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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

                  Sermón en el día de Jesús 26 de noviembre de 2006

                    Serie de Sermones sobre Vida Familiar

                       

Título: CONOCERÉ COMO FUI CONOCIDO

Biblia: 1 Corintios 13:1-13

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1.Si yohablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

2.Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

3. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

4. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

5. No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 

6.No se gozo de la injusticia, mas se goza de la verdad.

7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

8. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

9. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

10. Mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

11. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

12. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

13. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

INTRODUCCIÓN:

CONOCEN ustedes la olla de presión, es realmente una gran ayuda para las amas de casa en la cocina, tiene sus atributos porque puede elevar la temperatura muy rápidamente, incluso puede sobrepasar la temperatura de ebullición del agua.

Pero a simple vista, desde el exterior, no podemos saber cuánta presión interna tiene, es por eso que suelen ocurrir accidentes con la olla de presión cuando se no tiene cuidado en su uso, pues su presión es excesiva y explota, o personas sin conocer cuánta presión existe en su interior lo abre y ocurren casos de quemadura, o simplemente por la fatiga o daño en el metal hace que explote causando víctimas.

Es difícil entender cuánta presión puede existir en el interior hasta que se liberan los gases recalentados y nos causa miedo la fuerza con que sale por el pico. Y si recordamos que grandes hermanas de las ollas a presión son utilizados en las usinas atómicas para generar electricidad o las famosas y legendarias locomotoras a vapor, sabemos la fuerza que puede contener la olla.

Así también, el hombre es como una olla de presión, por fuera uno no sabe cuánto dolor y conflicto tiene guardado en su interior; los malos recuerdos de la infancia, las dificultades que tuvo en el crecimiento, las carencias que tuvo, problemas familiares que están guardados y escondidos en lo más profundo de su ser, experiencias ingratas, errores, violencias, pasados enterrados. Cada lágrima derramada en la soledad, cada rabia contenida aumentan la presión interna del hombre. Incluso pequeñas cosas que nosotros lo hemos guardado en el olvido, pueden salir a luz cuando el hombre que es como una olla de presión es de alguna manera estimulado o cuando se le tocan ciertos puntos sensitivos.

Y por lo general, cuando uno está de novio o novia con alguna persona, nadie se preocupa por estos asuntos, incluso cuando están casados. Mas por lo general, la actitud con que reacciona la persona tiene mucha relación con ese pasado.

Por eso, en esta semana donde estamos estudiando a los esposos y los conflictos, necesitamos saber que existe el factor interno. Normalmente esos puntos no afloran, porque están bien guardados o porque están en el olvido, pero ciertamente influye en nuestras actitudes y reacciones, y sabemos que marca decisivamente en el carácter de la persona y las respuestas que proporciona ante nuevas situaciones o en momentos críticos. Mas cuando no es tratado, puede tener reacciones descontroladas ante situaciones extremas.

Es necesario comprender que TODOS tenemos estos pasados, algunos corregidos y sanados, otros olvidados o guardados. Mas que en definitiva en el matrimonio cuando uno está educando hijos, surge a luz y afecta nuestra relación de pareja, afecta en nuestras funciones como padres y responsables de la familia.

Y lo peor es que ciertas reacciones que crean conflictos en la pareja y en la familia provienen de esta olla de presión del pasado sin ser sanados, pero uno no se da cuenta que es producto de haberlo guardado tanto tiempo.

UN PASADO SIN DIOS

ANTES QUE NADA, debemos ser sinceros con nosotros mismos y cuanto más y mejor nos asinceremos ante Dios y ante nuestra pareja, más pronto y mejor podremos sanarnos de todos los problemas.

Necesitamos asumir que antes vivíamos en el mal, sin conocimiento de Jesús; incluso aquellos creyentes de cuna, porque no tenemos un conocimiento cabal de todas las cosas y porque Dios solamente va revelando sus Palabras a medida que crecemos espiritualmente y cuando conseguimos su buena voluntad, podemos decir que todos estuvimos expuestos a males, a muchos males.

Y hasta que uno no aprende por fe y por experiencia a confiar en Dios por todas las cosas, y peor, porque hoy los creyentes no están leyendo mucho la Biblia, no saben ni guardan los mandamientos de Dios ni oran profundamente; por eso no hay forma de que sus problemas del pasado sean tocados, menos curados y sanados en Jesucristo.

En especial uno de los primeros sermones de Jesús, conocido entre nosotros como el sermón del monte, verán que Jesús trata sobre muchos temas de la ley, que fueron distorsionados y aplicados, motivo por el cual los hombres se equivocaron, provocaron tantos males, tales como la ley del ojo por el ojo, diente por el diente. Por eso Jesús tuvo que enseñar nuevamente: Oísteis que fue dicho: amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo so digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre los malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (San Mateo 5:43-48)

Por eso Jesús dijo a Pedro cuando éste le preguntó: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. (San Mateo 18:21-22).

