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Título: CONOCERÉ COMO FUI CONOCIDO
Biblia: 1 Corintios 13:1-13
Predicador: Pastor Dong Han David Lee
Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada
WWW.EVANGELIO123.ORG
1.Si yohablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal
que resuena, o címbalo que retiñe.
2.Y si tuviese profecía, y entendiese todos
los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que
trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3. Y si repartiese todos mis
bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser
quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
4. El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5. No hace
nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6.No se gozo de la injusticia, mas se goza
de la verdad.
7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las
lenguas, y la ciencia acabará.
9. Porque en parte conocemos, y en parte
profetizamos;
10. Mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se
acabará.
11. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba
como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
12. Ahora vemos
por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en
parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
13. Y ahora permanecen la fe,
la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
INTRODUCCIÓN:
CONOCEN ustedes la olla de presión, es
realmente una gran ayuda para las amas de casa en la cocina, tiene sus
atributos porque puede elevar la temperatura muy rápidamente, incluso puede
sobrepasar la temperatura de ebullición del agua.
Pero a simple vista, desde el exterior, no
podemos saber cuánta presión interna tiene, es por eso que suelen ocurrir
accidentes con la olla de presión cuando se no tiene cuidado en su uso, pues su
presión es excesiva y explota, o personas sin conocer cuánta presión existe en
su interior lo abre y ocurren casos de quemadura, o simplemente por la fatiga o
daño en el metal hace que explote causando víctimas.
Es difícil entender cuánta presión puede
existir en el interior hasta que se liberan los gases recalentados y nos causa
miedo la fuerza con que sale por el pico. Y si recordamos que grandes hermanas
de las ollas a presión son utilizados en las usinas atómicas para generar
electricidad o las famosas y legendarias locomotoras a vapor, sabemos la fuerza
que puede contener la olla.
Así también, el hombre es como una olla de
presión, por fuera uno no sabe cuánto dolor y conflicto tiene guardado en su
interior; los malos recuerdos de la infancia, las dificultades que tuvo en el
crecimiento, las carencias que tuvo, problemas familiares que están guardados y
escondidos en lo más profundo de su ser, experiencias ingratas, errores,
violencias, pasados enterrados. Cada lágrima derramada en la soledad, cada rabia
contenida aumentan la presión interna del hombre. Incluso pequeñas cosas que
nosotros lo hemos guardado en el olvido, pueden salir a luz cuando el hombre
que es como una olla de presión es de alguna manera estimulado o cuando se le
tocan ciertos puntos sensitivos.
Y por lo general, cuando uno está de novio o
novia con alguna persona, nadie se preocupa por estos asuntos, incluso cuando
están casados. Mas por lo general, la actitud con que reacciona la persona
tiene mucha relación con ese pasado.
Por eso, en esta semana donde estamos
estudiando a los esposos y los conflictos, necesitamos saber que existe el
factor interno. Normalmente esos puntos no afloran, porque están bien guardados
o porque están en el olvido, pero ciertamente influye en nuestras actitudes y
reacciones, y sabemos que marca decisivamente en el carácter de la persona y
las respuestas que proporciona ante nuevas situaciones o en momentos críticos.
Mas cuando no es tratado, puede tener reacciones descontroladas ante
situaciones extremas.
Es necesario comprender que TODOS tenemos
estos pasados, algunos corregidos y sanados, otros olvidados o guardados. Mas
que en definitiva en el matrimonio cuando uno está educando hijos, surge a luz
y afecta nuestra relación de pareja, afecta en nuestras funciones como padres y
responsables de la familia.
Y lo peor es que ciertas reacciones que
crean conflictos en la pareja y en la familia provienen de esta olla de presión
del pasado sin ser sanados, pero uno no se da cuenta que es producto de haberlo
guardado tanto tiempo.
