Es un Ministerio más  de Tu Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

 

Palabras de Vida

www.evangelio 1 2 3 .org

LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar .  

 
home palabras de vida sermones estudio biblico folletos contacto
 

 

Sermón en el día de Jesús 7 de setiembre de 2008.

Título: LOS PELIGROS PARA TU VIDA (Parte Final)

Biblia: Levítico 26:23-46

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

www.evangelio123.org

23.               Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición,

24.               Yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados.

25.               Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo.

26.               Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no saciaréis.

27.               Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición,

28.               Yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados.

29.               Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas.

30.               Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.

31.               Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume.

32.               Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella moren;

33.               Y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras ciudades.

34.               Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo.

35.               Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella.

36.               Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.

37.               Tropezarán los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigos.

38.               Y pereceréis entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá.

39.               Y los que queden de vosotros decaerán en la tierra de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos.

40.               Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición,

41.               Yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado.

42.               Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra.

43.               Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará de sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

44.               Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios.

45.               Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo Jehová.

46.               Éstos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.

INTRODUCCIÓN:

Claro que no faltarán aquellas personas quienes dudan de todo esto, por eso, Jehová Dios trabajó con un pueblo (Israel) como ejemplo para mostrar la certeza.

De cómo el templo de Jerusalén fue derribado, cómo la Babilonia dominante fue destruido. Es ciego y sordo el que no quiere ver y el que no quiere escuchar. Y seguro quedarán personas en su incredulidad.

Pero si ustedes miran la Biblia en grandes trazos, justamente verán todo esto, si ustedes estudian la vida de una iglesia de por lo menos 30 o más años de fundación verán que sucede lo mismo, si ustedes estudian la familias de creyentes donde por lo menos existe 3, 4 ó 5 generaciones, también verán este hecho que se repite. Y por qué no decirlo, que individualmente ustedes también están dentro de estas etapas.

¿Cómo salir de esto? ¿Cómo no cometer los mismos errores? ¿Por qué querríamos ser castigados después de probar esta hermosa salvación y vida que tenemos en Cristo Jesús? Pues siempre es problema la incredulidad. Personas quienes no creen, ni tienen el temor de Jehová suficientemente. Siempre piensan que nunca les vendrán estos males, o que jamás Dios castiga, y si castigara piensan que siempre serán alcanzados por la misericordia del Señor y librados.

Lo importante es nunca llegar a tal gravedad. Mas para muchos, esto es irremediable, ¿por qué? Porque no leen la Biblia. Es como el anuncio del pronóstico que mañana lloverá torrencialmente, y le creen, mas como dijo Jesús: ¡Hipócritas! Que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis! (San Mateo 16:3).

EL RECLAMO DEL PACTO

Hoy muchos cristianos quienes leen este folleto pensarán que ellos están libres porque están en un NUEVO PACTO EN CRISTO JESÚS. Mas poquísimos son las personas quienes conocen los términos de este pacto nuevo, solamente lo saben de nombre.

El pacto es un contrato privado entre Dios y tú. Por eso, cuando las personas dicen: porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (San Juan 3:16), piensan que son los términos del nuevo pacto.

Mas poquísimos saben que eso es solamente una parte del pacto en Cristo, porque los términos de ese pacto dicen: porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (San Juan 3:17-21)

¿Y saben por qué Dios envió a su hijo unigénito al mundo? Por el cumplimiento antiguo pacto que Jehová hizo a Adán y Eva cuando pecaron contra el Señor: y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar (Génesis 3:15)

En este pasaje de San Juan también dice bien claro: el que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado. Y no es solamente respecto a creer en el nombre de Jesús para la salvación, sino creer en toda la Palabra de Dios para que seas “salvado” de todos los males que te puede sobrevenir porque no crees en el Señor Jesús, y éstos aún teniendo la salvación porque son irrevocables los dones.