Y no podemos decir que todas las experiencias del pasado han sido hechas en Dios, las conclusiones que hemos sacado no ha sido probado en el horno de la Palabra de Dios. Y esas son las cargas que lo tenemos guardado bien dentro de nuestro ser, que ni bien sea recalentado, puede despedir toda su presión, entre los esposos, a los hijos, a los amigos, a los hermanos en la iglesia.

Es por eso que necesitamos leer toda la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, una y otra vez. Y verán que el curso de discipulado es esto, pues estudiamos la Biblia en forma muy profunda, tocando todos los puntos posibles y conocidos; y ¿cuántas veces no hemos conocido una nueva verdad? ¿cuántas veces no nos hemos arrepentido de los errores del pasado?

Y esta es la verdad: que cada vez que nos arrepentimos de un hecho del pasado, cuando el Señor nos hace tratar, significa que está siendo curado las heridas, son sanados. Y verán cómo la presión interna de nuestra olla disminuye. Y hasta que no disminuyamos suficientemente, siempre en nosotros el YO se sobrepondrá a Cristo, el YO relucirá delante de la pareja y delante de los hijos.

El pasaje de hoy también hace una comparación de un niño y un adulto; hace la comparación entre un espejo que vemos nuestra imagen difusamente como después de un baño bien caliente y ver con los ojos la figura de la persona.

Todos los creyentes, cuando fuimos creados por Dios y elegidos antes de la fundación del mundo, teníamos mucho conocimiento de Dios. Incluso el primer hombre, cuando fue creado fue hecho a imagen y semejanza de Dios.

Por eso dice el Señor: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. (Aclaración: como fui conocido antes por Dios)

Esta es la realidad del hombre, esta es la realidad de nuestra vida hoy. Tenemos que comprender que lo que hoy somos, a pesar de que seamos adultos, casados, inteligentes; pero cuando la olla de presión interna saca fuera su gran fuerza interna, muchas veces nos sorprendemos. Recuerda cuántas veces luego de una reacción te has lamentado por ese acto, pero nos es imposible retroceder.

Por eso en el libro de Santiago nos dice: Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semajanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? (Santiago 3:5-11)

Por eso, no hay que contentarse con lo que somos ahora, porque hemos crecido en un mundo sin Dios, vivimos en un mundo rodeados de personas que viven sin Jesucristo. Y no debemos pensar que porque ayer hemos creído en Jesús, todo esté renovado hoy. Legalmente Jesús ya nos ha perdonado, mas necesitamos sacarnos esa presión interna que hemos guardado.

La solución comienza con mi reconocimiento ante Dios que hemos vivido mucho tiempo sin Dios y aun conociéndolo, no hemos vivido como dice la Biblia.

ENTONCES CONOCERÉ COMO FUI CONOCIDO

ESTA ES LA GRAN BENDICIÓN que hemos recibido en Jesucristo, que podamos salir de ese mundo de las tinieblas, pues hemos vivido e hicimos obras que agradaban al príncipe de las tinieblas. Por Jesucristo tenemos las puertas abiertas para que podamos entrar en el Lugar Santísimo de Jehová, confiados en su perdón.

Todo lo que conocemos, dice Dios es una parte y aún nos falta mucho para conocer, para llegar a conocer como fuimos conocidos antes. Donde no hay dolor, ni sufrimiento, ni enfermedad, ni lágrimas, ni injusticias, ni violencias.

Por eso, como parejas, como matrimonio, como familia, como iglesia, tenemos mucho que construir, mucho que mejorar. Pues cuanto más conozcamos la Palabra de Dios, cuanto mejor andemos según las Palabras de Dios cumpliendo sus mandamientos, él nos revelará, nos aclarará nuestros ojos, poniéndonos el colirio en nuestros ojos para que podamos ver las cosas celestiales.

Hoy somos como niños, peleamos por cosas de niños, nuestros matrimonios tienen conflictos por causa de pequeñas cosas que hemos acumulado del pasado y que sale a luz con una gran presión, que mezclados con el problema actual, alcanza su nivel explosivo.

Un gran paso para la solución de muchos conflictos matrimoniales es creer en Jesús, aceptar que hoy conocemos en parte, que somos como niños adultos que estamos saliendo de la ignorancia a causa del desconocimiento de la Palabra. Y cuanto mejor una persona conozca a Dios y sus palabras, cuanto mejor viva cumpliendo las palabras de Dios, significa que menores conflictos tendrá con la pareja y en la familia.

