IGLESIA (Parte 1)

Biblia: Efesios 4:1-16

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1.     Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,

2.     Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

3.     Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

4.     Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

5.     Un Señor, una fe, un bautismo,

6.     Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

7.     Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

8.     Por lo cual dice: subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.

9.     Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?

10.           El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

11.           Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

12.           A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

13.           Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

14.           Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

15.           Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

16.           De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

INTRODUCCIÓN

Es claro que cada iglesia desea y busca la unidad entre sus miembros. Ahora bien, de cómo lograrlo es la tarea de cada pastor y de cada uno de los miembros que asisten a la iglesia, de cómo entienden esta parte en la Biblia.

Y la forma de conseguir esa unidad tan ansiada pero a la vez esquiva es un dolor de cabeza cada vez que surge un problema, pone a prueba la fortaleza del método que utiliza la iglesia. Pues cuando las cosas marchan bien, no tiene ningún defecto, ni flaqueza. Pero tiene que pasar las pruebas de fuego, de conocimiento, de doctrina, de fe, de paciencia. Son momentos donde se muestra cuán bíblicamente está fundada y formada la iglesia.

Si hay factores más pasivos, también existen los factores activos para atraer y mantener a las personas en la iglesia. Y compaginar el crecimiento numérico con la unidad es una prueba al sistema que utiliza la iglesia.

Hay iglesias que reúnen y mantienen a las personas de la iglesia en torno a una misión, a un propósito, meta, o deseo.

También hay aquellas iglesias que son formadas alrededor de la imagen y fuerza de un pastor, quien conduce la iglesia con su carisma personal.

Otras iglesias reúnen a las personas por medio de promesas, de mensajes indirectos de que podrán ser retribuidos en sus necesidades, sea económico, sea laboral, sea de ayuda social, o de compañía y amistad.

Igualmente he visto iglesias que se convirtieron en un supermercado, pues llevados por la cantidad de personas que se congregan en esa iglesia, todos los días de la semana, y en diferentes horarios tienen actividades, seminarios, conferencias, charlas, cursos, reuniones; para cubrir cada gusto y necesidad.

No faltan aquellos que ofrecen elegancia, equipamiento, comodidad, buen trato al igual que un hotel de cinco estrellas, buses que los buscan en las puertas de sus casas y que los traen nuevamente, pastores a disposición las 24 horas, equipos de oración, grupos de ayuda y contingencia.

No debemos olvidarnos de las iglesias “Mega”, aquellas que hacen todo para crecer, en todo quiere estar en primer lugar, ser los primeros en organizar los grandes conciertos, las grandes actividades, que suenen fuerte en la publicidad, con buena música y grupos. También aquellas iglesias que desean liderar en las tendencias y corrientes en que están enmarcadas las iglesias del mundo.

La iglesia se ha convertido en un ente exhibicionista de dinero, tanto en la iglesia como en la de sus miembros. Se ha convertido en una competencia entre iglesias, de fuerza, de dinero, de poder y de asistencia. Y dentro de ella es una competencia despiadada pero silenciosa de ostentación del dinero, de liderazgo.

Y esa falsa idea que es inculcado en los hombres: “POR ALGO SERÁ”. Por “algo” somos grandes, por “algo” tenemos más miembros, por “algo” siguen viniendo personas.

Las iglesias se han convertido en “cuasi” empresas, y los pastores en “presidentes” y “ejecutivos de cuentas” que siempre gustan de las primeras sillas y que sus nombres nunca falten en cualquier lista.

Son distintas maneras que los hombres han estado desarrollando y probando, y siempre teniendo como lema: “al amor”, “el compañerismo”, “el evangelio”, “la comunión de los santos”, “progreso y crecimiento de la iglesia.”

Por supuesto que nadie dirá abiertamente, todos dirán que predican el evangelio, que están interesados por el alma de los creyentes, que se preocupan por las ovejas perdidas del mundo, que aman a Jesucristo, que predican, que enseñan, que oran. Pero los frutos nunca mienten.

Es por estas causas que a partir de hoy comenzaremos una serie de sermones acerca de la Unidad en la Iglesia. No para cambiar las otras iglesias, sino para que ustedes comprendan y estén convencidos de cómo debe ser “una” iglesia según la Biblia. Seguro que las otras iglesias también tendrán sus justificativos para hacer lo que hacen, mas nosotros buscaremos entender la iglesia bíblica, y prepararnos, primero: es un bien para nosotros y nuestros hijos, y segundo: prepararnos en recibir a todas las personas que están viniendo y que vendrán.

Pues algunos más otros menos, todos tienen una “idea” de iglesia, pero necesitamos saber bases firmes bíblicas de qué “debe ser” una iglesia y qué “no debe ser” una iglesia.

Será una serie de sermones sobre este tema basado en el libro de Efesios.