El apóstol Pablo habla de otra manera: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. (1 Corintios 3:11-15)

¿Qué había que creer? ¿Qué había que sobreedificar? Bueno son condiciones del pacto que tienen en Cristo Jesús. ¿Saben cuáles son los términos de ese pacto?

Jesús dijo:

·        El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (San Juan 14:21)

·        Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo de estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas (San Mateo 22:37-40)

·        El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

·        Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. (San Mateo 28:19-20)

Muchos dicen hoy que Jesús no juzga, sino ama y perdona porque es Jesús misericordioso: en este tópico ya hemos visto cómo dice: el que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado. Igualmente decía Pablo: porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

Y Jesús también dijo: Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. (San Juan 15:5-7)

Por tanto, el que no encuentra las condiciones del pacto en Cristo Jesús en el nuevo testamento es ciego y sordo.

Muchos seguirán sin creer en estas cosas que digo, ni de la verdad que está escrita en la biblia, dirán que ellos no ven así en la Biblia. Por eso, corresponde que nosotros quienes creemos vivamos en fe, como dice la Palabra: porque ésta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. (1 Pedro 2:15-16)

Como alguien dijo ayer en el estudio bíblico: ¿por qué yo que dejé de hacer lo prometido a Dios en esta semana y me sobrevinieron disciplinas de Dios y sé la causa de ellas? ¿Y cómo personas que nada saben y son evangélicos, no les pasa nada y parecen que están siempre bien? Uno ve las pequeñas cosas porque está más sensible y entiende las causas, que son pequeños juicios de Dios, aplicados rápidamente por el Señor para que tú no te desvíes muy lejos.

Mas para aquéllas personas quienes hoy pareciera que no les pasa nada, que están felices consolando a todos y se sabe que no guardan la ley, algo mucho peor les está sucediendo, y generalmente se acumulan los males y juicios; para que finalmente todas las cosas sobrevengan al mismo tiempo. Y todo esto es porque no quisieron escuchar la reprensión de Dios por medio de las escrituras y de señales a su debido tiempo.

Es como el tsunami que azotó hace unos años atrás, vieron los videos en los noticieros, ¿no? Todos divirtiéndose en la playa, caminando por las calles en la ciudad, y de repente las aguas del mar bajan, retroceden; muchos se quedaron mirando qué fenómeno era aquello. Pero en cuestión de segundos les sobrevinieron olas de diez, de doce metros de altura que arrasaba todo a su paso.

Esto les pasa a muchísima gente porque hoy piensan que no les pasa nada y están bien, y tampoco quieren escuchar ni guardar los mandamientos de Dios… veamos lo que dice la palabra de Dios hoy:

LA TIERRA GOZARÁ SU REPOSO

Leamos juntos los versículos 31 al 36: Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella moren; y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras ciudades. Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo. Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella. Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.

Por eso, cuando Dios se mantiene quieto, es tan difícil de saber la situación real de la persona.

Jehová siempre envió profetas que reclamase acerca de la desobediencia de los hombres de la tierra, envió a atalayas que les gritaban a tiempo.

¿De qué manera les sobrevino el juicio de Dios por los pecados de los hombres? Dice el Señor que los enemigos invadirán, y habrá tanta falta de pan y el hambre multiplicará, a tal punto que los padres comerán la carne de sus hijos.

¿Piensan que esto no está sucediendo en el mundo? Cuando los padres por ganar dinero, visten a sus hijos de vendedor de bingo, a pedir limosnas en las calles; sacándolos de un crecimiento normal, les quitan la infancia, les quitan la educación, les quitan la salud, les quitan la mente, roban a la persona del niño. ¿Y esto no es comer la carne de los hijos? Cuando los hijos tienen que abandonar el colegio, o mudarse a un colegio de menor categoría o cambiar de turno para hacerlos trabajar o porque trabajan de día.

