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Sermón en el día de Jesús 31 de agosto de 2008.

Título: LOS PELIGROS PARA TU VIDA (parte 4)

Biblia: Levítico 26:14-31

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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14.            Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos,

15.           y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto,

16.           yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán.

17.           Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.

18.           Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.

19.           Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce.

20.           Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto.

21.           Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados.

22.           Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos.

23.           Y si con estas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición,

24.           Yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados.

25.           Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo.

26.           Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis.

27.           Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición,

28.           yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados.

29.           Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas.

30.           Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.

31.           Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestros suave perfume.

INTRODUCCIÓN:

Una de las maravillas más grande que puede suceder en una familia es el nacimiento de un hijo. Realmente es un milagro cómo el pequeños ser se forma, crece y produce las primeras señales de vida aun desde el vientre.

Finalmente cuando éstos nacen y traen muchas alegrías y felicidades a la familia. Muchos consideran los tesoros más grandes. Mas pronto cuando los niños crecen, tienen que pasar por una etapa muy dura de aprendizaje en la escuela.

De cómo se dedican al estudio es un reflejo de cuánta importancia dan los padres a la educación, porque sabe que en el futuro necesitará de sabiduría y herramientas para avanzar en el mundo.

¿Por qué no dejar al criterio del niño el aprendizaje? Si quiere aprender, bien; si no, pues dejarle que juegue en la calle. ¡Que él decida! Nadie pone estas decisiones en sus manos, ¿no es cierto? Porque los niños no son conscientes aún, y cabe la responsabilidad de los padres tomar estas decisiones.

Y toda persona necesita un tiempo para desarrollar sus aptitudes, y porque la cantidad de conocimiento que hoy manejamos exige que la persona se despierte más y conozca más. Realmente el esfuerzo desplegado para aprender y adaptarse se puede mostrar como una curva ascendente con pequeños descansos.

Todo aprendizaje exige un esfuerzo y dolor, alegrías y sinsabores. No están exentos los errores y las heridas. Todo en bien de una vida más abundante, de comodidad y posibilidades.

¿Por qué estresar a los niños y jóvenes en el estudio, en tensiones, en presiones, en uso del tiempo, en exámenes? Puede haber diferentes respuestas, pero tenemos cierta capacidad de sabiduría, de previsión, de evolución, progreso e historia aprendida para prepararlos a trabajar y vivir, dándoles habilidades para ambientarse a cualquier situación. Por eso, los padres les obligamos a estudiar, por un bien futuro.

Seguro que el estudio de la Biblia en la iglesia también es un proceso similar, es tan fácil aprender las bendiciones, pero no es muy halagador conocer que se deben cumplir ciertas condiciones como los mandamientos para recibir las bendiciones.

Mas hasta hoy muchos pensaron que dejar de cumplir los mandamientos de Dios es una libertad, que era simplemente dejar a un costado y no hacerle caso. Y es causado porque muchas personas e iglesias no conocen acerca del pacto que tenemos con Dios, y este nos promete beneficios y obligaciones.

Si en la escuela el niño se estanca si no sabe y no aprueba los exámenes; en el reino de Dios cuando uno no hace caso de la Palabra de Dios, no simplemente reprueba para recibir las bendiciones, sino que en su lugar recibe las maldiciones.

También hay que saber que es imposible librarse de este pacto en Jesucristo (que está íntimamente unida con los pactos anteriores), pues si niegan también negarían a Jesús.

Por eso, antes que se conviertan en maldiciones, son peligros que siempre están latentes a nuestro alrededor, vemos cómo las maldiciones hoy azotan a los incrédulos y desobedientes, para que tengamos entendimiento y temor para guardar los mandamientos de Dios.

LOS GRANDES PROBLEMAS

Porque normalmente los creyentes no son minuciosos, ni son constantes y menos esforzados; siempre su aprendizaje es por medio de saltos. Y esto tiene diferentes causas: incredulidad, amor al mundo, no dar suficiente importancia a las palabras de Dios, también porque no tiene oportunidades para aprender la biblia, porque la iglesia donde asiste no tiene un sistema organizado de enseñanza ó cuando esta enseñanza no es suficiente ni completa.

Y como no tiene el conocimiento, difícilmente identifique las situaciones y señales que Dios avisa con anterioridad para que enderecen sus caminos.