JESÚS COMO CABEZA DE LA IGLESIA

Dice la biblia en Hechos 20:28 por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. O sea, la iglesia es de nuestro Señor Jesucristo, él es la cabeza de la iglesia, y la iglesia es su cuerpo, siendo cada uno de nosotros miembros de la iglesia por tanto, miembros del cuerpo de Cristo Jesús. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. (Efesios 5:23-24)

¿A qué quiero llegar con esto? que la iglesia no es del pastor, ni de los miembros, ni de los líderes de la iglesia. No es una posesión personal, y menos debe ser un objeto de manipulación individualista de ningún hombre, por eso hablamos de iglesia bíblica.

Como el diseño y construcción del antiguo tabernáculo fue dado a Moisés según el ejemplo que le fue mostrado y es figura del templo del cielo. La obra de salvación fue planificado y realizado exclusivamente por la voluntad de Dios, sin la participación de hombre alguno. Pues a nosotros simplemente nos fue presentado, entregado, fielmente culminado (según la biblia en Cristo Jesús), aún cuando nosotros estábamos muertos en nuestros pecados y delitos.

¿A dónde llegamos con esto? Que la iglesia donde hoy nos congregamos por fe en el nombre de Jesucristo debe ser construido, y mantenido según los principios bíblicos. O sea, existen puntos fundamentales de la Palabra de Dios y su doctrina del cual no es posible salir ni cambiar porque desagrade al hombre. Existen cosas que no pueden abrirse a los deseos caprichosos de hombres y del mundo.

Por eso decimos que la iglesia se sustenta sobre la roca que es Jesucristo y se congregan todos quienes tienen FE en las Escrituras. Y en muchas cosas es imposible democratizar, ni abrirse a las opiniones de los congregantes. ¡Dejaría de ser iglesia de Cristo Jesús como cabeza!

Hoy muchos se esfuerzan en bajar la muralla de la iglesia en el afán de hacer más asequible a todos los hombres “el evangelio”; se han desenfrenado, cayendo por debajo de los mínimos permitidos en la Biblia. ¡Entonces es una iglesia para el hombre, donde la cabeza es el hombre y para los hombres!

Las iglesias y los hombres dentro de la iglesia, han tratado de ajustarse a cada persona según su carácter, según su origen, sexo, raza, situación económica y social. O sea, la iglesia se ha ido ajustando al hombre que recién ingresa del mundo, en lugar de ser el hombre quien “por fe y por la obra del Espíritu Santo” se van transformando según la Verdad de la Biblia.

Hoy muchos esperan que estas personas que ingresaron y de cualquier manera son atraídos, sean “convertidos a cristianos” o esperan que lo hagan en “forma gradual”.

Y aquí es donde se pone de manifiesto las diferencias doctrinales con que una iglesia mira la Biblia y lo entiende.

A lo largo de la Biblia, Dios ha mostrado muchas veces, cuando el hombre desobedece a Dios y se aparta de sus Palabras, el Señor también abandona y deja que su iglesia se destruya. Tenemos el ejemplo de Silo, de los varios templos de Jerusalén, de las diferentes iglesias que los apóstoles plantaron, las siete iglesias del Apocalipsis ya no persisten más. Y hoy también, de muchas iglesias, Dios ha removido sus candeleros.

CENTRADO EN EL AMOR Y LA MISERICORDIA

Por lo general, hoy se apela al amor, la comprensión, el diálogo y la misericordia como llaves esenciales para la unidad de la iglesia.

Y para ello, cada individuo persiste en su forma de vida (tal cual vino del mundo), y son los miembros antiguos, los líderes y los pastores quienes se han encargado de asistir activamente a cada miembro según su requerimiento, la visitación es un ejemplo. No se exige la regeneración de la persona en la Palabra, simplemente es un cambio o ambientación en la iglesia.

He tenido experiencias estando como evangelista, los pastores y demás funcionarios de la iglesia trabajaban como el CENTRO DE ATENCIÓN AL CONSUMIDOR, donde los miembros son los clientes.

Hoy la persona quien entra por primera vez en la iglesia es tratado como rey y “no como oveja perdida que regresa a la casa de Dios.” Cada miembro a medida que se afianza en la iglesia quiere construir su propio principado                             , teniendo a sus propios seguidores, su grupo de reunión y de conversación.

Y toda iglesia, cuando no guía a las ovejas para fortalecer las débiles, para curar la enferma, para vendar la perniquebrada, para volver al redil la descarriada, para buscar la perdida. Y esto entre pastor y ovejas, pero igualmente el Señor dice entre oveja y oveja: ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan? Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado. Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca, por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. (Ezequiel 34:18-22)

Alguien podría decir, pero si en nuestra iglesia damos amor, ¿cómo dicen que estamos enturbiando las aguas, que estamos acorneando a las débiles? Pues cuando ustedes no guían para que las ovejas que están entrando en la iglesia se discipulen en toda la palabra de Jesucristo, si de alguna manera les desalientan con palabras, o hablan en contra para desanimarlo; están empujando a las débiles.

