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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

                    Sermon en el día de Jesús 3 de diciembre de 2006.

                  Título: UN CONFLICTO DIFERENTE

                      Biblia: Deuteronomio 11:8-32

                    Predicador: Pastor Dong Han David Lee

                    Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

 

8. Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla;

9. y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.

10. La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.

11. La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;

12. tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.

13. Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma,

14. yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.

15. Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás.

16. Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos;

17. y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.

18. Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.

19. Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,

20. y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas;

21. para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

22. Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él,

23. Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros.

24. Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.

25. Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis; como él os ha dicho.

26. He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:

27. la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,

28. y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestros Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

29. Y cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal,

30. los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá frente a Gilgal, junto al encinar de More.

31. Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la tomaréis, y habitaréis en ella.

32. Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.

INTRODUCCIÓN:

Me acuerdo un poco de mi casamiento, luego de convencer a la mujer que hoy es mi esposa para que se case conmigo, proceso que también tuvo sus dificultades. Había que hablar con los padres y obtener su permiso.

Luego había que hacer los preparativos, fijar la fecha de casamiento, hablar con el pastor de la iglesia, y fue entonces cuando comienzó la maratón. Porque tuve que hacer los distintos preparativos, tarjetas de invitación, compras, ropas, qué llevar y qué no llevar a la nueva casa, las necesidades para el día de la boda, las decoraciones de flores, personas que nos ayudarán, fotógrafo, etc.

Se hace una serie de preparativos, y como yo tenía que valerme por mí mismo, porque no tenía conmigo a ningún familiar que me pudiera ayudar, los parientes cercanos estaban solo para venir en ese día de casamiento.

Me acuerdo que en el traje de novio, dentro de mi pantalón, entré con dinero en los bolsillos, porque inmediatamente después de la boda, había que pagar al fotógrafo.

Son planes que uno puede ir haciendo, puede anticipar en algunas cosas, seguir un plan, hacer un cronograma, preparar listas de asuntos por hacer, se hace un dibujo de todo en la cabeza y lo vas ejecutando.

Mas una de las cosas que no había previsto era alimentarme bien en el día, pues cuando llegó el momento de la ceremonia y estaba parado delante del pastor, me temblaban las piernas, talvez por el momento, pero también porque no había probado bocado desde la mañana hasta la tarde.

Es que estamos entrando en un nuevo territorio, desconocido, nunca antes experimentado. Y es un hecho bien conocido que las parejas también tienen conflictos, son los condimentos que se agregan a nuestra relación. Y podemos salir de ella mejores, pues hemos derribado nuevos muros.

HACEMOS PLANES PARA EL MATRIMONIO

Sí, ¿quién no sueña con formar un hermoso matrimonio? Mas lo que escribimos o pensamos en los papeles no siempre se cumple fielmente, no se traduce en hechos a pedir de boca. Pues existen tantas variables que pueden influir, muchos cambios que surgen e incluso necesitamos tomar nuevos rumbos de acuerdo al trabajo o a la realidad, a situaciones que está fuera de nuestro control.

Todos queremos lo mejor para nuestra familia, todos deseamos mejorar la familia. Los conflictos que surgen como hemos visto la semana pasada puede tener distintos orígenes, y muchos de los problemas son de índole personal. Es por eso que todos las parejas tienen que sanarse internamente, conocernos como fuimos conocidos por el Padre, volver a descubrir nuestra identidad en Dios.

Personas tan diferentes como la pareja, que crecieron en ambientes diferentes y tienen experiencias diferentes finalmente tienen un punto de encuentro común entre ambos, no es como muchos creen: el matrimonio, sino conocernos como fuimos conocidos por Dios. Porque la pareja individualmente tiene que crecer hasta la estatura de Cristo, entonces sí estaremos hablando en términos iguales. Así, el matrimonio será mucho más firme y unido a la cabeza que es Jesús.

También la iglesia es así, hoy somos pecadores que provenimos de distintos lugares, mundos, culturas, experiencias variados, pasados de todos los colores, pecados tan multiformes que es imposible describir todas. Juntar a todas estas personas en un mismo lugar y en su mismo estado, produce muchas chispas y desaciertos. Pero a medida que los hombres van aprendiendo de Jesucristo, todos los creyentes, sin excepción, llegan a una misma meta: la estatura y plenitud de Cristo. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. (1 Corintios 2:16), dice el Señor.

Es entonces cuando los miembros de la iglesia se unirán más, pero hasta que lleguemos a ese punto, tendremos nuestras diferencias y hay que tener paciencia, porque no todos caminan de la misma manera, ni a la misma velocidad, pues la incredulidad es muy variable. No se producen los cambios deseados en un período de tiempo pre establecido. ¡Ten como ejemplo los discípulos de Jesús!