UN PASADO SIN DIOS
ANTES QUE NADA, debemos ser sinceros con
nosotros mismos y cuanto más y mejor nos asinceremos ante Dios y ante nuestra
pareja, más pronto y mejor podremos sanarnos de todos los problemas.
Necesitamos asumir que antes vivíamos en el
mal, sin conocimiento de Jesús; incluso aquellos creyentes de cuna, porque no
tenemos un conocimiento cabal de todas las cosas y porque Dios solamente va
revelando sus Palabras a medida que crecemos espiritualmente y cuando
conseguimos su buena voluntad, podemos decir que todos estuvimos expuestos a
males, a muchos males.
Y hasta que uno no aprende por fe y por
experiencia a confiar en Dios por todas las cosas, y peor, porque hoy los
creyentes no están leyendo mucho la Biblia, no saben ni guardan los
mandamientos de Dios ni oran profundamente; por eso no hay forma de que sus
problemas del pasado sean tocados, menos curados y sanados en Jesucristo.
En especial uno de los primeros sermones de
Jesús, conocido entre nosotros como el sermón del monte, verán que Jesús trata
sobre muchos temas de la ley, que fueron distorsionados y aplicados, motivo por
el cual los hombres se equivocaron, provocaron tantos males, tales como la ley
del ojo por el ojo, diente por el diente. Por eso Jesús tuvo que enseñar nuevamente:
Oísteis que fue dicho: amarás a tu
prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo so digo: Amad a vuestros enemigos,
bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por
los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que
está en los cielos, que hace salir su sol sobre los malos y buenos, y que hace
llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué
recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a
vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los
gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los
cielos es perfecto. (San Mateo 5:43-48)
Por eso Jesús dijo a Pedro cuando éste le
preguntó: Señor, ¿cuántas veces
perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te
digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. (San Mateo 18:21-22).
Y no podemos decir que todas las
experiencias del pasado han sido hechas en Dios, las conclusiones que hemos
sacado no ha sido probado en el horno de la Palabra de Dios. Y esas son las
cargas que lo tenemos guardado bien dentro de nuestro ser, que ni bien sea
recalentado, puede despedir toda su presión, entre los esposos, a los hijos, a
los amigos, a los hermanos en la iglesia.
Es por eso que necesitamos leer toda la
Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, una y otra vez. Y verán que el curso
de discipulado es esto, pues estudiamos la Biblia en forma muy profunda,
tocando todos los puntos posibles y conocidos; y ¿cuántas veces no hemos
conocido una nueva verdad? ¿cuántas veces no nos hemos arrepentido de los
errores del pasado?
Y esta es la verdad: que cada vez que nos
arrepentimos de un hecho del pasado, cuando el Señor nos hace tratar, significa
que está siendo curado las heridas, son sanados. Y verán cómo la presión
interna de nuestra olla disminuye. Y hasta que no disminuyamos suficientemente,
siempre en nosotros el YO se sobrepondrá a Cristo, el YO relucirá delante de la
pareja y delante de los hijos.
El pasaje de hoy también hace una
comparación de un niño y un adulto; hace la comparación entre un espejo que
vemos nuestra imagen difusamente como después de un baño bien caliente y ver
con los ojos la figura de la persona.
Todos los creyentes, cuando fuimos creados
por Dios y elegidos antes de la fundación del mundo, teníamos mucho
conocimiento de Dios. Incluso el primer hombre, cuando fue creado fue hecho a
imagen y semejanza de Dios.
Por eso dice el Señor: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a
cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
(Aclaración: como fui conocido antes por Dios)
Esta es la realidad del hombre, esta es la
realidad de nuestra vida hoy. Tenemos que comprender que lo que hoy somos, a
pesar de que seamos adultos, casados, inteligentes; pero cuando la olla de
presión interna saca fuera su gran fuerza interna, muchas veces nos
sorprendemos. Recuerda cuántas veces luego de una reacción te has lamentado por
ese acto, pero nos es imposible retroceder.