El siguiente problema es el tiempo en que recibe los males, o sea, las maldiciones. Generalmente, cuando uno se da cuenta del mal, éste y otros ya han avanzado en grandes proporciones. Y las causas no son fáciles de identificar, pues ha inundado su vida por causa de numerosos quebrantamientos de los mandamientos, y el tiempo en desobediencia. Es que nadie piensa en la prevención.

Y desde el momento en que uno se da cuenta del mal (o la manifestación sensible), arrepentirse y aprender correctamente la Palabra para que el mal disminuya y desaparezca definitivamente es largo, y generalmente deja una cicatriz.

Por eso, siempre el tiempo es HOY, como dice la biblia: mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: HOY; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. (Hebreos 3:12-13)

Hasta el domingo pasado hemos escuchado dentro de esta serie sobre los peligros para tu vida o las maldiciones que amenazan por la desobediencia, hemos visto las leyes y las consecuencias de nuestra actitud ante ellas, hemos visto los primeros avisos y el primer castigo que es el hambre.

La semana pasada fue acerca de “la incredulidad” que siempre quebranta toda fe y constancia; finalmente escuchamos acerca de la confusión que existe en los creyentes acerca de “la misericordia de Dios.” Pues muchos consideran que Dios por su misericordia y su amor, no castiga por causa del pecado cometido; en cambio la biblia dice que la misericordia de Dios se extiende para que tú te arrepientas. Mas pasado ese tiempo, ya no queda otra solución que el juicio porque Dios es justo. Sino ¿cómo Dios juzgaría al mundo?

Según el texto bíblico de hoy, vemos que Dios también tiene una secuencia, un orden de aplicación de los diferentes juicios.

En los primeros avisos Dios habla de extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y lo sembrado será para los enemigos. Dice en Deuteronomio 28:21-22: Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas.

El juicio de ponderación que hace Dios para el primer castigo es: y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados. (v. 18). Por el cual viene el hambre y sus diferentes maneras de manifestación. La biblia en Deuteronomio 28:23-25 dice: y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra.

EL CASTIGO DE LA PESTE

Este es el segundo castigo, y la condición con que Dios juzga es importante saberlo, sigan conmigo en la lectura del versículo 21: si anduviere conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos.

Verán que en comparación con el versículo 18 del primer castigo del hambre, hay una diferencia: SI ANDUVIERES CONMIGO EN OPOSICIÓN, Y NO ME QUISIEREIS OÍR.

Si en la primera vez, era la maldad por no oír; ahora dice que existe oposición de tu parte contra Jehová Dios y sus Palabras.

Se escucha de ustedes: “NO PUEDE SER…”, “DIOS NO ES ASÍ…”, “NO LO CREO…”, “YO PIENSO DE MANERA DIFERENTE…”, “OTROS PASTORES, OTRAS IGLESIAS HABLAN DE DIFERENTE MANERA…”, “ES UNA MALA INTERPRETACIÓN…”, después están los actos de INDIFERENCIA, DE OLVIDO.

Y seguro que en el interín de “los primeros avisos” y del “primer castigo”, de una u otra manera, les habrá venido la palabra de Dios. O ustedes teniendo el llamado de Dios para acercarse a él, no lo hicieron y tampoco buscaron suficientemente las causas.

Por eso hoy, cuando sus hijos tienen fiebre, bronquitis, neumonía, se rompen un brazo o cualquier otra enfermedad fuera de lo común en una vida normal, simplemente oran: “Señor Jesús, sána a mi pobre hijo.” Pero poquísimos buscan entender por qué les vino esa calamidad, nadie escudriña la Biblia, ni revisa su vida delante de Dios si ha vivido rectamente.

¿Por qué si la Biblia dice: Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. (Salmo 91:3-7)  no te ha cubierto, ni te ha protegido el Señor, sino que ha permitido que el mal venga sobre ti?