Cuando nacen hijos de relaciones extramatrimoniales, nacen hijos de padres adolescentes, o hijos indeseados que son tirados, que son abortados, dados en adopción, que son criados por los abuelos, porque los padres tienen que trabajar…

Cuando los padres abandonan a sus hijos, a su familia y tienen que viajar al extranjero a ganarse dinero, sin importar el trabajo que les den. Hoy pueden presentar la mejor excusa, pueden que se sientan orgullosos porque los trabajadores en el extranjero envían las remesas de dinero. Hoy los familiares gastan el dinero como si fueran nuevos reyes o potentados en la tierra. Hay que saber que les ha llegado el cuarto castigo: EL CAUTIVERIO.

También aquellos que hoy tienen que trabajar por debajo de los mínimos de un jornal diario, tienen que despertarse. Cuando ganan el jornal o más que el jornal diario, pero les hace falta de todas las cosas, y recurren a adelantos de efectivo del mes siguiente, cuando piden prestado dinero, comprarse en cuota (que es lo mismo), es entrar en cautiverio, bajo la espada del enemigo quien te dominará todo el tiempo que tengas deudas. Porque no puedes ni enfermarte, ni dejar tu trabajo.

Y generalmente este último castigo y el castigo de la espada sobreviene silenciosamente; sí, como un tsunami. Mas cuando viene, sobreviene con todo el poder de destrucción. Que para solucionar y recomenzar es tan difícil. ¿Cuántas familias se quedaron huérfanas por la separación? Por las cárceles, por las enfermedades (que también son cárceles dentro de su propio cuerpo).

Por eso, en el pasaje que hemos leído juntos decía que la tierra gozará de reposo todo el tiempo que no tuvo mientras vivían los israelitas. El cautiverio de los judíos a Babilonia duró aproximadamente 70 años. Si eso lo calcula en aproximación, un día de reposo por semana, que son 52 días de reposo por año. Un año de reposo sabático cada 6 años. Si todo eso lo suman, resulta aproximadamente 500 años.

Significa que durante 500 años aproximadamente los judíos no temieron a Jehová, no guardaron los días y años de reposo, y les vino el castigo del cautiverio. O sea, desde los tiempos de los jueces hasta el tiempo de Sedequías.

Por eso, es bienaventurado la persona quien es tocado por Dios en forma rápida, tiene quebrantamientos más frecuentemente, tiene disciplinas y juicios inmediatos para que se arrepienta. Eso hace que tú te despiertes a tiempo, y no tengas que llegar a grandes enfermedades, a situaciones trágicas, que tengas que vender tu casa, que tengas que abandonar tu tierra, que cualquier persona cierre tus ojos en tu muerte en tierra extraña.

Y los que sobreviven, tendrán tanto temor como dice hoy: y los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.

Estas cosas ustedes saben y ven que les sobreviene a los hombres del mundo, hoy nuestra sociedad está conmocionada aún por casos que salen a luz.

Y lo malo es que estas cosas también está sucediendo en la iglesia, con los miembros de la iglesia, incluso los mismos pastores quienes salen a trabajar en el extranjero por las deudas, por la necesidad que tienen.

¿Qué hubiera sucedido si aprendían a tiempo? Por eso, el pecador por sus propios pecados serán juzgados; mas también Dios pedirá cuentas de la sangre de las ovejas de las manos de los pastores incrédulos quienes no enseñaron, quienes no advirtieron a sus miembros, no enseñaron los mandamientos y simplemente estuvieron entreteniéndose en las celebraciones y en las borracheras de la vida de iglesia.

¿Por qué Dios hace esto? ¿Acaso no es el Dios de amor? Sí. Pero también Dios es juez. También Dios es celoso. Y si ustedes hacen lo bueno, serán amados; si hacen lo malo, serán exhortados; si se empecinan en oponerse vienen los castigos… mas ¿por qué el cautiverio? Hoy dice la Biblia:

YO PROCEDERÉ CON IRA

Vean lo que dice la Biblia: si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición, yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados.

·        En el castigo del hambre decía: si aun con estas cosas “no me oyereis.”