Por eso en el libro de Santiago nos dice: Así también la lengua es un miembro
pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende
un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está
puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda
de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda
naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma
y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la
lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con
ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están
hechos a la semajanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y
maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por
una misma abertura agua dulce y amarga? (Santiago 3:5-11)
Por eso, no hay que contentarse con lo que
somos ahora, porque hemos crecido en un mundo sin Dios, vivimos en un mundo
rodeados de personas que viven sin Jesucristo. Y no debemos pensar que porque
ayer hemos creído en Jesús, todo esté renovado hoy. Legalmente Jesús ya nos ha
perdonado, mas necesitamos sacarnos esa presión interna que hemos guardado.
La solución comienza con mi reconocimiento
ante Dios que hemos vivido mucho tiempo sin Dios y aun conociéndolo, no hemos
vivido como dice la Biblia.
ENTONCES CONOCERÉ COMO FUI CONOCIDO
ESTA ES LA GRAN BENDICIÓN que hemos recibido
en Jesucristo, que podamos salir de ese mundo de las tinieblas, pues hemos
vivido e hicimos obras que agradaban al príncipe de las tinieblas. Por
Jesucristo tenemos las puertas abiertas para que podamos entrar en el Lugar
Santísimo de Jehová, confiados en su perdón.
Todo lo que conocemos, dice Dios es una
parte y aún nos falta mucho para conocer, para llegar a conocer como fuimos
conocidos antes. Donde no hay dolor, ni sufrimiento, ni enfermedad, ni
lágrimas, ni injusticias, ni violencias.
Por eso, como parejas, como matrimonio, como
familia, como iglesia, tenemos mucho que construir, mucho que mejorar. Pues
cuanto más conozcamos la Palabra de Dios, cuanto mejor andemos según las
Palabras de Dios cumpliendo sus mandamientos, él nos revelará, nos aclarará
nuestros ojos, poniéndonos el colirio en nuestros ojos para que podamos ver las
cosas celestiales.
Hoy somos como niños, peleamos por cosas de
niños, nuestros matrimonios tienen conflictos por causa de pequeñas cosas que
hemos acumulado del pasado y que sale a luz con una gran presión, que mezclados
con el problema actual, alcanza su nivel explosivo.
Un gran paso para la solución de muchos
conflictos matrimoniales es creer en Jesús, aceptar que hoy conocemos en parte,
que somos como niños adultos que estamos saliendo de la ignorancia a causa del
desconocimiento de la Palabra. Y cuanto mejor una persona conozca a Dios y sus
palabras, cuanto mejor viva cumpliendo las palabras de Dios, significa que
menores conflictos tendrá con la pareja y en la familia.
Así que jóvenes, cuando busquen a la pareja,
hoy cuando estén orando, ustedes tienen que ser fieles a Dios primeramente, y
orar para que sus parejas idóneas preparados por Dios también se discipule. Y
sépase que la única forma de descubrir cómo fuimos conocidos es por medio de la
Biblia.
Si ustedes tienen ciertos parámetros para
ver a la pareja con quien desean casar, yo les doy uno nuevo: cuán buen oidor de la palabra es y cuán
buen hacedor de la palabra es. Entonces como Jesús dijo, el hogar que
construirán serán fundada sobre la roca.
¿Y qué hacemos en ese interín?
AMAR CON EL AMOR DE CRISTO.
POR ESO DICE: el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no
es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se
irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la
verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Muchos problemas tendrá la familia cuando
uno no quiere reconocer esto, muchos problemas tendrá el matrimonio cuando los
esposos no se discipulan para sacar estas presiones que tienen en su interior.
Pues normalmente decimos, yo no tengo pasado oscuro, no tengo problema. Pero
tienen que recordar que todas las cosas que hemos hecho sin pasarlo ni
verificarlo por la Palabra de Dios, no puede ser asegurado como bueno.