Mas para este segundo castigo dice: si anduvieres conmigo en oposición. Es una actitud de rechazo, de menosprecio de la Palabra, de no querer hacerle caso, ni considerar las palabras de Dios que te amonestan, cuando uno no quiere arrepentirse, cuando uno no deja su vida de pecado, cuando después de una y otra advertencia se sigue empecinado en oponerse a la Palabra. Cuando teniendo la Palabra, siempre busca una causa, u otros versículos que respalden su vida de maldad contrarrestando la primera palabra para desoír. TODO ESTO ES ANDAR EN OPOSICIÓN.

También es andar en oposición contra Jehová, cuando no se cumple la palabra de Dios a tiempo o cuando no se aplica fielmente. Por ejemplo: No oprimirás al jornalero pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades. En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado. Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado. No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda, sino que te acordarás que fuiste siervo en Egipto, y que de allí te rescató Jehová tu Dios; por tanto, yo te mando que hagas esto. Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. (Deuteronomio 24:14-19)

Igualmente dice en Santiago 4:17: al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

O cuando Jesús nos da un nuevo mandamiento diciendo: Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. (San Mateo 28:19-20). Pero por diferentes causas rehúsas salir a predicar, evangelizar y testimoniar; estás en oposición contra Dios.

Estos también son mandamientos de Dios, y si uno deja de hacerlo, insiste en no hacerlo, ESTÁ EN OPOSICIÓN. Y Jehová añadirá sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados.

Y esta vez dice que dará bestias fieras que arrebatan a los hijos, destruye el ganado, reduce en número y hace que los caminos sean desiertos.

En Deuteronomio 28:27-29 dice: Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.

Aquí dice claramente que las enfermedades de Egipto, como la úlcera vendrá sobre ti. Y muchas veces les he explicado que Egipto constituye al mundo y los hijos de los hombres. Que la úlcera de Egipto avance sobre los hijos de Dios, que tú sufras de las mismas enfermedades que ellos, que tengas diferentes enfermedades como tumores, sarna, comezón; es un mal que no debería sobrevenirte, mas si viene, es porque has pecado, porque has andado en oposición.

Mas las características de esta plaga son éstas: QUE NO PUEDAS SER CURADO. QUE NO SERÁS PROSPERADO EN TUS CAMINOS, SERÁS OPRIMIDO, SERÁS ROBADO TODOS LOS DÍAS, NO HABRÁ QUIEN TE SALVE. Esto te puede parecer ambiguo, pero el entenebrecimiento de tu corazón hace que cada día sea más difícil. Por eso, hay que arrepentirse a tiempo; hay que cuidar tu vida espiritual para que sea muy sensible.

Seguro que puede decirse que es el factor inseguridad del mundo de hoy, de la falta de trabajo, del hambre, de la corrupción, de la maldad que aumenta. Mas en Levítico dice bien: BESTIAS FIERAS QUE ARREBATAN, por tanto, esos factores que amedrentan bien pueden ser las bestias fieras del que habla la Biblia.

Porque esta es la promesa de Dios respecto a las enfermedades y plagas que azotaron a Egipto y su pueblo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador. (Éxodo 15:26)

Y eso mismo veíamos en la aplicación de las plagas en Egipto, cómo Jehová Dios hacía diferencia entre los egipcios y los israelitas: comenzando desde la salvación con la sangre de las ovejas, de lo que sería la Salvación por medio de Jesucristo, cómo dice: Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá. Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas. (Éxodo 11:6-7). Y sucedía en las otras plagas también: y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones. (Éxodo 10:22-23). ¿Crees en estas palabras? Créanme que tienen que suceder igualmente en sus vidas, para hacer diferencia entre un creyente y un incrédulo.

Y hoy dice que cuando Dios castiga con esta segunda plaga: ella arrebata, que destruye, que reduce, y deja los caminos desiertos. Lo que construiste, lo edificado, lo que has ganado con dificultad puede ser destruido, robado, dañado por diversas clases de bestias.

EL CASTIGO DE LA ESPADA

Cuando uno tiene estas señales, pero no se da por enterado, ni busca a Dios para arrepentirse; si solamente piensa que Dios le está probando la fe, que es una prueba para darle finalmente bendiciones… mas no buscas cambiar tu vida, por eso dice: y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición.

Mas la novedad en este castigo, es que en los anteriores Dios castiga, repite el castigo, añade al castigo; mas ahora dice Jehová: YO TAMBIÉN PROCEDERÉ EN CONTRA DE VOSOTROS.