Entonces bien, la familia que es una pequeña iglesia, también es lo mismo, hasta que ambos esposos se formen a la imagen de Jesucristo, a la imagen con que el hombre fue creado por Dios, estaremos a oscuras, los órdenes, prioridades y reglas no estarán tan aclaradas entre la pareja, y los conflictos grandes y pequeños siempre existirán. Igualmente cuando los padres no forman a sus hijos y los discipulan en la Palabra de Dios para que ellos también crezcan a la imagen de Dios, no habrá armonía de Dios en el hogar. Pues debe ser el Temor de Jehová, el principio que gobierna a todos los miembros de la familia. Consecuentemente todos, desde el padre de familia hasta el último hijo, todos viven bajo un temor y bajo una misma ley, La Ley de Dios; la Biblia constituye entonces la regla para medir, equitativa y equilibrada.

Entonces podemos decir que todos los miembros de la familia tiene un punto común y igualitario para todos: Jesucristo.

NUEVOS MUNDOS QUE CONQUISTAR

Si nosotros sabemos que somos el resultado de un plan bien concebido y ejecutado por Dios, sabemos que dentro de ese plan,  existe uno también para nuestra vida y principalmente uno para nuestra familia.

Un ejemplo cercano tengo como el de mi hermano, quien trabajaba como médico cirujano pediátra, trabajaba en dos lugares, en su profesión y en la iglesia. Bien establecido y ganando poco a poco el reconocimiento. Pero un día, fue llamado por el Señor en base a una promesa que había hecho en tiempo de estudiante. Hizo las valijas y se marcharon a un país lejano como su obrero.

Su mundo cambió, es cierto que allí también trabaja como médico, pero con otro fin, mas la familia tuvo que acompañarle. Todo el ambiente amigable y circundante cambiaron, incluso tienen que vivir en condiciones extremas como el frío, el peligro. Los hijos tienen que acostumbrarse a un nuevo mundo.

Cuando les visité, realmente era un nuevo mundo que había que conquistar, un mundo tan amplio. Mas humanamente, si Dios no pusiera en el corazón de él y de toda la familia, el amor de Cristo y el temor de Jehová, sería demasiado difícil, muchas cosas que pueden salir mal. Pero para que todo esto llegue hasta ese punto, tuvieron que sobreponerse a muchos conflictos entre esposos, entre hijos y con los hijos.

El único ancla que los paró y la única cuerda que los sostuvo unido es Jesucristo. Porque han visto una nueva valoración de la vida del hombre con respecto a Dios.

Hoy también la Palabra de Dios nos habla de un mundo que nosotros tenemos que conquistar, que incluso es el mismo país en que vivimos, es la misma casa en donde nacimos, es la misma ciudad que hemos vivido por décadas. Mas desde el momento en que creemos en Jesús, entramos a depender de la mano de Dios.

Y esto, porque no es comprendido por muchos creyentes y porque no es enseñado con suficiencia, los esposos y las familias entran en conflictos, también es la causa de que muchos hijos de creyentes tienen un rumbo de rebeldía en la adolescencia.

El pueblo de Israel estaba para entrar en la tierra prometida, un poco de tierra y el río Jordán les separaban para que finalmente entraran en la tierra que fuera prometido a los israelitas desde los tiempos de Abraham.

Mas las reglas que funcionan en esta tierra es diferente a las demás tierras del mundo (Egipto), pues aquí se tiene la atenta vigilancia de Jehová, nuestro Dios, como dice: 10. La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza. 11. La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; 12. tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin. 13. Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, 14. yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. 15. Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. 16. Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos; 17. y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.

Nosotros vivimos en una tierra que depende exclusivamente de la benevolencia de Dios. Es aquí donde las familias, principalmente los padres deben comprender su responsabilidad.

Pues dice también así: 18. Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.19. Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20. y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21. para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

Desde que el pueblo de Israel fue salvado de Egipto, o sea, desde que tú creíste en Jesús como tu Salvador, saliste de un mundo de tinieblas y ahora estás viviendo dentro del reino de Dios. A veces confunde porque vivimos en la misma casa y en la misma ciudad. Pero a partir de ese día, tu mundo está cambiado, entras al desierto de Dios, luego de un tiempo de aprendizaje, de experiencia y de prueba, estás pronto para entrar en la tierra prometida, la tierra de reposo, donde fluye leche y miel.

De ¿qué clase de pruebas estamos hablando? Puedes leer el libro de Éxodo hasta Deuteronomio para entenderlo. También Jesús pasó por esta misma prueba: los 40 días en el desierto y la tentación de Satanás (San Mateo 4:1-11)

Mas como este mundo no se puede distinguir fácilmente y menos si no es enseñado en la iglesia, todos divagarán. Las cosas no saldrán bien porque no hemos aprendido a vivir con este principio: Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años. (Deuteronomio 8:1-4).

Cuando lo hayas aprendido suficientemente, cuando Dios te ha considerado tu corazón y él esté convencido de que tú seguirás sus caminos, cuando tengas fe para entrar y conquistar la tierra prometida. Ésta te será dada.