Igualmente el mandamiento de Jesús era en ese sentido: Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (San Mateo 28:19-20)

Por eso, hay que cuidar las murmuraciones, las críticas que se hacen. Incluso, si ustedes no están de acuerdo con el discipulado ó aún no están convencidos de por qué enseñamos y hacemos todas estas cosas, pueden estar desalentando a las débiles y Dios les puede pedir cuentas.

Hoy, no es tratar de hablar en amor, o en mostrar amor; no es mostrar misericordia al hombre. Sino que hay que guiar para que las personas conozcan el amor de Cristo, no la del hombre. Y conocer el amor de Dios es como escuchamos en el sermón del miércoles 10, que necesitan tener el conocimiento del pecado, pues solamente así amarán a Jesucristo. Y saben ustedes que eso es difícil, no es fácil para una pequeña oveja escuchar sus pecados, no es fácil reconocer sus pecados para luego arrepentirse. ¿Qué tiene que hacer la oveja entendida y sabia? Alentarles a seguir aprendiendo, que el arrepentimiento es necesario, que ustedes también pasaron por esa etapa y lo siguen haciendo. Mas luego viene el gozo, la gratitud y la paz con Dios.

En realidad amar a la oveja bíblicamente es: fortalecer las débiles, curar la enferma, vendar la perniquebrada, hacer volver al redil la descarriada, buscar la perdida; y todo esto por medio de la Biblia, y no con palabras acarameladas de amor y misericordia que no hace más que matar a la oveja cuando vengan las pruebas de fuego.

LA UNIDAD EN LA IGLESIA

Hoy muchos piensan que deben permanecer en sus lugares, permanecer como son hoy y es la iglesia quien debe adecuarse a ellos.

¿Cómo se llega a la Unidad en la Iglesia según la Biblia? Hoy dice: solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; Un Señor, una fe, un bautismo, Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

Hoy todas las personas quienes ingresan en la iglesia provienen de hogares diferentes, de medios diferentes, de culturas diferentes, de familias, de trabajos, de estudios, de riquezas diferentes. Mas todos deben ser enseñados, corregidos, transformados, renacidos hasta que todos conozcamos y creamos a Dios en la misma manera: en la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios.

Porque Dios es uno, porque Jesucristo es uno y el Espíritu Santo es uno. Y por medio del poder del Espíritu Santo, debemos ser transformados, como dice la Biblia: por tanto, todos nosotros, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (2 Corintios 3:18)

Y justamente en esto también la familia normal, donde los padres y los hijos son todos hijos de la promesa, tienen un mismo apellido, tienen caracteres similares, parecidos pero con ciertos talentos diferentes. Así también hoy dice la Biblia en Efeso 3:14-16  por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.

¿Y hasta dónde hay que crecer? Como les leí: unidad en el Espíritu Santo, una misma esperanza.

Para que podamos conseguir esto, nos dice el versículo 12-13 A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Aquí nos dice claramente: hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe. Hasta que todos lleguemos al conocimiento del Hijo de Dios. Hasta que todos lleguemos a un varón perfecto. Hasta que todos lleguemos a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Saben ustedes que cuando existe un enfermo que necesita de una transfusión de sangre, se debe buscar la compatibilidad. Que tenga el mismo grupo sanguíneo y el factor RH. Mas cuanto más cercano en parentesco es mejor.

Igualmente hoy, no es que lograremos la unidad en la diversidad del hombre que ingresa a la iglesia. No porque ese hombre está viciado en todas los pecados y concupiscencias de la carne de su vida anterior; sino que:

Primeramente tenemos que buscar que sea una persona primeramente compatible con Cristo, que sea el elegido de Dios desde antes de la fundación del mundo. Y sobre esta base, sabemos que Dios le ha hecho renacer en Cristo y es una nueva criatura.

Apto: que el Espíritu Santo mora en la persona para transformarlo. Y toda persona en quien mora el Espíritu Santo, siempre se encaminará a Dios, siempre aprenderá sus mandamientos. Por eso dice la Biblia: Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. (1 Tesalonicenses 5:23-24)

Y solamente aquellas personas que son de Dios pueden crecer verdaderamente en Cristo y crecerá bíblicamente, como dice en los versículos 15-16: Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Esto no puede ser impuesto a la fuerza, no puede ser implantado en la persona, no puede darse porque uno repite o memoriza versículos. Porque nadie tiene dominio del Espíritu Santo. Mas cuando el Espíritu Santo mora en la persona, siempre logrará que los hombres sean solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Paz con el Padre Celestial y paz con los hermanos en Cristo, porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismos de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. (Efesios 2:14-16)

LLAMAMIENTO EN TIEMPOS DIFERENTES

Por eso, es necesario que los hombres sepan esperar, saber tener paciencia para el discipulado de los hombres, tanto de los que están como de los que vendrán. Y siempre el tiempo es el tiempo de Dios.