·        En el castigo de la peste dice la Biblia: si anduviereis conmigo “en oposición y no me quisiereis oír”, yo añadiré…

·        En el castigo de la espada: y si con estas cosas “no fuereis corregidos”, sino que anduviereis conmigo “en oposición”, yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré…

·        En el castigo del cautiverio advierte: si “aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición”, yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré…

¿Por qué Dios llega hasta este extremo? Por el entenebrecimiento del conocimiento de Dios, es la incredulidad galopante que oscurece cualquier luz del evangelio que hay en el hombre. Y muchos se han dedicado a la idolatría de alguna manera. Por eso Jehová dice: destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará. (v. 30) ¿Se acuerdan de ese joven rico que vino junto a Jesús para preguntar acerca de cómo obtener la vida eterna y se alejó de Jesús porque amaba más las riquezas que tenía?

Y Dios no muestra ningún tiempo de cuántas clases de pecados hay que cometer para que tú pases de un castigo al otro, ni especifica cuántos pecados en números hay que cometer para que se agrave.

¿Cuántos días de reposo se han olvidado ustedes de guardar delante de Dios?

Y cuando caigan, como dice la Biblia: caerán en la tierra de sus enemigos por su iniquidad y pagarán hasta la iniquidad de sus padres. Por eso Jesús decía: por eso la sabiduría de Dios también dijo: les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán, para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. (San Lucas 11:49-51). También dice Jesús que cuando sean castigados, serán requeridos de la sangre de los profetas que ustedes o sus padres mataron, no escucharon o hicieron caso omiso.

CONFESARÁN SU INIQUIDAD

Y estando en el cautiverio, después de ser maltratados, allí confesarán la iniquidad de sus pecados y la iniquidad de los pecados de sus padres. Y llegará el tiempo cuando su corazón incircunciso se humillará, reconocerán sus pecados.

Y Jehová Dios se acordará del pacto con Jacob, con Isaac, y con Abraham.

Pero no por haberse humillado delante de Dios, ni por haberse arrepentido volverán a su tierra rápidamente, porque la tierra recibirá el reposo de Dios. Y de todos ellos, volverán pocos en número.

Pero también muchos serán desechados, vendidos a Egipto, o sea, será cancelado completamente el pacto. Como dice en Deuteronomio 28:68: y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre.

Esta es la historia de Israel relatado en Esdras y Nehemías, y la nueva vida que comienza a reconstruirse como extranjeros en su propia tierra.

CONCLUSIÓN

Toda palabra de Dios es sabia, y es predicado con anterioridad para que los hombres con fe puedan prevenir, para que en el temor de Jehová vivan una vida santa como el Señor es Santo.

Aquellas personas quienes escucharon esta serie de sermones acerca de los peligros de las maldiciones, cuidarán su vida y se salvarán.

Sabemos que no hay justo, ni aun uno. Esto significa que por más que vivamos rectamente, en algún punto, en algún tiempo, siempre seremos disciplinados como hijos amados. Pero hay que tener cuidado cuando tu vida transcurre sin altibajos o cuando no puedes comprender ningún tipo de disciplina.

Por eso, es bueno que estés despierto, que te arrepientas cuando hay silencio en tu relacionamiento con Dios. Cuando lees la Biblia y no entiendes ni recibes ninguna Palabra, tiene que prender tu luz de alarma.

¿Tienes fe? Conviértete hoy a Jehová Dios. Guarda y cumple de tal manera la Palabra de Dios que seas agradable al Señor. Recuerda que es Dios quien juzga, no el hombre, ni tu parecer.

Que Dios te bendiga.

(Si quieres prepararte mejor en toda Palabra de Dios, te invitamos a que asistas a nuestros cursos de Estudio Bíblico, gratuitos y libres, no es necesario que seas miembro a nuestra Iglesia. ¡ESTÁS INVITADO!)

Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia." Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito.

go_topgo_home


Informes sobre esta página:
Copyright © 2003-2010 Palabras de Vida, www.evangelio123.org
Fecha de creación
: 4 de enero de 2010