Mas en todo este proceso, verán que Dios es quien da, es Dios quien juzga, es Dios quien concede, es Dios quien da el pan del cielo, es Dios quien también castiga, envía enfermedades, y quien también mata.

El problema radica en que estas cosas ocurren dentro del mundo de Dios y los resultados se manifiestan en los hombres, y nosotros, si no estamos bien afinados en la comunión del Espíritu Santo, si no escuchamos la voz del Espíritu Santo; es difícil de discernir y entender. Y estos son conflictos inexplicables que muchos creyentes encuentran en sus vidas.

Lo que quiero decir es que si tú no cumples con todas las palabras de Dios, si no observas cuidadosamente los mandamientos de Jehová Dios, tendrás muchos conflictos porque Dios controla tu vida y tu alrededor. Tampoco se puede acortar el camino, pues no te ha concedido Dios esta autoridad. Nadie puede huir de esta disciplina de Dios. Y cuanto mejor aprendas y sigas el camino de Dios, menor conflicto tendrás con el Señor y consecuentemente menores conflictos familiares.

Pero si no aprendes ni deseas obedecer, toda la abundancia, todas las lluvias, tu fortaleza, tu seguridad, la autoridad como padres, el control del corazón de los hombres, la relación de la pareja; todo, todo se verá afectado, entrarán en conflictos porque el medio externo les es antagonista. Igualmente no llegarás a los años de vida que Dios te tiene programado, porque se acortará. Y verán cómo todas estas cosas son causas de conflictos en la familia.

No podrás ser cabeza ni estar encima, las enfermedades te perseguirán, no tendrás reposo, el fruto no producirá según lo esperado, ni habrá abundancia. Comerás pero tendrás hambre, comerás tu pan por peso.

Por eso es fundamental la función del padre de familia, del pastor que tiene que enseñar a sus ovejas acerca de todo esto.

NO HUYAS DE LAS ENSEÑANZAS

No huyan de las enseñanzas, cuando las cosas se enseñan es porque están pronto a entrar en tu vida para que sea cumplido. Como dice la Palabra de Dios: las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29:29)

¿Así pasa también en el mundo cierto? Nuestros padres jamás pensaron que la computadora era importante, por eso, un día trabajaba como gerente, pero fue relegado porque no sabía manejar computadoras, fue transferido como jefe de depósito (para no quedar en la calle), pero ahora, hasta el depósito se maneja con computadores. ¿A dónde se irá el padre? Y todos estos problemas y conflictos lo traerán a su casa, ¿no es cierto?

También lo mismo ocurre en el hombre. Cuando en la iglesia se enseña de una palabra, significa que esa palabra entrará en vigor dentro de la iglesia. Y todos tienen que aprender, practicar y obedecer. La ignorancia no es excusa, veo a muchos quienes desean aprender lo menos posible de la Biblia para cumplir lo mínimo. Mas desde que existe la palabra escrita y enseñada, cuando tienes una edad como creyente, entran en vigencia, y esta es la causa que muchos creyentes hoy día tienen conflictos, tienen problemas y no saben cómo resolverlos.

Por tanto, no huyan de las enseñanzas, pues Dios tiene muchos mecanismos para llegar a ti. Y a ¿dónde huirás? Dios hizo redondo la tierra.

Yo particularmente, con mis experiencias, prefiero conocer la mayor cantidad de Palabra posible, prefiero ser enseñado por Dios en toda su Palabra, prefiero conocer todo; y pedir que el Espíritu Santo me ayude y me dé sabiduría y fortaleza para cumplirlos. ¿Saben por qué? Así no tengo sorpresas desconocidas, así conozco la enfermedad si sé los síntomas.

CONCLUSIÓN:

Hoy muchos creyentes tienen problemas y conflictos personales y matrimoniales, familiares que desbordan su capacidad de solución. Mas ¿cómo piensa solucionar los conflictos que tiene en su hogar si no sabe de dónde viene ni sabe desde dónde comienza?

Si individualmente cada miembro de la familia, si cada miembro de la iglesia no aprende y obedece, si no crece a la estatura de Cristo, siempre tendrán conflictos. Y les puedo asegurar que ningún médico ni hospital con sus instrumentos podrán detectar el problema, pues proviene de Dios.

Mas la abundancia existe, la bendición es para nosotros, hay que saber recibirla de Dios, según sus reglas y leyes. ¿Tienes fe? Tenla para con Dios. Pues no somos más que polluelos que abren sus bocas para recibir el alimento de nuestro Padre Celestial.

La próxima vez que tengas un conflicto, cuando surja un problema en tu familia, en tu trabajo: ora al Señor Jesús, pregúntale qué ha pasado, y tendrás una respuesta mucho más rápida y segura. Evitarás muchos problemas y contratiempos. También se repetirán hasta que tengas a Jesucristo en el trono de tu vida y tu familia. ¿Amén?

Que Dios te bendiga.

 

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: 1 de enero de 2011