Y así, cada pareja, cada esposo, tiene que
amar al otro con el amor con que Cristo nos amó, así como sufrió por nuestros
pecados, debemos llevar los pecados de la pareja, orar por la pareja, para que
sea tratado y curado a los pies de Jesucristo.
Y la regla es así, aquel que conoce más a
Dios debe amar llevando la cruz. Por eso, la Palabra de Dios dice: por lo cual Dios también le exaltó hasta
lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de
Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y
debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para
gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11). No basta con calmar los
ánimos, no es suficiente con tranquilizarse, pues entonces el peligro sigue
latente; sino que en todos los puntos el hombre debe aprender a someterse en
las Palabras de Dios, rendirse ante él, arrepentirse de su pasado sin Dios,
entonces y sólo entonces, el Espíritu Santo le fortalecerá y le revelará en un
grado más cómo fuimos conocidos antes, habremos acercado un poco más a Dios,
entendiendo nuestra realidad como hijos de Dios.
Ahora, no está de más decir, que solamente
los buenos creyentes y aquellos que fueron discipulados serán buenos esposos.
Porque su pasado no será de su vida sin Dios, sino de cómo fue conocido desde
antes de la fundación del mundo, destinado para ser santos y sin manchas
delante de él.
Por eso digo a nuestros jóvenes para que
oren, y si Dios le da para su pareja personas fuera de nuestra iglesia
tráiganlos para que se discipulen. Eso les evitará un montón de conflictos
desde el primer día de matrimonio, incluso en todo ese largo trayecto hasta el
día de casamiento.
Ahora bien, cuanto menos te discipules y
conozcas a Dios, mayor será la cruz que tengas que llevar por tu pareja en tu
matrimonio. Mas ahora hay tiempo.
Y la persona que conoce a Dios, la persona
que se ha sanado más conociendo como fue conocido anteriormente por Dios, sabrá
diagnosticar la situación de su pareja, de su familia, e irá orando con debida
antelación a Jehová. Dos imanes con polos iguales que se juntan siempre se
repelen, pero si tú por tu conocimiento de Dios, te descargas de la carga de
electricidad con el Espíritu Santo, entonces no pasas de ser un pedazo de
metal. Lo más que conseguirá tu pareja será atraerte y tú simplemente te unirás
(pues dejaste de ser imán). Entonces, ¿dónde está el conflicto? ¿existirá
conflicto? Por eso, amar con el amor con que Cristo nos amó implica: todo lo sufre, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta.
CONCLUSIÓN:
El método de los hombres incrédulos sin Dios
es buscarse ayuda en los consejeros matrimoniales, tomarse cursos y seminarios
con expertos en familia, sicólogos, sociólogos, yogas, sesiones de
meditaciones, vacaciones. Mas todo no pasa de ser una aspirina, es escaparse
del problema momentáneamente, que luego conducirá a la indiferencia, a la
separación, al divorcio. Huir de la realidad no es solución.
No se resuelve ningún conflicto cuando se
espera que la otra persona cambie. Sino yo tengo que disciplinarme en toda la
Palabra de Dios, tengo que arrepentirme de todos los problemas de mi vida
pasada sin Dios.
Y cada uno de los esposos vivir en Cristo y
adentrarse a Dios, pues nos abrió las puertas para que podamos conocernos cada
día más como fuimos conocidos por Dios.
La única forma de uniformizar los corazones
en Cristo, es conocer la Palabra y cumplir con todos los mandamientos de Dios,
pues así ambos esposos irán teniendo la mente de Cristo: yo pues, preseo en el Señor, os reugo que andéis como es digno de la
vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre,
soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar
la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como
fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor,
una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por
todos, y en todos. (Efesios 4:1-6).
¿Cómo fuiste conocido por Dios? Lo sabrás
cuando te adentres en tu relación con Dios como: Padre --- hijo.
Entonces no habrá conflictos familiares que
no puedan solucionarse porque Jesús solucionó todos nuestros problemas en la
cruz.
Que Dios te bendiga.
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