O sea, que Jehová Dios personalmente se pone en lugar de enemigo tuyo. ¿Es esto posible? Sí. En Ezequiel 39:23-24 dice: Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue llevada cautiva por su pecado, por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y los entregué en manos de sus enemigos, y cayeron todos a espada. Conforme a su inmundicia y conforme a sus rebeliones hice con ellos, y de ellos escondí mi rostro.

También dice qué sucede cuando Dios está en contra de su pueblo y de la tierra que entregó como bendición a los padres: les dirás así: Así ha dicho Jehová el Señor: Vivo yo, que los que están en aquellos lugares asolados caerán a espada, y al que está sobre la faz del campo entregaré a las fieras para que lo devoren; y los que están en las fortalezas y en las cuevas, de pestilencia morirán. Y convertirá la tierra en desierto y en soledad, y cesará la soberbia de su poderío; y los montes de Israel serán asolados hasta que no haya quien pase. Y sabrán que yo soy Jehová, cuando convierta la tierra en soledad y desierto, por todas las abominaciones que han hecho. (Ezequiel 33.27-29)

¿Por qué en este castigo Jehová se pone en contra de los hijos como enemigo? Dice hoy: Traerá sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto. O sea, que Jehová está VENGANDO, QUE ESTÁ DEFENDIENDO EL PACTO SEGÚN SU SANTIDAD, ESTÁ LUCHANDO PARA RECUPERAR LO QUE LE PERTENECE.

También dice Jehová que utiliza la pestilencia si uno se esconde en las ciudades. Y ustedes saben que las diferentes pestilencias que hoy azotan, sida, dengue, fiebre amarilla, parálisis, enfermedades duraderas, que no se sanan son ejemplos.

Serán entregados a las manos de los enemigos, quienes se enseñorearán de ustedes; extranjeros dominarán en tu tierra, se erigirán en cabeza y tú por cola.

Los panes serán devueltos por peso, no existe generosidad, cada uno vive siempre dentro de los límites de la necesidad, hambre. Ya no existen las relaciones familiares, de parentesco. Es un individualismo destructivo dentro de la familia y sociedad.

DESIERTOS EN TIERRA FRUCTÍFERA.

Como dice el Salmo 107:33-38 El convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedales; la tierra fructífera en estéril, por la maldad de los que la habitan. Vuelve el desierto en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales. Allí establece a los hambrientos, y fundan ciudad en donde vivir. Siembran campos, plantan viñas, y rinden abundante fruto. Los bendice, y se multiplican en gran manera; y no disminuye su ganado.

Hay que saber que Dios es amplio en perdonar cuando nos arrepentimos en nombre de Jesucristo. Pero no son simplemente palabras, sino que debes retribuir según los pecados cometidos.

Así como convirtió la tierra prometida en sequedales y desiertos, también puede restaurar como tiempos antiguos. Lo importante es que sepa cómo volver de estos lugares.

CONCLUSIÓN

Lo importante no es saber volver, lo importante es no caer en esta incredulidad. Y siempre es necesario que sepas ubicarte en la Palabra de Dios, poniendo atención a sus palabras.

Estos peligros existen, y si uno no puede identificar, lo puede saber o deducir por medio de las señales que aparecen en la vida del creyente.

Hoy son peligros, pero vivir con el temor de Jehová para evitar todos estos males es importante. Si tenemos ejemplos como el juicio por el diluvio en tiempos de Noé, la destrucción de Sodoma y Gomorra en tiempos de Abraham, las destrucciones del templo de Jerusalén, el cautiverio del pueblo de Israel en Babilonia, son suficientes motivos para tener conocimiento y cuidar del peligro que representa desobedecer a los mandamientos de Dios, andar en oposición, hacer caso omiso a sus advertencias.

Por eso dice: porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso. Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompiereis e hiciereis escultura o imagen de cualquier cosa, e hiciereis lo malo ante los ojos de Jehová vuestro Dios, para enojarlo; yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que pronto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para tomar posesión de ella; no estarás en ella largos días sin que seáis destruidos. (Deuteronomio 4:24-26)

Advierte rápidamente las señales para que puedas prolongar tu vida en Dios.

Que Dios te bendiga.

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: 4 de enero de 2010