Así que jóvenes, cuando busquen a la pareja, hoy cuando estén orando, ustedes tienen que ser fieles a Dios primeramente, y orar para que sus parejas idóneas preparados por Dios también se discipule. Y sépase que la única forma de descubrir cómo fuimos conocidos es por medio de la Biblia.

Si ustedes tienen ciertos parámetros para ver a la pareja con quien desean casar, yo les doy uno nuevo: cuán buen oidor de la palabra es y cuán buen hacedor de la palabra es. Entonces como Jesús dijo, el hogar que construirán serán fundada sobre la roca.

¿Y qué hacemos en ese interín?

AMAR CON EL AMOR DE CRISTO.

POR ESO DICE: el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Muchos problemas tendrá la familia cuando uno no quiere reconocer esto, muchos problemas tendrá el matrimonio cuando los esposos no se discipulan para sacar estas presiones que tienen en su interior. Pues normalmente decimos, yo no tengo pasado oscuro, no tengo problema. Pero tienen que recordar que todas las cosas que hemos hecho sin pasarlo ni verificarlo por la Palabra de Dios, no puede ser asegurado como bueno.

Y así, cada pareja, cada esposo, tiene que amar al otro con el amor con que Cristo nos amó, así como sufrió por nuestros pecados, debemos llevar los pecados de la pareja, orar por la pareja, para que sea tratado y curado a los pies de Jesucristo.

Y la regla es así, aquel que conoce más a Dios debe amar llevando la cruz. Por eso, la Palabra de Dios dice: por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11). No basta con calmar los ánimos, no es suficiente con tranquilizarse, pues entonces el peligro sigue latente; sino que en todos los puntos el hombre debe aprender a someterse en las Palabras de Dios, rendirse ante él, arrepentirse de su pasado sin Dios, entonces y sólo entonces, el Espíritu Santo le fortalecerá y le revelará en un grado más cómo fuimos conocidos antes, habremos acercado un poco más a Dios, entendiendo nuestra realidad como hijos de Dios.

Ahora, no está de más decir, que solamente los buenos creyentes y aquellos que fueron discipulados serán buenos esposos. Porque su pasado no será de su vida sin Dios, sino de cómo fue conocido desde antes de la fundación del mundo, destinado para ser santos y sin manchas delante de él.

Por eso digo a nuestros jóvenes para que oren, y si Dios le da para su pareja personas fuera de nuestra iglesia tráiganlos para que se discipulen. Eso les evitará un montón de conflictos desde el primer día de matrimonio, incluso en todo ese largo trayecto hasta el día de casamiento.

Ahora bien, cuanto menos te discipules y conozcas a Dios, mayor será la cruz que tengas que llevar por tu pareja en tu matrimonio. Mas ahora hay tiempo.

Y la persona que conoce a Dios, la persona que se ha sanado más conociendo como fue conocido anteriormente por Dios, sabrá diagnosticar la situación de su pareja, de su familia, e irá orando con debida antelación a Jehová. Dos imanes con polos iguales que se juntan siempre se repelen, pero si tú por tu conocimiento de Dios, te descargas de la carga de electricidad con el Espíritu Santo, entonces no pasas de ser un pedazo de metal. Lo más que conseguirá tu pareja será atraerte y tú simplemente te unirás (pues dejaste de ser imán). Entonces, ¿dónde está el conflicto? ¿existirá conflicto? Por eso, amar con el amor con que Cristo nos amó implica: todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

CONCLUSIÓN:

El método de los hombres incrédulos sin Dios es buscarse ayuda en los consejeros matrimoniales, tomarse cursos y seminarios con expertos en familia, sicólogos, sociólogos, yogas, sesiones de meditaciones, vacaciones. Mas todo no pasa de ser una aspirina, es escaparse del problema momentáneamente, que luego conducirá a la indiferencia, a la separación, al divorcio. Huir de la realidad no es solución.

No se resuelve ningún conflicto cuando se espera que la otra persona cambie. Sino yo tengo que disciplinarme en toda la Palabra de Dios, tengo que arrepentirme de todos los problemas de mi vida pasada sin Dios.

Y cada uno de los esposos vivir en Cristo y adentrarse a Dios, pues nos abrió las puertas para que podamos conocernos cada día más como fuimos conocidos por Dios.

La única forma de uniformizar los corazones en Cristo, es conocer la Palabra y cumplir con todos los mandamientos de Dios, pues así ambos esposos irán teniendo la mente de Cristo: yo pues, preseo en el Señor, os reugo que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. (Efesios 4:1-6).

¿Cómo fuiste conocido por Dios? Lo sabrás cuando te adentres en tu relación con Dios como: Padre --- hijo.

Entonces no habrá conflictos familiares que no puedan solucionarse porque Jesús solucionó todos nuestros problemas en la cruz.

Que Dios te bendiga.

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: 1 de enero de 2011