Tú que ya estás en la iglesia, buscarás y conseguirás la Unidad cuando tú mismo te discipulas sin cesar hasta llegar al conocimiento de la unidad en fe y en el conocimiento de Jesucristo.

Y respecto a los otros quienes vendrán, también conseguiremos la unidad en la iglesia, cuando les aconsejemos, cuando les guiemos, cuando oremos por ellos para que puedan vencer a favor de Jesús en detrimento del amor por el mundo para que lleguen a la unidad en la fe y el conocimiento del hijo de Dios.

Se dan cuenta, cómo todo hombre que se acerca a Jesucristo, debe aprender y guardar las Palabras de la Biblia. Por eso dice: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17)

UNIDAD DE LA FE Y CONOCIMIENTO DEL HIJO DE DIOS

Hoy la Biblia nos dice que la Unidad de la Iglesia se consigue cuando todos los creyentes en una iglesia tienen Unidad de la fe y un mismo conocimiento del Hijo de Dios. ¿Qué significa esto?

Que todos deben aprender a ver, a sentir, a juzgar, a solucionar los diferentes hechos de la vida de la misma manera. Por ejemplo, vemos cómo es diferente la apreciación de un hecho como el divorcio y las segundas nupcias. La Biblia dice que es pecado y nosotros creemos de esa manera, en cambio otras iglesias piensan que es un derecho y no se puede coartar la felicidad de un hombre.

Muchas veces les he enseñado y mostrado por la Biblia que comprar cualquier cosa en cuotas es pecado, mas existen iglesias quienes alientan y dicen: cuando dejas de pagar las cuotas es pecado.

Y esto sucede con las iglesias, sucede igualmente con los hombres que están e ingresan en la iglesia, por eso, hay que enseñar toda la Biblia pacientemente, mostrar con ejemplos y tener experiencias personales donde sienta la verdad, donde vea cuál es la voluntad de Dios. Por eso Jesús dijo: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. (San Mateo 5:8)

Hoy algunas iglesias dedican a la sanidad, al compartimiento, a la celebración. Otros enfatizan ciertos aspectos específicos como talentos, como dones, como ministerios. Luego están los aspectos doctrinarios, de la elección, de la predestinación, de la corrupción total, de la salvación por gracia, de la enseñanza y énfasis de los mandamientos, de la familia, de la vida.

Mientras que existan diferencias entre los miembros de una iglesia, es difícil asegurar que están en unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios. Y ¿qué decir con los miembros nuevos que recién ingresaron y ni siquiera leyeron una vez la Biblia?

Es difícil de decir que la iglesia está unida cuando se llega a un grado “x” de unidad de la fe y del conocimiento, en cambio, Jesús en sí mismo, en su cuerpo y nos hizo miembros de su cuerpo para llevar esta desigualdad temporal, pero en su cuerpo como un todo, hecho perfecto para siempre con su resurrección y ascensión a los cielos.

CONCLUSIÓN:

Esta es la causa de por qué es difícil de encontrar unidad entre iglesias, aún entre iglesias de la misma denominación. Por eso, muchas iglesias presbiterianas son diferentes a nosotros.

Y es la razón de por qué toda persona quien entra en la iglesia Esperanza tiene que ser discipulado, incluso les repito que no importa los títulos que hayan tenido en sus iglesias anteriores, en nuestra iglesia tiene que discipularse entre 3 a 5 años. Pues ese es el tiempo que según nuestra experiencia vemos que los miembros aprenden los puntos esenciales del discipulado para seguir creciendo toda su vida.

Mas aquellas personas quienes tienen fe en Jesucristo y en quienes el Espíritu Santo mora en ellos no tiene que preocuparse de los años del discipulado, porque todas las personas quienes están en nuestra iglesia, se sintieron como en sus casas o que vuelven a su casa (la casa de Dios) luego de una larga ausencia. Como “un hijo pródigo que vuelve a la casa de su padre”.

Para quienes piensen que esto es complicado, será sumamente exigente, mas aquellos quienes son miembros del cuerpo de Cristo, es su hogar como “si toda su vida perteneciera a esta iglesia.”

Cómo guardamos y hacemos prolongar esta fe y este conocimiento de Jesucristo hará que nuestra iglesia perdure a través de los años y por generaciones.

Que Dios te bendiga.

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Fecha de creación
: 4 de enero de 2010